A lo largo de su mandato, el presidente de EEUU, Donald Trump, criticó en varias ocasiones a los miembros de la OTAN por no cumplir sus obligaciones y los instó a elevar su gasto en defensa.
Durante el año 2018, el líder estadounidense expresaba entre sus funcionarios su deseo de abandonar la organización, indica The New York Times.
Las fuentes anónimas, cercanas al Gobierno del país norteamericano, afirmaron que el arco político no creía que Trump estuviera decidido. Sin embargo, reconocieron que el mandatario puede volver a estudiar la posible retirada si los miembros de la OTAN no aumentan sus aportes en el presupuesto de la Alianza.
Poco antes de la cumbre de Bruselas, que tuvo lugar en julio de 2018, el líder de Estados Unidos cuestionó la razón de ser de la organización y la calificó como una "enorme carga" de Washington.
Al mismo tiempo, altos funcionarios de EEUU, incluidos el entonces secretario de Defensa, James Mattis, y el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, rechazaban referirse a una posible retirada de la OTAN que, según The New York Times, podría "debilitar la influencia estadounidense en Europa y animar a Rusia".
El periódico agrega que los exencargados de seguridad de Estados Unidos están preocupados por la posible retirada de la alianza y, además, por los supuestos acuerdos secretos entre los líderes de EEUU y Rusia.
"Esto arruinaría los resultados de un trabajo agotador de más de 70 años (…) destinado a crear una alianza, quizás, la más poderosa y beneficiosa de la historia. Y este sería el mejor desenlace que Putin pueda imaginar", declaró la antigua secretaria adjunta de Defensa, Michele Flournoy.
El excomandante en jefe de la OTAN, el almirante James Stavridis, también aseguró que la decisión de EEUU de abandonar la organización sería el "regalo del siglo para Putin".
En cuanto a los funcionarios que actualmente ocupan altos cargos en la Casa Blanca, estos evitan declaraciones categóricas sobre la posible salida. Por lo tanto, al otorgar una entrevista a The New York Times, prefirieron citar las declaraciones de Trump sobre la alta importancia de la alianza.
Aunque Trump nunca había hecho declaraciones oficiales ni decisivas sobre la salida de la OTAN, las relaciones entre EEUU y los miembros europeos últimamente han experimentado grandes tensiones.
El presidente estadounidense instó en reiteradas ocasiones a los países de la OTAN a destinar el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) para los gastos de defensa.
Según estimaciones del bloque militar, de los 29 países miembro solo 11 elevaron sus gastos militares al 2% del PIB.
Durante la cumbre de la organización celebrada el 11 y 12 de julio, Trump sugirió que las contribuciones deberían llegar al 4%.
¿Qué trama ahora la empresa militar privada más grande del mundo?
El número de enero de la popular revista militar Recoil ha llamado la atención de sus lectores. Una de sus páginas está completamente dedicada a la empresa militar privada Blackwater, actualmente conocida como Academi. "Estamos en camino", es la enigmática frase que figura en el centro del anuncio. Y a muchos les ha venido Siria a la cabeza.
Varios expertos creen que la publicidad de Blackwater en la revista es una señal de los intentos de la empresa de volver a lavarse la cara y de resurgir de toda una serie de polémicas en la que estuvo envuelta en el pasado. El portal Militar Times publica un artículo en el que, además, recuerda el anuncio que coincide con el de la retirada del contingente estadounidense en Siria. También recuerda lo que ocurrió en Afganistán cuando las tropas estadounidenses comenzaron paulatinamente a abandonar el país: su sitio lo empezaron a ocupar mercenarios y personal desconocido no miembro de las Fuerzas Armadas.
"Que Blackwater vuelva será la vuelta de una empresa militar privada y prohibida en Irak a la que después le cambiaron el nombre y que, en la práctica, nunca se fue de la región", publica Military Times.
La enigmática frase sobre un fondo negro y el logotipo de la empresa no dejan claro qué tiene entre manos Academi. El portal Military.com apuesta por unos planes diferentes a los de sustituir a las tropas estadounidenses en Siria.
Hablan de una campaña publicitaria bien orquestada en torno a Blackwater Ammunition, una empresa de munición creada por el mismo fundador de Blackwater, Erik Prince, y el diseñador de armas italiano Nicola Bandini.
El portal apoya su teoría en otro anuncio publicitario de Blackwater que copia el estilo del primero y en el que se puede leer 'Back in black' sobre la imagen de una bala negra. 'Blackwater Ammunition', se puede leer a pie de página.
