Un grupo de científicos de la Escuela de Medicina de Duke-NUS (Singapur) sugiere que la reingeniería de las células inmunes de los propios pacientes con el covid-19 para que estas ataquen y destruyan los tejidos infectados con el virus puede ser la clave para tratar la enfermedad.
Redacción
Un grupo de científicos de la Escuela de Medicina de Duke-NUS (Singapur) sugiere que la reingeniería de las células inmunes de los propios pacientes con el covid-19 para que estas ataquen y destruyan los tejidos infectados con el virus puede ser la clave para tratar la enfermedad.
Los investigadores ahora están explorando cómo construir receptores dirigidos por virus en las propias células inmunes del cuerpo para atacar el nuevo coronavirus.
Estos receptores a menudo se usan en el tratamiento de pacientes con cáncer, durante el cual se modifican para que reconozcan las células cancerosas con el fin de destruirlas. En el caso del covid-19, las células serán entrenadas para reconocer el virus y eliminar los tejidos infectados.
En un artículo publicado recientemente en la revista Journal of Experimental Medicine, el equipo explica que la terapia implica la extracción de células inmunes, llamadas linfocitos T, del torrente sanguíneo de un paciente con coronavirus y la ingeniería de uno de los dos tipos de receptores que contienen: receptores de antígeno quimérico (CAR) o receptores de células T (TCR).
Los TCR se encuentran naturalmente en las superficies de los linfocitos T, mientras que los CAR son receptores artificiales de células T que se generan en el laboratorio. Estos receptores permiten que los linfocitos T modificados reconozcan las células infectadas.
Una terapia eficaz contra el VIH, el virus de la hepatitis B y el SARS
"Argumentamos que algunas infecciones, como el VIH y el virus de la hepatitis B, pueden ser un objetivo perfecto para esta terapia, especialmente si los linfocitos se diseñan utilizando un enfoque que los mantiene activos durante un período limitado de tiempo para minimizar los posibles efectos secundarios", señaló el autor principal del comentario, el doctor Anthony Tanoto Tan.
Además, este tipo de terapia funcionó también contra el síndrome respiratorio agudo grave (SARS), que es muy similar al SARS-CoV-2.
"Nuestro equipo ahora ha comenzado a explorar el potencial de la inmunoterapia con células CAR / TCR T para controlar el virus causante del covid-19, el SARS-CoV-2, y proteger a los pacientes de sus efectos sintomáticos", declaró otro autor del artículo, el doctor Antonio Bertoletti.
Inhalación contra el coronavirus: cómo el helio y el óxido nítrico ayudan a lidiar con el covid-19 en pacientes graves
La inhalación de helio y óxido nítrico se puede combinar exitosamente con la ventilación artificial en el tratamiento de los pacientes graves con covid-19, considera el neumólogo ruso Alexánder Karabinenko.
En una entrevista concedida a RT, el profesor de la Universidad Nacional de Investigación Médica de Rusia N.I. Pirogov explicó que el óxido de nitrógeno mejora la microcirculación sanguínea y previene la formación de trombos, mientras que el helio calentado elimina los virus.
Este método, señaló, ha sido probado en pacientes y ha dado buenos resultados en un centro de sanitario de Moscú.
"Ambos métodos, tanto la ventilación artificial como el tratamiento con helio y óxido nítrico, se han mostrado eficaces contra las insuficiencias respiratorias graves", dijo Karabinenko.
Sin embargo, el médico indica que la fabricación de mezclas de gas no es un proceso sencillo y tiene que realizarse en plantas especiales.
"Requiere de equipos específicos y especialistas entrenados. Además, existen contraindicaciones. No se puede darle a inhalar gases inertes a una persona así como así", apunta.
Según Karabinenko, otro contratiempo es la sobrecarga del sistema sanitario ante la pandemia de covid-19, que supone obstáculos materiales para abastecer a todo el país con equipos para este tipo de inhalaciones.
El método de la inhalación de gases fue planteado el lunes por Alexánder Chuchalin, director de la cátedra de medicina interna de la Universidad Nacional de Investigación Médica de Rusia N.I. Pirogov, durante una consulta por videoconferencia con el presidente Vladímir Putin sobre la situación epidemiológica en el país.
Desarrollan un biosensor que detecta el coronavirus en un minuto
Investigadores del Centro de Investigación para el Análisis de Bioconvergencia del Instituto de Ciencias Básicas de Corea han desarrollado un biosensor basado en transistores de efecto de campo que detecta coronavirus SARS-CoV-2 en hisopos nasofaríngeos de pacientes con Covid-19 en menos de un minuto.
