Guaidó dijo que con esta decisión comienza el "rescate" de la industria petrolera venezolana.
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este miércoles en sesión plenaria la designación de una "nueva junta directiva" de Citgo, la filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en EE.UU.
La nueva directiva está conformada por Luisa Palacios, Ángel Olmeta, Édgar Rincón, Luis Urdaneta, Andrés Padilla y Rick Esser, según informó en su cuenta en Twitter el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, quien se autoproclamó el pasado 23 de enero "presidente encargado" del país suramericano. En un tuit, el parlamentario publicó que con esta decisión comienza el "rescate" de la industria petrolera venezolana.
El Legislativo votó el nombramiento a pesar de que sus acciones y decisiones no tienen validez legal al mantenerse en condición de desacato, según sentencia ratificada por el Tribunal Supremo de Justicia, que además señaló que el Parlamento incurre en "usurpación de poderes", por lo que solicitó al Ministerio Público determinar las responsabilidades penales, civiles y administrativas correspondientes.
En enero pasado, en el contexto de la sanciones impuestas por EE.UU. a PDVSA, el ministro de Petróleo y presidente de la estatal petrolera, Manuel Quevedo, señaló que desde hace años Washington ha intentado "robarse" Citgo por "todos los medios". El funcionario agregó en un tuit: "Hoy lo intentan con la acción traicionera de la oposición venezolana".
Citgo operativa y con cuenta bloqueada
El pasado 28 de enero, un día después de que EE.UU. anunciara la imposición de sanciones unilaterales contra la estatal petrolera, el ministro Quevedo confirmó que Citgo operaba con normalidad y sin inconvenientes. Sin embargo, advirtió que no permitirán que los recursos resultantes de la venta del petróleo venezolano sean utilizados por la oposición venezolana "para sus fines conspirativos".
Casi en paralelo, el secretario del Tesoro de EE.UU., Steven Mnuchin, manifestó que permitirán "ciertas transacciones y actividades" con la industria venezolana de crudo "por períodos limitados", para evitar que se vean afectados los "esfuerzos humanitarios" que lleva a cabo la Casa Blanca en la frontera con Venezuela.
Añadió que los activos de la subsidiaria petrolera podrán continuar operando "con la condición de que cualquier pago que de otra manera iría a PDVSA será dirigido a una cuenta bloqueada en EE.UU.".
"Con efecto inmediato, en cualquier compra de petróleo venezolano por parte de entidades estadounidenses el dinero deberá ir a cuentas bloqueadas", aseveró el secretario del Tesoro.
En respuesta, Quevedo adelantó una de las primeras medidas: "barco que salga de un puerto venezolano cargado con nuestro recurso debe ser cancelado antes de dejar el puerto".
¿Quién es quién en la "nueva directiva" de Citgo designada por Guaidó?
Manuel Palma
La mayoría de los nombrados tienen vínculos estrechos con empresas petroleras norteamericanas.
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este miércoles en sesión plenaria la designación de una "nueva junta directiva" de Citgo, la filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en EE.UU.
La designación de los directivos fue aprobada por unanimidad en el Parlamento venezolano, de mayoría opositora y en condición de "desacato", por lo cual sus actos son jurídicamente nulos.
La mayoría de los directivos "nombrados" tienen vínculos estrechos con empresas norteamericanas en sectores como petróleo, alimentos y finanzas.
La designación se produce una semana después de que el senador estadounidense, Marco Rubio, revelara que Guaidó tenía prevista la designación de una nueva directiva de Citgo, "y eso será reconocido por la ley estadounidense".
Luisa Palacios
Graduada de periodismo (1992) en la Universidad Católica Andrés Bello, Palacios fue jefa de mercados emergentes e investigación latinoamericana en la consultora de finanzas y valores Medley Global Advisors.
También ha trabajado en varias instituciones financieras, entre ellas Barclays Capital y Japan Bank of International Cooperation. Es invitada frecuente en televisoras norteamericanas para hablar sobre la dinámica petrolera en América Latina y el Caribe, con énfasis en las reservas petroleras de Venezuela, y es la única mujer de la "nueva directiva" aprobada este miércoles por el Parlamento venezolano.
