Política

Capriles se desmarca definitivamente de Guaidó: "Hablaremos con todo el que sea necesario para sacar a los venezolanos de esta crisis"

Elespiadigital | Jueves 03 de septiembre de 2020

A tres meses de las elecciones parlamentarias en Venezuela, la división entre los sectores de la oposición se acentúa cada día más. El diputado Juan Guaidó, autoproclamado presidente interino, ha rechazado cualquier tipo de diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro, mientras que el ala menos radical opositora considera esa opción como la más acertada para encontrar una salida a la crisis política que atraviesa el país suramericano.

Redacción

 



 

A tres meses de las elecciones parlamentarias en Venezuela, la división entre los sectores de la oposición se acentúa cada día más. El diputado Juan Guaidó, autoproclamado presidente interino, ha rechazado cualquier tipo de diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro, mientras que el ala menos radical opositora considera esa opción como la más acertada para encontrar una salida a la crisis política que atraviesa el país suramericano.

Tras el anuncio de la liberación de 110 dirigentes opositores, producto de un indulto presidencial, el dos veces candidato a la Presidencia Henrique Capriles Radonski cuestionó a Guaidó después de que este manifestase en un comunicado que se distanciaba de él por considerar que había participado en "negociaciones inconsultas" y "acuerdos electorales" con Miraflores.

La división entre ambos se hizo pública por primera vez la semana pasada, cuando el también exgobernador del estado Miranda afirmó que, frente a los venideros comicios parlamentarios del 6 de diciembre, esperaba que "el liderazgo" diera una "verdadera discusión sobre ese evento", donde no solo se presentara "la ruta de la abstención y la resignación". Por ello, consideró que hacían falta "medidas concretas, realistas y posibles para salir de la crisis", que no incluyeran la solicitud de más sanciones económicas que implicaran "más sacrificios para las familias venezolanas".

El grupo que apoya a Guaidó, que ha impulsado las sanciones como medida de presión para forzar la salida de Maduro, no ha participado en elecciones de los últimos tres años debido a que desconocen al Poder Electoral y desconfían de la transparencia de los procesos.

¿Qué pasó?

Tras la liberación de los dirigentes opositores, Guaidó publicó un escrito para rechazar las negociaciones que, según el canciller turco, se celebraron junto a Maduro, Capriles y el diputado Stalin González. Además, acusó al exgobernador de participar en esas conversaciones "a título personal" y "sin conocimiento del gobierno interino, de la Asamblea Nacional y de los aliados internacionales".

La respuesta de Capriles no se hizo esperar. El excandidato presidencial negó cualquier negociación entre Turquía y la oposición. "Lo que sí corresponde es hablar con todo el que nos acerque a una solución creíble", le espetó.

Sin agregar mayor detalle, Capriles afirmó que "hablar con un miembro de la comunidad internacional es lo normal" cuando se cree "en la política y en la democracia". "Tengan claro: con chinos, con rusos, con europeos, hablaremos con todo el que sea necesario para sacar a los venezolanos de esta crisis".

El dirigente opositor, sin explicar cuál ha sido su participación en el proceso de diálogo, ironizó sobre su supuesta "participación a título personal", manifestando que se sentía satisfecho por la "libertad de 110 presos políticos". "Mi único interés es defender a los venezolanos y lograr la libertad de Venezuela", agregó.

El indulto presidencial

El pasado lunes, el Gobierno venezolano anunció un indulto presidencial para 110 dirigentes de la oposición "en aras de promover la reconciliación nacional y la búsqueda de paz". Esta medida, además, incluye a figuras políticas fuera de Venezuela con procesos judiciales abiertos y a diputados a quienes se les había allanado su inmunidad parlamentaria por su presunta participación en hechos desestabilizadores.

Maduro calificó esta medida necesaria para "avanzar en el diálogo y para crear condiciones que permitan la más amplia participación electoral".

Declaraciones en exclusiva de Alex Saab: "He sido torturado para declarar contra Nicolás Maduro y firmar mi extradición voluntaria a EEUU"

El empresario colombiano Álex Saab, acusado por EEUU de ser el testaferro del presidente venezolano Nicolás Maduro, denuncia desde la prisión de Cabo Verde en la que se encuentra que "ha sufrido torturas para firmar su extradición voluntaria", extremo que, asegura, no va a aceptar bajo ningún concepto.

