Varios científicos estudian cuidadosamente un reciente estudio —que señala que el coronavirus ya estaba propagándose por Francia a finales de diciembre del año pasado— en un esfuerzo por comprender cómo esto pudo suceder.
Algunos de ellos se han mostrado escépticos de que la investigación pueda cambiar significativamente la comprensión de la imagen general de la pandemia que se ha desarrollado hasta la fecha.
¿De qué trata el estudio?
Un grupo de investigadores determinó que el covid-19 ya estaba propagándose por el territorio de Francia a finales de diciembre del 2019, un mes antes de que se detectara el primer caso de infección en el país, de acuerdo con un estudio, publicado el pasado 3 de mayo en la revista International Journal of Antimicrobial Agents.
En el marco de la investigación, se realizó un análisis retrospectivo de las pruebas de 14 personas y mostró que un hombre, de 42 años, que no había viajado a China después del inicio del brote, presentó síntomas de coronavirus, entre ellos tos y fiebre, y su test dio positivo. El paciente en cuestión fue hospitalizado el 27 de diciembre en París, "ingresó en la unidad de cuidados intensivos con terapia antibiótica y la evolución fue favorable" hasta que fue dado de alta el 29 de diciembre.
"Identificar al primer paciente infectado es de un gran interés epidemiológico, ya que esto cambia dramáticamente nuestro conocimiento respecto al SARS-CoV-2 y su propagación en el país", destacaron los expertos.
Por su parte, el portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Christian Lindmeier, declaró este martes que los resultados de este estudio "no son sorprendentes" y sugirió que "es posible que se encuentren más casos tempranos".
¿Qué dicen los científicos?
Varios expertos afirman que la aparición de focos de infección en París en diciembre del 2019 implica una propagación demasiado lenta de la enfermedad en la etapa inicial, lo que no es consistente con los datos conocidos actualmente.
"Uno realmente tiene que hacer una distinción entre la ola epidémica y los casos aislados", señaló Samuel Alizon, epidemiólogo del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, al periódico The New York Times.
"Es muy posible que haya casos aislados que condujeron a cadenas de transmisión que se apagaron", agregó el especialista.
Entre tanto, la investigación que realizó The New York Times mostró que el descubrimiento de este hombre en diciembre no necesariamente indica una propagación local de la infección, ya que el francés podría haber sido infectado por su esposa, que trabaja en un supermercado cerca del aeropuerto Charles de Gaulle, a donde llegaban vuelos de la ciudad china de Wuhan, donde se originó el nuevo virus.
Asimismo, varios científicos que no participaron en el estudio en cuestión subrayan que para poder incluir a este hombre en las estadísticas, es necesario tomar un análisis suyo de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 y de su familia, rastrear sus contactos y averiguar si hubo algún caso de infección entre ellos. Además, recomiendan aislar el ARN viral de su biomaterial congelado y determinar su secuencia para encontrar el origen del virus y su identidad temporal real, lo que ayudaría a eliminar la versión de contaminación posterior de la muestra.
Previamente, los expertos independientes entrevistados por Reuters coincidieron en la necesidad de continuar la investigación.
Así, el profesor Jonathan Ball, de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), opina que "no es imposible que hubiera una introducción temprana, pero la evidencia no es concluyente de ninguna manera". Por su parte, Stephen Griffin, de la Universidad de Leeds, advierte que "debemos ser cautelosos al interpretar esos hallazgos", aunque reconoce que son "potencialmente importantes".
Rowland Kao, de la Universidad de Edimburgo, aseveró que incluso si la información del caso de diciembre se confirmara, "no es necesariamente una indicación de que la propagación del covid-19 haya comenzado desde Francia tan temprano". "Si se confirma, lo que este caso destaca es la velocidad a la que una infección iniciada en una parte aparentemente remota del mundo puede sembrar infecciones rápidamente en otros lugares", cree el investigador.
Algunos atletas españoles enfermaron en los juegos militares de Wuhan en octubre del pasado año
Varios atletas españoles que participaron entre el 18 y el 27 de octubre en los Juegos Mundiales Militares de la ciudad china de Wuhan enfermaron con síntomas similares a la covid-19 durante o después de ese evento deportivo, han explicado a Efe varias fuentes castrenses.
Al menos dos uniformados padecieron síntomas de gripe compatibles con el nuevo coronavirusdurante su estancia en Wuhan y al menos otros dos mostraron dolencias nada más llegar a su destino en España, según el relato de fuentes directas e indirectas que han hablado bajo la condición de respetar su anonimato.
