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"Métase en sus propios asuntos": La respuesta venezolana al Reino Unido por los resultados de las parlamentarias. El peripatético Borrell solo ve lo que le mandan…

Elespiadigital | Martes 08 de diciembre de 2020

El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, desestimó el hecho de que Reino Unido desconozca el resultado de los comicios parlamentarios celebradas el domingo 6 de diciembre, donde se eligieron a los 277 diputados que conformarán la Asamblea Nacional para el período 2021-2026.

"Métase en sus propios asuntos", fue la respuesta de Arreaza, después que el Ministerio de Asuntos Exteriores, Mancomunidad y Desarrollo del Reino Unido rechazara los resultados de los comicios legislativos de Venezuela, calificándolos de "ilegítimos".

A juicio de Reino Unido, la elección "no fue ni libre ni justa" porque supuestamente "no cumplió con las condiciones internacionalmente aceptadas".

Sin embargo, el gobierno británico reiteró su reconocimiento al opositor Juan Guaidó, quien se autoproclamó como "presidente interino" de Venezuela, el pasado 23 de enero del 2019, sin que mediara una elección de por medio.

Además, Reino Unido mantendrá su respaldo a los diputados electos en 2015, a pesar de que no se presentaron a los comicios del domingo y, como establece la Constitución, perderán su investidura el próximo 5 de enero.

Más temprano, Arreaza también rechazó que algunos países y políticos de la derecha europea amanecieran "desbocados" contra los resultados del proceso electoral venezolano.

"Ayer hubo elecciones parlamentarias en Rumania. La participación fue la misma que en Venezuela. Sin sanciones, ni boicot, con combustible etc. ¡Un poco de coherencia!", manifestó el canciller de Venezuela.

 

Asimismo, el ministro de Exteriores repudió que 16 países de América Latina, incluyendo a miembros del Grupo de Lima, instaran a la comunidad internacional a desconocer los comicios legislativos "y apoyar los esfuerzos para la recuperación de la democracia".
"El cartel de Lima es igual a su Jefe Trump: se niega a reconocer que ya no existe. Han sido derrotados. ¿Quién es el Presidente de Perú? ¿En Chile a cuántos reprimieron hoy? ¿Algún líder social asesinado hoy en Colombia? ¿La Gripezinha [coronavirus] avanza [en Brasil]?", ironizó Arreaza al respecto.

 

El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela actualizó que con 31 % de la participación, el chavismo agrupado en el Gran Polo Patriótico (GPP) obtuvo un 68,9 % del escrutinio durante las legislativas, lo que se traduce en 4.082.083 votos.

Por su parte, la oposición moderada congregada en el movimiento Alianza para el Cambio (APC) conquistó un 17,89 % de la votación, lo que equivale a 1.059.700 de sufragios. Mientras que el otro bloque opositor, agrupado en la coalición Venezuela Unida, alcanzó un 4,22 %.

Venezuela rechaza doble rasero europeo en cuanto a elecciones

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, denuncia la postura injerencista de algunos políticos de la derecha europea en las elecciones parlamentarias del domingo.

“Algunos políticos de la derecha europea amanecen hoy desbocados contra Venezuela, especialmente desde Alemania. Ayer hubo elecciones parlamentarias en Rumanía. La participación fue la misma que en Venezuela. Sin sanciones, ni boicot, con combustible (...), un poco de coherencia”, ha dicho este lunes el ministro venezolano de Relaciones Exteriores en Twitter.

Las declaraciones de Arreaza hacían alusión a los comentarios de Maria Adebahr, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania, quien ha alegado que los comicios en Venezuela no fueron “ni libres ni justos”.

Además, el alto representante para Asuntos Exteriores del bloque comunitario, Josep Borrell, ha desconocido el resultado de las parlamentarias en el país bolivariano.

Borrell ha dicho este mismo lunes que “la falta de respeto al pluralismo político y la descalificación y persecución a los líderes opositores no permiten a la Unión Europea (UE) reconocer el proceso electoral como creíble, inclusivo o transparente y sus resultados como representativos de la voluntad del pueblo venezolano”.