El primer caso de Covid-19 se verificó en Corea del Sur entre el 19 y el 20 de enero pasado. Desde ese momento, Choi Kiyoung (ingeniero eléctrico por Stanford), antiguo profesor de la Universidad de Seul y actual ministro de Ciencia y TIC, se involucró directamente para combatir al nuevo coronavirus.
Así, investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea (KCDC), con estructura similar a los CDC de Atlanta (EE UU), anunciaron ya entonces que ponían en marcha un programa de investigación para la seguridad de las personas.
El objetivo era “facilitar la producción de kits de prueba rápida y reutilización de medicamentos”. Fruto de este programa ha sido el diseño y desarrollo del biosensor que describe en ACS Nano Seung Il Kim, biólogo molecular que trabaja en Korea Basic Science Institute, en el Parque Changkyun, en Daedeok (Daejon).
Está demostrado que el diagnóstico temprano es crítico para disminuir la propagación del SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus que causa Covid-19. Y ha sido en la carrera científica (donde todos los investigadores tendrán premio) para desarrollar pruebas de diagnóstico para el virus que sean más rápidas, fáciles y precisas que las existentes, donde Corea del Sur se ha puesto en cabeza.
Alemania autoriza un ensayo clínico con una vacuna de ARN para el COVID-19
El Paul-Ehrlich-Institut, responsable de la autorización de los ensayos clínicos y de la evaluación y autorización de las vacunas en Alemania, ha dado su visto bueno al primer ensayo clínico de una vacuna contra el Covid-19 en el país germano.
La autorización de este ensayo es el resultado de una evaluación cuidadosa del perfil de riesgo / beneficio potencial del candidato a vacuna.
La vacuna candidata de la compañía de biotecnología BioNTech en Mainz es la llamada vacuna de ARN, que contiene la información genética para la construcción de la llamada proteína espiga de CoV-2 o partes de la misma en forma de ácido ribonucleico (ARN)..
A través de un comunicado, el Instituto indica que los primeros ensayos clínicos tienen como objetivo investigar la tolerabilidad general de los candidatos a vacunas, así como su capacidad para inducir una respuesta inmune específica contra el patógeno.
En la primera parte del ensayo clínico autorizado, 200 voluntarios sanos de entre 18 y 55 años serán vacunados en cada caso con una o más de una variantes de la vacuna, cada una de las cuales está ligeramente modificada.
Después de un período de observación, otro grupo de voluntarios del mismo rango de edad serán vacunados en la segunda parte del ensayo clínico. La inclusión de personas con un mayor riesgo de infección o un mayor riesgo de un curso grave de una enfermedad COVID-19 está prevista para la segunda parte del ensayo clínico, para el cual se requiere que se presenten datos nuevos del estudio por adelantado.
En la parte autorizada del ensayo clínico, se prueban diferentes variantes de los candidatos a la vacuna de ARN. Además de su tolerabilidad, también se prueba su capacidad para crear una respuesta inmune al SARS-CoV-2 después de una cantidad específica de ARN (dosis).
En este contexto, se prueban diferentes tipos de ARN y diferentes longitudes y modificaciones de la proteína espiga, así como el efecto de una segunda vacuna.
Este es el quinto ensayo clínico autorizado en todo el mundo en el que se prueba en humanos una vacuna preventiva específica para COVID-19 Teniendo en cuenta las graves consecuencias de la pandemia de COVID-19, este es un paso significativo hacia el desarrollo de una vacuna eficaz y segura de COVID-19 disponible en Alemania y que esté disponible en todo el mundo lo antes posible.
Durante la vacunación con una vacuna de ARN, la información genética para la construcción de un componente inocuo del patógeno se administra mediante diversos métodos, incluida la inyección en el músculo. El ARN se absorbe en varias células del cuerpo de la persona vacunada.
Estas células del cuerpo usan la información genética en el ARN para la construcción del componente patógeno. Los componentes del patógeno así producidos en la persona vacunada no son infecciosos y tampoco inducen enfermedades. El sistema inmune humano reconocerá el componente patógeno extraño y considerará las células que han construido este componente del patógeno como células supuestamente infectadas. Y, por último desarrolla una respuesta inmune protectora contra el patógeno que, en el caso de exposición, previene la infección o, al menos, la enfermedad o mitiga su gravedad.
Emplean drones en EE.UU. para detectar síntomas del coronavirus
El pueblo de Westport en Connecticut (EE.UU.), anunció la realización de los primeros vuelos de prueba de drones especialmente equipados para detectar síntomas que puedan dar indicios de coronavirus. Las autoridades policiales destacaron que de esta manera podrán realizar controles sin la necesidad de involucrar personal.
