Fiscales turcos formularon el viernes una acusación contra 11 sospechosos detenidos con gas sarín en la provincia de Hatay, en el sur de Turquía.
Según los fiscales, los detenidos mantenían contactos con miembros del denominado grupo terrorista Frente al-Nusra, vinculado a Al-Qaeda, y la brigada radical Ahrar al-Sham, y se encontraban en Turquía para producir armas químicas para dichos grupos.
La imputación de los fiscales es parte de la investigación que se está llevando a cabo sobre las sustancias químicas confiscadas a finales del pasado mes de mayo en la ciudad sureña de Adana, a unos 150 kilómetros de la frontera con Siria.
Citando las transcripciones de varias conversaciones telefónicas mantenidas entre los sospechosos, la acusación dice que un ciudadano sirio, de 35 años de edad, identificado como Hytham Qassap, estableció conexiones con una red en Turquía, a fin de adquirir productos químicos para los grupos terrorista que operan en el país árabe.
La acusación también rechazó las declaraciones realizadas por los sospechosos, en las que estos decían desconocer la naturaleza de los productos químicos que pretendían conseguir.
“Los sospechosos se han declarado inocentes alegando que no tenían conocimiento alguno de que los materiales que habían tratado de obtener podían ser utilizados para fabricar gas sarín. Han realizado declaraciones contradictorias e incoherentes respecto a este asunto”, agregó la acusación.
Según los fiscales, los distribuidores químicos turcos afirmaron que dos de los ocho productos químicos que estaba tratando de adquirir el principal sospecho, Qassap, contaban con la aprobación del Estado.
La acusación también aseguró que Qassap confesó que se trasladó a la ciudad de Antakya, siguiendo instrucciones del líder de Ahrar al-Sham, Abu Walid.
“Después de mi llegada a Antakya, otros grupos rebeldes se pusieron en contacto conmigo. Mientras que unos me pidieron medicinas y otro tipo de ayuda humanitaria, otros querían obtener equipos militares”, indicó Qassap a los fiscales.
Las fuerzas de seguridad turcas han iniciado la investigación después de que obtuvieran una pista que les sugirió que algunos militantes anti-Siria estaban buscando adquirir material para ser utilizado en la fabricación de armas químicas.
Qassap y cinco sospechosos más de nacionalidad turca están bajo arresto, mientras que otros cinco han sido puestos en libertad.
El gas sarín ha sido clasificado como un arma de destrucción masiva en la Resolución 687 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Kerry (Perro loco) reconoce que oposición siria cuenta con armas químicas
Es posible que parte del armamento esté en manos de la oposición, declaró hoy John Kerry, Secretario de Estado de EEUU, tras reunirse en Ginebra con el ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov.
"Es indispensable establecer un control sobre todo el armamento químico existente", subrayó Kerry.
Al mismo tiempo, el canciller ruso declaró que el cumplimiento del plan ruso-estadounidense para las armas químicas de Siria es un paso importante para la creación en Cercano Oriente de una zona libre de armas de destrucción masiva.