A primeras horas de este lunes, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha anunciado victoria de la coalición oficialista Gran Polo Patriótico (GPP), con el 67,6 % de los 5,2 millones de votos.

Ante esta tesitura, el viceministro para Europa del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Iván Gil, ha cuestionado las declaraciones de Borrell. “Para la UE es preocupante que en Venezuela, en medio de un bloqueo y bajo un sabotaje constante, participe el 31 por ciento, pero en Rumanía, país miembro de la UE, ayer votó al parlamento el 31 por ciento. ¿Esas si son válidas señor Josep Borrell?”, ha tuiteado.

A la negativa de Europa de reconocer la legitimidad de las elecciones en Venezuela se han sumado los Gobiernos de EE.UU., Canadá y los países integrantes del autodenominado Grupo de Lima.

Pese a los llamamientos al boicot, el domingo, los venezolanos hicieron largas filas en los centros de votación para elegir a los 277 diputados del Parlamento para el periodo 2021-2026 de entre un total de 14 400 candidatos, la mayoría de la oposición.

El jefe de la delegación de observadores de la Federación de Rusia para el proceso electoral en el país bolivariano, Ígor Ananskij, tras calificar de “esperado” el hecho de que el partido gobernante obtuviera la mayoría de escaños, ha destacado la legitimidad de la nueva Asamblea.

El chavismo gana la mayoría de la Asamblea Nacional, ¿qué sigue?

Marco Teruggi

La nueva Asamblea Nacional en Venezuela tendrá una mayoría chavista. Votó, según los primeros números, un 31% del padrón electoral, en un contexto marcado por la situación económica, los llamados a no participar, un despliegue internacional para sabotear la elección.

El chavismo ganó la mayoría a la Asamblea Nacional en las elecciones del 6D (6 de diciembre). El resultado fue largamente esperado, hasta horas de la madrugada, cuando la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Indira Alfonzo, anunció los números, con 82,35% de los votos escrutados.

El primer dato arrojado fue la participación, que resultó del 31% con un total de 5.264.104 votos del padrón de 20,7 millones de votantes. De ese total, la alianza del Gran Polo Patriótico (GPP), encabezada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), alcanzó el 17,95% con 3.558.320 votos.

Las listas opositoras, por su parte, alcanzaron porcentajes bajos. La alianza formada por los partidos Acción Democrática, Copei, Cambiemos, Avanzada Progresista, y El Cambio obtuvo 17,95% con 944.665 votos, y la alianza de las fuerzas Venezuela Unida, Primero Venezuela, y Voluntad Popular Activistas consiguió 4,19% con 220.502 votos. En cuanto al Partido Comunista de Venezuela logró 2,73% con 143.917 votos.

Una vez conocidos los números tuvo lugar una comunicación televisada entre el Comando de Campaña Darío Viva, con la presencia de la dirigencia del PSUV, como Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, con el presidente Nicolás Maduro, junto a su esposa Cilia Flores y su hijo Nicolás Maduro Guerras, ambos electos para la nueva AN.

?"Tenemos una nueva Asamblea Nacional elegida por el voto del pueblo, gran victoria de la democracia, de la Constitución", afirmó desde allí Maduro, quien felicitó por el desarrollo de una jornada electoral sin incidentes, en el marco de un contexto complejo, tanto por los factores económicos como políticos, del orden de lo nacional e internacional.

¿Qué dice Juan Guaidó?

Desde horas de la tarde la derecha nucleada alrededor de Juan Guaidó, que había llamado a boicotear las elecciones, anunció que la abstención había sido mayor al 80%, una aseveración sin sustento. El objetivo fue instalar el mensaje mediáticamente para luego, una vez conocido los resultados, denunciar un fraude por parte del CNE.

El mismo secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, tuiteó durante la tarde de las elecciones que había existido un fraude, ratificando la posición repetida por el Gobierno de EEUU que, desde la hora cero, realizó un despliegue de operaciones para sabotear la contienda legislativa.