Dos deportistas cayeron enfermos durante su estancia en China tras "una semana y pico en el país", relata un testigo de los hechos, que explica que las molestias persistieron "durante tres o cuatro días". El primero sufrió "problemas de garganta, como una gripe" y después su compañero de habitación estaba "malo, sudado, muy griposo (...) de moco y de pecho".
Ambos casos fueron tratados con amoxicilina, indica la misma fuente, mientras que otros deportistas apuntan a Efe que en sus disciplinas no hubo nadie con síntomas durante su estancia en Wuhan o al llegar a España y el Ministerio de Defensa afirma que no ha tenido conocimiento de ningún caso sospechoso.
A ninguno de los atletas consultados se les pasó por la cabeza a finales de octubre que aquello pudiera ser otra cosa que una gripe, ya que China sólo advirtió a la Organización Mundial de la Salud del descubrimiento de un nuevo tipo de coronavirus el 31 de diciembre, es decir, 65 días después de que se clausuraran los juegos.
La comitiva española destacada en los VII Juegos Mundiales Militares de Wuhan, en la que participaron cerca de 10.000 deportistas de más de un centenar de países, estaba formada por unas 170 personas entre atletas y técnicos.
Regresaron a España en los días posteriores a la clausura del evento el 27 de octubre, tanto en vuelos comerciales Wuhan-Pekín-Madrid como Wuhan-París-Madrid, y a ninguno de los cuatro casos citados ni a sus compañeros más cercanos se les hicieron pruebas posteriormente.
"Estuvo muy malo"
"Se lo tomaron como una infección de garganta o gripe y aquí, como ya estaban curados, nada de nada", indica un atleta sobre los dos que enfermaron en China, y apunta que a finales de 2019 uno de ellos sufrió una neumonía. "Estuvo muy malo", relata.
Además de los dos militares que enfermaron en la ciudad china, al menos otros dos de la Academia Básica del Aire de León presentaron síntomas compatibles con la covid-19 al llegar a España, en noviembre, relata a Efe un compañero suyo y confirma otra fuente militar conocedora de estos casos.
En esa academia de León, a la que pertenecen más de 600 personas, hubo en enero un pico de casos de gripe que hizo que decenas de militares acudieran al médico. También se registró allí un caso de neumonía de un enfermo que ya había pasado la gripe, explica un militar.
Otro militar destinado en Andalucía que estuvo en Wuhan y no tuvo síntomas allí indica que en diciembre sufrió "una gripe muy fuerte" que le generó problemas respiratorios durante dos meses y de la que no se recuperó del todo hasta finales de abril. Cuando se dio a conocer el virus con epicentro en Wuhan, explica este deportista a Efe, se consultó a su equipo si habían tenido alguna dolencia compatible y él dio cuenta de esa enfermedad.
Esta semana, después de que salieran a la luz síntomas en militares franceses que estuvieron en los juegos, jefes de equipos españoles participantes en Wuhan se han dirigido a sus deportistas para consultarles si mostraron indicios de haber sufrido la covid-19.
Según fuentes del Ministerio de Defensa consultadas por Efe, este departamento no ha tenido conocimiento de que ninguno de los participantes en los juegos tuviera síntomas del nuevo coronavirus, por lo que se descartó la aplicación de cualquier tipo de verificación médica extraordinaria y los militares no han sido, por tanto, testados.
Esta es la misma respuesta que dio este lunes el Ministerio a la Unión de Militares de Tropa (UMT), una asociación que preguntó a Defensa el 26 de enero si se había aplicado algún protocolo a los atletas que estuvieron en el epicentro de la pandemia.
La mayor parte de la comitiva española que viajó a los Juegos Mundiales Militares se alojó en la villa para atletas de las afueras de Wuhan, un complejo de bloques de entre 10 y 20 alturas con apartamentos para los deportistas y zonas comunes como gimnasios y áreas de recreo con máquinas de videojuegos, un lago y un metro inaugurado para la ocasión.
"Era como un hotel. Había cocina pero no muebles de cocina y se comía en la cantina (...). Allí comía todo el mundo, había cinco menús diferentes, occidentales, musulmanes...", recuerda uno de los atletas sin rastro de síntomas.
Dentro de la villa, la delegación española no estaba alojada junto a la de Francia. "Allí franceses no había", agrega un atleta de la delegación española, que explica que por las tardes solía ir a visitar la ciudad con algunos compañeros y que tuvieron contacto con guías locales.
El primer caso confirmado de coronavirus en España fue un paciente de Valencia que falleció el 13 de febrero al que se hizo una autopsia "a posteriori" que dio positivo al virus.
