Defensa

NYT: Miembros de las fuerzas especiales de EE.UU. fueron amenazados por querer informar sobre crímenes de guerra en Irak

Elespiadigital | Jueves 25 de abril de 2019

El jefe de Operaciones Especiales Edward Gallagher, detenido desde el pasado septiembre, ha sido acusado por varios miembros de su sección de cometer atrocidades en el país de Oriente Medio.

Redacción

 



 

El jefe de Operaciones Especiales Edward Gallagher, detenido desde el pasado septiembre, ha sido acusado por varios miembros de su sección de cometer atrocidades en el país de Oriente Medio.

Un grupo de integrantes de los Navy SEAL (equipos de Mar, Aire y Tierra de la Marina de EE.UU.), concretamente de la sección Alpha del Equipo 7, fue amenazado por querer informar sobre posibles crímenes de guerra cometidos en Irak por sus superiores, reveló este martes el diario The New York Times.

Finalmente, el pasado mes de octubre el jefe de Operaciones Especiales estadounidense, Edward Gallagher, fue detenido al acumularse las denuncias de atrocidades cometidas en Irak. Recabando testimonios de otros SEAL los fiscales describieron el comportamiento del que fuera héroe de la Marina estadounidense como "sangriento" y "temerario".

Sobre el militar caído en desgracia, de 39 años, pesa más de una docena de cargos, entre los cuales figuran asesinato premeditado e intento de asesinato. Gallagher, que se enfrenta a cadena perpetua, niega todas las acusaciones.

Entre otras acciones, al que fuera jefe de Operaciones Especiales estadounidense se le acusa de:

  • bombardear indiscriminadamente barrios civiles con cohetes y fuego de ametralladora;
  • abrir fuego contra civiles sin provocación, y
  • ejecutar de manera sumaria a un joven combatiente del Estado Islámico que fue sometido a tratamiento por parte de médicos estadounidenses, al apuñalarlo repetidamente con un cuchillo y golpearlo con un hacha.

Pero lo cierto es que meses antes de su detención, en mayo de 2018 los siete miembros denunciantes de la sección de Gallagher solicitaron la apertura de una investigación formal, pero la petición fue rechazada. Además, según el diario neoyorquino, se les advirtió de que hablar sobre este asunto podría costarles la carrera.

Tras el arresto de Gallagher, unos cuarenta miembros republicanos del Congreso de EE.UU. firmaron una carta pidiendo su liberación antes del juicio. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que el mando del citado cuerpo de élite sería trasladado a "un confinamiento menos restrictivo" en espera de que el próximo 28 de mayo dé comienzo el juicio.

El superior inmediato de Gallagher, el teniente Jacob Portier, también fue acusado de no informar sobre posibles acciones criminales, así como de destruir pruebas relacionadas con la investigación sobre la conducta de Gallagher en Irak.

Citando un informe del Servicio de Investigación Criminal de la Marina (NCIS, por sus siglas en inglés), el diario menciona varios actos violentos de Gallagher en el país árabe, entre ellos “apuñalar hasta la muerte a un adolescente indefenso cautivo” y “apuntar a una niña en edad escolar y a un anciano desde un puesto de francotiradores”.

Siete miembros del pelotón mantuvieron una reunión privada con el comandante de la Unidad SEAL en marzo de 2018 en la Base Naval de Coronado, en California, y le pidieron una investigación formal sobre el caso.

No obstante, en lugar de iniciar una investigación ese día, el comandante y su principal ayudante advirtieron a los siete miembros del pelotón de que sus afirmaciones podrían causarles problemas a ellos, así como a otros compañeros suyos.

Según precisa el informe, en esa reunión participó el general Robert Breisch, quien alertó de que la Armada podría no mirar con amabilidad a los miembros del equipo que hagan declaraciones contra un jefe.

Por todo ello, los marineros se vieron obligados a expresar su inquietud a autoridades exteriores a la unidad SEAL.

Gallagher fue arrestado en septiembre de 2018 por más de una decena de cargos, incluidos asesinato premeditado e intento de asesinato, por los que deberá comparecer ante una corte marcial a partir del 28 de mayo.

En 2003, Washington invadió Irak con devastadoras consecuencias so pretexto de que en ese país había armas de destrucción masiva que debían ser destruidas.

Después de asolar gran parte del país y causar la muerte de un inmenso número de iraquíes, las autoridades estadounidenses reconocieron que tales armas no existían y que se trataba simplemente de un craso “error de los servicios de inteligencia”.

Incluso el actual presidente de EE.UU., Donald Trump, ha tachado la invasión de Irak como la peor decisión de la historia del país norteamericano.