La Policía Nacional ha decidido realizar un exhaustivo control de los pocos funcionarios norcoreanos que trabajan en la embajada de Madrid, asaltada el pasado 22 de febrero —según desveló este diario en exclusiva— por un comando de hombres armados que les amordazó, agredió (en algunos casos) e interrogó, y que se llevó material informático de la legación consular, situada en el madrileño barrio de Aravaca. Se trataría de una especie de 'protocolo antisuicidios', explican fuentes vinculadas a los servicios secretos españoles, un control que se realiza varias veces a lo largo del día para verificar que los empleados siguen en la embajada y que no les ocurre nada.
Este control es muy sencillo. Cada ciertas horas, la patrulla de la Policía Nacional que custodia la embajada (desde el asalto, hay protección las 24 horas del día) llama a la sede consular para que los empleados salgan a la calle y los agentes destinados puedan hacer el recuento del personal oficialmente adscrito a la legación consular. No hay que olvidar que el juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional ha iniciado una investigación sobre el asalto y todos los funcionarios norcoreanos son testigos y víctimas del mismo. De momento, los investigadores quieren tener un control efectivo de estos trabajadores y saber en todo momento que no les ocurre nada y siguen todos en Madrid.
Tras el asalto, los funcionarios norcoreanos están realizando una vida muy discreta. Apenas salen de la embajada. Sacan la basura una vez a la semana y por la noche se ven pocas luces en la sede, un chalé de la calle Darío Aparicio de Madrid. El inmueble consta de dos plantas, jardín, cancha de tenis y una gran piscina. Incluso los servicios médicos les visitan en la embajada. Una de las trabajadoras resultó herida grave en la cara tras el asalto y recibe los cuidados médicos dentro de la sede. Como novedad, esta misma semana, Corea del Norte ha ordenado que se pongan nuevas cámaras de seguridad en el perímetro de la embajada, que ya se han instalado.
Mientras, las investigaciones por parte de la Audiencia Nacional, la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) continúan. El juzgado ha dado instrucciones precisas para que no haya filtraciones sobre los avances de las pesquisas. Pero, como ya adelantó en exclusiva este pasado domingo El Confidencial, el CNI sospecha que el asalto fue organizado por los servicios secretos de Estados Unidos, probablemente en colaboración con otros servicios de Inteligencia o con colaboradores añadidos.
Según el diario estadounidense 'The Washington Post', el asalto pudo ser perpetrado por un grupo disidente denominado Cheollima Civil Defense, que intenta derrocar a la dinastía Kim y alentar deserciones masivas en Corea del Norte. Se trata de una organización surcoreana también conocida como Free Joseon, que alcanzó cierta notoriedad en 2017 tras evacuar a un sobrino de Kim Jong-un de Macao porque su vida corría peligro. Fuentes de los servicios secretos españoles señalan que aún es pronto para sacar conclusiones definitivas, pero dejan claro que este grupo no tiene capacidad logística para actuar en España si no recibe ayuda, como por ejemplo de EEUU o el NIS, los servicios secretos de Corea del Sur, aliado estratégico de los norteamericanos. El grupo Cheomilla ha sido definido en ocasiones como una supuesta fuerza 'proxy' (un agente extranjero) de la CIA.
La web del grupo Cheomilla, cuya actividad principal sería 'extraer' y ayudar a desertores norcoreanos, no menciona ninguna implicación en el ataque, aunque el 25 de febrero publicó un comunicado afirmando que el grupo había "recibido una solicitud de ayuda por parte de camaradas de un país occidental". Añadía que "la situación era extremadamente peligrosa, pero [nosotros] respondimos". La organización también asegura que la próxima semana realizarán un importante anuncio, aunque no ha publicado detalles de ninguna operación.
Ya habrían abandonado España
Todos los asaltantes tenían rasgos asiáticos (según los funcionarios de la embajada, eran ciudadanos de Corea del Sur) y algunos de ellos hablaban también en español. El diario 'El País' publicó este miércoles que los investigadores han podido identificar a dos de los miembros del comando, que estarían vinculados a la CIA estadounidense. Los investigadores creen que los integrantes que formaron parte de esta acción ya han abandonado España. El ministro de Exteriores español, Josep Borrel, definió este jueves lo sucedido en la embajada norcoreana como "un James Bond 'revival".
La verdad es que el asalto fue en cierta medida un trabajo bastante profesionalizado. Los investigadores españoles han visualizado las cámaras de la embajada y las de los alrededores, han inspeccionado el transformador eléctrico y la antena telefónica que hay junto a la parcela —donde días antes se produjo un incendio que podría estar vinculado—, han indagado en la razón por la que las farolas que rodean al chalé estaban a medio gas el día del asalto y han analizado los dos vehículos diplomáticos en los que huyeron los asaltantes (una decena) y que fueron abandonados en las inmediaciones de la embajada. También han detectado que algunas medidas de seguridad con las que contaba el chalé de Aravaca habían sido inutilizadas previamente.
