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Trump ordena elevar los aranceles a las importaciones chinas por 300.000 millones de dólares y se comportan como piratas en los mares

Rodrigo | Domingo 12 de mayo de 2019

El presidente de EEUU, Donald Trump, ordenó elevar los aranceles a las importaciones chinas restantes por un valor de 300.000 millones de dólares, informó el representante comercial del país norteamericano en las negociaciones comerciales con Pekín, Robert Lighthizer.

"El presidente nos ordenó comenzar el proceso de aumentar los aranceles en prácticamente todas las importaciones restantes de China, que están valuadas en aproximadamente 300.000 millones de dólares", señaló Lighthizer en un comunicado.

El mandatario aseguró en su cuenta de Twitter que la posibilidad de levantar estos aranceles depende del resultado de las negociaciones comerciales entre EEUU y China.

"La relación entre el presidente Xi y yo continúan muy fuertes (…) Mientras tanto, EEUU ha impuesto aranceles a China, que pueden ser levantados dependiendo de las futuras negociaciones", informó en su cuenta de Twitter.

Trump añadió que la última ronda de aranceles, que entraron en vigor el mismo 10 de mayo, generarían “enormes ingresos” que irían directamente a las arcas del Departamento del Tesoro.

El mandatario había anunciado la decisión de elevar a partir del 10 de mayo los aranceles impuestos a las importaciones de algunos artículos chinos del 10 al 25%.

Desde el año pasado EEUU y China, primera y segunda economías del mundo, respectivamente, continúan implicados en una guerra comercial a gran escala.
En junio de 2018 Washington amenazó con imponer aranceles del 25% a productos chinos por valor de 50.000 millones de dólares con el fin de reducir el déficit comercial.

EE.UU. sanciona a dos buques que transportan crudo venezolano a Cuba

El Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció este viernes, en su página web, que impondrá medidas restrictivas a dos compañías navieras y a dos buques petroleros que transportaban crudo a Cuba, para incrementar la presión en contra del Gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro.

El secretario de Hacienda, Steven T. Mnuchin, afirmó en un comunicado de prensa que tanto los servicios militares como de Inteligencia de Venezuela, y quienes apoyen a Maduro, "sufrirán graves consecuencias".

"EE.UU. tomará más medidas si Cuba sigue recibiendo petróleo venezolano a cambio de apoyo militar", agregó el funcionario, y reiteró que "el camino hacia el alivio de las sanciones" es "tomar medidas concretas para restaurar el orden democrático" en el país suramericano.

Según el texto, las medidas restrictivas anunciadas este viernes "son una respuesta directa" al "arresto ilegal" de miembros de la Asamblea Nacional por parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), con referencia a la detención por parte de las autoridades venezolanas del diputado Edgar Zambrano, quien participó en el intento fallido de Golpe de Estado del pasado 30 de abril, liderado por el parlamentario opositor Juan Guaidó, junto a un grupo de militares y policías desertores.

De igual manera, se afirma que estas acciones están dirigidas "a aquellos actores que han tenido participación en el represivo sector de defensa e inteligencia de Maduro" y al "sector petrolero de Venezuela".

¿Quiénes son los sancionados?

Las dos navieras, sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac, por sus siglas en inglés), tienen su base en las Islas Marshall, ubicadas en el océano Pacífico y en Liberia, en la costa oeste de África.

Monsoon Navigation Corporation, con sede en en las Islas Marshall.

Serenity Maritime Limited, ubicada el Liberia.

Los dos buques petroleros poseen bandera panameña y son:

León Días Chemical Oil Tanker, vinculado a la empresa de Islas Marshall.

Ocean Elegance Crude Oil Tanker, relacionado con la compañía liberiana.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que impondrá un "embargo total" si La Habana continúa apoyando militarmente al Gobierno de Maduro. Por su parte, Cuba ha negado la presencia de militares en Venezuela y ha afirmado que se trata de una "peligrosa escalada agresiva" con la finalidad de generar conflictos en la región.

