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De vergüenza… El Gobierno engañó a la OCDE para situar a España entre los países que más test de coronavirus realizan en el mundo

Elespiadigital | Martes 28 de abril de 2020

El Gobierno presionó a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para que el organismo situara a España entre los países que más test de coronavirus realizan en el mundo. Según ha sabido Vozpópuli, la presencia de España en los primeros puestos de la lista se fraguó en una videoconferencia de alto nivel que tuvo lugar el viernes. Fuentes diplomáticas vinculan el apoyo expreso de Ángel Gurría al Ejecutivo de Pedro Sánchez con su campaña para la reelección como secretario general de la organización.

Las presiones diplomáticas para sacar la cara por la gestión del Gobierno PSOE-Podemos en la lucha contra la epidemia han provocado un terremoto internacional por adulterar la comparación de datos. Sánchez ha conseguido que la OCDE varíe el criterio que utiliza para informar del número de pruebas diagnosticas de Covid-19 en el mundo. La OCDE solo ha citado hasta el momento la página Our World in Data (Nuestro Mundo en Datos). Pero Gurría ha publicado un gráfico que añade como fuente para su informe mundial al Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España, que dirige Iván Redondo.

El resultado es que España ha pasado en 10 días de no aparecer en el informe de la OCDE a ocupar el octavo puesto de la clasificación. El estudio atribuye a España la realización 28,6 test por cada 1.000 habitantes. La media es superior a la del conjunto de la Unión Europea. El total de test es de 1.345.560, de los que 1,03 millones son PCR y poco más de 310.000 de anticuerpos, según ha informado el Ministerio de Sanidad en un comunicado.

Estadística adulterada

Our World Data, que es un proyecto de la Universidad de Oxford de acceso público, ha acusado a Gurría de confundir a la opinión pública. Y ha precisado que su análisis comparativo entre países -el que usa la OCDE de forma habitual- solo tiene en cuenta las PCR, y no los test de anticuerpos que el Ejecutivo español ha añadido para mejorar su estadística. Por lo que, si se da por válida la cifra de 1,03 millones de PCR de Sanidad, la media bajaría a los 22,29 test por cada 1.000 habitantes. Y España caería al menos diez puestos en ese ranking.

Ante la creciente polémica en diversos foros internacionales por la supuesta manipulación de de las estadísticas de la OCDE, La Moncloa ha hecho público un comunicado en la madrugada de este martes en el que se desvincula de la forma en la que la organización ha presentado los datos. En el mismo comunicado, el Gobierno admite que envió la información de los test por canales oficiales a lo largo del fin de semana.

"En ningún caso la comunicación del Gobierno indicaba a la OCDE qué tipo de datos debía utilizar para sus infomes", ha dicho la secretaría de Estado de Comunicación. "Fue posteriormente única y exclusiva de la OCDE publicar el gráfico que establecía el ranking de países según el número de test realizados por cada 1.000 habitantes".

El Gobierno ha enfrentando numerosas críticas por la ausencia de test masivos a la población. El informe de la OCDE ha sido un revulsivo en forma de titulares favorables a la actuación del Gobierno. Y Sánchez ha presumido de ello en las redes sociales.

La presión de España en la videoconferencia del viernes ha sido clave para que el informe del organismo recogiera los datos tal y como ha querido presentarlos el Gobierno. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores consultadas por este diario no han negado la celebración de esta reunión telemática y reconocen que el contacto entre la OCDE y la secretaría de Estado de la España Global, que dirige Manuel Muñiz, es constante.

Uno de los principales asesores de Muñiz es Ángel Alonso, que ocupa el cargo de embajador en misión especial para la Ciudadanía Española Global. Alonso formó parte del Gabinete de Gurría en la secretaría general de la OCDE hasta su nombramiento hace menos de dos meses. Además, el embajador de España ante la OCDE es Manuel Escudero, que es el secretario de área de Política Económica y Empleo de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. Escudero fue uno de los 'embajadores políticos nombrados por Sánchez después de la moción de censura.

La reelección de Gurría

Varias fuentes diplomáticas vinculan el apoyo que Gurría ha dado al Gobierno de Sánchez con su campaña para la reelección como secretario general de la OCDE. Gurría se hizo cargo de la organización en 2006 y renovó la secretaría general por última vez en 2015. Su mandato expira este año y las presiones de Estados Unidos amenazan la continuidad del dirigente mexicano.