Este martes, y después de que en Francia se haya detectado un positivo en un pescadero de París ingresado el 27 de diciembre, la OMS invitó a los países que tengan muestras de neumonías a finales de 2019 que investiguen si pudieron ser en realidad pacientes de covid-19 que pasaron inadvertidos.
Der Spiegel: la Inteligencia alemana considera que las acusaciones de EE.UU. contra China sobre el covid-19 son una "maniobra de distracción"
El Servicio Federal de Inteligencia de Alemania (BND, por sus siglas en alemán) considera que las declaraciones de EE.UU. de que el coronavirus se originó en un laboratorio chino son una "maniobra de distracción" de la Administración Trump, según informó este viernes la revista Der Spiegel.
De acuerdo con la información del medio, la semana pasada el BND se dirigió a los miembros de la alianza de Inteligencia Cinco Ojos —la cual incluye a EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Canadá y el Reino Unido— con el objetivo de obtener evidencia que confirmaría las afirmaciones de Washington sobre el supuesto origen del covid-19.
Der Spiegel tuvo también acceso a una nota interna dirigida a la ministra de Defensa alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, en la cual el BND califica las acusaciones de Washington como una "maniobra de distracción calculada".
El presidente de EE.UU., Donald Trump, está tratando de usar la teoría del laboratorio para "distraer la atención de sus propios errores y dirigir la ira de los estadounidenses hacia China", señala el documento.
Al mismo tiempo, el BND reportó que China instó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) al más alto nivel a retrasar una advertencia global sobre el brote del nuevo virus. Se informa que el pasado 21 de enero el presidente del gigante asiático, Xi Jinping, solicitó al director general de la OMS, Tedros Ghebreyesus, retener información sobre la transmisión de persona a persona de la enfermedad y posponer la declaración de pandemia.
Según la Inteligencia alemana, como consecuencia de la política de información de Pekín el mundo ha perdido entre cuatro y seis semanas en la lucha contra el coronavirus.
Análisis: Covid-19 tiene una abuela, abuelo y bisabuelo. ¿Dónde están?
Mk Bhadrakumar
La búsqueda de la génesis de Covid-19 se está convirtiendo en una historia épica. Gracias a las insinuaciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ('virus de China', 'virus de Wuhan', etc.) que fueron explosivas en su contenido político y estratégico, Beijing ahora está más decidido que nunca a llegar al fondo de la historia.
Lo cual es bueno, porque ahora que Beijing ha sido tocado y esta turbocargado, esta historia aparecerá en el dominio público más temprano que tarde.
En un movimiento inusual el pasado fin de semana, el enviado de China a Moscú, Zhang Hanhui destacó que toda la historia sobre Covid-19 solo se está desarrollando y que hay sorpresas para la comunidad mundial.
Es inconcebible que el embajador Zhang haya hablado sin el conocimiento de Beijing. Significativamente, el enviado chino eligió la agencia de noticias estatal rusa Tass para hacer algunas revelaciones sorprendentes. Según el embajador,
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“Esto sugiere que el espécimen H1 fue traído al mercado de mariscos por alguna persona infectada, lo que provocó la epidemia. La secuencia del gen no puede mentir ". (Embajador Zhang)
Basta decir que la fuente original de la propagación de Covid-19 aún no se ha rastreado y el camino podría conducir a cualquier dirección. A partir de ahora, aunque Covid-19 se descubrió por primera vez en Wuhan, su origen exacto aún no se ha determinado.
Mientras tanto, hay signos reveladores. Así, el embajador Zhang relató:
Sin embargo, la ciencia y la tecnología contemporáneas están bien equipadas para seguir el rastro de Covid-19 y es absolutamente seguro que "tarde o temprano, llegará el día en que todo lo que se haya ocultado será revelado". (Embajador Zhang)
Curiosamente, desde la aparición de la entrevista del embajador Zhang con los Tass, el presidente Trump ha calibrado su alegación anterior de complicidad china e intenciones de mala fe. Mientras que Trump había amenazado intencionalmente a Beijing con represalias, desde entonces ha moderado su postura y dijo el sábado en una conferencia de prensa en la Casa Blanca:
"Sabes, se hizo la pregunta," ¿Estarías enojado con China? " Bueno, la respuesta bien podría ser un rotundo "sí", pero depende: ¿Fue un error que se salió de control o se hizo deliberadamente? ¿Bueno? Esa es una gran diferencia entre esos dos. En cualquier caso, deberían habernos dejado entrar. Sabes, pedimos entrar muy temprano y no quisieron. Creo que estaban avergonzados. Creo que sabían que era algo malo, y creo que estaban avergonzados ".
