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La coalición liderada por EEUU destruye un hospital en la ciudad siria de Hajin. La oposición siria acerca sus tesis a las de Damasco

Elespiadigital | Domingo 09 de diciembre de 2018

DAMASCO (Sputnik) — Los aviones de la coalición internacional liderada por Estados Unidos destruyeron un hospital en la ciudad siria de Hajin, comunicó la televisión Al Ikhbariya citando a fuentes locales.

"La aviación de la coalición liderada por EEUU destruyó por completo el hospital de Hajin", dice el comunicado del canal.

La cadena informó más temprano que un ataque aéreo de la coalición causó la muerte de una familia de ocho personas en Hajin.

La ciudad de Hajin en la gobernación de Deir Ezzor y las aldeas cercanas son blancos habituales de la coalición de EEUU.

Los medios sirios también denuncian el uso de fósforo blanco por la coalición internacional en los bombardeos de Hajin.

Previamente, Damasco llamó a la ONU a tomar medidas contra los responsables y poner fin a la presencia ilegal de la coalición en territorio sirio.

El Pentágono anunció entonces que la coalición no revela el tipo de municiones que emplea en Siria, sin embargo, aseveró que corresponden plenamente a las normas internacionales.

EEUU y sus aliados comenzaron las operaciones antiterroristas en Irak y Siria en 2014.

En Siria, la presencia de la coalición no cuenta con el visto bueno de Damasco.

Oposición siria: todas las tropas extranjeras deben abandonar el país tras la solución del conflicto

WASHINGTON (Sputnik) — Todas las fuerzas extranjeras deben abandonar el territorio de Siria tras la solución del conflicto, afirmó a Sputnik un miembro de la delegación de la opositora Comisión de Negociación siria, Hadi Bahra.

"Creo que Siria debe liberarse finalmente de la presencia de tropas extranjeras; creo que es posible solo después de que logramos solución política justa del conflicto en Siria y cumplimos la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU", dijo Al Bahra.

El país árabe vive desde marzo de 2011 un conflicto armado en el que las tropas gubernamentales se enfrentan a grupos armados de la oposición y a organizaciones terroristas.

EEUU, al frente de la coalición internacional antiterrorista, desde 2014 lanza ataques aéreos contra los terroristas en Siria, sin consentimiento de las autoridades del país árabe.

Mientras, Rusia lanzó en septiembre de 2015 una ofensiva aérea en el país árabe a solicitud del presidente sirio, Bashar Asad, para detener el avance de los terroristas.

El 6 de diciembre de 2017, el Estado Mayor ruso anunció la liberación completa de todos los territorios controlados antes por los terroristas de ISIS (proscrito en Rusia y otros países), sin embargo, algunas células yihadistas todavía perpetran sus ataques en algunas partes del país.

Oposición siria apoya despliegue de S-300 ruso ante “los enemigos”

La opositora Coalición Nacional Siria dice que los sistemas antiaéreos S-300 rusos deben permanecer en Siria, si protegen el país ante ataques de los enemigos.

“Si ellos (los S-300) son buenos para Siria, con seguridad, queremos que sigan donde están (…) Debemos considerar el motivo. Si ellos están ahí para proteger el territorio sirio ante los enemigos (y) ataques aéreos, entonces, está bien”, comentó Hadi al-Bahra, miembro del comité político de la Coalición Nacional para las Fuerzas de Revolucionarias y de la Oposición de Siria (CNFROS).

En declaraciones concedidas el viernes a la agencia rusa de noticias Sputnik, Al-Bahra, no obstante, destacó que los S-300 rusos no pueden ser usados en la lucha contra los extremistas takfiríes de EIIL (Daesh, en árabe), dado que este grupo terrorista “no tiene aviones”.

Moscú decidió en septiembre entregar los sistemas antiaéreos a las Fuerzas Armadas de Siria, casi cinco años después de suspender ese suministro a petición de Israel. Esta decisión se adoptó a raíz del derribo de un avión de reconocimiento ruso cerca de la costa siria, en la provincia de Latakia, como consecuencia de un ataque israelí. El pasado 2 de octubre, Rusia anunció la finalización del envío de los S-300 al país árabe.

Si ellos (los S-300) son buenos para Siria, con seguridad, queremos que sigan donde están (…) Debemos considerar el motivo. Si ellos están ahí para proteger el territorio sirio ante los enemigos (y) ataques aéreos, entonces, está bien”, dice Hadi al-Bahra, miembro del comité político de la Coalición Nacional para las Fuerzas de Revolucionarias y de la Oposición de Siria (CNFROS).

Al-Bahra, asimismo, se mostró convencido de que “todas” las fuerzas foráneas tendrán que abandonar tarde o temprano el territorio sirio, cuando termina la devastadora crisis de más de siete años de duración.

“Creo que Siria debe liberarse por fin de la presencia de todas las fuerzas extranjeras (…) Pienso que eso (el fin de la presencia extranjera) es posible solo cuando logremos un acuerdo político justo en Siria e implementemos la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU)”, aseguró el también expresidente de CNFROS entre 2014 y 2015.

El Gobierno sirio, presidido por Bashar al-Asad, por su parte, ha criticado ya en reiteradas ocasiones la presencia ilegal de EE.UU. y sus aliados en su territorio y ha reclamado la rápida e inmediata retirada de sus tropas del país.

Decenas de fábricas reabren en el este de Damasco

Después de la recuperación del barrio de Al-Qabun, zona industrial ubicada en este barrio oriental, las fabrican reabren sus puertas.

El Gobierno sirio no escatima ningún esfuerzo para facilitar el retorno de los dueños a sus fábricas.

Decenas de sedes industriales han vuelto a operar en el barrio damasceno de Al-Qabun, al este de la capital siria. Gran parte de esta zona fue destruida por los grupos terroristas antes de su liberación por el Ejército sirio en mayo de 2017.

El Gobierno sirio trabaja de forma incesante para garantizar todas las necesidades de las fábricas que volvieron a la zona, como la red eléctrica y de agua, como parte de sus esfuerzos encaminados a apoyar la industria nacional. Algunas de estas factorías no suspendieron su producción incluso durante los años de la guerra.

La zona industrial de Al-Qabun es uno de los importantes suministradores de la capital, Damasco, debido a la presencia de centenares de fábricas, algunas ya reanudaron la producción y otras están en camino. El regreso de las fábricas de Al-Qabun a la etapa de producción impulsará, sin duda, la rueda de producción nacional y reactivará los motores de la industria siria, pese a todos los desafíos.

A pesar de los grandes daños que dejó el terrorismo en las ciudades industriales durante la guerra, los dueños y obreros de las fábricas realizan todo esfuerzo posible para volver a activar sus empresas, beneficiándose de las facilidades y exoneraciones que les concede el Gobierno sirio.