"Está claro que después de esto Gurría tendrá el voto de España", dicen estas fuentes. "Estados Unidos no quiere que repita y él se ha lanzado a cortejar a los países europeos".

La OCDE, con sede en París, es un organismo internacional que reúne a casi 40 países. Su objetivo es buscar una respuesta coordinada a los desafíos económicos y sociales del mundo. En los últimos tiempos, la OCDE ha medidado entre Estados Unidos y otros países europeos en polémicas como los aranceles o la aplicación de la llamada tasa Google.

La complicidad de los medios corporativos y los pesebreros: críticas a que el telediario de La 1 atribuya a la OCDE el estudio de Moncloa

Después de que se cuestionara la afirmación de Pedro Sánchez en la que sitúa a España como uno «de los países del mundo que más test realiza a su población», este lunes el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha salido al paso con un gráfico de la OCDE donde asegura que España está en el top diez mundial. Sin embargo, el informe está elaborado con datos facilitados por el propio Gobierno, y nopor unos previamente auditados.

En este sentido, varios medios, incluido TVE, se han hecho eco de que España ocupa el octavo puesto en número de test de coronavirus realizados, con 28,6 pruebas por cada 1.000 habitante, «muy por delante» de Alemania, Francia, Reino Unido y Estados Unidos.

En total, las comunidades autónomas han hecho 1.345.560 test. Es una información que ha hecho pública el Ministerio de Sanidad este lunes y que ha recordado el ministro Salvador Illa en una rueda de prensa junto al titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la que han presumido de ocupar el puesto octavo en un informe sobre test a nivel global de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Tal y como se indica a pie de página en el documento, los datos han sido remitidos por el propio Ejecutivo.

A raíz de estas informaciones, se han sucedido las críticas que señalan que ese informe atribuido a la OCDE proviene en realidad de uno elaborado por el Gabinete de Presidencia. Así lo han manifestado desde Plataforma por una TVE Libre, que exige a la cadena pública que explique por qué se atribuye a la OCDE un estudio de Moncloasobre los test realizados por el coronavirus que coloca a España en el top 10 del mundo, sobre todo cuando, aseguran, «son cifras elaboradascon tablas de Sanidad de las Comunidades Autónomas, la fuente del gráfico es Presidencia del Gobierno y el secretario de la OCDE, Ángel Gurría, retuitea el gráfico de Moncloa».

Una crítica de la Plataforma por una TVE Libre que llega después de que, recuerdan, Sánchez mintiese «en sede parlamentaria sobre este asunto».

En otro tuit, el economista Daniel Lacalle contextualizaba la crítica: «La tabla donde España sale Top 8 usa como fuente Our World In Data y ahí no aparece España. La tabla OCDE usa una cifra de Gabinete de Presidencia que la prensa habéis corregido correctamente tras las devoluciones y errores de compra».

Julia Otero

 

Algunos se sorprenderán, pero son datos.
La OCDE sitúa a España entre los diez países que más tests de coronavirus realizan https://www.lavanguardia.com/vida/20200427/48750376527/ocde-espana-diez-paises-tests-coronavirus.html …

 

Daniel Lacalle

Querida Julia, La tabla donde España sale Top 8 usa como fuente Our World In Data y ahí no aparece España. La tabla OCDE usa una cifra de Gabinete de Presidencia que la prensa habéis corregido correctamente tras las devoluciones y errores de compra https://ourworldindata.org/grapher/full-list-daily-covid-19-tests-per-thousand

 

 

Ante el bochorno, el Gobierno rectifica

Seis semanas y un día desde el decreto del estado de alarma ha necesitado el Gobierno para publicar detalles sobre los test PCR -los más fiables en la detección del coronavirus- hechos en España. A 23 de abril, se habían realizado 1.035.522 PCR y otras 310.038 pruebas de anticuerpos (test rápidos), según avanzó el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ayer en Twitter y amplió su ministerio en una nota de prensa.

La difusión por primera vez durante la crisis sanitaria de los test a nivel regional constata otro hecho: las dos cifras totales anteriores del Ejecutivo no se sostienen. Por otro lado, el mensaje de Pedro Sánchez y otros miembros del PSOE, en la jornada de ayer, comparando a España con el resto de países de la OCDE, también tiene letra pequeña: el dato utilizado para nuestro país seguiría un criterio diferente al del resto de territorios, lo que desvirtuaría la tasa española y la comparativa internacional.