Los propios periodistas de Military.com lograron contactar con Bandini para aclarar el objetivo de la campaña publicitaria, pero este no quiso desmentir ni confirmar nada. Según Bandini, será el propio Prince quien dé más pistas durante la exposición de armas más grande del mundo, SHOT Show. El evento arranca el 22 de enero. Lo que sí dijo a los periodistas es que los planes de Prince van más allá de Blackwater Ammunition.
"Si el señor Prince tiene planes de hacer renacer a su empresa en Siria, yo le recomendaría no hacerlo (…) Si los mercenarios de Blackwater se asientan en los enclaves kurdos, las Fuerzas Especiales y la aviación turca los harán pedazos", ha explicado al periódico ruso Komsomolskaya Pravda el experto militar y redactor jefe de la revista Natsionalnaya Oborona Ígor Korotchenko.
El experto cree que lo que está haciendo Prince es publicidad de su empresa. "Hay mucha demanda, hay muchas guerras. Es poco probable que vuelva a participar en campañas militares. ¿Pero vender armas y munición? Eso desde luego que sí", añade.
A lo largo de los años, Blackwater ha ido acumulando denuncias por crímenes, abusos de autoridad cometidos en Oriente Medio y casos de corrupción en Estados Unidos. Fue fundada en 1997 por Prince y ha firmado contratos con el Pentágono y con el Departamento de Defensa de Estados Unidos sobre todo durante la época 'neocon' del presidente estadounidense George Bush. Sus mercenarios por contrato estuvieron presentes en Irak y en Afganistán durante 2001 y 2003.
El jefe interino del Pentágono critica de manera grosera el programa de fabricación de cazas F-35
Los supuestos comentarios negativos de Patrick Shanahan contra Lockheed Martin avivan las sospechas de que trata de favorecer a su competidor Boeing, empresa para la que trabajó durante 31 años.
El jefe interino del Pentágono, Patrick Shanahan, criticó fuertemente el programa de fabricación de F-35 de la empresa Lockheed Martin en encuentros de alto nivel mantenidos en la sede del Departamento de Defensa de EE.UU., según declararon ex altos funcionarios gubernamentales al periódico Politico.
Estas fuentes afirmaron de manera anónima al medio que Shanahan acusó en estas reuniones a Lockheed Martin, que ganó en 2001 un concurso a Boeing para construir los cazas de la Fuerza Aérea estadounidense, de "no saber cómo ejecutar un programa".
"Si hubiera ido a Boeing [la fabricación], lo habrían hecho mucho mejor", llegó a aseverar, según la publicación, que añade que el funcionario realizó además un comentario grosero para descalificar a la aeronave.
Estas supuestos palabras han avivado las sospechas de que Shanahan trata de favorecer a su antiguo empleador, Boeing, compañía para la cual trabajó durante 31 años.
Cuando Shanahan se incorporó al Pentágono en 2017 como subsecretario de Defensa, firmó un contrato ético el cual se comprometió a no tomar decisiones sobre cuestiones relacionadas de ninguna manera con su antigua empresa.
Sin embargo, este acuerdo no le impidió criticar a los competidores de Boeing en varias ocasiones, de acuerdo con la información de Politico, que afirma que, todavía como número dos del Pentágono tachó al programa de F-35 de Lockheed Martin de "insostenible", al tiempo que criticó sus altos costes de fabricación y acusaba a la empresa aeronáutica por su "incapacidad" para cumplir con los plazos de entrega.
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El Kremlin califica de teoría conspirativa el supuesto pacto entre Trump y Putin
MOSCÚ (Sputnik) — El Kremlin descartó cualquier colusión entre los presidentes de Rusia y de Estados Unidos, Vladímir Putin y Donald Trump.
"Es una teoría conspirativa que no tiene nada que ver con la realidad", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al periódico AiF al comentar las insinuaciones de este tipo que se hacen en el país norteamericano.
Constató que la población y el Gobierno de Estados Unidos están fragmentados.
"Son condiciones difíciles en las que Trump debe maniobrar", subrayó.
El Congreso de EEUU está investigando la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016.
También el Buró Federal de Investigaciones (FBI) lleva a cabo una pesquisa, a cargo del consejero especial Robert Mueller, sobre la presunta colusión entre el equipo de campaña del entonces candidato republicano Donald Trump y Rusia.
