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Venezuela sufre otro ataque contra su red eléctrica. Guaidó y Leopoldo López tramaron robo de activos de PDVSA

Elespiadigital | Martes 26 de marzo de 2019

MOSCÚ (Sputnik) — El Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información de Venezuela (MIPPCI) denunció otro "ataque de magnitud" contra la red eléctrica nacional.

?"Luego del ataque del medio día de este lunes [25 de marzo] contra el Sistema Eléctrico Nacional, cuando se había logrado recuperar gran calidad de carga, se perpetró a las 9:50 PM otro ataque de magnitud en el patio de los auto transformadores del Guri", tuiteó el ente citando a su titular, Jorge Rodríguez.

El ministro afirmó que se están tomando las medidas pertinentes para restablecer el suministro e instó a la población a mantener la calma.

"Todos los equipos a nivel nacional, en las estaciones, subestaciones, en el Guri, Macagua, Caruachi, además de Corpoelec Nacional, están trabajando arduamente para lograr la recuperación y así vencer esta guerra eléctrica contra el pueblo. Queremos pedir al pueblo venezolano que mantengan la tranquilidad y la fuerza que hemos demostrado estos días, porque esta guerra eléctrica vamos a lograr vencerla. Estos ataques redundarán en un mayor blindaje de nuestro Sistema Eléctrico Nacional", aseguró.

?Venezuela ya vivió un apagón de casi dos horas el lunes 25, pero las autoridades lograron restablecer el servicio en casi todo el territorio.

Según Rodríguez, el incidente del lunes tenía características similares a las del pasado 7 de marzo, cuando el presidente Nicolás Maduro aseguró que hubo un ataque cibernético y electromagnético que afectó el servicio en los 23 estados del país, además de la telefonía fija y móvil.?

Gobierno de Venezuela señala a Guaidó y a Leopoldo López de tramar robo milmillonario de activos de PDVSA

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En las acciones para "apropiarse" del dinero aparece involucrado el abogado Juan Planchart, detenido el pasado sábado.

El ministro para la Comunicación e Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, denunció este lunes un plan, que involucra al diputado opositor Juan Guaidó, y al coordinador del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, para "robarse" al menos 1.000 millones de dólares a través de la venta ilegal de las acciones de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en una refinería en República Dominicana.

Las evidencias surgieron en conversaciones escritas por WhatsApp, halladas en los teléfonos celulares de varios detenidos, entre ellos Roberto Marrero, jefe de despacho de Guaidó, detenido y acusado de ser el jefe de células terroristas; y el abogado Juan Planchart, arrestado el pasado sábado, quien según Rodríguez es el "lavador de dinero" del diputado que se autoproclamó como "presidente encargado" de Venezuela.

¿Quién es Planchart?

Según la denuncia presentada por el ministro, Planchart es primo de Guaidó, abogado, experto en asuntos financieros y consultor legal "de la empresa rusa Rosneft" en Venezuela.

Planchart, además, es cuñado del vicepresidente de la empresa de generación eléctrica Haina, operadora de la refinería Refidomsa, situada República Dominicana, donde tenían previsto apropiarse de 49 % de las acciones de PDVSA.

¿Cómo se a realizaría el "robo"?

La operación, explicó Rodríguez, fue apropiarse de los recursos de Venezuela en el exterior mediante "lavadores de dinero, en este caso, con el señor Planchart". El dinero, según la denuncia, sería enviado a Guaidó por intermedio de varias Organizaciones No Gubernamentales (ONG) recién creadas.

Para ejecutar esa acción, la idea era que Guaidó "autorizara" la congelación del 49% de las acciones de PDVSA en la refinería Refidomsa, en República Dominicana. "El único facultado para tomar la decisión es él (Guaidó) y con reconocimiento del país que avale la operación", dice Planchart en uno de los mensajes escritos mostrados por Rodríguez.

Precisamente, el país al que hace referencia Planchart es República Dominicana, donde está ubicada Refidomsa, una empresa mixta creada entre Venezuela y la isla antillana (con 51% de las acciones), en el marco del proyecto Petrocaribe.

Rodríguez explicó que el monto de los 1.000 millones de dólares responde a una deuda que tiene la refinería con Venezuela (de unos 240 millones de dólares, aproximadamente), mientras que otros 700 millones de dólares eran el monto estimado para una "venta forzada" de las acciones de PDVSA.

El objetivo de los implicados era que el monto total no se enviara a las arcas del Gobierno de Venezuela, sino que el país antillano argumentara que no podía cancelar los recursos por las medidas coercitivas unilaterales aplicadas por EE.UU. contra Caracas.

