Política

Ucrania es una de las naciones más pobres de Europa según el Banco Mundial

Elespiadigital | Lunes 27 de mayo de 2019

Según el acreedor clave del país, el Banco Mundial, Ucrania es calificado como uno de los países más pobres de Europa y Asia Central cuando se trata del PIB per cápita.

Redacción



 

Según el acreedor clave del país, el Banco Mundial, Ucrania es calificado como uno de los países más pobres de Europa y Asia Central cuando se trata del PIB per cápita.

La agencia colocó a la nación en el mismo nivel que Moldavia, Armenia y Georgia, y dijo que Ucrania tardaría más de 50 años en alcanzar los niveles de ingresos de la Polonia actual.

El crecimiento económico en Ucrania se ha vuelto al ritmo de la recuperación desde la crisis que atravesó la nación en 2014-2015, dijo el Banco Mundial. Sin embargo, las tasas de crecimiento se mantienen bajas y los salarios no alcanzan los estándares de ingresos de los Estados vecinos.

El último informe reveló que la economía de Ucrania se contrajo en un 16 por ciento durante los años de crisis. La economía volvió a crecer un 2,4 por ciento en los dos años anteriores a 2017, tras haber aumentado al 3,3 por ciento el año pasado.

«Para lograr un crecimiento económico más alto y sostenido se requerirán avances en otras reformas críticas para impulsar la productividad y la inversión», dijo el prestamista global.

De acuerdo con la Nota de enfoque especial del Banco Mundial sobre el potencial de crecimiento de Ucrania, el país debe invertir fuertemente en áreas tales como el Estado de derecho y la protección de los derechos de propiedad, la reforma agraria, la gobernanza y la supervisión en el sector financiero, la competencia en el sector del gas, así como logística y conectividad para aprovechar al máximo las oportunidades de comercio exterior.

«Esto incluye abrir el mercado de tierras agrícolas, separar el sector energético, fortalecer la gobernanza de los bancos estatales, avanzar en la lucha contra la corrupción y salvaguardar la estabilidad fiscal», dijo Satu Kahkonen, director de país del Banco Mundial para Bielorrusia, Moldavia y Ucrania.

Comentario: Gracias a la interferencia de los Estados Unidos y a la corrupción ucraniana, el futuro de Ucrania nunca ha sido tan sombrío. Aunque la reciente elección del Presidente Zelensky, que hizo campaña en una plataforma para poner fin a la guerra en la región, puede ser una señal de que muchos en Ucrania están empezando a ver el error en sus formas: ¿De bromista a pacificador? Zelensky necesita seguir sus palabras con acciones para poner fin al conflicto de Ucrania

Un punto curioso planteado por el Banco Mundial es el de "abrir las tierras agrícolas", porque, junto con el FMI, son infames por sus brutales esquemas de privatización. Notas de Dmitry Orlov:

Si los ucranianos siguen rindiéndose incondicionalmente mientras se apaciguan con quimeras de pertenencia a la UE/OTAN, el país se despoblará, la tierra se venderá a la agroindustria occidental y se convertirá en una especie de tierra agrícola de nadie custodiada por las tropas de la OTAN. Pero ese tipo de transición suave puede ser difícil de organizar para la UE y los estadounidenses.

La población ucraniana exige negociación

Las encuestas siguen ayudando a explicar el resultado electoral de Zelensky y su incontestable victoria contra el hasta ahora presidente Poroshenko. En una encuesta realizada en las últimas semanas, vuelve a repetirse una tendencia que ya se había observado en anteriores estudios sociológicos: la población ucraniana está dispuesta a hacer concesiones para buscar la paz en Donbass y tan solo una pequeña minoría está dispuesta a seguir la guerra hasta el final.