El objetivo de Guaidó fue afirmar que la elección no tuvo respaldo producto de su convocatoria a la abstención y que, en consecuencia, tanto el Gobierno como la oposición que participó quedaron derrotados. Así, según ese mensaje, él y quienes se mantienen dentro de esa estrategia resultaron fortalecidos.

Sin embargo, ni la abstención fue de 80%, ni la que existió fue producto de un llamado de Guaidó y Pompeo, sino resultado de una serie de variables, como, por ejemplo, la situación de dificultades económicas prolongada en el marco de un bloqueo económico que, durante el 2020, tomó dimensiones aún mayores dentro de la "máxima presión" desplegada desde EEUU.

La variable económica, con su consecuente impacto en descontentos y agotamientos, no fue la única explicación de la tasa de participación. Otra razón puede buscarse en un conflicto político complejo que generó un desgaste sobre la población, donde un sector ya no se siente representado en ninguna de las opciones políticas existentes.

¿Qué se puede concluir?

Algo es seguro: a partir del 5 de enero habrá una nueva Asamblea Nacional con una mayoría del chavismo, lo que representa una victoria para las fuerzas nucleadas en el GPP, y en particular para el PSUV.

La obtención de esa mayoría significa haber logrado revertir la derrota legislativa del 2015, año en que la mayoría fue obtenida por la oposición, lo que se tradujo en una escalada de los intentos de derrocamientos, desplegado con centralidad desde la AN.

La existencia de un nuevo Poder Legislativo, con mayoría chavista y fracciones parlamentarias opositoras, será una nueva realidad en la política nacional a partir del 2021, un año que nuevamente estará marcado por elecciones, esta vez a alcaldías y gobernaciones.

Otra conclusión es innegable: Guaidó y las fuerzas que se mantienen dentro de esa estrategia, quedarán fuera del Poder Legislativo. ¿Qué hará quienes reconocen su presidencia interina a nivel internacional? ¿Sostendrán que sigue siendo presidente encargado? Al respecto, el expresidente de España José Luis Zapatero (2004-2011), quien vino a Venezuela en el marco de las elecciones, llamó a la reflexión de la Unión Europea.

"La diplomacia de la Unión Europea se basa en la solución pacífica de los conflictos, en el respeto a los procedimientos, y deseo que la Unión Europea haga una reflexión después de estas elecciones, que evalúe lo que ha dado de sí la política de sanciones o la política de no reconocimiento, que nos puede conducir al mayor absurdo que haya conocido la historia del derecho internacional", sostuvo el exmandatario español.

La fórmula de Guaidó para buscar legitimar que continuará al frente de la "Presidencia interina" a pesar de no estar más en la AN será la denominada "consulta popular", que se pretende realizar a través de una aplicación de teléfono hasta el día 12 de diciembre, cuando, según Guaidó, habrá una votación presencial.

El objetivo de la consulta es poder afirmar luego, en particular a nivel internacional, que fue respaldado para mantenerse al frente de la Presidencia imaginaria, ya completamente reducida al ámbito de lo virtual. Capriles Radonski, quien en primer lugar iba a participar de las legislativas, y finalmente dio marcha atrás amparándose en la decisión de la Unión Europea, calificó la iniciativa de la "consulta" como un "llamados a una movilización sin soluciones tangibles".

¿Qué sigue después del 6D?

Una pregunta central está aún por responderse: ¿qué hará la nueva Administración del futuro presidente de EEUU, Joe Biden? ¿Modificará las tácticas en su intento de cambio de Gobierno en Venezuela? ¿Mantendrá el bloqueo o estará dispuesto a flexibilizarlo dentro de un diálogo y negociación?

Se trata de un punto central de cara a proyectar la evolución del conflicto y, en particular de la situación económica. El chavismo, se sabe, tiene como punto principal de exigencia en un diálogo el levantamiento de las medidas económicas que asfixian la macroeconomía e impactan violentamente en las cotidianidades.