El jefe de la Policía local, Foti Koskinas, explicó que esta tecnología "no solo mejora la seguridad" de oficiales y la población, sino que también les permitirá llegar a "áreas remotas" y agregó que así obtendrán "información y datos de calidad" necesarios para tomar "la mejor decisión".
Los drones son desarrollados por la empresa canadiense Draganfly, que detalló en un reporte publicado este martes que el objetivo es ayudar a proteger a los potenciales grupos de riesgo y a aquellos que se concentran en lugares públicos, como estaciones de tren, parques y zonas de recreación, centros comerciales y playas.
Estos dispositivos cuentan con un sensor especializado y con sistemas de visión computarizada para tomar la temperatura, así como los ritmos cardíacos y respiratorios. También son capaces de detectar a personas estornudando y tosiendo y de medir el distanciamiento social.
Además, según indicó la compañía, tienen la posibilidad de observar las condiciones infecciosas desde casi 60 metros. Sin embargo, no están equipados con tecnología de reconocimiento facial.
Adelantados
Este tipo de dron iba a estar disponible dentro de seis meses, sin embargo, la Policía de Westport ya comenzó a utilizarlo. Por eso, el fabricante la definió como "una de las agencias de seguridad pública más progresistas y pioneras" en la "adopción e integración de nuevas tecnologías para mejorar la seguridad de sus ciudadanos y socorristas". "Esta pandemia de coronavirus ha abierto una nueva frontera para los drones avanzados", agregó Cameron Chell, director ejecutivo de Draganfly.
Westport está ubicado en el condado de Fairfield, que de acuerdo con el reporte de la Universidad Johns Hopkins tiene 8.472 casos de coronavirus, de los 20.360 de todo el estado.
Un estudio en Francia muestra que la nicotina podría proteger de la Covid-19
La nicotina podría proteger frente al virus de la Covid-19, sobre todo en los casos más graves, al atenuar la reacción inmunitaria excesiva del organismo. Esta hipotésis, que ya fue apuntada por los médicos chinos al inicio de la pandemia, es compartida ahora por especialistas franceses del principal hospital de París, La Pitié-Salpêtrière, uno de los mayores complejos médicos y de investigación en Europa.
Las simples observaciones en las últimas semanas ya llamaron la atención de los médicos parisinos. Causó extrañeza que hubiera relativamente pocos casos de Covid-19 graves entre la población carcelaria y entre los pacientes de hospitales psiquiátricos, colectivos con alto índice de tabaquismo.
Para tener más datos, se puso en marcha un estudio con 350 pacientes hospitalizados y otros 130 con síntomas más leves de la Covid-19 que habían sido atendidos en ambulatorios. Se verificó si los enfermos fumaban o no, y se les comparó con los mismos grupos de edad y sexo de la población general.
La conclusión fue clara: había una proporción muy pequeña de fumadores entre los pacientes. “Encontramos solo un 5% de fumadores entre los enfermos, lo cual es muy bajo –declaró el profesor de medicina interna Zahir Amoura, autor del estudio, a la emisora France Inter–. Globalmente, tenemos un 80% menos de fumadores entre los pacientes de la Covid que entre la población general del mismo sexo y edad”.
Ya antes de realizar el estudio, el profesor Amoura fue alertado del posible efecto positivo de la nicotina por un neurobiólogo de fama mundial, Jean-Pierre Changeux, experto en “receptores nicotínicos”. El científico le sugirió que la nicotina podría impedir al virus fijarse en las células, evitando que la infección se propague. Esta hipótesis parece confirmarse por el estudio y también tras constatarse que algunos pacientes fumadores hospitalizados por la Covid-19, al ser obligados a dejar bruscamente el tabaco, se habrían agravado.
Un trabajo chino publicado a finales de marzo en The New England Journal of Medicine llegó a conclusiones parecidas. Analizaron a 1.000 personas infectadas y vieron que el 12,6% eran fumadoras, mientras que la proporción entre la población general es del 28%.
La noticia sobre la nicotina ha abierto esta mañana los informativos de France Inter y de otras emisoras de radio públicas francesas. Otros medios ya hablaron del asunto en días anteriores, citando estudios chinos. Sin embargo, los médicos saben que se impone la prudencia porque asegurar ahora que la nicotina puede ser benéfica rompe una tendencia de años de lucha contra el tabaquismo por los probados efectos nocivos contra la salud. No se trata de incitar a la gente a fumar, pero tampoco pueden ocultar el descubrimiento.
