MOSCÚ (Sputnik) — El sistema unificado ruso de alerta capaz de detectar ataques con misiles desde cualquier parte del mundo, está operativo, aseguró el director general de la compañía de ingeniería espacial Energia, Ígor Ozar.
Redacción
MOSCÚ (Sputnik) — El sistema unificado ruso de alerta capaz de detectar ataques con misiles desde cualquier parte del mundo, está operativo, aseguró el director general de la compañía de ingeniería espacial Energia, Ígor Ozar.
"Con el lanzamiento del cuarto satélite se completó la cantidad mínima de aparatos del sistema espacial", dijo Ozar en un acto público.
El alto ejecutivo del fabricante de cohetes espaciales precisó que los satélites situados en órbitas muy elípticas vigilan todas las zonas en el mundo desde donde podrían ser lanzados misiles balísticos.
Ozar recordó que el cuarto satélite fue puesto en órbita el pasado 22 de mayo desde la base de Plesetsk con un cohete Soyuz.
El sistema espacial unificado de alerta estaba en pruebas desde diciembre de 2017.
La plataforma cuenta también con avanzados radares sobre el horizonte (OTH) para detectar el lanzamiento de misiles hipersónicos.
"De la presencia a la omnipresencia": Pekín construye una red de vigilancia en el mar de la China Meridional
China viene construyendo una serie de plataformas de vigilancia que abarcan partes del mar de la China Meridional y que aumentan la capacidad de control de Pekín sobre esta área, sostiene en un artículo para Forbes el analista militar H. I. Sutton, especializado en guerra submarina.
Según una reciente investigación de la Iniciativa de Transparencia Marítima Asiática del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), las plataformas de vigilancia forman parte de lo que China llama 'Red de Información del Océano Azul'. Parte de la información sobre ellas fue revelada en la exposición Langkawi International Maritime and Aerospace en 2019. Por otro lado, las plataformas no han atraído tanta atención mundial como las bases aéreas y estaciones de radar que China ha estado construyendo en los últimos años en los arrecifes sobre los que tiene control físico, señala Sutton.
"Doble uso"
El experto apunta que, si bien muchas de estas plataformas —que llevan una gama de sensores y de comunicaciones— se encuentran en aguas chinas, algunas "flotan en aguas internacionales", lo que resulta "controvertido" en el contexto de "doble uso de la red". Ello se debe a que, pese a su uso aparentemente civil, las plataformas pueden ser vistas como parte de los esfuerzos de la Armada China para controlar el mar en disputa, indica Sutton. Según afirma, "no es realista" suponer que la Armada no puede acceder a los datos de sus sensores con fines militares.
Con estas plataformas, China ha "aumentado considerablemente" su cobertura de radar del mar de la China Meridional, de tal forma que ahora tiene "una cadena ininterrumpida" entre Hainan y sus bases en las islas Paracel y Spratly, destaca el experto.
Reforzar "la ventaja estratégica"
Por otro lado, afirma que las plataformas pueden formar parte de una red de sensores mucho mayor, la mayoría de los cuales no se ven debajo de las olas —la llamada 'Gran Muralla Subacuática'—, lo que "refuerza la ventaja estratégica" de Pekín sobre otros países de la región, ya que puede usarse para "monitorear los movimientos" de la Armada de EE.UU.
En definitiva, las nuevas plataformas de vigilancia, en combinación con las islas artificiales y la 'Gran Muralla Subacuática', proporcionan a China la infraestructura para controlar el área, incluso en aguas internacionales, enfatiza el analista, para concluir que, de esta manera, Pekín "puede estar pasando de la mera presencia a la omnipresencia".