Trump ya no alega culpabilidad por parte de China. Ya no es un caso cerrado. Presumiblemente, ahora es negociable. Trump habló solo dos días después de que apareciera la entrevista del embajador Zhang.
Claramente, el diplomático chino insinuó que el rastro de Covid-19 puede y será rastreado científicamente. Trump tendrá un problema grave si se da cuenta de que la abuela, el abuelo y el bisabuelo de Covid-19 están domiciliados en los Estados Unidos.
Análisis: Cuando las afirmaciones falsas contra China se convierten en 'evidencia' del encubrimiento del COVID-19
Finian Cunningham
China está siendo puesta en una situación de no ganar. Se le acusa de engañar al mundo sobre el brote de Covid-19, que a su vez provoca demandas de compensación financiera. Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Australia han impulsado esta narrativa. La demonización de China implica reclamos de que Beijing ha fomentado la desinformación sobre la pandemia.
La cronología documentada públicamente de la pandemia confunde esta narrativa de "culpar a China". También lo hace el desproporcionado mal manejo de la crisis en los Estados Unidos, Gran Bretaña y Europa.
Sin embargo, cuando China protesta por tales afirmaciones, esto se presenta como evidencia de un "encubrimiento", lo que alimenta aún más la campaña de demonización.
Paradójicamente, y de manera más plausible, es China la víctima de la desinformación occidental. Sin embargo, con una lógica retorcida, cualquier esfuerzo de China para negar las afirmaciones falsas se invoca como "evidencia" de culpa por parte de Beijing.
Tome el titular en el New York Times el 28 de abril: "China monta una defensa agresiva ante los llamados a la compensación del coronavirus".
El NY Times dice: "Pekín ha adoptado un impulso diplomático 'sin restricciones' para anular las críticas a su manejo del brote y para defenderse de los esfuerzos, incluso por parte del presidente Trump, para responsabilizarlo financieramente".
Eso siguió a un informe anterior del NY Times el 24 de abril que afirmaba que el gobierno chino había "presionado" a la Unión Europea para que "suprimiera" una publicación que criticaba a China por la supuesta desinformación.
Tanto el departamento de asuntos exteriores de la UE como China negaron las acusaciones de "presión" y "represión".
Peter Stano, portavoz del jefe de asuntos exteriores de la UE, Joseph Borrell, escribió una carta al NY Times en protesta por el informe, diciendo: "Permítanme ser claro, la UE no se ha doblegado ante ninguna presunta presión política del exterior".
Aquí está la cosa: Stano dirige el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), que es una unidad de medios dedicada a contrarrestar lo que llama desinformación extranjera. El SEAE ha publicado en el pasado informes que alegan campañas de propaganda respaldadas por el estado ruso y chino que se infiltran en los medios de comunicación occidentales.
Por lo tanto, Stano y su unidad de medios ciertamente no son amigos de Moscú o Beijing. Si niega que Beijing participó en la coacción de los diplomáticos de la UE para que suprimieran un informe crítico, entonces es una suposición justa que la negación está fundada con precisión. Es decir, el NY Times y sus fuentes están equivocados.
Lo que el NY Times citaba en particular era un informe publicado por una subunidad de medios del SEAE, llamada EUvsDisinfo. Este último publica un descargo de responsabilidad en su sitio web de que no representa los puntos de vista oficiales de la UE. Por lo tanto, sus puntos de vista deben ser examinados por más altos funcionarios de la UE. Si hubo alguna disputa y revisión, entonces es un reflejo de la revisión interna de la UE. ¿Por qué traer a China a la escena? El NY Times cita fuentes dentro del descontento personal de EUvsDisinfo como "reclamando" interferencia china en su proceso de publicación. Esto se está metiendo en el reino de los rumores. No hay evidencia para apoyar la alegación de interferencia. Todo lo que sabemos es que, a nivel oficial, tanto la UE como China rechazaron afirmaciones sin fundamento de coerción y represión.
No deberíamos sorprendernos si los ejecutivos de la UE desconectan aspectos del llamado monitoreo de medios de EUvsDisinfo. Al igual que su unidad de medios matriz, el SEAE, los "informes" EUvsDisinfo son, más que nada, exhibiciones de curación de rumores de mala calidad. Recopila ejemplos de informes en medios rusos y chinos, y luego deduce que Moscú o Beijing han patrocinado estos informes como parte de campañas de desinformación respaldadas por el estado.
Si altos diplomáticos de la UE cortaron las alas del SEAE y su unidad EUvsDisinfo, probablemente se deba a que sus afirmaciones se consideraron extravagantes y poco profesionales.