En una carta remitida desde su celda, a la que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO.es, denuncia que "Estados Unidos tiene a cuatro empleados nativos de Cabo Verde, que constantemente entran en su celda por la noche con capuchas y le muelen a golpes". "El propósito de estos delincuentes", sostiene Saab en su misiva, "es que firme la extradición voluntaria a EEUU y haga declaraciones falsas contra el presidente Maduro y su familia". Sin embargo, avanza que "ni con sangre" está dispuesto a "firmar esas mentiras y calumnias contra un presidente que lucha por salvar a su pueblo en medio de un bloqueo inhumano".

El Gobierno de Donald Trump acusa a Saab del blanqueo de 350 millones de dólares procedentes de actos de corrupción que atribuye al presidente venezolano a través del sistema financiero americano. Este empresario fue detenido el pasado 12 de junio cuando su avión hizo escala para repostar en el aeropuerto internacional de Amilcar Cabral de la isla de Sal, la más importante de Cabo Verde. El arresto se produjo a petición de EEUU y se canalizó a través de un orden de detención de Interpol por lavado de dinero.

"Soy diplomático desde abril de 2018 como enviado especial de Venezuela para Rusia e Irán con inviolabilidad e inmunidad diplomáticas y exijo mi liberación inmediata", añade.

Saab arguye que fue "detenido arbitrariamente en Cabo Verde y bajado del avión privado en el que viajaba". "Fui torturado durante dos días con vistas a que firmara declaraciones y me negué", indica.

Según quien está considerado en estos momentos por EEUU como uno de sus principales objetivos, "iba a Irán en visita oficial en busca de alimentos, medicinas y gasolina para aliviar una crisis empeorada por el Imperio". "La gasolina llegó a Venezuela, como anunciaron todos los medios, despertando aún más el odio de EEUU", enfatiza el empresario colombiano de origen libanés.

Cabe recordar que la figura de Saab apareció por primera vez a la luz pública en 2017, cuando la ex fiscal venezolana Luisa Ortega le acusó de ser uno de los testaferros de Maduro. Le relacionó entonces con un entramado empresarial que gira en torno a Group Grand Limited y le acusó de suministrar con sobreprecios al régimen de Maduro alimentos y víveres para los gubernamentales Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Según EEUU, Saab y tres hijastros de Maduro se apropiaron de "cientos de millones de dólares" destinados a las clases más necesitadas del país. El Gobierno de Trump sostiene que tiene jurisdicción en el caso ya que, según sostiene, entre 2011 y 2015, Saab y su mano derecha, Álvaro Enrique Pulido, realizaron transferencias millonarias desde cuentas bancarias de Venezuela a Estados Unidos. Concretamente, y según la acusación de las autoridades estadounidenses, a la que ha accedido este periódico, llevaron a cabo al menos ocho transferencias de 864.300 dólares.

 

La notificación de captura roja internacional de Alex Saab, emitida por Interpol.E. M.

La defensa internacional de Saab, en la que se encuentra el bufete de Baltasar Garzón, sostiene que la "falsedad integral" de las acusaciones de EEUU, al que acusa de violar el "principio de lealtad penal" en ese asunto. Niega además que Saab haya colaborado con las autoridades americanas facilitando cualquier tipo de información y avanza que no ha prestado ni va a prestar "ningún tipo de cooperación o colaboración" a EEUU. Los abogados defienden que Saab era un ciudadano venezolano y "agente" del Gobierno que se encontraba "en tránsito" en Cabo Verde para regresar al país.

En cuanto a las transferencias millonarias sostienen que corresponden a "a la importación de contenedores con materiales de construcción" para el plan de vivienda nacional venezolano y emplazan a las autoridades americanas a que comprueben que los materiales no sólo se importaron de manera efectiva sino que se están empleado en viviendas que están siendo construidas en este momento. "Estas son las únicas transferencias realizadas por Saab a EEUU y no tienen ningún objetivo delictivo, como de hecho no ha podido demostrar la orden de extradición, que no aporta ninguna prueba".

Análisis: El plan Guaidó agoniza y (no tan) nuevas caras crecen en la oposición venezolana

Marcos Salgado  

Los indultos del gobierno de Nicolás Maduro a políticos opositores tienen objetivo doble: por un lado intentan drenar la presión internacional y, por el otro, colaboran en la reconfiguración de la oposición, ante el declive incontenible de Guaidó y -por lo tanto- el fracaso de la estrategia del Departamento de Estado de Estados Unidos para Venezuela en el plano político.