El Gobierno ruso ha refutado repetidamente esas acusaciones, a las que tacha de absurdas y de intentos de desviar la atención del público estadounidense de apremiantes asuntos internos.
Amenazas del embajador de EEUU al Nord Stream 2
Peskov también afirmó que Rusia condenó las recientes amenazas que lanzó el embajador estadounidense en Alemania, Richard Grenell, contra las empresas que llevan a cabo el proyecto gasístico Nord Stream 2 en el mar Báltico.
"Esto no es más que un intento descarado de darle ventajas competitivas al GNL estadounidense que es más caro que el gas ruso y obligar a los europeos a comprar precisamente el combustible estadounidense", dijo el portavoz.
El 13 de enero, Grenell amenazó a las compañías alemanas, en particular a Uniper, E.ON y Wintershall del grupo BASF, con posibles sanciones unilaterales si seguían colaborando con la construcción del gasoducto que conectará a Rusia y Alemania por el fondo del mar Báltico.
La infraestructura con capacidad para transportar 55.000 millones de metros cúbicos de gas, fue concebida para diversificar las rutas del suministro de gas a Europa y elevar la seguridad energética.
En septiembre de 2018, el propio presidente estadounidense, Donald Trump, arremetió contra Alemania desde la tribuna de la ONU por cooperar con Rusia en el ámbito del gas.
Estados Unidos ya había expresado su recelo previamente, ya que busca vender a Europa su gas natural licuado.
?También se oponen al proyecto Ucrania, que teme perder sus ingresos por el tránsito del gas ruso, y otros países europeos como Polonia, Letonia y Lituania.
Situación en Ucrania
El portavoz también afirmó que la situación en Ucrania es "realmente mala" y que para solucionarla Kiev debe reconsiderar el rumbo tomado en torno a Donbás.
"La situación es realmente mala; por lo menos, en la arena política no escuchamos voces que llamen a la sensatez, a solucionar los problemas acumulados a través del diálogo y no de la confrontación", dijo.
Respondiendo a la pregunta de cómo ven en el Kremlin la salida de esta crisis, Peskov afirmó que "para avanzar es necesario que Ucrania arregle las consecuencias de su guerra civil, revise su rumbo de pleno aislamiento de dos de las regiones más grandes del país".
Al ser preguntado si es posible que la situación en Donbás se convierta en un conflicto congelado por décadas, Peskov precisó que dependerá de Kiev y de si habrá en el poder un partido belicista.
"En este caso no hay posibilidad de que el conflicto acabe; por el contrario, si hay un partido pacifista y diplomático, entonces será posible", dijo.
Desde abril de 2014 Ucrania lleva a cabo una operación contra las milicias en el este de su territorio, Donbás, donde se proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk en respuesta al violento cambio de gobierno ocurrido en Kiev en febrero del mismo año.
¿Cuáles son las prioridades políticas de Putin?
MOSCÚ (Sputnik) — La política exterior forma parte inalienable de la agenda de Vladímir Putin, pero son los asuntos internos los que le preocupan en grado mayor, dijo Dmitri Peskov, el portavoz del presidente ruso.
"Es lo que sucede en este país lo que le preocupa al presidente en primer término", afirmó Peskov en una entrevista con el semanario AyF.
Acto seguido, el portavoz reconoció que "los asuntos internacionales también son parte inalienable de la agenda" presidencial.
"Siria requiere de una atención permanente de Putin, quien es el comandante en jefe, allí se encuentran nuestros militares", apuntó.
Peskov también mencionó las relaciones con Ucrania y EEUU, "problemas antiguos que el presidente nunca pierde de vista".
Además, reveló por qué Vladímir Putin no tiene una cuenta personal en Twitter ni usa un teléfono inteligente.
"Efectivamente, el jefe de Estado no puede tener un smartphone, para una persona eso significa aceptar una transparencia total", aclaró Peskov.
A la pregunta de si el presidente ruso podría seguir el ejemplo de su colega estadounidense, Donald Trump, quien usa activamente las redes sociales para comunicarse con los electores, el portavoz del Kremlin señaló que "Putin no tiene esa necesidad por ahora".
"No precisa de Twitter para acercarse a la gente", afirmó.
Peskov reveló también que el líder ruso casi nunca lleva dinero en efectivo.
"Una o dos veces al año, por ejemplo, cuando practica esquí de montaña y entra en una cafetería donde se cobra en metálico ", dijo.