 

Más allá de algunas estimaciones («más de 30.000», «más de 600.000» o «más de un millón») anunciadas en comparecencias parlamentarias, Sanidad solo había dado dos números de test PCR hasta el momento: 355.000, a 25 de marzo, y 930.230, a 13 de abril, ambos muy por encima de los datos proporcionados por las comunidades autónomas, que son las que informan al ministerio para elaborar la estadística nacional.

La primera cifra realista sobre la cantidad de pruebas PCR llega un día después de que EL MUNDO denunciara el envío, por parte de Sanidad, de datos falsos al Financial Times y luego hacerse eco de ellos para afirmar que España era el segundo país con más pruebas realizadas hasta el 25 de marzo. Los datos de las Comunidades Autónomas recopilados por este diario (a falta de Madrid, que no informó de los mismos) reflejaban que la cifra oficial del Gobierno estaba sobrestimada en al menos 200.000 test, y que los niveles de PCR anunciadas a esa fecha no se habrían alcanzado hasta primeros de abril.

Los números recabados por EL MUNDO a 14 de abril (679.526 PCR) tampoco coincidían con los 930.230, a 13 de abril, transmitidos por Salvador Illa a los miembros de la Comisión de Sanidad del Congreso, en la sesión del 16 de abril. En aquella comparecencia, el ministro también anunció que la capacidad de realización de pruebas PCR pasaba de 15.000-20.000 diarias a oscilar entre 40.000-47.000 por jornada, lo que demuestra que Illa mintió si se cotejan sus palabras con la estadística difundida ayer por su ministerio.

De ser cierto el anterior dato de abril, España habría realizado poco más de 100.000 pruebas en diez días, a un promedio de 10.000 al día, muy por debajo de la horquilla oficial. Por otro lado, para que los números fueran congruentes con los del 13 de abril, la cifra oficial a 23 de abril debería haber llegado a entre 1,3 y 1,4 millones de PCR, frente al algo más de un millón conocido ayer, de cumplirse el ritmo de análisis anunciado hace diez días.

LOS DATOS SÍ CUADRAN CON LOS DE LAS CCAA

Otra prueba que pone en duda las 930.230 PCR difundidas por Illa a 13 de abril se encuentra en los datos que reportaban las comunidades autónomas para esas fechas, alrededor de 680.000, según los números recopilados por EL MUNDO a 13-14 de abril. Esa cantidad sí sería coherente con el promedio oficial de 40.000-47.000 diarias y la cfra de 1.035.522 a 23 de abril que reveló ayer el Gobierno.

Al igual que el Gobierno se hizo eco de la tasa de test en España por número de habitantes cuando la publicó el Financial Times, tanto Pedro Sánchez como Illa aprovecharon la aparición, ayer, de un informe de la OCDE para lanzar otro mensaje entusiasta sobre el nivel de pruebas hechas en España.

La gráfica de la OCDE forma parte de un informe, actualizado este lunes, sobre el papel de las pruebas de diagnóstico de la covid-19 y su importancia en la estrategia de contención del coronavirus hasta el desarrollo de una vacuna. Sin embargo, tanto Sánchez como llla, han obviado que no es la primera vez que el organismo internacional publica ese documento. En la versión conocida días atrás, España ni aparecía como consecuencia de la falta de estadísticas oficiales. Otro detalle a tener a cuenta es que el dato del informe de la OCDE mezcla pruebas PCR y las de presencia de anticuerpos para el caso de España. Desde Sanidad puntualizan a este diario que el Gobierno dio al organismo la cifra desagregada y achaca a la OCDE la decisión de dar el dato conjunto de test efectuados.

La fuente de la OCDE es el proyectoOur World in Data, en el que participan, entre otras, la Universidad de Oxford. Pero hay una excepción, España, en cuyo caso el organismo internacional cita como origen al Gabinete de la Presidencia del Gobierno. El problema es que para el resto de territorios solo se estarían contabilizando las pruebas PCR, mientras que, en el caso de España, también se incluyen los test de anticuerpos, según explican en la página web de Our World in Data. Si se descuentan estos últimos, la tasa nacional pasaría de 28,6 pruebas por cada 1.000 habitantes a 22,2, algo inferior a la media de los países de la OCDE, siempre según su informe.