El régimen norcoreano abrió su embajada en Madrid en octubre de 2013. El embajador, Kym Hyok-chol, residió en este inmueble tan solo cuatro años. En septiembre de 2017, España lo declaró persona 'non grata' y fue expulsado del país. La medida respondía a las sucesivas pruebas nucleares realizadas por el régimen de Pyongyang. Kim Hyok-chol se ha convertido en un activo importante para el Gobierno de su país y ha pasado a formar parte del equipo de negociadores con EEUU. Organizó incluso la cumbre que hace unos días se celebró en Vietnam entre el presidente norteamericano, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, con el fin de abordar la política nuclear del país asiático. La cumbre bilateral resultó finalmente un fracaso, después de que El Confidencial desvelara el asalto a la embajada justo el día anterior a que comenzara el encuentro.
Las sospechas de los investigadores son que los asaltantes estaban buscando información sobre el embajador que, en estos cuatro años que estuvo en Madrid, gozó de cierta libertad de movimientos y encuentros. No hay que olvidar que los servicios de seguridad de otros países, como Alemania, han detectado que las embajadas coreanas abiertas en sus territorios usaban la legación consular para adquirir material relacionado con su programa de armas. Es posible, por tanto, que el comando que entró en el chalé de Aravaca buscara información comprometida en ese sentido.
Kim Hyok-chol, el diplomático experto en armas nucleares en el centro de la crisis
Se cree que el antiguo exembajador norcoreano en España, figura esencial en las negociaciones de Hanoi, podría ser la clave de lo sucedido en el asalto a la embajada en Madrid
A principios de febrero, después de que el presidente Donald Trump recibiese a una delegación norcoreana en la Casa Blanca como anticipo de la reunión que el presidente estadounidense mantendría con Kim Jong-un en Hanoi semanas después, el canal surcoreano Channel A News emitió un programa informativo en el que se preguntaba quién era el individuo con gafas que permanecía en un segundo plano, y que también había aparecido en una foto oficial en el despacho del presidente norcoreano. Aparte de que su nombre era Kim Hyok-chol y que había sido embajador en Madrid, poco más se sabía de este personaje fuera del círculo de expertos sobre el liderazgo norcoreano.
En pocos meses, este Kim ha pasado de ser casi un completo desconocido a ser una figura clave en el equipo negociador norcoreano. Y su nombre ha vuelto a saltar a la palestra tras el asalto, el pasado 22 de febrero, de la embajada de Corea del Norte en España, en el que varios hombres armados y encapuchados maniataron al personal diplomático y se llevaron móviles y ordenadores. Una de las hipótesis que manejan las autoridades españolas es que el propósito era obtener información sobre Kim Hyok-chol antes de la cumbre de Hanoi.
Durante este mes, mucha más información ha emergido sobre él. Tras ser nombrado por Kim Jong-un como interlocutor del enviado especial estadounidense Stephen Biegun para los preparativos del encuentro, varios analistas y antiguos desertores han comenzado a aportar datos sobre el personaje, muchos de ellos sorprendidos de la prominencia que ha alcanzado esta figura tras las purgas acaecidas en Pyongyangentre los altos diplomáticos norcoreanos en las semanas previas a la cumbre. “Kim Hyok-chol es un diplomático de carrera también, pero aparentemente ha pasado un test de lealtad para convertirse en el hombre de cabecera en las negociaciones”, afirma un alto funcionario surcoreano en declaraciones a la agencia Reuters.
Talento para el lenguaje
Hijo a su vez de diplomáticos, Kim Hyok-chol estudió francés en la Universidad de Estudios Extranjeros de Pyongyang y empezó trabajando en un puesto de bajo nivel en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Pero su talento para la formulación de documentos diplomáticos pronto le puso en órbita alrededor del equipo que negociaba con EEUU en Pekín a mediados de la década pasada.
“A una edad muy joven, Kim Hyok-chol fue colocado en el grupo de trabajo que escribía los borradores de los documentos sobre la estrategia nuclear de Corea del Norte en el Ministerio de Exteriores”, ha asegurado Thae en una entrevista. “Durante las conversaciones a seis bandas [sobre el programa nuclear norcoreano], cuando cada representante tenía solo dos minutos para hablar, él era realmente bueno escribiendo lo que se necesitaba expresar con exactitud dentro de esos dos minutos”, ha indicado.