Durante los debates entre candidatos a la Asamblea Nacional, uno de los participantes, Javier Bertucci, afirmó, por ejemplo, que, desde el Poder Legislativo podrían realizarse posibles acuerdos para abordar un proceso de diálogo con Washington, con demandas consensuadas para abordar el levantamiento necesario del bloqueo, que no cuenta con respaldo dentro de Venezuela.

Avanzar en resoluciones de la situación económica será uno de los puntos principales y urgentes a ser abordado por la Asamblea Nacional, tanto, por ejemplo, en el orden de los salarios, como de los servicios públicos, como el agua, la luz, el gas, así como la gasolina. ¿Qué podrá hacer el Legislativo? ¿Qué hará? Son algunas de las preguntas que tendrán respuestas en los próximos meses.

Venezuela logró llevar adelante una jornada electoral en un contexto de saboteo por parte de un sector de la oposición, Gobiernos extranjeros, grandes medios, un bloqueo económico. En esa realización electoral, es decir en mantener el conflicto por vía electoral, existe en sí mismo una victoria para la posibilidad democrática del país.

Análisis: Venezuela: Y sin embargo se mueve

Pablo Jofré Leal

En Venezuela, los comicios parlamentarios se desarrollaron con normalidad en medio de la pandemia de la COVID-19 y el chavismo logró un amplio triunfo.

Las elecciones parlamentarias en Venezuela, el evento electoral número 25 en estas dos décadas de gobiernos bolivarianos, se ha desarrollado con plena normalidad y con resultados que avalan el apoyo a las huestes chavistas, en un marco de una emergencia sanitaria y la historia de este tipo de elecciones en Venezuela, que tienen menos convocatoria que las presidenciales y de gobernadores.

El proceso electoral y el lance particular se ha concretado, y esto debe ser una línea de análisis fundamental, en un marco económico de guerra contra el pueblo venezolano, más allá de las cifras exhibidas. Para la oposición extremista, si la participación hubiese sido cercana al 20% hablarían de fracaso chavista y que su llamado a la abstención resultó. Si la asistencia a las urnas hubiese sido mayor a 40% de participación ciudadana,la acusación hubiese sido que el gobierno amañó estas elecciones. Todo sirve, para que los hijos putativos de Washington sigan alentando políticas de máxima presión contra su propio país.

Elecciones en un escenario difícil

Con el 85% de las mesas escrutadas a las 02:33 horas de la mañana, hora de Venezuela, según datos entregados por la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE). Indira Alfonzo, la participación se elevó sobre el 31%. El Chavismo, agrupado en el Gran Polo Patriótico obtuvo 67,6% del total de los votos. Seguido por la Coalición Alianza Democrática, Comité de Organización Política Electoral Independiente, Cambiemos Movimiento Ciudadano, Avanzada Progresista, y El Cambio, con un 17,6% y el PCV con el 2,73 “ha triunfado la paz” afirmó Indira Alfonzo.  Durante la jornada electoral, el presidente Maduro había señalado “Nace una nueva Asamblea Nacional, nace una nueva esperanza, un gran cambio, y yo me pongo al servicio de esa nueva Asamblea Nacional, viene mucho trabajo. Fueron cinco años nefastos, de fracaso. Ellos pidieron y trajeron sanciones económicas”en una labor desestabilizadora de luna oposición, que fue mayoría en la Asamblea Nacional durante un lustro.

Las elecciones parlamentarias del día 6 de diciembre se dan en un escenario pandémico, de problemas de distribución de combustible, acceso a bienes, que en cualquier otra parte menos Venezuela hubiese significado desaliento. Y sin embargo, Venezuela se mueve “eppur si muove” y que nos hace exclamar jubilosos, que el muerto que vos matasteis (al que le gustaría haber asesinado al imperio) goza de buena salud.Veinte millones de ciudadanos en condiciones de votar y donde hacerlo es un derecho, pero no una obligación, llamado a las urnas para definir los 277 cargos de la Asamblea Nacional, en elecciones legislativasque renovaron este parlamento que estaba en manos de la derecha y donde 14.400 candidatos de 107 organizaciones políticas postularon candidatos. Cifras que dan muestras del fracaso opositor ultraderechista en su llamado a abstenerse, a pesar de contar con toda la política de máxima presión que Estados Unidos ha desarrollado desde el año 1999 a la fecha.