LOS BULOS DEL PRESIDENTE EN EL CONGRESO

España fue el primer país "que tomó medidas de confinamiento en todo Occidente", "el que facilita más información" y el que tiene "puntuación más alta de los países occidentales" en un estudio de la Universidad de Oxford sobre el "rigor en la respuesta a la pandemia". Todas las afirmaciones anteriores las pronunció Pedro Sánchez, entre aplausos, el pasado 9 de abril, durante la sesión celebrada en el Congreso para prorrogar el estado de alarma. Todas son falsas, como publicó Maldita.es, medio de comunicación especializado en verificación.

EL MUNDO preguntó al Gobierno por las fuentes y datos sobre los que se basaban las declaraciones del presidente, sin respuesta hasta el momento.

El secreto de Sánchez para que la OCDE aceptara sus datos: el embajador español está en la Ejecutiva del PSOE

Este lunes a mediodía, la Secretaría de Estado de Comunicación hacía notar a los periodistas que cubren la información del Gobierno un tuit de Pedro Sánchez: aparentemente, la OCDE avalaba las cifras de test del Gobierno de España y colocaba a nuestro país en el top-ten de sus Estados miembro que más pruebas de coronavirus hacen a su población por cada mil habitantes.

Aparentemente. Porque Sánchez celebraba este apoyo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, rebotando otro tuit de Ángel Gurría, secretario general del organismo. Y en él se incluía una gráfica con trampa. Todo gracias a la conexión de Manuel Escudero, "gurú económico" de Pedro Sánchez con la OCDE.

¿Por qué Gurría se aventuraba a decir "es bueno ver a España entre los 10 principales países en número de test"? ¿Qué le va al político y economista mexicano para destacar expresamente los esfuerzos del Gobierno español? La explicación quizá se encuentre en esa leyenda confusa del gráfico y en que el embajador permanente de España ante la OCDE se llama Manuel Escudero. Y que Escudero es miembro en ejercicio de la Ejecutiva del PSOE.

El político español fue nombrado para el puesto el 29 de junio de 2018, en la primera oleada de cargos repartidos por Pedro Sánchez al llegar a Moncloa, tras la moción de censura a Mariano Rajoy. Escudero sustituyó en el caro al exministro de Educación popular José Ignacio Wert.

Según las fuentes consultadas por este periódico, es "un socialista de vieja escuela", que ha participado en numerosos debates con responsables económicos de otros partidos. No en vano ha sido el encargado de los apartados económicos del programa electoral socialista desde la llegada de Sánchez a la Secretaría General del PSOE.

Empresas de biotecnología alzan la voz: "Haríamos 1,5 millones de test de Covid-19, pero no nos llaman"

Las empresas españolas de biotecnología han dicho basta. Hoy por hoy, tienen capacidad para hacer 745.500 test de coronavirus a la semana, y podrían hacer el doble si el Gobierno atendiese sus demandas. O sea, si se comprometiese a comprárselos para hacer pruebas masivas a la población en pos de la desescalada, como ha prometido.

"Se podría triplicar el número de test que se hacen en España; nuestras empresas podrían tener capacidad para 1,5 millones de pruebas por semana, pero no nos los piden". Así lo asegura a EL MUNDO Ion Arocena, director general de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio).

Ante lo que considera una falta de interés del Ejecutivo de Pedro Sánchez, la patronal de compañías biotecnológicas ha coordinado a un grupo de empresas españolas de desarrollo y producción de soluciones de diagnóstico "para dar una respuesta conjunta y coordinada a las dificultades manifestadas por el Gobierno" a la hora de adquirir "material de test de detección masivos a la población".

Si las principales empresas de la industria española de test de diagnóstico se han unido es porque consideran que no juegan "un papel relevante" en la respuesta a la crisis del coronavirus.

Y ello a pesar de que tienen capacidad para hacer no sólo los cientos de miles de pruebas de diagnóstico, sino 690.000 test de anticuerpos a la semana -que serían más de un millón "con una estrategia a medio plazo"- y 194.000 kits de extracción -600.000 si el Ejecutivo comienza a abastecerse con normalidad de empresas españolas-.

Pero para ello "hace falta un plan del Gobierno y que nos hagan partícipes", dice Arocena. "Que se nos dé una idea de lo que el sistema va a necesitar en los próximos meses y se establezca una hoja de ruta que nos dé confianza", añade.

"Las empresas de fabricación y desarrollo de tecnología de diagnóstico para la Covid-19 queremos tener la interlocución con el Gobierno para poder atender la demanda y aportar soluciones", insiste.