Ángel Olmeta
Ángel Olmeta fue directivo de Citgo y Pdvsa entre 1986 y 1990, época en la que imperaba la política de "apertura petrolera", basada en medidas para justificar una gradual privatización del sector y la reducción de la participación del Estado en la industria estatal venezolana.
Edgar Rincón
Becado por PDVSA para estudiar en el exterior antes de que Hugo Chávez ganara la presidencia, Rincón fue formado en la escuela de negocios de Michigan (EE.UU.) y ha trabajado en conglomerados petroleros norteamericanos.
El último puesto de relevancia lo ocupó como ejecutivo de Nabors Industries, una transnacional con sede de Texas y con operaciones de perforación petrolera en yacimientos situados en Irak y Kuwait.
Luis Urdaneta
Al igual que Olmeta, Urdaneta ocupó cargos altos cargos ejecutivos en PDVSA y Citgo en la era de la "apertura petrolera", antes de 1998.
De hecho, Urdaneta fue vicepresidente de la industria petrolera venezolana y también llegó a presidir la junta directiva de Citgo. Actualmente es director de la Asociación Latinoamericana de Integración Petrolera, que promueve negocios y asesoría en materia petrolera.
Andrés Padilla
Padilla es un gerente empresarial con formación en la escuela de negocios en Florida, EE.UU. Ha trabajado en empresas con sede en Venezuela, que importan insumos y materia prima para la elaboración de alimentos.
También fue director de finanzas de una transnacional norteamericana en Venezuela que participaba en negocios de comunicación inalámbrica. Además, fue gerente de empresas estadounideneses que están dedicadas a los sectores automotriz y manufactura.
Rick Esser
Con más de 20 años de experiencia en los procesos de refinación de crudo, Rick Esser figura como actual vicepresidente de cumplimiento y director de estrategia del holding CITGO Petroleum, según reseña la subsidiaria de PDVSA en su portal web.
De acuerdo a la información divulgada por la página oficial de Citgo, Esser se unió a la empresa refinadora de crudo en 1997 y, desde entonces, ha ocupado varios cargos, entre ellos gerente de suministro, de distribución y comercio de productos; gerente de suministro de crudo y vicepresidente de suministros y marketing.
Guaidó contrató cabilderos para aumentar la presión contra Venezuela en EE.UU.
La información se da conocer justo cuando el líder opositor, autoproclamado como "presidente encargado", anunció el nombramiento de una "nueva junta directiva" en la filial petrolera Citgo.
El líder opositor venezolano, Juan Guaidó, habría contratado una firma internacional de abogados para recibir asesoría sobre sanciones y litigios internacionales, según publicó el Center for Responsive Politics (CRP), un grupo de investigación que registra el movimiento de cabildeos en EE.UU.
Según el organismo, el parlamentario, autoproclamado "presidente encargado" de Venezuela, solicitó los servicios de Arnold & Porter, una firma con experiencia en trámites de inversiones y arbitrajes internacionales, según se lee en su página oficial.
El CRP indica que el grupo reclutado por Guaidó tiene previsto reunirse con funcionarios del Gobierno de EE.UU. para tratar "la preservación de los activos de Venezuela" en suelo estadounidense y la posible instalación de una "representación diplomática" paralela, luego de los "nombramientos" de embajadores que hiciera el líder opositor, quien designó al prófugo de la justicia, Carlos Vecchio, como su 'encargado de Negocios' ante Washington.
Ante un complicado escenario internacional, Guaidó contrató a la firma de cabilderos para apuntalar el apoyo dentro de EE.UU. en medio de dos jugadas arriesgadas: el ingreso forzado de una "ayuda humanitaria", que ha sido rechazada por el Gobierno electo; y el reciente 'nombramiento' de una nueva "junta directiva" para Citgo, la filial en EE.UU. de Petróleos de Venezuela (PDVSA). Esas designaciones, a la luz de varios dictámenes del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) son nulos e inconstitucionales.
