La pandemia de coronavirus se puede ralentizar o detener drásticamente con el uso inmediato y generalizado de altas dosis de vitamina C. Los médicos han demostrado la poderosa acción antiviral de la vitamina C durante décadas. Ha habido una falta de cobertura en los medios de comunicación de este enfoque eficaz y exitoso contra los virus en general, y el coronavirus en particular.
Andrew W. Saul
Andrew W. Saul
La pandemia de coronavirus se puede ralentizar o detener drásticamente con el uso inmediato y generalizado de altas dosis de vitamina C. Los médicos han demostrado la poderosa acción antiviral de la vitamina C durante décadas. Ha habido una falta de cobertura en los medios de comunicación de este enfoque eficaz y exitoso contra los virus en general, y el coronavirus en particular.
Es muy importante maximizar la capacidad antioxidante del cuerpo y la inmunidad natural para prevenir y minimizar los síntomas cuando un virus ataca al cuerpo humano. El entorno del huésped es crucial. Prevenir es obviamente más fácil que tratar una enfermedad grave. Pero hay que tratar las enfermedades graves con seriedad. No dude en buscar atención médica. No es una elección de cualquiera de las dos. La vitamina C puede usarse junto con los medicamentos cuando están indicados.
"No he visto ninguna gripe que no se haya curado o mejorado notablemente con dosis masivas de vitamina C".
(Robert F. Cathcart, MD)
Los médicos del Servicio de Noticias de Medicina Ortomolecular y de la Sociedad Internacional de Medicina Ortomolecular instan a que se adopte un método basado en nutrientes para prevenir o minimizar los síntomas de futuras infecciones virales. Se recomiendan los siguientes niveles de suplementos económicos para los adultos; para los niños, habría que reducirlos en proporción al peso corporal:
Vitamina C: 3.000 miligramos (o más) diarios, en dosis divididas.
Vitamina D3: 2.000 unidades internacionales diarias. (Empiece con 5.000 UI/día durante dos semanas, luego reduzca a 2.000)
Magnesio: 400 mg diarios (en forma de citrato, malato, quelato o cloruro)
Zinc: 20 mg diarios
Selenio: 100 mcg (microgramos) diarios
La vitamina C [1], vitamina D [2], magnesio [3], zinc [4], y el selenio [5] han demostrado fortalecer el sistema inmunológico contra los virus.
La base del uso de altas dosis de vitamina C para prevenir y combatir las enfermedades causadas por el virus se remonta a los primeros éxitos de la vitamina C contra la poliomielitis, de los que se informó por primera vez a finales de la década de 1940. [6]
Case HS (2018) Vitamin C questions answered. Orthomolecular Medicine News Service, http://orthomolecular.org/resources/omns/v14n12.shtml.
Gonzalez MJ, Berdiel MJ, Duconge J (2018) High dose vitamin C and influenza: A case report. J Orthomol Med. June, 2018, 33(3). https://isom.ca/article/high-dose-vitamin-c-influenza-case-report.
Gorton HC, Jarvis K (1999) The effectiveness of vitamin C in preventing and relieving the symptoms of virus-induced respiratory infections. J Manip Physiol Ther, 22:8, 530-533. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10543583
Hemilä H (2017) Vitamin C and infections. Nutrients. 9(4). pii:E339. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28353648.
Hickey S, Saul AW (2015) Vitamin C: The real story. Basic Health Pub. ISBN-13: 978-1591202233.
OMNS (2009) Vitamin C as an antiviral http://orthomolecular.org/resources/omns/v05n09.shtml.
Taylor T (2017) Vitamin C material: where to start, what to watch. OMNS, http://www.orthomolecular.org/resources/omns/v13n20.shtml.
Yejin Kim, Hyemin Kim, Seyeon Bae et al. (2013) Vitamin C is an essential factor on the anti-viral immune responses through the production of interferon-?/? at the initial stage of influenza A virus (H3N2) infection. Immune Netw. 13:70-74. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23700397.
2. Vitamina D:
Cannell JJ, Vieth R, Umhau JC et al. (2006) Epidemic influenza and vitamin D. Epidemiol Infect. 134:1129-1140. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16959053.
Cannell JJ, Zasloff M, Garland CF et al. (2008) On the epidemiology of influenza. Virol J. 5:29. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16959053.
Urashima M, Segawa T, Okazaki M et al. (2010) Randomized trial of vitamin D supplementation to prevent seasonal influenza A in schoolchildren. Am J Clin Nutr. 91:1255-60. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20219962.
OMNS, http://www.orthomolecular.org/resources/omns/v13n22.shtml
Dean C. (2017) The Magnesium Miracle. 2nd Ed., Ballantine Books. ISBN-13: 978-0399594441.
La medicina ortomolecular utiliza una terapia nutricional segura y efectiva para combatir las enfermedades. Para obtener más información aqui: http://www.orthomolecular.org
Comentario: Aún se desconoce si el coronavirus es otra "estafa" más, pero ciertamente no hace daño estar preparado. Usar los suplementos vitamínicos mencionados como prevención no tiene ningún efecto secundario, así que seguir el protocolo anterior debería ser algo que todo el mundo debería hacer. Es mucho mejor pensar en tratar el coronavirus (y otros virus emergentes) de forma preventiva, en lugar de tener que depender del sistema médico en caso de que esta enfermedad se extienda mucho más.