Redacción
"El presidente se encuentra en un callejón sin salida. Dijo que era necesario un ataque militar en la situación actual en Siria, se vio obligado a reconocer que no le apoya ni su propio pueblo, ni tampoco el Congreso", subrayó el periodista, activista, fundador y director ejecutivo del Instituto por la Precisión Pública de EE.UU., Norman Solomon.
"Y, como suele pasar a menudo, los intereses nacionales, como los entienden las autoridades, difieren mucho de los intereses de la gente común: los trabajadores, los jubilados y los niños. Ellos no necesitan una guerra contra otro país, pero es beneficioso para algunos políticos en Washington", dijo Solomon.
Estamos viendo un conflicto entre las figuras políticas más importantes de EE.UU. y el pueblo
"Estamos viendo un conflicto entre las figuras políticas más importantes de los Estados Unidos y la mayoría de los estadounidenses que no quieren que su Gobierno una vez más desate una guerra", afirmó el experto.
Al mismo tiempo hay opiniones de que al presidente no le será fácil persuadir a los miembros del Congreso para que aprueben el ataque. Los representantes de ambos partidos tienen muchas dudas como, por ejemplo, Michael McCol, del estado de Texas.
"Nos empantanaremos. Cualquier acción dará lugar a una guerra real. Las grandes guerras comienzan con las pequeñas guerras. Esto debe tenerse en cuenta. Y creo que tenemos que ser muy cautelosos. Y estoy muy preocupado por otra cosa: ¿a quién estamos apoyando en esta guerra? Apoyamos a los rebeldes, que tienen muchas divergencias y han caído bajo la influencia de numerosos grupos cercanos a Al Qaeda", afirma McCol.
Barack Obama pidió al Congreso que aplazara la votación hasta que se conozca la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU. Rusia, a su vez, propuso establecer un control internacional sobre las armas químicas que se encuentran en su territorio. La propuesta fue aplaudida por Washington.
Rusia Desactiva la Trampa Francesa
Rusia ha abortado en el Consejo de Seguridad de la ONU un intento del gobierno francés de hacer aprobar una resolución que abriría la posibilidad al uso de la fuerza militar contra Siria.
El proyecto francés, dado a conocer por el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, incluía una condena de la masacre con armas químicas del 21 de agosto, del que Fabius y el presidente François Hollande han acusado, sin ninguna evidencia, al gobierno sirio. También contemplaba la aprobación de un ultimátum al gobierno sirio, en base al Capítulo 7 de las Naciones Unidas, que autoriza el uso de la fuerza militar, en el caso de que Siria no cumpliera con el compromiso de colocar su arsenal químico bajo control internacional.
Según diversos medios, el proyecto francés buscaba proporcionar una cobertura pseudolegal para una posible agresión estadounidense contra Siria. Francia -junto a Turquía y Arabia Saudí- ha mantenido en todo momento una postura agresiva contra Siria y de apoyo a un ataque militar estadounidense contra ese país.
Rusia, sin embargo, ha rechazado esta resolución, calificándola de “inaceptable”. En este sentido, el diario libanés As Safir señala que “una sola llamada telefónica del ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, a Fabius fue suficiente para desactivar las minas que Francia intentaba colocar en el camino de la iniciativa rusa para vaciarla de su contenido”.
Lavrov dijo a Fabius que Rusia presentará al Consejo de Seguridad “un proyecto de comunicado que acoge con beneplácito la propuesta rusa de colocar las armas químicas sirias bajo el control internacional”.
Lavrov agregó que el proyecto incluye también la confirmación que “el arreglo político es la única vía de solventar el conflicto en Siria. También incluye un llamamiento al secretario general de la ONU, al secretario general de la Organización de la Prohibición de Armas Químicas y a las partes concernientes para que lleven a cabo todos los esfuerzos posibles para aplicar la propuesta rusa”.
Experto: El mensaje a la nación de Obama muestra "el caos diplomático" en EE.UU.
El discurso del presidente Barack Obama sobre Siria del pasado martes sacó a relucir el confuso panorama en el que se haya instalada la política de EE.UU., comenta a RT el periodista alemán Manuel Ochsenreiter.
Vemos que el presidente de EE.UU., el hombre más poderoso del mundo, está completamente solo con su posición
Según el periodista, el mensaje a la nación del presidente contiene dos mensajes "completamente contradictorios" entre sí. Por un lado, dice Ochsenreiter, Obama acusó al gobierno sirio de utilizar armas químicas contra su propia población, abogando por una respuesta firme, ya que esto plantea una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU., mientras que, por otro lado, –explica- el presidente tuvo que justificar la suspensión de la intervención.
"Este discurso muestra el caos diplomático en EE.UU.", opina Ochsenreiter.
"Vemos que el presidente de EE.UU., el hombre más poderoso del mundo, está completamente solo con su posición. Si la postura belicista proviene de Occidente y Estados Unidos, Obama no tiene apoyo de la población", agrega.