Arnold & Porter, refiere el citado reporte, tiene especial experticia en sanciones económicas; derecho corporativo y bancario; litigios de EE. UU. y arbitraje internacional. El reclutamiento ocurre apenas un par de semanas después de que la estatal petrolera venezolana fuese castigada por el Gobierno de Donald Trump con una medida coercitiva y unilateral que comprende el congelamiento de unos 7.000 millones de dólares en activos de esa compañía en territorio norteamericano.
El presidente Nicolás Maduro ha tildado las medidas de Washington de "ilegales" y "criminales", y anunció la implementación de acciones legales para defender los activos en el exterior del país suramericano. El pasado 02 de febrero, el mandatario venezolano informó que su Gobierno había iniciado la batalla legal para garantizar "la propiedad de Citgo".
¿Ayuda contaminada”
El Centro Nacional para la Información Biotecnológica (NCBI), el cual forma parte de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos de Norteamérica, desarrolló un estudio en el que asegura que las empresas que elaboran alimentos para ser enviados como ayuda humanitaria, tal como lo hizo EE.UU. hacia la frontera de Colombia, usan preservantes que son altamente nocivos para la salud.
Entre las principales contraindicaciones del uso de estas sustancias como aditivo en alimentos y bebidas se encuentra que tienen potencial cancerígeno, la segunda causa de muerte en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según revela la NCBI, a los alimentos y bebidas que son enviados como ayuda humanitaria, se les añade dióxido de azufre, un componente químico usado como preservante habitual, pero que causa dolores de estómago y erupciones en la piel, además de ataques de asma en personas que ya padezcan esta patología.?—?Asimismo, los estudios revelan que hay presencia de otras sustancias químicas en estos alimentos y bebidas, como la acrilamida, la cual causa daños neurológicos en quienes la consumen.
También, el Centro Nacional para la Información Biotecnológica de EE.UU. alerta que este tipo de alimentos usan un alto contenido de azúcar para mejorar el sabor, aproximadamente unos 25 gramos de esta sustancia, que es más que la cantidad diaria recomendada para un adulto, lo cual contribuye a aumentar las probabilidades de padecer diabetes tipo II y enfermedades cardiovasculares.
Por otro lado, es importante destacar que la cantidad de dióxido de azufre en los alimentos está restringida por la regulación en Reino Unido, por la directiva en la Comunidad Económica Europea (CEE) y por las recomendaciones de “buenas prácticas de fabricación” en los Estados Unidos
China tacha de ‘noticias falsas’ que mantenga contactos con Guaidó
China rechaza “noticias falsas” sobre supuestas conversaciones que ha mantenido con la oposición de Venezuela para proteger sus inversiones en este país.
El diario estadounidense The Wall Street Journal informó el martes que los diplomáticos chinos, preocupados por los proyectos petroleros que el gigante asiático ha invertido en Venezuela y por los casi 20 mil millones de dólares que le adeuda Caracas, se reunieron en Washington con representantes del opositor golpista Juan Guaidó.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha recusado hoy miércoles esta versión del WSJ: “De hecho, el informe es falso. Es una noticia falsa”, ha enfatizado la portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying.
En declaraciones ofrecidas a los periodistas, la diplomática ha sostenido que lo que vive actualmente Venezuela son “asuntos” de este país y deben resolverse a través del diálogo.
De hecho, el informe es falso. Es una noticia falsa”, ha enfatizado la portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying, sobre una noticia que el diario estadounidense The Wall Street Journal publicó sobre las conversaciones de China con la oposición de Venezuela.
Asimismo, ha reiterado que la postura de China respecto a Venezuela es la de siempre, es decir que rechaza cualquier tipo de injerencia extranjera en la situación política del país suramericano.
La actual coyuntura que atraviesa Venezuela se debe a la autoproclamación del opositor Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, declarada en desacato, como presidente interino del país, con el apoyo de EE.UU., pese a que el presidente Nicolás Maduro, elegido en las elecciones presidenciales de mayo, comenzó su segundo mandato el pasado 10 de enero.
