Por Colectivo Alborán*
Por Colectivo Alborán*
Siria y otras primaveras.
Aunque, de momento, Siria se haya salvado de algún ataque de Estados Unidos, mucho nos tememos que no de todos. Previsto para realizarse sin mandato ONU, sin el apoyo de Inglaterra (¡olé el Parlamento inglés!, ¡quién lo diría! ¡quién lo tuviera!), con la oposición de Rusia y China, y sin ninguna prueba de que los utilizadores de armas químicas no fueran los rebeldes, la voluntad de EE.UU. de realizarlo seguramente se impondrá, pasando por encima de lo que haya que pasar.
Desde luego, en marzo pasado la ONU consiguió pruebas de que fueron los rebeldes sirios los que emplearon armas químicas en un ataque a la ciudad de Khan al Assal. Así lo afirmó la magistrada suiza Carla del Ponte, miembro de la comisión que investigó el caso. También lo demostró el embajador de Rusia ante la ONU, Vitali Churkin, en base a los informes de los peritos rusos sobre el terreno: se usó un proyectil convencional modificado “artesanalmente” para lanzar gas sarín; los análisis se realizaron en laboratorios rusos “certificados” por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas [2]. El ataque del 21 de agosto en Bagdag, seguramente fue una operación de “falsa bandera” ejecutada por los terroristas islamistas rebeldes sobre sus seguidores, o realizada por servicios secretos de países que buscan la caída del régimen sirio; los inspectores de la ONU no han tenido tiempo de realizar su informe, aunque el mismo va en igual sentido que el anterior … y, a pesar de ello, EE.UU. estaba dispuesto a la guerra.
Y decimos guerra, porque se está rozando el traspasar la frontera de un conflicto limitado. Entre otras cosas porque parece ser que Rusia ha amenazado con atacar Arabia Saudí, a la que acusa de enviarle terroristas a Chechenia, si Norteamérica bombardea Siria.
El caso de Siria está tan claro que deja poco lugar a interpretaciones. Está inmersa en una guerra civil en la que grupos armados islamistas, tanto autóctonos como libios, talibanes afganos y otros mujaidines de diversas procedencias, realizan atentados terroristas constantes más que luchas convencionales; estas fuerzas emplean armamento estadounidense, inglés, israelí, saudita y de muchas otras procedencias (el Ministro García Margallo abogó en su día por aportar armas “defensivas” españolas) y son entrenadas e infiltradas deliberadamente desde Turquía, Jordania, Iraq y Líbano; incluso se han capturado instructores judíos.
Porque la de Siria es también una guerra civil arabomahometana, con un importante componente religioso. El régimen sirio está en manos de una facción alauí derivada del chiísmo musulmán, como también es chií el régimen iraní y la milicia libanesa Hizbolá. Enfrente se sitúan Arabia Saudí, Qatar y la antes laica Turquía, todos ellas de mayoritaria confesión suní y fieles aliados de EE.UU-UK. (e Israel).
Y, como demostración de que nada es casual, el ex Ministro de Exteriores de Francia Roland Dumas, declaró a comienzos de julio que la guerra de Siria fue orquestada por el Gobierno inglés y Francia declaró [3]: “esta operación viene de lejos; fue preparada, preconcebida y planificada ... por su situación geográfica es importante tener en cuenta que este régimen sirio tiene una postura muy anti-israelí … todo lo que se mueve en la región... –y lo sé porque un ex Primer ministro de Israel me dijo vamos a tratar de mantener buenas relaciones con nuestros vecinos, pero destruiremos a los que no estén de acuerdo con nosotros– es una política determinada, incluso una visión de la historia, por qué no … es preciso que se sepa”. Recordemos eso tan judío de “una visión de la historia”.
Un caso que encaja a la perfección en esa “primavera árabe” que se ha convertido en durísimo invierno también para Egipto, Libia, Túnez e incluso Argelia. En todas ellas se han enquistado los enfrentamientos internos, estando todas esas naciones, en la práctica, en guerra civil. Y en guerra religiosa, pues en todas, y en Siria quizás la que más, se persigue a sangre y fuego a las minorías cristianas, ante el silencio de “Occidente” e incluso de gran parte de la Curia de Roma.
La única explicación clara de ese desmantelamiento de regímenes laicos e incluso multiconfesionales, y la instauración, al menos inicial, de otros integristas islámicos, es que, en la actualidad, todos los vecinos potencialmente peligrosos para Israel, lo cual descarta a Jordania, están sumidos en guerras civiles. Es decir, Israel sale ganando y tiene las manos libres para lanzarse contra Irán, su bestia negra.
La explicación geopolítica
Para muchísimas cosas el enfoque geopolítico ayuda a comprender sus motivaciones. Solo así se puede vislumbrar algunas de las explicaciones de la evolución mundial después de las dos guerras mundiales y la creación del estado de Israel.