Una elección que ha dado muestras más que evidentes de la obsecuencia de una oposición ultraderechista, incapaz de pensar con cabeza propia, sujeta a los afanes y planes de Washington, sin programa ni discurso propio y que simplemente ha sido el brazo ejecutor de las políticas desestabilizadoras contra su propio país. Planes fraguados, incluso ataques con mercenarios extranjeros, moldeadas por líderes extremistas al amparo de la alianzay el apoyo tejido con la Organización de Estados Americanos (OEA) y su círculo más extremista como es el Grupo de Lima, gobiernos europeos y en forma principalísima, en el sostén político, económico, militar y diplomático proporcionado por Estados Unidos. Esto ha permitido la creación de un grupo político opositor sin base en Venezuela, que habla y quiere decisiones sobre este país y dotado de cientos de millones de dólares, empujando el carro de la desestabilización en la nación sudamericana. Traición pura y dura.

Es importante dar cuenta, que las elecciones parlamentarias nunca han sido tan atractivas en su convocatoria, como sí lo son las presidenciales y las de gobernadores, que suelen atraer en forma masiva a la población. Además, recordemos, en un sistema con voto voluntario. Esto no como elemento justificante respecto a la cantidad de votantes que asistieron a estas elecciones del 6 de diciembre del año 2020. Opinión que además, interesadamente provienen de los mismo que han gastado energía y millones de dólares, para impedir el desarrollo de esta elección, como es el caso de la Unión Europea, el Grupo de Lima y la OEA, negándose incluso a asistir como observadores. Un juego y una labor de zapa que fracasó.

En Venezuela,tomando en cuenta esta influencia malsana de la OEA, recordemos, que desde el año 1958 cuando ocurre la caída de Pérez Jiménez, la OEA no participó más que un par de ocasiones como observadora en las elecciones venezolanas. Siempre ha existido desconfianzacon relacióna este organismo. Incluso el año 1962 cuando fue expulsada Cuba, partidos políticos venezolanos llamarón a salirse de este organismo, que marcó un fuerte debate y la posibilidad cierta de haber abandonado este ministerio de colonias estadounidense. Una relación con la OEA marcada por la desconfianza.

La oposición, en estos 21 años, en cada elección ha tomado los discursos del presidente Chávez como parte de los suyos, moldeando sus ideas a lo que no cree, como muestra de sustancia propositiva.  Las elecciones en Venezuela se ganan en las calles, no en los escenarios televisivos, sino que allí donde está la gente y eso explica la gran llegada del mensaje chavista, a pesar de sus dificultades. El pueblo chavista resiste el doblegarse ante las ideas y conductas de intromisión extranjera, del entreguismo opositor ultraderechista. El mensaje opositor y sus aliados han vociferado que estas elecciones son ilegitimas,sin dar prueba alguna ni fundamento válido, para desconocer su incapacidad de vencer al chavismo. A pesar de los cientos de millones de dólares puestos al servicio de esa derecha más extrema, que ha recibido incluso los beneficios del expolio de empresas estratégicas venezolanas, depósitos en bancos europeos, los réditos de empresas como Citgo en Estados Unidos. Apoyo político, diplomático, pleno acceso a los medios de información donde sus mensajes desestabilizadores se entregan día a día en todos los horarios. Todo aquello ha sido un fiasco, un daño a la sociedad, por supuesto, es innegable peor un fiasco para sus propósitos políticos.