Ante esta situación, China y Rusia bloquearon el 26 de enero en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) un proyecto de declaración presentado por EE.UU. que pedía otorgar “un apoyo pleno” a Guaidó.
El aumentado significativo de las relaciones entre China y varios países latinoamericanos, como Venezuela, ha suscitado gran preocupación entre las autoridades del país norteamericano.
Pekín con motivo de ayudar a Caracas a garantizar el suministro de energía y por otra parte reforzar a un aliado opuesto a Estados Unidos en América Latina, inyectó más de 50 000 millones de dólares a Venezuela.
Solidaridad siria con Venezuela
La embajada de Venezuela en Siria abrió el martes un libro de firmas para exigir a EEUU que saque sus manos y respete la soberanía de esa nación suramericana.
Entre los primeros en acudir al breve acto estuvieron representantes de la sede diplomática de Cuba y de Palestina en Siria.
Cada asistente a la ceremonia inicial expresó el respaldo al Gobierno del presidente Nicolás Maduro y en contra de la injerencia estadounidense.
El libro permanecerá a disposición de organizaciones políticas y sociales de Siria que quieran expresar la solidaridad y el apoyo al pueblo venezolano.
Autoridades colombianas declaran “situación de calamidad pública” en la frontera con Venezuela
CÚCUTA (Sputnik) — Las autoridades del departamento colombiano Norte de Santander (noreste), por recomendación del organismo estadal de riesgos y desastres, declararon situación de calamidad pública por seis meses en la zona fronteriza con Venezuela, una medida que permitirá atender a los migrantes en el área.
"Se le recomendó al gobernador, por parte de todos los integrantes del comité, que se hiciera la declaratoria de calamidad pública y se aprobó por unanimidad para realizar las acciones humanitarias en la zona de frontera", afirmó Adriana Milena Arias, coordinadora del Consejo Departamental para la Gestión de Riesgo y Desastres, en un comunicado enviado a la prensa.
De acuerdo con Juan Carlos Cortés, secretario de Fronteras y Cooperación Internacional de la gobernación Norte de Santander, el paso del 90% de los migrantes venezolanos que abandonan su país ha sido difícil de abordar para las autoridades locales.
"No ha sido fácil para el Estado colombiano ni para las entidades territoriales y municipales la presencia de emigrantes y retornados debido a que no existe política pública que le dé las herramientas necesarias tanto al Gobierno nacional, a los ministerios, a los departamentos y a los municipios", aseguró Cortés a Sputnik.
Según Cortés, el departamento no tiene recursos para atender la ola de migrantes, pues cuando se diseñó el plan de desarrollo no estuvo prevista la dificultad que se estaba presentando.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirma que a nivel internacional se ha exagerado el número de sus connacionales que han dejado el país caribeño y que muchos han regresado tras encontrarse con situaciones de xenofobia, discriminación y esclavitud laboral.
Agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirman que más de 3 millones de venezolanos han dejado el país en los últimos años debido a la crisis económica de la que intenta salir la nación, caracterizada por escasez de alimentos y medicamentos.
Según el canciller Jorge Arreaza, los venezolanos se van del país por cuestiones económicas provocadas por la guerra económica que orquesta EEUU y sus "gobiernos satélites".
De acuerdo al Ministerio para el Poder Popular de Relaciones Exteriores, hasta la fecha, el Plan Vuelta a la Patria ha logrado repatriar a más de 12.000 venezolanos para que retornaran al país, a través de más de 40 vuelos aéreos y traslados terrestres provenientes de Brasil, Perú, Ecuador, Argentina, República Dominicana, Colombia, Chile y Panamá.
Irrumpen en el Congreso de EEUU: ‘Quiten las manos de Venezuela’
Tres manifestantes han interrumpido la audiencia del Congreso de EE.UU. sobre la situación en Venezuela en rechazo al golpismo de Washington en el país.
La Cámara de Representantes de EE.UU. (Cámara Baja del Congreso) ha discutido este miércoles la situación en Venezuela en una audiencia que llevaba por título “Venezuela en la encrucijada”.