Desde el pasado 23 de enero, cuando el diputado opositor Guaidó se autojuramentó "presidente encargado", Washington ha incrementado exponencialmente las medidas punitivas en contra del país caribeño.

EE.UU. ha impuesto sanciones a unos 70 miembros del Gobierno venezolano, entre jefes de los poderes públicos, militares, gobernadores, y el propio presidente Maduro. Además, en los últimos meses ha bloqueado unos 30.000 millones de dólares de cuentas del Estado venezolano en el exterior necesarios para la importación de productos básicos, alimentos y medicinas.

La aerolínea española Iberia reafirma su apuesta por Cuba a pesar del bloqueo de EE.UU.

La Administración estadounidense activó la legislación que permite a sus ciudadanos demandar a compañías extranjeras que hagan uso de sus bienes expropiados durante la revolución de 1959.

Luis Gallego, presidente de la compañía aérea española Iberia, aterrizó este jueves en La Habana, a bordo del nuevo Airbus A330/200 que lleva, precisamente, el nombre de la capital de Cuba. Allí reafirmó su apuesta por la isla en un momento de incertidumbre para las inversiones extranjeras tras el recrudecimiento del bloqueo estadounidense.

Este viaje conmemora el 70 aniversario del primer vuelo de la aerolínea española al país caribeño, que tuvo lugar el 21 de abril de 1949. "Esperamos poder seguir volando por lo menos otros 70 años más", dijo Gallego. Además, esta visita también coincide con la conmemoración del quinto centenario de la fundación de La Habana.

Durante su discurso, Gallego se mostró satisfecho de la nueva nave en la que realizó su viaje: "Este avión lo estamos utilizando en muchas rutas, entre ellas las rutas asiáticas, y siempre es un orgullo llevar el nombre de esta ciudad por el mundo".

Además, Iberia ha aumentado de cinco a siete los trayectos semanales a la isla desde España, y también ha incrementado el número de destinos en Cuba, para facilitar la llegada de nuevos viajeros.

"Vamos a volar en todos nuestros vuelos con una clase nueva, la Premium Economy, que está funcionando muy bien en las rutas donde estamos operando con ella y que va a dar un salto al turismo y los ingresos de Cuba", agregó el responsable de la compañía.

Bloqueo más severo

La pasada semana EE.UU. activó el título tercero de la ley Helms-Burton, que permite a los ciudadanos estadounidenses demandar a compañías extranjeras que se beneficien de sus propiedades expropiadas tras la revolución de 1959.

Tanto España, como la Unión Europea, consideran ese título contrario al derecho internacional por su carácter extraterritorial, y han instado a las empresas a ignorarlo. También han anunciado contramedidas legales.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, criticó que el objetivo de la reciente legislación activada por EE.UU. es "asfixiar, económicamente e imposibilitar el desarrollo económico de Cuba", así como "destruir la revolución cubana".

5 claves sobre el barco norcoreano confiscado por EE.UU.

El Departamento de Justicia estadounidense reconoce su intención de aplicar "la máxima presión al régimen de Corea del Norte para que cese su beligerancia".

El Departamento de Justicia de EE.UU. confiscó este jueves el Wise Honest, un carguero norcoreano de gran tamaño incautado el año pasado en Indonesia bajo la acusación de transportar carbón y maquinaria pesada, a pesar de las sanciones de la ONU que prohíben a Corea del Norte exportar e importar estas mercancías.

La decisión de Washington tiene lugar en medio de un acusado clima de tensión entre Washington y Pionyang, cuyas relaciones siguen marcadas por el fracaso de la cumbre que el presidente de EE.UU., Donald Trump, y su homónimo norcoreano, Kim Jong-Un, celebraron en Hanói (Vietnam) a propósito de la desnuclearización de la península coreana.

A continuación analizamos las claves y el contexto de esta maniobra jurídica implementada desde el Departamento de Justicia estadounidense.

1. Un elemento importante de la flota norcoreana.

El Wise Honest el segundo carguero más grande de la flota de Corea del Norte, un granelero de un solo casco y 17.601 toneladas de peso.