Esta confianza le llevó a ser nombrado embajador en Madrid desde la apertura de dicha legación en 2014. No obstante, el diplomático sufrió directamente las consecuencias del programa armamentístico de su país cuando el Ministro de Exteriores Alfonso Dastis decidió expulsarle en 2017, en respuesta a una de las pruebas de misiles realizadas por Corea del Norte. Antes tuvo tiempo de conceder una entrevista a El Confidencial, donde afirmaba: “Cada país tiene derecho a elegir su sistema político así que te recomiendo no juzgar a mi país desde las reglas del tuyo. Eso es una hipocresía”.
Durante ese tiempo, la experiencia obtenida le permitió convertirse en un experto en armamento nuclear, así como en el arte de la negociación. “Sabe lo que Corea del Norte estaría dispuesto a ceder y lo que no, tal y como revelar la cantidad de material nuclear, armas nucleares y trayectorias de los misiles”, afirma Kim Hyun-wook, profesor en la Academia Diplomática Nacional Coreana, que estudia a los líderes norcoreanos, en una entrevista con Bloomberg.
Fuente: El Confidencial
La 'heroína' norcoreana de Madrid: saltó de un 2º piso, se rompió la pelvis y avisó del asalto a la embajada
De no ser por su intervención, es posible que el asalto a la embajada norcoreana en Madrid hubiera pasado desapercibida. Es una empleada de la legación que eludió a los criminales, saltó desde un segundo piso y alertó a la Policía de los hechos. Se rompió la pelvis y fue trasladada a dependencias hospitalarias. Una pieza clave en el episodio de guerra sucia de espionaje que ha sacudido el ámbito diplomático.
Lo que sí cobra más forma -como adelantó EL ESPAÑOL- es el motivo del asalto: obtener información sobre la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong Un que se celebró en Vietnam.
Pero todas estas conclusiones quizá no se hubiesen alcanzado de no ser por el papel de la empleada norcoreana. El asalto se produjo de forma violenta. Una decena de hombres armadas entraron en la legación, maniataron al personal y les cubrieron las caras con capuchas. En el interior del edificio, en Aravaca y muy cerca de la propia sede del CNI, también había un grupo de estudiantes norcoreanos que realizaban una visita de cortesía.
La peor parte se la llevó el delegado comercial de la embajada. Los asaltantes se lo llevaron a una habitación aparte y le golpearon. Le preguntaban por información concreta de ámbito diplomático.
Un salto por la ventana para una intervención policial inútil
En esas, una trabajadora de la embajada, alertada por la violencia de los asaltantes, logró escapar del edificio. Saltó por una ventana ubicada en el segundo piso y se rompió la pelvis al impactar contra el suelo, detallan fuentes policiales a este diario.
Con todo, la empleada consiguió abandonar el recinto y alcanzar un coche de Policía que había por las inmediaciones. Inmediatamente fue trasladada a dependencias hospitalarias, si bien logró comunicar a los agentes que se estaba produciendo un asalto en la legación. No hablaba español, pero tradujo sus inquietudes gracias a una aplicación de su teléfono móvil.
Fue entonces cuando una patrulla de la Policía Nacional se personó en la embajada y llamó al timbre de la puerta principal. Un hombre perfectamente vestido y con un pin de la bandera norcoreana en la solapa dijo que todo estaba bien, que no tenían conocimientos de ningún asalto. Los agentes permanecieron por la zona y, al cabo de un rato, vieron dos coches diplomáticos abandonando el lugar a alta velocidad. A bordo iba, entre otros, el mismo hombre que les atendió en la puerta.
El objetivo de los asaltantes era el material informático y la información. Los hechos aún están bajo investigación, si bien desde esferas próximas a Pyongyang se sostuvo en un primer momento que se trataba de un asalto por delincuentes comunes. La historia podía haber pasado desapercibida de no ser porque la mujer, con su odisea, logró ponerlo en conocimiento de la Policía Nacional.
Un incendio en un repetidor
Pero las pesquisas parece que no conducen, ni de lejos, hacia los delincuentes comunes. No sólo por el objetivo de su intervención. También porque los criminales utilizaron la más alta tecnología para llevarlo a cabo. Se investiga la manipulación de las farolas colindantes, que les permitió moverse en una oscuridad cómplice. Pero también se analiza un incendio en un repetidor de telefonía muy próximo a la legación.
De acuerdo a los primeros análisis, no se trató de un incendio fortuito. Y tampoco se cree que se tratase de una quema rudimentaria. Porque los movimientos policiales apuntan a que el autor utilizó medios tecnológicos para propiciar el fuego. En concreto, saturó la información del repetidor, lo sobrecalentó y desató el incendio en el repetidor.
Sobre el puzle hay varias piezas que encajan entre sí. Sin embargo, todavía falta la pieza central, que determine quién está detrás de un asalto de profundas consecuencias diplomáticas y de seguridad.
Fuente: El Español