En el evento, tres activistas de la organización pacifista estadounidense Code Pink, que se opone a las guerras y al militarismo de EE.UU. en el mundo, han interrumpido el discurso del nuevo enviado especial del presidente estadounidense, Donald Trump, para Venezuela, Elliott Abrams, para después ser detenidos por la Policía.
Abrams, además de no rechazar si existen o no planes por parte de Washington para que se produzca una intervención militar en Venezuela, ha hecho referencia a la supuesta ayuda humanitaria de su país a la nación caribeña, rechazada por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, por ser, según el mandatario latinoamericano, parte de un golpe de Estado y un pretexto para una invasión extranjera.
“No debemos ir por el camino de la guerra”, ha dicho la codirectora nacional de la organización pacifista, Ariel Gold, para después pedir a Abrams que promueva las negociaciones para alcanzar la paz en Venezuela y “no un golpe de Estado orquestado por EE.UU.”
En lugar de exacerbar las tensiones, Estados Unidos debería apoyar los esfuerzos de México, Venezuela y el Vaticano para mediar en la crisis”, ha dicho Caroline Debnam, una de las manifestantes, en el Congreso de EE.UU.
Caroline Debnam, una de las manifestantes, ha interrumpido, por su parte, la audiencia para aseverar que respaldar la autoproclamación de Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) venezolana —de mayoría opositora y declarada en desacato en 2016— como presidente interino del país es “ilegal” e “irresponsable”, y conducirá a una guerra civil.
“En lugar de exacerbar las tensiones, Estados Unidos debería apoyar los esfuerzos de México, Venezuela y el Vaticano para mediar en la crisis”, ha añadido. La tercera manifestante, Juliana Bardet, vestía una camiseta roja en la que se leía en inglés la consigna: “Quiten las manos de Venezuela”.
A su vez, algunos representantes presentes en la reunión han criticado la postura de Maduro y aludido a la supuesta ayuda de EE.UU. un día después de que el propio Guaidó, que pidió la ayuda, asegurara que entrará al país el próximo 23 de febrero.
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, ha reaccionado este mismo miércoles a la interrupción en el Congreso a través de su cuenta en Twitter. En la misma ha dicho, que este acto de protesta constituye una “nueva muestra de rechazo” a la agresión de la Administración de Trump contra el pueblo de Venezuela.
Lavrov indica por teléfono a Pompeo que EE.UU. evite cualquier injerencia en los asuntos internos de Venezuela
Este martes, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, han mantenido una conversación telefónica en la que han abordado diferentes temas de la política internacional, entre los que se encontraba la situación que vive Venezuela.
Durante ese diálogo, el responsable de la diplomacia rusa ha indicado a su homólogo norteamericano que EE.UU. no cometa injerencias en los asuntos internos de este país latinoamericano, "incluido el uso de la fuerza, con el que Washington amenaza a Caracas en violación del derecho internacional", reza el comunicado del Ministerio de Exteriores de Rusia.
Asimismo, Lavrov ha expresado su disposición a mantener consultas respecto a la situación de Venezuela de acuerdo con los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Anteriormente, el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, comentó por su parte que la injerencia extranjera no contribuye a una solución eficaz y pacífica de la crisis en Venezuela y que los venezolanos tienen que solucionar la crisis por sí mismos.
Este 3 de febrero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, aseveró que la intervención militar en Venezuela es una "opción" para resolver la situación que en estos momentos enfrenta la nación latinoamericana. No es la primera vez que Trump hizo alusión al uso de la fuerza militar en suelo venezolano: el 26 de septiembre pasado afirmó que "todas las opciones están sobre la mesa con respecto a Venezuela".
Análisis: Venezuela: la ayuda humanitaria prepara la invasión militar
Marcelo Colussi
La prensa mundial, haciendo el coro a las usinas mediáticas que genera Washington, han convertido a la República Bolivariana de Venezuela en el plato fuerte del día.