El ministerio de Sanidad francés ha dado luz verde a un ensayo clínico en el que se colocarían parches de nicotina a tres grupos diferentes, con dosis también distintas: al personal médico, para ver si les protege; a pacientes hospitalizados, para comprobar si los síntomas disminuyen, y a los pacientes graves que están en cuidados intensivos, para verificar si la inflamación de sus pulmones se atenúa. Los médicos creen que la presencia de nicotina podría hacer disminuir la respuesta inmunitaria excesiva que caracteriza los casos más graves de la Covid-19 y que puede llevarles a la muerte.
Ante la Asamblea Nacional, el ministro francés de Sanidad, Olivier Véran, ha calificado de “pista interesante” la investigación sobre la nicotina, aunque ha puesto énfasis en que “fumar mata” y que la población no debe sacar conclusiones equivocadas ni automedicarse con parches de nicotina.
Justamente hace escasas semanas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los fumadores probablemente estaban más expuestos a la Covid-19 debido a una dolencia pulmonar preexistente o a su capacidad pulmonar, y a que los cigarrillos y pipas podrían estar contaminados al ser tocados antes con las manos.
Estudios de mefloquina revelan tendencia positiva en mayoría de contagiados con COVID-19
MOSCÚ (Sputnik) — Casi un 80% de personas con coronavirus de estado moderado o grave tratadas con el fármaco antipalúdico, mefloquina, mostraron una dinámica positiva, según resultados preliminares del estudio realizado por la Agencia Federal de Biomedicina de Rusia.
"Los resultados preliminares del estudio en 347 pacientes con SARS-CoV-2 mostraron que, en medio del tratamiento con mefloquina, un 78% de los pacientes de estado moderado o grave mostraron una dinámica clínica positiva, regresión o estabilización de los cambios en el tejido pulmonar", dice el comunicado publicado.
La agencia de biomedicina realiza estudios sobre la eficacia y la seguridad de la mefloquina en comparación con el fármaco hidroxicloroquina para el tratamiento de pacientes con nuevo coronavirus.
¿Cómo podría el sonido del coronavirus solucionar la pandemia?
El profesor de ingeniería Markus J. Buehler tiene una afición muy particular; llevar al mundo sonoro los fenómenos de la ciencia. En un 2020 en que se conmemora el año Internacional del Sonido, Buehler hizo de un evento trágico una música increíble, y sorprendió al mundo mostrando cómo se escucha el SARS-CoV-2.
Además de docente de biomecánica y mecánica molecular en el Instituto de Tecnología la Universidad de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), Markus J. Buehler es compositor de música experimental. Lo excepcional de su trabajo es que sus composiciones son, en realidad, el movimiento de moléculas trasladado a frecuencias sonoras.
El nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad COVID-19, está compuesto por proteínas que contienen, a su vez, aminoácidos, cada uno codificado por secuencias de ADN, según explicó Buehler al Consejo Internacional de Ciencias (ISC, por sus siglas en inglés).
"Las proteínas son una materialización del lenguaje del ADN, y reflejan un lenguaje natural que aún no sabemos cómo hablar. Sin embargo, podemos escuchar este lenguaje calculando las frecuencias vibratorias de las moléculas que forman las proteínas", ilustró.
De esta manera, lo que se hace es someter a una determinada temperatura al virus, observar las secuencias de vibración de cada una de sus moléculas y trasladarlas al lenguaje musical. El resultado es sorprendente, sobre todo considerando el avance de la pandemia en el mundo. Escucha cómo suena el nuevo coronavirus:
Según explicó el científico, la composición musical tiene una estructura compleja en la que se intersectan los patrones de la reacción de las moléculas y los aminoácidos, a la vez que estos se alteran según la forma física de las proteínas que componen el virus. El SARS-CoV-2, por ejemplo, contiene tres cadenas de proteínas dobladas.
"Todas estas estructuras son demasiado pequeñas para que el ojo las vea, ¡pero se pueden escuchar! Representamos la estructura de la proteína física, con sus cadenas entrelazadas, como melodías entrelazadas que forman una composición de varias capas. Como una sinfonía, los patrones musicales reflejan la geometría de intersección de la proteína realizada al materializar su código de ADN", explicó Buehler.
COVID-19: ¿la cura está en el sonido?
Consultado por si la sonificación de la estructura viral puede llevar a respuestas de cómo crear una vacuna, tratamiento o cura para COVID-19, el científico sostuvo que a largo plazo sí, es posible. Aseguró que los patrones vibratorios de las proteínas pueden dar herramientas de análisis a los científicos para saber cómo atacar su composición.
Además, puede recurrirse a simulaciones musicales para el diseño de medicamentos o para probar el efecto que nuevas proteínas podrían tener para interferir con el virus. De hecho, Buehler actualmente se encuentra investigando estas posibilidades junto a sus estudiantes.