En el comunicado del Departamento de Justicia se menciona que en abril de 2018 otro país interceptó el buque, sin aportar más detalles al respecto. El texto parece referirse a que, efectivamente, el Wise Honest transportaba 25.500 toneladas de carbón cuando fue detenido por Indonesia en abril de 2018, según recoge un informe del consejo de seguridad de la ONU.

El Wise Honest navegaba en ese momento bajo las banderas de Sierra Leona y de Corea del Norte, con registros de ambos países. El capitán del carguero, un oficial norcoreano llamado Kim Chung, fue acusado de usar una bandera falsa.

2. Bancos estadounidenses financiaban el mantenimiento del buque

El juez federal estadounidense que ha transferido la propiedad del buque Wise Honest a EE.UU. ha empleado el proceso de confiscación civil, un controvertido procedimiento legal que permite a las autoridades tomar posesión de vehículos y otras propiedades involucradas en delitos como el contrabando de mercancías o el tráfico de drogas.

Nunca antes se había utilizado esta figura jurídica para incautar un barco norcoreano por infringir sanciones, pero el hecho de que Pionyang hubiera recurrido a bancos estadounidenses para financiar el mantenimiento del buque otorga a EE.UU. derecho a confiscarlo.

3. ¿Una reacción a las recientes maniobras militares norcoreanas?

En los últimos días, Corea del Norte ha realizado lanzamientos de proyectiles que, según estimaciones de militares surcoreanos, recorrieron entre 70 y 200 kilómetros de distancia antes de caer en el mar del Japón.

La Agencia Telegráfica Central de Corea (KCNA, por sus siglas en inglés), el medio estatal norcoreano, indicó que se trataba de maniobras de entrenamiento y que Kim Jong-un dirigió personalmente los "ejercicios", que tenían el objetivo de evaluar y probar el rendimiento de lanzacohetes múltiples de gran calibre y de armas guiadas tácticas, así como inspeccionar su habilidad operativa y la precisión de ataque.

Washington se ha apresurado a aclarar, en cualquier caso, que la confiscación del Wise Honest no está relacionada con estas pruebas.

4. "Máxima presión" sobre Pionyang

El propio comunicado del Departamento de Justicia enmarca su decisión de confiscar el Wise Honest dentro de los supuestos esfuerzos estadounidenses para desnuclearizar la península norcoreana.

El texto cita declaraciones de John Demers, asistente del fiscal general para la Seguridad Nacional: "Estamos profundamente comprometidos con el papel que desempeña el Departamento de Justicia en la aplicación de la máxima presión al régimen de Corea del Norte para que cese su beligerancia", asegura el funcionario norteamericano.

El propio Demers lanza, además, otra advertencia: "Corea del Norte y las compañías que la ayudan a evadir las sanciones de EE.UU. y la ONU deben saber que usaremos todas las herramientas a nuestra disposición para hacer cumplir las sanciones, incluida una acción de decomiso civil como esta o cargos penales".

5. ¿Cómo afecta esta confiscación a las relaciones entre EE.UU y Corea del Norte?

La decisión del Departamento de Justicia estadounidense contribuye a elevar la tensión de unas relaciones que no atraviesan su mejor momento.

Trump, por su parte, ya ha expresado su malestar sobre las últimas pruebas balísticas norcoreanas.

Además, tras estas pruebas, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, sugirió que podrían estar motivadas por el resultado de la pasada cumbre de Vietnam. "Corea del Norte parecía estar descontenta porque no pudo llegar a un acuerdo en Hanói", indicó Moon en una entrevista con la emisora surcoreana KBS, según cita Reuters.

¿Qué pasará cuando "la cataclísmica bomba" de la deuda global "explote"?

Una vez que "la cataclísmica bomba" de la deuda mundial "explote", estallará una crisis que hará que los gobiernos "caigan", los individuos "se empobrezcan" y las empresas "implosionen", vaticina el analista Mac Slavo en un nuevo artículo para el portal SHTFplan.