Entre los datos, que muestran que la mayoría del país está de acuerdo con negociar directamente con Rusia e incluso con los líderes de la RPD y la RPL -a lo que el Gobierno ucraniano se ha negado en rotundo en repetidas ocasiones en los últimos cinco años-, es significativo que tan solo una zona del país, esa en la que los resultados de Poroshenko fueron mucho mejores que en el resto de las regiones, sea contraria a esas negociaciones. En esas condiciones, no es de extrañar que Poroshenko, cuyo mandato ha quedado irremediablemente asociado a la guerra y a la opción de continuar la vía militar hasta el final, únicamente pudiera maquillar los resultados electorales en las regiones más hostiles a toda negociación para acabar la guerra.

Zelensky, que fue investido ayer, respondió a las expectativas refiriéndose a la población de Donbass además de al territorio. El ya presidente de Ucrania afirmó que su primera labor es conseguir un alto el fuego, la vuelta de los soldados ucranianos presos en la RPD y la RPL (por lo que es de esperar un nuevo impulso para un gran intercambio de prisioneros) y recuperar “los corazones” de la población. El tiempo dirá si Zelensky se limita a las palabras o si los cambios que va a suponer la nueva presidencia se traducirán en pasos prácticos y en cambios reales de la situación sobre el terreno. Eso es lo que, según las encuestas, exige la población.

La población, a favor de la negociación

Tres cuartas partes de la población ucraniana cree que, como presidente, Volodymyr Zelensky debe negociar directamente con Rusia para conseguir la paz en Donbass. Así lo evidencian los resultados de una encuesta conjunta realizada por el Instituto Ucraniano de Investigación Social Oleksandr Yaremenko y el grupo de investigación sociológica Rating.

El 75% opina que, por el bien de la paz en el este del país, el presidente de Ucrania debe optar por el diálogo directo con Rusia. De ellos, el 50,8% respondió “definitivamente” y el 24,5% “probablemente”. El 16% no está de acuerdo con la afirmación y el 9% no están seguros.

Al mismo tiempo, el 55,4% de los ucranianos cree que para conseguir la paz el país debe iniciar un diálogo directo con los líderes de la RPD y la RPL. El 39,9% también está de acuerdo en conceder a Donetsk y Lugansk un estatus especial que incluya autonomía dentro de Ucrania. Esta opinión se mantiene en todas las regiones de Ucrania a excepción de la zona occidental [la única en la que Poroshenko obtuvo mejores resultados-Ed].

La encuesta se realizó entre el 30 de abril y el 10 de mayo de 2018 en 24 regiones de Ucrania, incluida Kiev. Respondieron un total de 3.000 encuestados.

Datos aún más concluyentes en el sureste

El 80,3% de los residentes de las regiones de Odessa, Nikolaev y Jerson cree que para terminar la guerra en Donbass Ucrania debe hacer concesiones. Así lo demuestra una encuesta realizada entre el 30 de abril y el 10 de mayo por el grupo Rating.

Concretamente, el 77,1% de los residentes de las regiones del sur cree que, en busca de la paz, las autoridades ucranianas deberían iniciar un diálogo directo con los líderes de las no reconocidas RPD y RPL y solo el 12,5% de los encuestados cree que eso no debe hacerse. En comparación, en el total de Ucrania, un 55,4% está a favor de esas negociaciones y el 32,7%, en contra.

El 58% de los habitantes de las regiones del sur está a favor de garantizar a las partes de Donbass fuera del control del Gobierno autonomía como región de Ucrania. Hay que decir que la encuesta da también la opción de aceptar que es imposible recuperar esos territorios para Ucrania (opción con la que está de acuerdo el 13,6%) o utilizar la opción militar hasta el final. En el total de Ucrania, el 39,9% está de acuerdo con la autonomía y el 17,3%, con la continuación de la guerra.

El 52,8% está de acuerdo con la idea de que el destino de los ciudadanos ucranianos de Donbass debe decidirse en un referéndum. El 24,3% se opone a esta opción (en Ucrania, las proporciones son del 49,2% a favor de un referéndum y 29,8% en contra).

Hay que insistir en que el deseo de una solución pacífica a la guerra en Donbass y la tendencia a aceptar un compromiso para conseguirlo es significativamente más alta en las regiones del sur que en otras partes del país, incluidas las partes de Donbass controladas por el Gobierno de Kiev.

Fuente: Slavyangrad