Los venezolanos saben muy bien que las elecciones no son perfectas pero, y cito en ello la idea expresada por un diplomático de la nación sudamericana, quien sostiene que “en una hipotética perfección igualmente se buscarácualquier excusa para negar a Venezuela su legítimo derecho a la soberanía, a su dignidad, porque este es un problema político, con un modelo al que se quiere destruir como se hizo con Allende, Bishop, Joao Goulart, Arbenz, entre otros. Haga lo que haga Venezuela no se aceptaran estas elecciones. Pero esa conducta tiene su correlato con el profundo sentimiento antiimperialista que existe en el pueblo venezolano”.

Estas elecciones mostraron la participación de varios bloques (2) y la consolidación de liderazgos políticos muy claros: tanto de la izquierda menos cercana al chavismo, que en esta ocasión se presenta por primera vez bajo el nombre de la Alianza Popular Revolucionaria (APR) liderada por el Partido Comunista, constituida por otras siete organizaciones políticas ubicadas en la oposición de izquierda, las cuales se reivindican marxistas, socialistas, chavistas y trotskistas. También aparecela democracia cristiana, socialdemócratas que son una clara demostración de la profundización y la visibilidad de la democracia en Venezuela. Nombres como el de Teodoro Petkoff (Movimiento al Socialismo), la reaparición de Eduardo FernándezJiménez, Claudio Fermín, líder del movimiento Soluciones. En este último nombre sus opiniones van por el lado de combatir la polarización política actual; bajo la premisa de no empeñarse en derrotar al Gobierno, sino en concentrarse en la sociedad, en la gente.Sumamos también a Avance por el Cambio la organización política de mayor tamaño, liderada por Henri Falcón, ex militante chavista hasta el año 2009 y ex gobernador del estado de Lara.

El movimiento Unidad y Cambio, fundado por el veterano dirigente socialcristiano Eduardo Fernández y dirigido por Mercedes Malavé, además de otros pequeños grupos de la democracia cristiana fueron parte también de esta elección. Como también el pastor evangélico Javier Bertucci.Los grupos mencionados han sido calificados, como no, de traidores y desestabilizadores, por parte de la oposición más extrema acusándolos de obstruir la “labor de Guaidó” y de ser demasiado complacientes con el gobierno de Maduro. A pesar de esas críticas, estos dirigentes que han sido partedel proceso electoral,han defendido los espacios institucionales, incluyendo el uso del voto, llegar a acuerdos con el chavismo que permita tomar medidas y encauzar caminos para salir de la crisis. Un grupo opositor centrado, alejado del extremismo con apellidos como López, Guaidó, Borges o Machado. La oposición menos termocéfala desea dinamizar esfuerzos en la emergencia social más que el cambio político inmediato. Una postura pragmática y que permite llegar a acuerdos.

Este aire menos viciado, a pesar que muchos de los nombres llevaban fuera de la política activa varios años, es un viento lozano, necesario. Líderes de esa categoría y reconocimiento al integrarse a la lucha política, le dan ese frescor a la política venezolana, que permitan visualizar los próximos cinco años con una asamblea nacional, que sirva como respiradero de fuertes tensiones pero, sobre todo de un hemiciclo que entregue propuestas, que trabaje por una Venezuela unificada, en torno al rechazo absoluto a la intervención imperial y a su política de máxima presión.

Oposición extremista y fascista

Estas son elecciones fundamentales, un parte agua, entre un estilo de hacer política inclusiva, democrática, de llamar a favorecer la soberanía y la independencia, contra ese otro estilo retrógrado, fascistoide, ejemplificado por los extremistas Leopoldo López, Juan Guaidó, Antonio Ledezma, Julio Borges, María Corina Machado,sin sustrato político popular. Esta oposición que está en una nebulosa ideológica y de conducta, que muestra interrogantes necesarias de resolver. Los 27 partidos opositores que conforman la Mesa de la Unidad Democrática acordaron, unánimemente, no participar, elevando denuncias de irregularidades en la planificación de los comicios y un "fraude electoral”. Esa forma de hacer política no sirve, no genera adhesión y deben optar por terminar con esa vía de conducta belicista destructiva, donde no importa Venezuela, sino los intereses políticos y económicos foráneos.