La deuda global aumentó en 3,3 billones de dólares en 2018 y asciende actualmente a los 243 billones de dólares, según un informe difundido este mes por el Instituto de Finanzas Internacionales. Se trata de una cifra tres veces mayor que el producto interno bruto (PIB) total del mundo, es decir, que el valor de todos los productos y servicios del planeta.

El sistema basado en la deuda está "irremediablemente quebrantado", pero aún está siendo respaldado "por las mentiras de los banqueros centrales" y los gobiernos que desean mantener su "poder sobre otros", se lamenta Slavo.

"Comportamiento clásico de la adicción"

A juicio del autor del artículo, EE.UU., con más de 72 billones de dólares de endeudamiento en todos sus sectores, está "contribuyendo masivamente" a este problema, al igual que "un sistema monetario irresponsable adicto a la impresión de dineroy a la emisión de crédito".

Según argumentaba al respecto el experto financiero John Mauldin en Forbes, se trata de un "comportamiento clásico de la adicción", cuando los bancos centrales crean una deuda "con poca consideración por la forma en que se utilizará".

¿Solución?

El portal CCN estima que el bitcóin, una criptomoneda descentralizada, podría ser una forma de resolver el problema de la deuda. En este sentido, Slavo señala que, en efecto, esta podría ser la respuesta, ya que "nadie puede imprimir mágicamente un bitcóin de la nada". Sin embargo, su preocupación es que el bitcóin es "una mercancía" que solo tiene valor "si alguien la quiere", puntualiza.

Además, el analista apunta que, en caso de que se produzca "algún tipo de evento cataclísmico" y no haya una red eléctrica para acceder a los bitcóins, estos no tendrían "ninguna utilidad".

Por lo tanto, Slavo concluye que "la diversificación es clave" para afrontar una potencial crisis, ya que, cuando estalle la burbuja de la deuda, "es posible que usted desee tener varias opciones a su disposición".

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Análisis: Trump acumula fracasos en su política exterior

Yusuf Fernández

El politólogo estadounidense Paul Kennedy cita en su libro “Auge y Caída de las Grandes Potencias” el ejemplo significativo de la Alemania del Kaiser Guillermo II en el período anterior a la I Guerra Mundial. Alemania en esa época era una gran potencia con una gran capacidad técnica, económica y militar. Sin embargo, el país se granjeó demasiados enemigos con sus políticas y esto llevó a su derrota final.

El mismo rumbo parece seguir la Administración Trump en EEUU, que está secuestrada por un reducido grupo de extremistas sionistas, comenzando por el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, que busca sumergir a EEUU en varios conflictos y crisis con Irán, Corea del Norte y Venezuela. Esta política exterior extremista e intervencionista contrasta agudamente con las propias promesas de Donald Trump, que se mostró durante su pasada campaña electoral partidario de centrarse en los asuntos internos de EEUU.

En unos pocos días, Trump y su equipo se están enfrentando a varias crisis con varios países. En Venezuela, el intento fallido de golpe de estado ha sido la culminación de varias semanas de intentos fracasados de derrocar al gobierno venezolano y su presidente, Nicolás Maduro. La Administración Trump presionó a decenas de países, principalmente latinoamericanos para que reconocieran a Guaido como presidente interino, pero eso no ha llevado a nada. El reciente golpe de estado fracasado ha fortalecido al gobierno bolivariano y a Maduro, contrariamente a lo pretendido por Washington.

En Irán, las sanciones de EEUU no han doblegado al gobierno de Hassan Rohani y la recientemente retirada de este último con respecto a dos compromisos del acuerdo nuclear, como reacción a las presiones estadounidenses y a la falta de una decidida voluntad europea de implementar sus obligaciones en base a dicho acuerdo, ha generado una crisis en un tema que estaba ya cerrado, pero que la estupidez de Trump ha vuelto a abrir.

En lo que respecta a Corea de Norte, el reciente lanzamiento de varios misiles hacia el mar y el simulacro del lanzamiento de un misil de largo alcance han expuesto el fracaso de los recientes intentos de Trump de lograr algún tipo de acuerdo que pueda paliar lo que supone con toda probabilidad la política exterior más fracasada de EEUU desde la Segunda Guerra Mundial. Tras la cumbre fracasada de Hanoi en febrero ya nadie cree que exista una oportunidad de un acuerdo entre Washington y Pyongyang, dadas las posturas maximalistas de Trump que exige una desnuclearización completa de Corea del Norte a cambio de meras promesas verbales que no tienen ningún valor.