Rodríguez aseguró que el enlace del entorno de Guaidó para "sustraer" el dinero era Planchart, pues la familia de este se beneficiaría porque tiene acciones en la empresa Haina, la firma que le compra combustible a Refidomsa.

"Toda la familia de Planchart tiene acciones en esta empresa Haina", dijo Rodríguez, quien indicó que esta corporación buscaba recibir combustible sudsidiado después de concretarse la operación financiera.

Comunicación con López

El ministro venezolano informó que Planchart mantenía comunicación con López, actualmente en prisión domiciliaria por delitos de asociación para delinquir e instigación pública, y a quien tenía registrado en su teléfono con los seudónimos de "Iron Man", "Gavilán", "Monstruo" y "LL".

El mismo día que Planchart informó a López sobre la cancelación de un pago de Rosneft a PDVSA, producto de operaciones en el marco de una empresa mixta que opera en Venezuela, "Gavilán" (López) lo informó a EE.UU.

Inmediatamente, las autoridades norteamericanas sancionaron  a Evrofinance Mosnarbank (banco ruso-venezolano), donde la petrolera rusa tenía previsto hacer el pago a Venezuela, de acuerdo a la conversación mostrada por Rodríguez.

Planchart pasó también a López las cuentas de PDVSA donde aún pueden recibir pagos de las empresas mixtas petroleras que trabajan en la Faja Petrolífera del Orinoco. Además de Evrofinance, también figuraba Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes), entidad que igualmente fue sancionada por EE.UU.

El funcionario señaló a López de pedirle "a sus jefes gringos" que sancionaran a esas entidades bancarias para que Venezuela "no pague la comida, los medicamentos, los insumos, etc".

En su comparecencia ante los medios, el titular de la cartera de Comunicación e Información dijo que Planchart acumula presuntos delitos en este hecho: "traición  a la patria, robo, apropiación indebida de dinero público, usurpación de funciones públicas", detalló.

Además, Rodríguez señaló que "cabe una demanda por parte de Rosneft" contra Planchart, pues el consultor de la empresa rusa, habría violado "acuerdos de confidencialidad que él firmó".

Otros recursos en la mira

El ministro de Comunicación mostró en cámara otro documento que le pasó Planchart a López, con el que buscaban "apropiarse" de un pago que haría Venezuela a empresas extranjeras por un monto de casi 30 millones de dólares.

"Él (Planchart) le dice (a López) que esa 'poquita plata' se la pueden quedar", dijo Rodríguez.

Análisis: Se acabó el rollo de las 'fake news' de EEUU contra Venezuela

Vicky Peláez

Hay toda una historia de ataques de falsa bandera a base de mentiras para manipular las mentes de la gente.

En los individuos, la locura es rara; pero en los grupos, partidos, naciones y épocas es la regla (Friedrich Nietzsche, 1844-1900)

La actual arremetida cínica y despiadada de Estados Unidos contra Venezuela usando engaño, simulación, creando 'falsos positivos' y noticias retorcidas es en realidad una muestra más de una larga tradición de mentiras que caracteriza la historia norteamericana en contra de países donde les conviene intervenir.

Le tocó el turno a la República Bolivariana de ser la víctima de Washington simplemente por el hecho de poseer el más grande reservorio de oro negro en el planeta, del que el chavismo no le permite apoderarse, por considerar el petróleo venezolano como una propiedad exclusiva de su pueblo. Como decía el dramaturgo griego Esquilo de Eleusis, "la verdad es la primera víctima de la guerra".

Washington apeló a la información falsa usando una verdadera máquina de propaganda y tratando de crear un consenso universal para doblegar la voluntad del pueblo venezolano y poner fin a su soberanía, pero no lo ha logrado hasta el momento.

Desde la llegada de Hugo Chávez al poder en febrero de 1999, los estrategas de Washington lanzaron una guerra psicológica contra Venezuela que dura ya más de 20 años. Para ello, EEUU ha usado sofisticadas tecnologías y las redes digitales con el fin de crear una confusión no solo en el país bolivariano, llamado 'caos controlado', sino a nivel internacional para denegar acceso a la opinión pública a una conclusión racional y coherente.

Venezuela, como parte importante de los países bautizados por el asesor de seguridad nacional de Donald Trump, John Bolton, como la 'Troika de la Tiranía' junto a Nicaragua y Cuba, se convirtió en un laboratorio para crear y probar técnicas cibernéticas cuyo objetivo es sofocar a un país que no quiere someterse al dictado de Washington.