Los gráficos del coronavirus que presenta a diario Sanidad salen del ordenador del jefe de Gabinete de Sánchez

Un rastro digital en los gráficos que publica el Ministerio de Sanidad ha desvelado el nombre del titular del ordenador del que salen las métricas y datos, supuestamente científicos, con los que el Gobierno de Pedro Sánchez explica a todos los españoles la situación oficial del coronavirus en España. Y ese nombre no es otro que el del todopoderoso jefe de Gabinete de Sánchez, Iván Redondo. Un descuido en la inclusión de algunos de los gráficos en el PDF de la actualización diaria de la incidencia del Covid-19, en la web del Ministerio de Sanidad, ha dejado a la vista el nombre del titular del ordenador del que salen, al menos, parte de los cuadros que componen el principal documento que distribuye cada día Sanidad para hacer públicas las evoluciones de contagios, muertes, ingresos hospitalarios, asignación de UCIs a pacientes, impacto de la enfermedad por grupos de edad, etc.

Ese nombre es el que aparece en la siguiente ruta de ordenador: ‘D:\Usuarios\Iredondo\Desktop\Epicurvas\Conf PCR AC. png‘. Y en esa inscripción es fácil comprobar que el ‘Usuario’ es ‘Iredondo’, desde su ‘desktop’ -el escritorio de su ordenador-. Ubicación desde la que parten esos gráficos bajo el nombre de ‘Epicurvas’ y ‘Conf PCR AC’, siglas estas últimas que parecen aludir a los casos confirmados de test PCR y de anticuerpos, los dos tipos de test con los que se obtienen y confirman los positivos en el coronavirus.

 

Y justo, además, los gráficos con ese nombre inscrito en el rastro digital son los que recogen los datos decisivos para esgrimir una escalada o desescalada de la enfermedad en España, porque el factor decisivo que se está siguiendo por el Gobierno es el de la tasa de nuevos casos confirmados cada día: el criterio que exige la OMS y que el pasado viernes justificó, según el Gobierno, iniciar la desescalada. El mismo Gobierno en el que el todopoderoso jefe de Gabinete es Iván Redondo: el nombre que figura en esos gráficos.

El documento en el que se ha cometido el descuido de dejar sin protección el rastro de ‘Iredondo’ es la ‘Actualización nº 88. Enfermedad por el coronavirus (COVID-19). 27.04.2020 (datos consolidados a las 21:00 horas del 26.04.2020) SITUACIÓN EN ESPAÑA’. Y, más en concreto en el gráfico ‘Figura 1. Casos diarios confirmados de COVID-19 por fecha de notificación, diagnóstico e inicio de síntomas, y casos nuevos dados de alta epidemiológica. 27.04.2020 (datos consolidados a las 21:00 horas del 26.04.2020)’. En ese gráfico se refleja el ‘% Incremento diario’, los ‘Casos nuevos diarios por PCR’, y las ‘Pruebas de anticuerpos positivas’.

Basta con descargar el documento en el ordenador, abrirlo con Adobe Acrobat o Acrobat Reader y al pasar el ratón por encima del gráfico, o pinchando en el mismo, es cuando aparece el origen de archivo. Y ese origen apunta directamente al ordenador del jefe de Gabinete de Sánchez.

 

El Gobierno gastó menos de 114.000 euros en mascarillas los días en los que se decretó el estado de alarma

El Gobierno adjudicó durante los días en los que decretó el estado de alarma contratos por un importe total inferior a los 114.000 euros para adquirir mascarillas. Una cifra ridícula para poder atender las necesidades del personal sanitario, que requerían mascarillas con las que evitar en lo posible contagios por coronavirus.

De acuerdo a datos extraídos de la Plataforma de Contratación del Sector Público, y también los publicados en el BOE, entre el 10 y el 17 de marzo el Gobierno, a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), encargó la compra de mascarillas a empresas en siete contratos distintos con importes de entre 2.500 y 8.500 euros; sólo uno superó esos días esas cantidades, alcanzando los 85.860 euros.

Las cifras de esos contratos dan idea de la falta de previsión del Gobierno sobre el impacto en España de la pandemia, a pesar de que en Italia se superaba ya el millar de fallecidos por coronavirus en esas fechas, y que en España se registraba cerca de un centenar de muertes.