El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela cumplió con el último de los acuerdos asumidos con los sectores opositores en la Mesa de Diálogo Nacional y con los facilitadores externos y otorgó indultos y ceses de acciones penales para más de 100 opositores, 23 de ellos diputados de la Asamblea Nacional.

El ministro de Comunicación e Información y cabeza de la estrategia del gobierno en el Diálogo Nacional, Jorge Rodríguez, encabezó la primera rueda de prensa en el Palacio de Miraflores desde el comienzo de las restricciones por la COVID-19 para defender la medida y ponerla en contexto.

“Nuestra intención es que aprovechemos esta oportunidad para que el próximo 6 de diciembre demostremos al mundo la solidez de la democracia venezolana”, dijo Rodríguez. Para los comicios parlamentarios del 6 de diciembre ya hay inscriptas 107 organizaciones políticas. Los indultos anunciados el último día de agosto pueden otorgarle a estos comicios más reconocimiento internacional, acentuando las diferencias sobre el caso Venezuela entre la Unión Europea y los Estados Unidos.

El “canciller” europeo, Josep Borrell, saludó las medidas a favor de los opositores y dijo en Twitter que son “una buena noticia y una condición sine qua non para seguir avanzando en la organización de unas elecciones libres, inclusivas y transparentes”.

Las elecciones van

El Consejo Nacional Electoral de Venezuela prorrogó hasta el 4 de setiembre las inscripciones. Y de acá al jueves se esperan novedades. Se presume que varios de los diputados indultados podrían ser candidatos, especialmente los del partido Primero Justicia, que esperan la señal del referente opositor Henrique Capriles, quien viene preparando la cancha para anunciar la participación de su sector en las parlamentarias.

En las últimas semanas se diferenció varias veces de la estrategia Guaidó, y es un secreto a voces que abandonará ese causa que, por cierto, nunca militó con demasiada convicción.

La presencia del “caprilismo” en las parlamentarias de diciembre, es el tiro de gracia para la moribunda estrategia Guaidó, que nunca se recuperó del plan de irrupción en las fronteras el 23 de febrero de 2019 y del intento de golpe de Estado el 30 de abril de ese mismo año.

En lo que parece ser un intento final por sostener a Guaidó (¿o por frenar la irrupción de nuevos liderazgos algo más independientes que que el del neófito?) el “embajador” de Estados Unidos para Venezuela, James Story, dijo que “este es el momento de unir esfuerzos. Solo la unidad en torno a los legítimos poderes garantiza la presión y el apoyo internacionales. El proyecto que tiene el presidente Guaidó lo apoyamos por completo”.

Story le dijo a Capriles: «Yo creo que no deberían venderse barato. Las elecciones son una farsa. Lo que sugiero es que nadie se venda barato”, declaraciones que fueron repudiadas por referentes cercanos al caprilismo, que se mantuvieron en silencio durante el experimento Guaidó, como el ex coordinador de la extinta Mesa de la Unidad Democrática, José “Chuo” Torrealba.

Torrealba fue la cara visible de la oposición durante el intento de activar el referéndum revocatorio durante el primer mandato de Nicolás Maduro. Un plan que fracasó en buena medida porque la misma dirigencia opositora no se entusiasmó lo suficiente con el intento, pero que, en definitiva, era una estrategia basada en medir fuerzas en elecciones.

Tras aquella estrategia, primaron en la oposición los sectores que, en una realidad paralela, se convencieron que representaban a la inmensa mayoría del país y llegaron las protestas violentas con acciones terroristas incluidas, en 2017, y el experimento Guaidó, desde 2019 hasta ahora.

El mismo Capriles apañó aquellas protestas al principio, cuando eran masivas, y se apartó discretamente, cuando con el correr de las semanas se volvieron más pequeñas y más violentas.

¿Será esta la etapa de la aparición de un liderazgo más inteligente en la oposición? ¿Servirá para desactivar los planes de intervención directa de Estados Unidos, o incluso para alivianar el bloqueo comercial y financiero contra Venezuela? Es temprano para avivar esperanzas en ese sentido, especialmente porque las acechanzas son muchas.

La primera amenaza es la oposición misma, que ha demostrado en varias oportunidades su adscripción, a la larga, a las aventuras estilo armada Brancaleone, para intentar desalojar al presidente Maduro de Miraflores. La segunda es Estados Unidos, y las tentaciones bastante explícitas de convertir a Venezuela en la sorpresa de octubre para inclinar las elecciones presidenciales de noviembre a favor de Donald Trump.

*Periodista argentino del equipo fundacional de Telesur. Corresponsal de HispanTv en Venezuela. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)