Día tras día, los más destacados medios de comunicación al servicio del Gobierno de EEUU, como Fox News, CNN, MSNC, Clear Channel, The Washington Post, The Wall Street Journal y sus seguidores locales en todos los países del mundo están empeñados en falsificar la información respecto a Venezuela para engañar a la opinión pública.

Primero arremetieron contra Hugo Chávez y, después de su muerte, en 2013, contra Nicolás Maduro para poner en duda su credibilidad. Además de la guerra psicológica, diseñada y puesta en marcha, según revelaciones de Edward Snowden hechas en 2013, la extra secreta oficina de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), llamada 'Tailored Access Operations' (TAO) lanzó una guerra cibernética contra las empresas claves de electricidad, transporte, agua y telecomunicaciones.

Snowden develó que "la TAO cuenta con plantillas de software que le permiten infiltrarse en hardware de uso común incluyendo routers, computadoras tanto individuales como en los sistemas informáticos de las empresas y Gobiernos a nivel mundial" (Resumen Latinoamericano, 14 de marzo de 2019). La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó que el sofisticado sabotaje tecnológico del 8 de marzo pasado, que dejó al país sin agua, electricidad y telecomunicaciones, fue organizado desde el extranjero.

Zajárova reveló que "todos los algoritmos de operación y puntos vulnerables de los equipos de esos sistemas eran bien conocidos por el organizador directo de la agresión. Todos los equipos usados en Venezuela fueron fabricados en Canadá".

Fue la compañía canadiense ABB la que diseñó el proyecto de la modernización de El Guri, la cuarta estación hidroeléctrica en el mundo, y conocía los códigos de acceso al sistema informático que supuestamente suministró a la NSA. La Agencia de Seguridad Nacional de EEUU usó a los agentes locales de la CIA para perpetrar el sabotaje en El Guri recibiendo instrucciones, según el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), desde Houston y Chicago. Los organizadores estadounidenses de aquel acto terrorista estaban seguros de que el sabotaje gigantesco haría colapsar la sociedad venezolana y provocaría una revuelta contra el Gobierno bolivariano.

Sin embargo, tanto Washington como su administrador colonial, el autoproclamado presidente Juan Guaidó, llamado popularmente 'Juancito espantapájaros del que se ríen los mismos pájaros', se quedaron con los crespos hechos. Mientras una insignificante minoría de la clase media salió a gritar y cacerolear expresando su alegría al igual que la gusanería mayamera (de Miami), la mayoría del pueblo venezolano se quedó en casa haciendo olla común y dedicándose a jugar dominó.

Esta clase media descontenta que aboga por la intervención estadounidense está completamente desinformada y desorientada, pues no se da cuenta de las consecuencias de un intervención militar de Washington que convertiría a su país en un Irak o Libia.

Frente al fracaso de guarimbas, sabotaje económico, sanciones financieras, presiones diplomáticas a nivel internacional, implantación de su 'administrador neocolonial', Juan Guaidó, como el presidente encargado, uso del ciberterrorismo tecnológico e informático, provocar una 'revolución de colores', no le quedó otra alternativa a Washington que retornar a su vieja táctica de uso de mercenarios extranjeros.

Ya el vicepresidente de Comunicación, Cultura y Turismo de Venezuela, Jorge Rodríguez, denunció en el Palacio de Miraflores que un grupo de mercenarios procedentes de El Salvador, Guatemala y Honduras, se encuentran en el territorio nacional con la intención de sabotear teleféricos, estaciones de metro e instalaciones eléctricas.

A la vez, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, reveló que los instructores militares estadounidenses están entrenando en Puerto Rico y Colombia a comandos especiales para una intervención en Venezuela. Para no olvidar la historia de intromisiones de Washington en el mundo entero usando mercenarios, hay que recordar el 16 de abril de 2013, cuando los agentes de la Dirección de Inteligencia del Estado Plurinacional (DIDEP) de Bolivia aniquilaron en un hotel de la ciudad de Santa Cruz a un grupo de mercenarios de Irlanda, Hungría y Croacia, todos entrenados por la CIA. Su misión consistía en provocar una insurrección en el país y asesinar al presidente Evo Morales.