Según los registros consultados por Vozpópuli, el 10 de marzo el Gobierno contrató la compra de mascarillas quirúrgicas II y IIR con Suministros Hospitalarios por importe de 7.044 euros; de mascarillas FFP2 y FFP3 con la multinacional Dräger por importe de 2.725,9 euros; de mascarillas FFP2 con la estadounidense 3M por 85.860,68 euros; y otro con Suministros Hospitalarios por 8.523,2 euros.

El 11 de marzo se adjudicó un contrato a la española Juvazquez para comprar 50.000 mascarillas quirúrgicas por 2.500 euros.

El 13 de marzo se compraron 2.640 mascarillas FFP2 a la firma Proin Pinilla por 6.864 euros. Y el 17 de marzo se compraron mascarillas quirúrgicas a Suministros Hospitalarios por 6.990 euros.

Días después, los contratos que figuran en los registros consultados por este diario firmados por el Gobierno para la compra de mascarillas lo son por importes millonarios, primero por varios cientos de miles de euros, y por millones de euros después.

La mayoría de los contratos firmados posteriormente y por importes millonarios lo son con empresas chinas, y también con otras sociedades sobre las que no aparece en los registros oficiales, en varias ocasiones, una procedencia clara sobre las mismas.

De acuerdo a una reciente encuesta realizada por la Organización Colegial de Enfermería entre más de 11.000 enfermeros en España, siete de cada diez enfermeras dicen haber trabajado sin equipos de protección frente a la pandemia. El 74% de los encuestados asegura que en su unidad no ha habido suficientes mascarillas.

Este diario se puso en contacto este lunes con el Ministerio de Sanidad para confirmar y ampliar esta información. Un portavoz del Ministerio indicó que debía enviarse un email a una dirección de comunicación. No se obtuvo respuesta.

China bloquea un lote sanitario para España tras las críticas a la calidad de sus productos

Las autoridades de China bloquean desde hace tres semanas varios contenedores repletos de material sanitario adquirido y pagado por adelantado por el Ministerio de Sanidad, según indican fuentes diplomáticas españolas. La embajada de España y la oficina comercial en Pekín han llevado a cabo gestiones, hasta ahora infructuosas, para tratar que la aduana china permita la exportación de esos productos destinados a la lucha contra el nuevo coronavirus.

Aunque no se refirió a España ni a ningún país en concreto, la medida fue explicada el domingo por Li Xingqian, director del departamento de Comercio Exterior, en declaraciones recogidas por Xinhua, la agencia de prensa oficial. Se está trabajando, dijo, para “combatir las exportaciones de productos falsificados y de mala calidad y otros comportamientos que perturban el buen orden del mercado y las exportaciones”.

Es la segunda vez este mes que Pekín anuncia el incremento de sus controles, que pueden desembocar en la incautación del material inspeccionado. Xinhua informó de que hasta el pasado domingo también habían sido requisados 89 millones de mascarillas defectuosas y 400.000 equipos de protección para sanitarios.

Las autoridades chinas quieren asegurarse de nuevo de que las ventas a España cumplen con los estándares de calidad, y para comprobarlo retienen un importante lote de productos. A lo largo de estas últimas semanas, las empresas chinas han exportado material defectuoso a varios países europeos, pero es quizás en España donde esas compras han provocado mayores críticas al Gobierno que las hizo y a las autoridades de Pekín que las permitieron.

“Por esa razón, la medida nos afecta especialmente”, señala una fuente conocedora del comercio hispano-chino. “En Pekín, hay una creciente preocupación por el daño reputacional que los productos defectuosos pueden causar al país”, concluye.

El artículo que más ha irritado a las autoridades chinas no fue publicado por la prensa española, pero sí escrito desde Madrid por el consultor ultraconservador Jorge González-Gallarza Hernández. Bajo el título “Mantengan alejados los suministros médicos chinos de baja calidad”, sostiene, en el diario económico 'The Wall Street Journal', que hay que acabar con esas exportaciones chinas mediante un embargo para evitar así que esos productos defectuosos “puedan costar vidas” de sanitarios.

El deseo del autor es imposible de cumplir. Un informe de la Organización Mundial de la Salud resaltaba, el 12 de abril, que China, EEUU y Alemania copaban el 34% de la producción mundial de productos sanitarios relacionados con el covid-19 y el 40% de los equipos de protección personal. China era, además, de todos ellos el que podía incrementar más rápidamente su fabricación.