Pero no solo la contemplación y el estudio del ámbito geográfico físico da alguna de las claves de los acaeceres mundiales, también hay que tener en cuenta los recursos económicos, es decir, las fuentes de energía y alimentos. Y todo ello sin olvidar las ideas filosóficas o religiones de los grandes grupos humanos.
Centrándonos en la época contemporánea, tras la caída de la URSS los Estados Unidos han tratado de ocupar el vacío de poder que entonces se produjo. Desde mucho antes, en 1974, el Congreso de los EE.UU. aprobó el conocido como “Informe Kissinger”, titulado “Implicaciones del crecimiento mundial para la seguridad de los EE.UU. e intereses de ultramar”, el cual se puede sintetizar en que controlando el petróleo se dominan las naciones y controlando el agua y los alimentos a las personas (de ahí la importancia de los fosfatos del Sáhara para abonos).
En este contexto de economía, recursos y enclaves/territorios estratégicos se mueve la política internacional. Así se puede entender el devenir de muchos estados del Pacto de Varsovia e incluso de la URSS, muchos de los cuales han caído en la órbita norteamericana tanto en Europa como en Asia. Y también las guerras que han asolado naciones productoras de petróleo (Iraq) o estratégicamente situadas y con recursos por explotar (Afganistán). Así mismo se puede entender la percepción rusa de que los movimientos que se producen en las naciones lindantes con sus fronteras tienen el claro fin de debilitarla y atentaría contra su seguridad.
¿Cuánto tiempo aguantarán China y Rusia cruzados de brazos mientras EEUU conquista la mayor parte de los recursos energéticos del planeta?. Recordemos que ambas naciones han ejercido su veto en el Consejo de Seguridad de la ONU y que llevan años rearmándose de forma clara y acelerada. Un indicio de su reacción es que el Club Bilderberg está convencido de que Rusia y China tratan de convertir a Pakistán e Irán en miembros plenos de “su” Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).
La explicación económica
Por otro lado, los USA tenían a comienzos de agosto más de 70 billones de dólares (70.000.000.000.000 $) de deuda pública, una cantidad casi seis veces mayor que la oficialmente declarada, superando el 500 % de su producto interior bruto (la española ronda el 100%), e incluso algunos piensan que puede ser mayor [4]. Es decir, Estados Unidos es el mayor deudor del planeta, pero, como dice Eulogio López en hispanidad.com, “es lo de menos, porque tiene el mejor ejército del mundo y, por tanto, se financia barato; sí, no es el Ejército norteamericano el que crea dinero, sino la Reserva Federal, pero lo cierto es que se financia barato y toda la deuda que emite se la compran a bajo precio”. Y, hablando del genérico US. Army, sus gastos militares equivalen prácticamente a los de todo el resto del mundo, tiene la proporción más alta de generales/soldados y el Departamento de Defensa cuenta con 2 millones de empleados en total, siendo el mayor terrateniente global.
Por cierto, recuerden ustedes que, simplificando, la Reserva Federal es un banco privado suma de varios otros de origen mayoritariamente judío. Es decir, que la emisión de papel moneda y la custodia del oro de los EE.UU. está en manos privadas. Y, hablando de oro, aquel metal alemán que depositaron en Norteamérica cuando la guerra fría parece que Alemania está en peligro de verlo como perdido, al menos hasta dentro de muchos años. Y en relación con el dólar papel, resulta que China es uno de los mayores poseedores de esos billetes.
A esta situación se ha llegado después de la supresión del patrón oro en 1971 y la consiguiente eliminación del “freno de oro” [5], pistoletazo de salida del desenfreno del capitalismo financiero, basado en la inicial hegemonía del dólar sin equivalencia en oro y la proliferación de burbujas financieras.
Otro hecho incuestionable es que China es actualmente la segunda economía mundial, y sigue creciendo.
En resumen, EE.UU. está técnicamente en bancarrota y sin apenas reservas de oro que respalden al dólar, y, además, necesita petróleo para mantener su comercio e industria. Por menos motivos se han comenzado muchas guerras.
El Factor Israel
Israel, como Estado de la más o menos artificial “nación judía”, fue creado en Tierra Santa, sin duda, como parte de un proceso de “ingeniería política” tendente a controlar el Oriente Medio rico en petróleo. Pero el aprendiz de brujo sajón que le dio vida perdió, en parte, el control sobre su criatura, pues la misma tenía, también, un sionista “progenitor B” que gozaba de gran capacidad de manipulación en la mayor parte de las naciones y organismos supranacionales.
En resumen, Israel, o mejor, el sionismo internacional, tiene vida propia y, entre otros intereses, tiene muy presente alcanzar el “Gran Israel”, del que habla el Génesis: “el Señor hizo alianza con Abraham (y le dijo) a tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto al Gran Río Éufrates. Necesita espacio vital para sobrevivir y fronteras naturales estables y amplias, y el “mesianismo” se las marca.