Por supuesto que no en ánimo laudatorio: por el contrario, lo que se dice del “régimen castro-comunista” del dictador Nicolás Maduro son las peores barbaridades. Según esa avalancha monumental de “noticias”, lo que sucede en el país caribeño es una crisis de proporciones dantescas, con población famélica que huye desesperada de una dictadura sangrienta.
No olvidemos nunca: dictaduras fueron las de Franco en España (que hacía rezar el rosario cada atardecer), la dinastía Somoza en Nicaragua (“Anastasio Somoza: un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, según el presidente estadounidense Roosevelt), Pinochet en Chile, Batista en Cuba, Videla en Argentina (con 30,000 desaparecidos), Idi Amín en Uganda (que se comía el hígado de sus adversarios políticos). En Venezuela hay elecciones democráticas periódicas, libertad de expresión, la economía no está planificada y rige el mercado, no hay cárceles clandestinas. ¿Qué dictadura?
La crisis que vive hoy el país se debe, quizá en parte a políticas que podrían revisarse en lo interno de la Revolución Bolivariana (se persiste en el rentismo petrolero), pero fundamentalmente a un ataque inmisericorde de Estados Unidos, que busca a toda costa revertir el proceso en curso.
La crisis, realmente existente, que incomoda a diario a los venezolanos y que hizo que muchos se marcharan por las penurias cotidianas que se atraviesan, se implementó para generar un clima de malestar ciudadano (colapso económico) que termine estallando, produciendo la salida de la administración chavista. Pero, ¿por qué esa crisis?
¿Por qué la crisis? ¿Quién se beneficia de ella?
Obviamente, la población no. Quedarse, sin embargo, solo con la descripción de los hechos viendo en el gobierno bolivariano a una suma de aprovechados que están saqueando al país mientras la población sufre penurias, es una absoluta falsedad. Sin dudas que faltan artículos de primera necesidad: alimentos, medicinas, elementos de aseo personal, todo lo cual torna la vida diaria un verdadero calvario. Pero hay que entender que todo ello tiene un propósito: terminar el experimento bolivariano. A partir de esta situación crítica, la pretendida “ayuda humanitaria” parece una muy generosa medida. De todos modos, seamos cautos: atrás de esa supuesta ayuda, viene la intervención militar. Y es la Casa Blanca, por medio de gente de ultraderecha representante de las grandes empresas de ese país (el presidente Donald Trump, el Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el Encargado Especial para Venezuela Elliot Abrams) quienes hoy insisten en mantener la inmoral presión sobre la patria de Bolívar.
Hay al menos tres razones para ello:
Razones económicas
Para su desgracia, Venezuela tiene una fenomenal reserva de petróleo (300,000 millones de barriles), lo que puede significar una fuente energética para terminar este siglo, manteniéndose el consumo actual. Y tiene a Estados Unidos muy cerca. La potencia del norte es un gigante industrial y militar, por lo que su consumo de oro negro es, por lejos, el más alto del mundo: 20 millones de barriles diarios (quien le sigue, China, consume solo la mitad: 10 millones de barriles).
Ese monumental consumo se abastece, en parte, con las reservas propias (el 60% de su consumo sale de su subsuelo); el resto debe importarlo (Golfo Pérsico y otros países de América). Venezuela, gran productor, le aporta el 12% de su consumo. Hoy por hoy, el país caribeño no es el principal proveedor para Estados Unidos, pero sus reservas son estratégicas. Disponer de ellas es el sueño de la clase dirigente norteamericana, y en particular de sus empresas petroleras. Lo dijo estos días John Bolton, sin ninguna vergüenza: “Haría una gran diferencia para Estados Unidos económicamente si pudiéramos tener compañías petroleras estadounidenses invirtiendo y produciendo petróleo en Venezuela”. ¿Por qué? Porque ese gigantesco país (o mejor dicho, su clase dirigente) no quiere depender de seguir comprando petróleo fuera, sino ser ellos quienes lo explotan. En otros términos: apropiarse de las reservas venezolanas como propias, y negociar. El negocio es grande, sin dudas; y las megaempresas no desean perderlo.