EEUU continúa también generando choques con Rusia y China. En el caso de Rusia, EEUU ha estado aprobando sanciones y desplegando sistemas antimisiles cerca de las fronteras rusas en Rumanía y Japón. A ello hay que sumar el envío provocador de barcos al Mar Negro y la salida del Tratado de Prohibición de Misiles de Alcance Intermedio. Los frentes abiertos con China se extienden desde el lanzamiento de una guerra comercial mediante la aplicación de tarifas hasta la crisis abierta con el envío de aviones y buques norteamericanos a las proximidades de las islas del Mar de la China Meridional y la venta de armas a Taiwán.

Entretanto, el Ejército norteamericano está siendo objeto de un rechazo total a su presencia ilegal en Siria y también en Iraq. Al mismo tiempo, EEUU sigue ayudando a Arabia Saudí y EAU en su fracasada, aunque sangrienta, guerra en Yemen, donde los saudíes se enfrentan a una serie sucesiva de derrotas. Además, la Administración Trump busca crear otra crisis con Cuba mediante el reforzamiento de las sanciones recogidas en la Ley Helms-Burton.

La Administración Trump ha tomado decisiones radicales contra los palestinos, incluyendo la renuncia de facto a una solución de dos estados y el reconocimiento de la ciudad palestina ocupada de Al Quds como la capital de la entidad sionista. Esta política ha puesto fin a cualquier proceso o perspectiva de paz, algo que complace, sin duda, al gobierno extremista de Benyamin Netanyahu, pero que llevará probablemente a la solución de un estado, algo que supondrá en la práctica el fin de “Israel” como “estado judío” en el futuro.

En lo que se refiere a su conflicto más caliente, la de Afganistán, que se ha convertido ya en el conflicto bélico más largo de la historia de EEUU, Washington ha mostrado en 18 años de guerra su incapacidad frente a los talibanes, un movimiento armado considerablemente inferior en personal y en armas, pero que ha conseguido ocupar casi la mitad del país. EEUU busca una salida mínimamente digna al conflicto y está ahora enfrascado en negociaciones en cuyo éxito parece tener mucho más interés que los talibanes.

Se trata en su conjunto de conflictos de larga situación en los cuales EEUU no ha logrado ni una sola victoria, sino solo fracasos y resultados adversos. EEUU ha creado un odio anti-norteamericano allí donde ha intervenido y ha fomentado una reacción patriótica a sus injerencias, ya sea en Irán, Venezuela, China o Rusia. Al mismo tiempo, sus sanciones han privado a las compañías norteamericanas de oportunidades en numerosos mercados, como el iraní, el sirio o el venezolano, en favor de las compañías chinas, rusas y, en menor medida, europeas. También ha puesto en marcha una campaña sin precedentes e irreversible de desdolarización en el mundo.

El periodista estadounidense Brett Samuels escribió en The Hill un análisis sobre lo que él considera un enfoque fracasado de Trump hacia Irán, China, Corea del Norte y Venezuela. Según Samuels, la administración de Trump se enfrenta a una situación crítica en cada caso. La convergencia de crisis está empujando a Trump y sus asesores clave a tomar decisiones que podrían involucrar al Ejército de los Estados Unidos en un juego peligroso, perjudicar la economía de EEUU o deteriorar aún más sus relaciones diplomáticas, además de erosionar definitivamente la alianza con Europa Occidental, irritada con la política exterior estadounidense, que daña sus intereses y el sus empresas.

Otro analista, Robert Manning, investigador del Centro Scowcroft del Consejo Atlántico para la Estrategia y la Seguridad, considera que Trump ha querido imponer su marca personal en los temas política exterior norteamericana y esto no ha tenido más resultado que fracasos sucesivos y un daño creciente y persistente a los intereses de EEUU.