Por lo tanto, los grupos de presión sionistas en EE.UU. y el propio estado de Israel tienen necesidad de neutralizar Irán, potencia hegemónica en Oriente Medio y capaz de alcanzar el arma nuclear, lo cual neutralizaría la ventaja que le dan a Jerusalén actualmente sus ¿200 cabezas nucleares?
El ataque a Irán, repetimos, es la clave para interpretar los desastres de la primavera árabe.
Otras importantes consideraciones.
Aun sabiendo que se nos tachará de visionarios y conspiranóicos, no se pude dejar de lado que, como decía el primer ministro inglés Disraeli: “el mundo está gobernado por personajes muy diferentes a los que creen los que no ven más allá de sus ojos”.
Ya se ha mencionado que la reserva federal americana está en manos mayoritariamente judías y de todos es conocida la importancia de los grupos de presión sionistas en Norteamérica y en el resto del mundo. También, y aunque se haya ridiculizado, históricamente está, en muchísimas ocasiones, muy probada la relación de la masonería con el judaísmo. Estas son cuestiones que se podrán reducir por falta de pruebas concluyentes, e incluso despreciar en gran medida, pero que no se pueden ignorar.
Como no se puede ignorar que James Warburg, banquero judío [6] alemán e hijo de uno de los padres de la Reserva Federal en asociación con los Rothschild y los Rockefeller, dijo el 17 de febrero de1950 en el Senado norteamericano que, “guste o no, tendremos un gobierno mundial; la cuestión es si se logrará mediante consentimiento o por imposición” [7].
Unas pinceladas solo sobre quienes pueden ser en la actualidad esos personajes que mencionó Disraeli. Ismael Medina lo resumió así: “La publicación francesa Tendances, de inequívoca fidelidad católica, insertó en su número del 1 de enero de 1991 un informe (sobre Bush del) … periodista norteamericano Sutton… La Orden” tiene su réplica inglesa en El Grupo… El CFR (Council of Foreign Relations) es un grupo mundialista de poder que se inserta en el segundo círculo de La Orden, cuyo círculo interior, al que también pertenece Bush, es supersecreto. En el tercer círculo, o círculo exterior, se insertan el Club de Bilberderg, la Comisión Trilateral, la red de sucursales del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, el Club de Roma y otras influyentes asociaciones elitistas”. Ahí están, como las lentejas, al menos algunas, si quieren las toman...
A lo anterior, fruto de un conocimiento meramente humano, hay que añadir otro conocimiento “espiritual”. Los judíos y protestantes conocen la Biblia bastante bien, aunque no tanto el Nuevo Testamento (Apocalipsis), pero hay profecías suficientes en Daniel como para que se tengan muy presentes por los que se preocupan por el futuro del Mundo (o el propio). En nuestro ámbito, antes católico, las mismas tienen su culminación en revelaciones públicas y privadas, muchas de las cuales dibujan un devenir de la Humanidad que pasa por pruebas “apocalípticas”, singularmente próximas, según las últimas aprobadas por la jerarquía católica (Fátima, Akita, etc). Y no nos vuelvan a descalificar como conspiranóicos trasnochados: hemos conocido oficiales de inteligencia del antiguo SECED (Servicio Central de Documentación) encargados de estos temas, a imagen y semejanza de la CIA.
España en ese contexto
El Premio Nobel de la Paz Obama sigue porfiando en su intención de arrojar cerrillas que pueden provocar un incendio mundial, aunque, de momento, ONU y OTAN no se dejen dominar del todo.
Como dijo Juan Manuel Prada, esas “democracias occidentales” se comportan como chusma en el caso de Siria. Y ya saben, el que va con chusma o es de esa condición o se hace.
En marco mundial, ¿qué pinta nuestra Blas de Lezo en el Mediterráneo Oriental cuando la OTAN “solo responderá a un imaginario ataque sobre Turquía”? ¿Si en Marruecos se instaurara un régimen integrista nos ayudarán en Canarias, Ceuta y Melilla nuestros aliados de Gibraltar? ¿Y qué hará la “Comunidad Internacional” frente a los separatismos catalán y vasco?
En todo caso, ¿son nuestras ridículas y encefálicas Fuerzas Armadas capaces de garantizar la defensa de NUESTRA soberanía y del “orden constitucional” (Artº 8 de la CE)? Y recuerden eso del atronador ruido de las “cajas de guerra”.
Si quieren dormir bien no den muchas vueltas a estas preguntas. Eso sí, luego no se llamen a engaño.
* El ‘Colectivo Alborán’ lo forma un grupo de altos mandos del Ejército español, retirados y en activo, que cuentan con una cualificada experiencia militar y una notable preparación académica. A todos ellos les une un denominador común: el amor a España y la preocupación ante los acontecimientos que vive nuestra nación.