Con esto tendrían asegurado un botín fabuloso sus corporaciones energéticas (Exxon-Mobil, Chevron-Texaco, ConocoPhillips, Halliburton, etc.), y Estados Unidos estaría en mucho mejor condición de competir en el mercado global. Podría lograr, incluso, si puede agenciarse de una vez de esas reservas vedadas hoy por un gobierno nacionalista, hacer que Venezuela salga de la OPEP, con lo que podría ser Wall Street a sus anchas quien ponga el precio del crudo. Por otro lado, llevar petróleo desde Venezuela, ubicada a 2,000 kilómetros de su país, a Washington le conviene infinitamente más que importarlo desde el Golfo Pérsico, a 12,000 kilómetros.
Junto a ello, además del oro negro, existen otros recursos naturales ubicados en territorio venezolano a los que la Casa Blanca guarda especial apetito: enormes reservas de gas natural, de oro, de bauxita, de coltán y de minerales estratégicos como niobio y torio. Además, existe abundante agua dulce (bien cada vez más escaso y apetecido por la voracidad del principal mercado mundial), así como biodiversidad de la selva amazónica (de donde pueden extraerse materias primas para medicamentos y alimentos).
En definitiva, Estados Unidos, en nombre de la tristemente célebre Doctrina Monroe (“América para los americanos”… del Norte) sigue considerando que Latinoamérica es su reservorio natural de materias primas. La pretendida ayuda humanitaria que enviaría para paliar la “crisis humanitaria” esconde el propósito de sentar cabezas de playa militares en territorio bolivariano. La opción bélica, con la ayuda de algunos países títeres, sería lo que les puede devolver la potestad sobre esta tierra, ahora libre y soberana desde el inicio de la Revolución Bolivariana.
Razones políticas
Justamente esa libertad y esa soberanía que empezó a tomar cuerpo con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia en 1998, es una afrenta para la geoestrategia hemisférica de la Casa Blanca. En esta zona que siempre consideró como propia, donde hace y deshace a su entero arbitrio, la insolencia de un gobierno que levanta la voz y le habla de tú a tú, es inconcebible. Por eso, como con cada proceso emancipador que se ha dado en Latinoamérica, la respuesta de Washington es contundente: ataque furioso.
Hechos similares hay demasiados a lo largo de la historia de estos 100 últimos años: la rebelión de Sandino en Nicaragua, una revolución democrática y antiimperialista en Guatemala en 1944, el socialismo de Salvador Allende en Chile, el progresismo de Jean Bertrand Aristide en Haití, la afrenta de Cuba socialista, la de la Nicaragua sandinista en 1979, o procesos apenas tibios que le confrontan, siempre, en todos los casos, tuvieron como respuesta la agresión estadounidense, más o menos sangrienta. Lo hizo de distintas maneras, desde su intervención directa hasta propiciando golpes de Estado cruentos. Hoy día, lo hace con golpes de Estado “suaves”, con bloqueos económicos, con desprestigio mediático que prepara condiciones para “revoluciones de colores”.
Contra la Revolución Bolivariana probó de todo: secuestro del presidente Chávez, paro petrolero, look out patronal, guarimbas, guerra económica. Ahora, recientemente, con esta maniobra de un autoproclamado presidente paralelo. De momento ninguna artimaña le funcionó, siempre en conjunción con la derecha vernácula. En este momento los tambores de guerra comienzan a sonar, y no se descarta la posibilidad de una intervención militar, del propio Estados Unidos así como de una coalición de países títeres. Hecho el balance realista de fuerzas, Washington de momento no se embarca en una guerra directa. Ello, de todos modos, no se descarta. Una servicial OEA, con un impresentable Secretario General (Luis Almagro) pro invasión, es su caja de resonancia perfecta.
