Por Ghaleb Kandil
Luego del abandono por parte de Estados Unidos de su proyecto de agresión militar contra Siria, surgen numerosas interrogantes sobre la iniciativa rusa. Washington ha tratado de resaltar un solo aspecto de esa iniciativa: el de la adhesión de Siria a la Convención internacional sobre las armas químicas y la decisión de Damasco de poner su arsenal [químico] bajo control internacional. Pero las declaraciones de los presidentes Vladimir Putin y Bachar al-Assad aseguran que el plan ruso incluye un calendario de compromisos recíprocos, por parte de sirios y estadounidenses.
Vladimir Putin declaró claramente que la adhesión de Siria a la Convención sobre las armas químicas exige como contrapartida que Estados Unidos adopte 3 medidas:
Que Washington anuncie de manera clara, inequívoca y precisa el abandono de su posición agresiva contra Siria;
La retirada de la flota y de los medios militares que Estados Unidos ha venido concentrando para concretar esa operación;
Y finalmente, la adopción de medidas inmediatas para que cese la ayuda a los grupos terroristas, lo que implica un compromiso claro de Estados Unidos a poner fin a su acción en ese sentido.
Esto explica la alusión del ministro ruso de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov, durante su encuentro con el secretario de Estado John Kerry, sobre el «vínculo orgánico entre la iniciativa rusa y la conferencia Ginebra 2». John Kerry debía aceptar posteriormente esa tesis, agregando que una resolución de la ONU sobre las armas químicas no incluiría sanciones contra Siria, después del rechazo del proyecto francés por parte de Lavrov.
Por su parte, el presidente sirio Bachar al-Assad indicó en la entrevista que concedió al canal de televisión Russia 24 que Siria considera que la iniciativa rusa está basada en compromisos, tanto de parte de la propia Siria como de parte de Estados Unidos. Estimó que la aplicación del acuerdo sobre el arsenal químico por parte de Damasco debe acompañarse de medidas simultáneas de Estados Unidos de abandono de sus amenazas de agresión y del cese de su respaldo al terrorismo.
El presidente Vladimir Putin desarrolló esos mismos argumentos en el artículo que publicó en el New York Times. Dirigiéndose directamente a la opinión pública estadounidense y a los miembros del Congreso, el presidente ruso recordó que los rebeldes armados respaldados por Estados Unidos y Occidente son organizaciones clasificadas como terroristas por Washington. Se trata de grupos de mercenarios de diferentes nacionalidades, provenientes de 83 países, como ha señalado el ministro sirio de Relaciones Exteriores Walid Muallem. El presidente Putin indicó que entre esos terroristas figuran incluso ciudadanos rusos.
Resistencia de Siria, ascenso de Rusia
El proceso de control de las armas químicas sirias cuenta con garantías rusas, consolidadas por un compromiso abiertamente anunciado de respaldar a Siria ante toda agresión estadounidense. Actualmente se negocia un calendario para la aplicación de la siguiente fórmula: poner bajo control el arsenal químico sirio a cambio del cese de la agresión contra Siria a todos los niveles, a través del mecanismo de cese de la violencia inspirado en el acuerdo de Ginebra 2. Esa situación permitirá al Ejército Árabe Sirio fortalecer su ofensiva para acabar con los focos de terroristas y lograr que el Estado extienda su control a todo el territorio.
Este nuevo episodio de la crisis siria deja como saldo el ascenso de Rusia como un actor internacional con el que hay que contar obligatoriamente, ante la hegemonía unilateral de Estados Unidos.
Esta nueva correlación de fuerzas ha surgido gracias a la resistencia del Estado sirio, de su ejército y su pueblo. El hecho que Estados Unidos se haya visto obligado a participar directamente en las operaciones militares demuestra el fracaso que han sufrido en el terreno sus agentes y subcontratistas locales y regionales. Además, el abandono por Washington de la opción militar es un síntoma de su bancarrota como potencia internacional hegemónica.
En su última prueba de fuerza, el Eje de la Resistencia ha logrado fortalecer su presencia en pleno centro de Siria. Eso ha sido posible gracias al coraje de las posiciones iraníes y a la solidaridad de Rusia, país que –según ciertos informes– parece haber puesto a Siria bajo su paraguas nuclear. Esa complementaridad entre los actores de ese eje es lo que ha quebrado el unilateralismo estadounidense.
Este nuevo equilibrio mundial, que se caracteriza por el retroceso de Estados Unidos, resultante inquietante para Israel, que ve esfumarse sus esfuerzos por destruir el Estado sirio.