Análisis: Épica en tiempos de pandemia

Miquel Giménez

Quien afronta el riesgo de perder su propia vida en combate carece de tiempo para pensar en medallas o en aplausos. La urgencia del instante, que intuye el último, lo hace concentrarse en el aquí y en el ahora. Heroísmo, épica, palabras rimbombantes, toda esa escoria carroñera que pulula alrededor de quienes se juegan la vida por todos no tiene nada que ver con los héroes. Héroes anónimos, que no desean ni un minuto de gloria ni ruedas de prensa edulcoradas. La épica la demuestran diariamente con su sudor, su angustia, su generosidad y su entrega. Ahí radica la grandeza del momento histórico que nos toca vivir junto a esos soldados de bata blanca que, agotados, infectados, abandonados por sus responsables y con el corazón encogido, sacan fuerzas de Dios sabe dónde para acudir cada mañana a su puesto, dispuestos a luchar contra la muerte vírica y arrebatar de sus garras todas las presas que puedan.

Ahora son ellos mismos los que piden que no aplaudamos más, porque lo que quieren son trajes de protección, tests, respiradores, medios y que se les escuche desde las instancias oficiales. No quieren épica ni discursos fáciles desde la lejanía y el confort que da estar sentado en un despacho, sin tener que ver como tus enfermos se van yendo hacia el ataud anónimo sin la compañía de sus seres queridos. “Son tantos…” me decía entre lágrimas un íntimo amigo, médico, que lleva todas estas semanas batiéndose el cobre junto a sus compañeros en el Hospital del Mar. El desgarro interior que están experimentando nuestros sanitarios ha de pasar factura a la que se relaje la tensión. Recuerdo que en cierta ocasión entrevistaba servidor a don Luis Rojas Marcos, a la sazón responsable de coordinación de todos los hospitales de Nueva York el 11-S. Explicaba que iba de un centro a otro, animando, preguntando si les hacía falta algo, dando moral a todo aquel ejército de profesionales que esperaban a unas víctimas que jamás llegaron, porque estaban sepultadas bajo los escombros de las Torres Gemelas. En un momento dado, una doctora le preguntó “Doctor, ¿y usted? ¿Cómo esta usted?”. Ese médico me confesó con lágrimas en los ojos que ahí se vino abajo y rompió a llorar desconsoladamente.

Llegará el día, si no ha llegado ya, en que deberemos devolver a todas estas personas que están dándolo todo por nuestra salud siquiera una mínima parte del afecto que nos regalan a diario, dando un ejemplo que va más allá del deber y del juramento hipocrático. Debemos hacerlo, pero sin la falsa épica gubernamental, basada en la cobarde excusa de atribuirse el mérito ajeno. Es esa épica vacía, particularmente odiosa en tiempos de grave crisis, en esos momentos en los que a las personas se mide por lo que hacemos y no por lo que decimos. La pandemia, aunque parezca una contradicción, obliga a la mascarilla pero hace caer las máscaras. Esas mascarillas que no llevan ni Pablo Iglesias ni muchos otros responsables, a despecho de si pueden contagiar o no. La máscara de quienes, como el vicepresidente, desean hacernos creer que son unos héroes del pueblo, no se sostiene ante la dura realidad. En cambio, las mascarillas baratas, a menudo reutilizadas mil y una veces por nuestros médicos, enfermeras, celadores, personal de limpieza, policías, no pueden ocultar que, detrás de ellas, hay una luz que nos da la esperanza y, mucho más importante, la vida.

No es ni la épica ni son los discursos interminables hechos a base de aire lo que se precisa ahora, pero tampoco hay que insistir demasiado en esto. Los monumentos a los héroes reales se erigirán con piedras hechas de verdad, de justicia y de razón. Esa será la auténtica épica, la que narrará como, parafraseando a Churchill, nunca tantos debieron tanto a tan pocos. Yo me pongo firmes en primera posición de saludo ante vosotros, compatriotas de la sanidad, valientes hermanos, sacrificados hasta decir basta, que dejáis familia e intereses personales acudiendo a la llamada de vuestro deber. Bien haría este Gobierno u otro cualquiera dando plaza fija a todos quienes estáis con contratos a precario ganando apenas 900 euros. Porque esa épica, la que salva vidas, bien se merece el dinero que algunos pretenden destinar a la subvención clientelar y secuestradora de la libre voluntad.

Fuente: Vozpopuli, ABC, El Confidencial, El Mundo, OKDiario