Si Obama sigue presionando a favor de una salida militar a la crisis siria, realmente corre riesgo de gobernar una nación dividida, incluso si se las arregla para ganar el respaldo en el Congreso, comenta Ochsenreiter. "Él está en una posición muy difícil y débil en este momento", opina Ochsenreiter, a la vez que señala que, incluso si Siria entrega su arsenal de armas químicas, no hay garantía de que Occidente no vaya a encontrar algún otro pretexto para lanzar una acción militar contra Damasco, como ya hizo anteriormente con Irak y Libia.
En relación a este caos diplomático, el comentarista político ruso Mikhail Rostovsky sostiene en declaraciones a RIA Novosti que fue un "descuido accidental" el comentario del secretario de Estado de EE.UU., John Kerry acerca de que si Damasco pone su arsenal de armas químicas bajo el control de la comunidad internacional, Estados Unidos puede abandonar su planes de atacar a Siria. Los jefes de la administración de Obama no acordaron nada de esto, dice el periodista, que subraya citando al periodista de 'The Guardian' que, precisamente, este descuido resultó ser "la tabla de salvación para Obama, que parecía estar ahogándose".
Por su parte, el embajador de EE.UU.en Rusia, Michael McFaul, ha reconocido en una entrevista con la cadena Dozhd que la imagen de EE.UU. se está deteriorando ante la posibilidad de un posible ataque militar contra Siria. "La imágen ha empeorado y cada tarde leo Twitter y lo siento", expresó el diplomático.
Durante su discurso de este martes Obama, que ha pedido al Congreso que posponga la votación sobre una acción militar en Siria, reconoció que aún "es muy pronto para saber si el plan ruso sobre la entrega de armas tendrá éxito". "He pedido a nuestros militares que permanezcan en nuestra posición actual para mantener la presión sobre Assad y estar en posición de responder si la diplomacia fracasa", precisó Obama.
Video: "Ayuden a Obama a comenzar la Tercera Guerra Mundial"
"¡El presidente Obama necesita su ayuda para comenzar la Tercera Guerra Mundial!", dice una parodia de anuncios de 'crowdfunding' que invita a donar dinero para el inicio de una campaña militar.
"¡El presidente Obama necesita su ayuda para comenzar la tercera guerra mundial!".
Gracias a Dios, no es real todavía... Es una parodia basada en el formato del popular portal de recaudación de fondos Kickstarter que imita una dulce campaña de solidaridad con sonrientes caras de ciudadanos estadounidenses que exclaman: "¡Sí, podemos empezar la Tercera Guerra Mundial!".
Los personajes animan a recaudar ni más ni menos que 1,6 billones de dólares para que el premio Nobel de la Paz Obama inicie la Tercera Guerra Mundial, al involucrar a EE.UU. en la guerra civil de Siria.
El vídeo publicado por The Second City Network, una comunidad de guionistas cómicos y artistas, ya ha recibido más de 500.000 visitas en YouTube en menos de dos días, y su popularidad sigue creciendo vertiginosamente.
"Los 1,6 billones de dólares que recaudemos ayudarán a convertir una guerra liberal en la guerra neoliberal. Habrá millones de soldados, miles de bombas cargadas con pastas orgánicas, tanques, cohetes de combustible ecológico híbrido tipo Prius, misiles controlados por iPads y drones que tocarán la música de Lumineers mientras ataquen".
"¡Incluso una pequeña donación puede ser crucial!", añade.
"¡Estoy a favor de la Tercera Guerra Mundial y la Cuarta Guerra Mundial!", afirma otra actriz. "¡Es una guerra muy progresista!", porque el presidente Obama lo dice, dice el otro participante.
Otro personaje del vídeo explica que cuando oyó hablar por primera vez a Barack Obama en 2008, ya supo que el presidente iba a tener razón "siempre".
Tropas de EE.UU. se oponen a atacar Siria, según encuesta
Una encuesta realizada a 750 soldados en activo reveló esta semana que se oponen a la intervención militar en Siria por una relación de tres a uno, publico el diario USA Today.
La encuesta en línea realizada el lunes y martes por la revista Military Times, encontró que alrededor del 75% de las tropas no están a favor de ataques aéreos en respuesta a los informes que aseguran que el gobierno sirio utilizó armas químicas contra sus civiles.
Integrantes del ejército estadounidense consideran que un ataque a Siria fortalecería a los rebeldes, quienes están vinculados con grupos extremistas que han matado marines durante años. Foto: Getty Images
Un porcentaje mayor de las tropas, alrededor del 80%, no creen que involucrarse en la guerra civil de 2 años en Siria sea de interés nacional para Estados Unidos.
Los resultados sugieren que la oposición dentro de las fuerzas armadas puede ser más intensa que entre la población estadounidense en general. Alrededor del 64% de los estadounidenses se oponen a ataques aéreos, según una encuesta de Washington Post publicada este lunes.
El debate sobre un ataque a Siria revela el disgusto de un ejército cansado de pasar más de una década ocupándose de operaciones militares de largo aliento en el extranjero.
Gran parte de las tropas tienen inquietudes sobre atacar al régimen sirio ya que implícitamente estarían ayudando a rebeldes que incluyen algunos grupos extremistas vinculados a militantes en Irak que estaban peleando contra tropas estadounidenses hace apenas unos años.