Declaraciones y posicionamientos
Bachar al-Assad, presidente de la República Árabe Siria
«Cuando veamos que Estados Unidos quiere efectivamente la estabilidad en la región, cuando dejen de amenazar y de buscar [pretextos para] atacar y cuando dejen de armar a los terroristas, entonces consideraremos que podemos llevar a cabo los procesos aceptables para Siria.
En unos días, Siria enviará un mensaje a la ONU y a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas con los documentos técnicos necesarios para la firma del acuerdo. Luego comenzarán los trabajos para la firma de la Convención. Y después, Siria comenzará a transmitir sus informes sobre sus depósitos de armas químicas.
Siria ha aceptado poner sus armas químicas bajo control internacional como resultado de la iniciativa de Rusia. Las amenazas de Estados Unidos no influyeron en nuestra decisión.»
Michel Aoun, jefe de la Corriente Patriótica Libre
«John Kerry descartó toda necesidad de proteger a los cristianos del Oriente y el ex presidente de la República Francesa Nicolas Sarkozy ha afirmado que en esta región no hay lugar para los cristianos. Nosotros llamamos no a proteger a los cristianos sino a que se aplique la Carta de Derechos Humanos. Nosotros sabemos cómo protegernos en el seno de nuestras sociedades, pero necesitamos que nos protejan de los fanáticos que perpetran masacres, como en Maalula. Algunos dicen que en Maalula no se incendió ningún monasterio. ¿De dónde salieron entonces las imágenes que hemos podido ver? No es posible guardar silencio ante esas violaciones, que comenzaron en Palestina y que hoy se prolongan en Irak y en Egipto.
La alternativa que tenemos por delante es la siguiente: O apoyamos al Frente al-Nusra o nos solidarizamos con Maalula. La diferencia entre el paraíso y el infierno es evidente y quienes escogen el infierno están invitados a quedarse allí. Hay libaneses que no participaron en las plegarias por la paz en Siria el pasado sábado y que prefirieron irse a bailar, a pesar de que no es así como se construyen las naciones.»
Samir Geagea, jefe de las Fuerzas Libanesas
«Todo lo que sucede en este momento, tanto el ataque militar proyectado como la proposición de entregar y destruir el arsenal químico sirio refleja una convicción americano-rusa de la que se desprende que ha llegado el momento de cerrar la crisis siria basándose en una ecuación elemental que prevé la salida de Bachar al-Assad y su clan. Paralelamente, una facción del régimen y la verdadera oposición, excluyendo a los intrusos como el Frente al-Nusra, participarían en la Conferencia Ginebra 2 para negociar, bajo la egida internacional, una hoja de ruta que se aplicaría gracias a un patrocinio internacional.»
Al-Akhbar , 13 de septiembre de 2013)
Ibrahim Al-Amine
Rusia e Irán compensan el desmantelamiento de las armas químicas sirias con la entrega a Damasco de armas estratégicas y anuncian a Estados Unidos que «Siria significa para nosotros lo que Israel y el petróleo significan para ustedes».
El Guía Supremo de la revolución iraní, ayatollah Ali Khamenei, transmitió al sultán de Omán el siguiente mensaje: «Quien quiera destruir Siria debe estar dispuesto a perder el petróleo y el gas de esta región».
Un segundo mensaje fue al parecer enviado por el presidente ruso a su homólogo Barack Obama: «Para nosotros, hoy, Siria es exactamente lo que representa Israel para ustedes».
Según ciertas informaciones, Rusia «no dejará a Siria sin armas estratégicas ante sus enemigos». Esas mismas informaciones mencionan una «decisión ruso-iraní» de reforzar los medios militares del régimen sirio.
En otro terreno, el secretario general de la ONU vigila el equipo internacional de inspectores que viajó a Siria para investigar sobre la masacre de la Ghouta. Teme, en efecto, «presiones ejercidas sobre varios miembros de ese equipo por los partidarios de la guerra como Francia, Israel, Arabia Saudita y Turquía». En ese contexto, varias informaciones mencionan «esfuerzos franco-saudito-israelíes» desplegados de manera que el informe de los inspectores contenga indicaciones sobre el tipo de armamento utilizado, para poder concluir entonces que únicamente un Estado puede tener ese tipo de armamento, ya que el objetivo es dar la impresión de que ese informe responsabiliza al régimen sirio del uso de las armas químicas.