En el último " informe " EUvsDisinfo acusando a Rusia y China de "narrativas de conspiración", cita los siguientes ejemplos:
Los medios informan sobre RT y Sputnik que el lavado de manos no es efectivo para proteger contra Covid-19;
Un informe de los medios sobre RT de que la hidroxicloroquina, el medicamento contra la malaria, puede ser un tratamiento efectivo;
Un informe de los medios sobre RT que el zinc podría ayudar a matar el coronavirus.
En un mundo al revés por la pandemia de Covid-19, solo porque los medios rusos y chinos informan sobre reclamos no verificados (una fracción del ciclo total de noticias) esto no constituye evidencia de desinformación respaldada por Moscú o Beijing. Ese tipo de deducción por parte del SEAE y sus medios de monitoreo de personas es ridículo. No es de extrañar si algunos de sus reclamos desquiciados fueron incrementados por los jefes de la UE preocupados por no causar ofensas innecesarias en las relaciones exteriores.
Pongamos esto en perspectiva: el presidente Donald Trump y Fox News han estado promocionando públicamente la hidroxicoroquina como un tratamiento alternativo para Covid-19 a pesar de las advertencias científicas de que el medicamento es ineficaz y posiblemente perjudicial. Entonces, ¿por qué el llamado organismo de control de medios de la UE no está marcando una campaña de desinformación patrocinada por Washington?
Seguramente el caso más escandaloso de desinformación fue la absurda propuesta de Trump de que los humanos se inyectaran cloro doméstico como posible tratamiento para la enfermedad.
Pero esa es la desinformación occidental en su nivel más crudo y ridículo.
Las otras afirmaciones de Trump y Fox News de que China "encubrió" la escala del brote de Covid-19 o la dejó "filtrarse" de un laboratorio están llevando la desinformación a un nivel relativamente más siniestro, aunque irrisorio por falta de evidencia.
El NY Times no se ha inclinado por completo a las estúpidas tácticas de Trump de enmarcar crudamente a China por la pandemia de Covid-19. Sin embargo, el periódico se ha alineado con su figura de odio en la Casa Blanca al impulsar su propia desinformación, aparentemente más sofisticada, para demonizar a China.
De esa manera, el NY Times está trabajando en un esfuerzo conjunto con la Casa Blanca de Trump para incriminar a China y obligarla a desembolsar billones de dólares en compensación. La diferencia entre la mierda de Trump y la mierda del Times es el pretencioso adjetivo "calidad". El NY Times presume entregar información de "calidad", pero de todos modos es una mierda.
El 22 de abril, el NY Times publicó un informe afirmando que "los agentes chinos ayudaron a difundir mensajes que sembraron el pánico del virus en los Estados Unidos". Citando "fuentes de inteligencia" anónimas, se afirmó que China se había infiltrado en los usuarios de teléfonos móviles en los Estados Unidos con mensajes de que la administración Trump iba a declarar la ley marcial bajo el pretexto de un bloqueo pandémico.
Como es habitual con los medios occidentales que informan sobre supuestos agentes de medios chinos o rusos, no se presentaron pruebas. De hecho, el New York Times decidió ignorar que la misma especulación sobre la ley marcial ya se había publicado en varios medios de comunicación estadounidenses, como Newsweek, Bloomberg, The Hill y NBC, que no mencionaban a los agentes chinos. La inferencia es que eran activistas estadounidenses de cosecha propia.
Por qué el NY Times le dio el giro a los "agentes chinos", y sin fundamento, sugiere que estaba participando en una campaña de inteligencia de Estados Unidos para desprestigiar a China. Para una buena medida paranoica, el periódico especuló además que los presuntos operativos chinos "habían adoptado algunas de las técnicas dominadas por los trolls respaldados por Rusia". Una historia de cuerda hace referencia a otra historia de cuerda ("Russiagate") como una forma de apuntalar su credibilidad.
Por lo tanto, el llamado "periódico de registro" de los Estados Unidos no es mejor que el ocupante vulgar de la Casa Blanca y su cámara de eco Fox News que el "liberal" NY Times desprecia con indiferencia como grosero y "de derecha".
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, señaló esta semana que las afirmaciones de la UE sobre la desinformación rusa y china sobre la pandemia de Covid-19 se han hecho con "evidencia cero". Lo mismo ocurre con acusaciones igualmente dudosas contra China, ya sea por el ala Trump o el ala más pretenciosamente sofisticada de la guerra de información estadounidense en las páginas del NY Times.
Tal es el humo y los espejos del panorama de los medios corporativos occidentales que cuando China (o Rusia) responden criticando las campañas de demonización absurdas e imprudentes, esto se cita como "evidencia" del "encubrimiento" mencionado anteriormente.