Como sea, con la opción que sea, es claro que para la hegemonía territorial de Washington la Revolución Bolivariana es una insoportable piedra en el zapato que no le permite actuar económicamente como quisiera, y que envía un mensaje de unidad latinoamericana antiimperialista, muy peligroso para la política injerencista norteamericana. Por lo pronto, está intentando salirse de la zona del primado del dólar, negociando su petróleo en otras monedas, como el yuan chino, o el rublo ruso. Eso constituye una de las peores afrentas para Estados Unidos, que basa su poderío económico y político en su propia moneda, pues desde hace años abandonó el patrón-oro como regla universal. Cuestionar el dólar es cuestionar su hegemonía. Y Venezuela lo está haciendo.
Razones geoestratégicas
Siguiendo aquello de la Doctrina Monroe, Estados Unidos hace más de un siglo que hace de Latinoamérica y la región del Mar Caribe su natural patio trasero. De aquí extrae (roba) materias primas, productos primarios a muy bajo costo, mano de obra barata que llega a su territorio buscando el “sueño americano”, al par que es la región cautiva para colocar sus productos industriales y servicios varios. Pero por otro lado, el subcontinente paga cantidades inconmensurables de dinero a los organismos crediticios internacionales (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial), siempre liderados por Estados Unidos, en calidad de servicio de las impagables y eternas deudas externas.
Por todo ello, Latinoamérica es la reserva obligada, el bastión del que se vale la clase dominante estadounidense para mantener su alto nivel socioeconómico. Eso no lo va a soltar rápidamente. De aquí que lo controla al milímetro, para lo que tiene instadas más de 70 bases militares en la zona.
Curiosamente, la más grande de todas se está construyendo en Honduras, cerca de las reservas petrolíferas de Venezuela. Está más que claro que Latinoamérica es considerada por la geoestrategia de la Casa Blanca como un lugar vital. Pero está sucediendo algo en estos últimos años: tanto Rusia (gran potencia militar) como China (enorme potencia económica) están disputándole hegemonía al imperio estadounidense. Lo que, caído el Muro de Berlín y aparentemente terminada la Guerra Fría, parecía un mundo unipolar, con Washington como amplio dominador, ya no es exactamente así hoy día. Estas dos potencias, en una alianza estratégica, constituyen una pesadilla para los planes de dominación global del país del Norte.
Si algo tiene Latinoamérica, es su posición de proveedor de todo lo anteriormente expuesto para el pillaje norteamericano: productos primarios, deuda externa, mano de obra barata. Es por ello que para su gobierno, la tarea principal consiste, como lo dijera el otrora Secretario de Estado Colin Powell, en “garantizar para las empresas estadounidenses el control de un territorio que va del Ártico hasta la Antártida y el libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, a nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio”. La Doctrina Monroe evidentemente se la toman muy en serio: nadie debe osar meterse en estas tierras.
El mundo, de todos modos, no es como uno quiere, sino que obedece a fuerzas que van para los lugares más inimaginables. Hoy día estos dos países lejanos, Rusia y China, están teniendo un acelerado proceso de penetración en la región. Con su poderío económico la República Popular China, con su poderío militar la Federación Rusa, ambos muestran que el mundo, quiérase que no, no es unilateral según los ideólogos de Washington.
Ambos países tienen sentados sus reales en Venezuela, a quien toman como socio. Eso espanta a los halcones que dirigen el país norteamericano. Para su lógica es inconcebible que en su propio lugar “natural” un enemigo ose levantarles la voz. Ello significa, sin más trámites, que la hegemonía absoluta del Tío Sam ya no es tal.
China es hoy el principal prestamista para la economía venezolana, negociando el petróleo caribeño en moneda asiática. En tanto que Rusia tiene importantes aprestos bélicos en la patria de Bolívar, incluso con material atómico, posible de ser usado en el caso de una eventual guerra contra Estados Unidos.
Por todo lo anterior es imprescindible levantar la autonomía y soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, como nación independiente que no necesita de ninguna “ayuda humanitaria”, que podrá traer luego la invasión armada. Con todos los defectos y errores que pueda tener la Revolución, es imperativo defender su estatuto de Estado independiente. ¿En nombre de qué Estados Unidos se arroga el derecho de decidir sobre los destinos de este país? Solo en nombre de las gigantescas empresas a quien defiende la Casa Blanca.