Un prototipo del dron de ataque Loyal Wingman, desarrollado por la compañía estadounidense Boeing para la Fuerza Aérea de Australia, ha realizado recientemente su primer rodaje, marcando así un hito que lo acerca a su vuelo inaugural, previsto para este año, informó este jueves el fabricante.
Redacción
Un prototipo del dron de ataque Loyal Wingman, desarrollado por la compañía estadounidense Boeing para la Fuerza Aérea de Australia, ha realizado recientemente su primer rodaje, marcando así un hito que lo acerca a su vuelo inaugural, previsto para este año, informó este jueves el fabricante.
Se detalla que el aparato desarrolló una velocidad máxima de 14 nudos (26 kilómetros por hora) sobre la pista de aterrizaje y efectuó diversas acciones mientras maniobraba y se detenía según las instrucciones de los operadores.
"El rodaje a baja velocidad nos permitió verificar el funcionamiento y la integración de los sistemas de la aeronave, incluyendo la dirección, el frenado y los controles de los motores, con la aeronave en movimiento", explicó Paul Ryder, el director de pruebas de vuelo de Boeing Australia.
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El modelo tiene una autonomía de 3.700 kilómetros, mide 11,7 metros de largo y en su morro cuenta con un sector modular adaptable donde podrá llevar tanto sensores como armamento.
Está diseñado para ser usado en conjunto con otras plataformas tanto tripuladas como no tripuladas y posee tecnología de inteligencia artificial (IA) para ese tipo de misiones grupales.
El programa Loyal Wingman representa la mayor inversión de Boeing en la fabricación de drones fuera de EE.UU. y, según la compañía, la Fuerza Aérea australiana planea comprar tres drones de este tipo.
EE.UU. sigue adelante con su nueva mina submarina Hammerhead, que podría parar al Poseidón ruso
La Armada de Estados Unidos ha dado un paso adelante en su programa Hammerhead al presentar una solicitud de propuestas en busca de contratistas para suministrar sus nuevas minas submarinas.
Las minas Hammerhead, que se traduce del inglés como 'tiburón martillo', fueron diseñadas para ser colocadas en el fondo del mar por un robot submarino sin llamar la atención del enemigo y disparar con un torpedo encapsulado cuando sus sensores detecten el blanco cerca.
Siendo ante todo un arma antisubmarina autónoma que puede ser utilizada en grandes cantidades, actualmente Hammerhead es una prioridad para la Armada estadounidense y forma parte de la Estrategia de Defensa Nacional.
Según indica Forbes, pese a que en la estrategia no hay especificaciones tan directas, el desafío principal sería contrarrestar los submarinos del enemigo en su propio territorio en el mar de la China Meridional, objetivo con el que Hammerhead podría ayudar.
Por su parte, el portal Popular Mechanics sostiene que la Armada de EE.UU. está preparando las minas submarinas de nueva generación no solo para hacer frente a China, sino también a Rusia, y en ese sentido, una función importante de Hammerhead podría ser la de parar al Poseidón ruso, proyecto de un submarino no tripulado de propulsión nuclear.