Ahora la misma táctica está siendo usada en Venezuela. El general estadounidense Anthony J. Tata aseveró en una reciente entrevista en Fox News que "para el derrocamiento del Gobierno se necesita un plan sofisticado similar al que fue aplicado en 1994 en Haití cuando se utilizó la estrategia militar aérea que demoró solo minutos". Al final de la entrevista, este militar ignorante agregó: "Tenemos que localizar a Nicolás Maduro en donde se esconde, proteger a Juan Guaidó y hacerle recordar al presidente Maduro que una bala en su frente puede ser su salida de Venezuela". Así funciona el sistema norteamericano, que cataloga a los líderes políticos a nivel internacional o como sus seguidores incondicionales o en el caso contrario, sus enemigos a los que habría que 'sacar de la circulación'.

Pasan los años, pero la mentalidad y los métodos de los estrategas de EEUU no cambian, todos basados en el uso de los ataques de 'falsa bandera', 'noticias falsas', en términos simples, crear mentiras para justificar la intervención. Hace poco, frente al fracaso de los planes estadounidenses de poner fin al chavismo, el 'halcón' de Donald Trump, su asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, esgrimió un nuevo pretexto para "emplear la fuerza militar en Venezuela". Se trata de "proteger de la violencia e intimidación la vida de unos 50.000 estadounidenses que se encuentran en Venezuela" (Breitbart News Daily). Surge una pregunta: ¿si la situación en el país bolivariano es tan crítica y la 'gente muere de hambre' y sufre de la violencia, por qué estos estadounidenses prefieren quedarse en una Venezuela sumida en el 'caos y la violencia' en vez de regresar a su terruño exclusivo y seguro norteamericano?

Lo interesante al revisar la historia de las intervenciones estadounidenses es encontrar la falta de imaginación y de conocimiento geopolítico de los estrategas de Washington. Resulta que el pretexto de salvar la vida de los estadounidenses en Venezuela para justificar una intervención militar que está utilizando John Bolton es el mismo presentado hace 36 años por el asesor de Seguridad Nacional de Ronald Reagan, William Clark, para justificar la invasión a la isla de Granada, que tuvo lugar el 25 de octubre de 1983, para "salvar la vida de unos 1.000 estudiantes de EEUU (la mayoría afroamericanos) que cursaban estudios en el St. George Medical College".

La mayoría de los jóvenes decidieron quedarse en la isla pues no tenían ningún problema y no estaban afectados por la 'crisis política' que supuestamente reinaba en Granada. Lo que no le gustaba a Washington era que el presidente, Maurice Bishop, tratase de promover reformas socialistas en la isla con la ayuda de cubanos y recibir asesoramiento soviético. (William Blum, 'Killing Hope', pp. 269-274). Desde la llegada de Bishop a la Presidencia, el Gobierno de EEUU empezó el proceso de desestabilización de la isla usando sanciones económicas y financieras y promoviendo la campaña de sabotaje, para prevenir, según el director de la CIA, William Casey la "cubanización y sovietización" de Granada.

Por supuesto, ni los cubanos, ni los soviéticos pensaban convertir la isla en su base militar como lo anunciaban día tras día los medios de comunicación estadounidenses diseminando 'noticias falsas'. Lo que no podían tolerar los 'halcones' de Reagan fue la intención de Bishop de construir el socialismo granadino y su advertencia al presidente Reagan anunciando que "nosotros no somos parte del 'patio trasero' de ningún país del mundo y nuestro país no está en venta". Para el presidente de EEUU y sus países vasallos caribeños este atrevimiento del líder granadino fue suficiente para lanzar la invasión de la isla Granada, apoyada por la mayoría de los ciudadanos estadounidenses.

Aquella intervención de EEUU fue considerada por la Casa Blanca como el "fin del síndrome de Vietnam", convirtiendo la táctica de 'noticias falsas' en uno de los instrumentos principales de la futuras 'guerras híbridas', 'revoluciones de colores', golpes de Estado contra los países que se atreven a desobedecer a Washington. Así sucedió posteriormente con Nicaragua, El Salvador, Honduras, Paraguay, Brasil, Argentina.

Actualmente, Venezuela se ha convertido en el blanco principal en América Latina de los halcones de la Casa Blanca que, usando mentiras y presiones financieras, económicas y militares, están tratando, hasta ahora sin éxito, de convertir al país bolivariano, orgulloso y soberano, en un "perro simpático que está durmiendo tranquilamente en una alfombra y no genera ningún problema", como alguna vez definió a los países sumisos latinoamericanos el expresidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski (26-02-2017).

Lo que no entienden Trump, sus estrategas y su 'administrador neocolonial' venezolano Guaidó es que "no hay nada que sea más fuerte que un pueblo. Lo único que se necesita es decidirse a ser justo, libre y soberano", como alguna vez se pronunció Evita Perón. El pueblo venezolano tomó esta decisión y está luchando día tras día para lograr sus metas.