Una oposición que es conducida cual ciego por un lazarilloimperial, quecentra sus críticas contra el gobierno venezolano, signa sus ataques ya sea por el nivel de participación o que no pudieron participar de estas elecciones. Si tanto les preocupaba la abstención y saludan, según ellos, el alto número de personas que no participaron, por qué no lo hicieron, por qué no fueron parte de este proceso, tal vez hubiesen ganado un gran númerode asientos parlamentarios. Siseñalan, que como oposición no participarían, deben informar con honestidad y decir que sólo una parte de la oposición – la más extremay corrupta pero que suele acusar de ello a sus rivales–es la que no participó de esta elección.

Esta conducta me recuerda lo que el pensador y filósofo italiano Norberto Bobbio enseñaba respecto a esas mentalidades y hábitos totalitarios y que nos lleva a calificar a esta oposición extremista como una oposición fascista: “el fascista habla todo el tiempo de corrupción. Lo hizo en Italia en 1922, en Alemania en 1933 y en Brasil en 1964. Acusa, insulta, agrede, como si fuera puro y honesto. Pero el fascista es sólo es sólo un criminal, un sociópata que persigue una cerrera política. En el poder, no vacila en torturar, violar, robar sus pertenencias, su libertad y sus derechos. Más que corrupción, el fascista practica la maldad”.

La extrema derecha en Venezuela, ese fascismo descrito por Bobbio deseaba que el país se sumiera en un desastre pandémico y les llegó el 6 de diciembre sin que sus deseos se concretaran. Incluso recibieron información y esperanzas del comando Sur que los hizo creer que la crisis por la COVID-19 sería el empujón para sacar a Maduro. Nada de eso sucedió y llegaron a las definiciones políticas sin programas, sin discurso, sin unidad e invocando sus ideas y peroratas, que de crónicas llegan a ser enfermizas: fraude, abstención, Venezuela no es un país democrático, la oposición está sometida a violaciones a sus derechos. No hay libertad de prensa, los cubanos han invadido el país, hemos entregado el oro y¡¡¡ bla bla bla bla¡!! La oposición extremista se ha jugado por la saturación comunicacional, el ataque político, alimenticio, tecnológico, aumento de medidas sancionatorias, todo un trabajo deseoso de volver a controlar el país y sus riquezas energéticas.

Una oposición desvergonzada, traicionera, no porque se me ocurra mencionarlo en mi indignación ante su conducta. Lo sostengo porque el propio Elliot Abrams deja al descubierto a esta caterva de opositores que actúan como sicarios al reconocer que “estamos retrasados con el pago de los salarios de la derecha en Venezuela”. De acuerdo con información revelada por el periódico británico Financial Times, Abrams confesó que el Gobierno de Donald Trump les paga a algunos sectores de la oposición venezolana, un secreto a voces sobre el dinero que recibe el grupo del autoproclamado Juan Guaidó, para desestabilizar el país con el propósito de derrocar al presidente Nicolás Maduro. Además sumemos a esta Europa desvergonzada, llamando a no reconocer los resultados en la nación sudamericana, con una conducta claramente desequilibrada, patética. ¿Cuál serála decisión final de esta Europa cada día más a la derecha? ¿seguirán sin reconocer a Maduro y ahora no lo harán con la asamblea nacional que salga electa”

Zapatero, quien actuó como observador en estas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre del 2020, solicitó a la Unión Europea, que cambie su postura sobre Venezuela y el gobierno presidido por Nicolás Maduro. “La diplomacia de la UE se basa en la solución pacífica de los conflictos, se basa en el respeto a los procedimientos, y deseo que la UE haga una reflexión después de estas elecciones, que evalúe lo que ha dado de sí la política de sanciones, especialmente la política del presidente Trump o la política de no reconocimiento”. En opinión de Zapatero, un no reconocimiento de los resultados “puede conducir al mayor absurdo que haya conocido la historia del derecho internacional. Porque, si no se reconoce a la Asamblea que hoy se elige y la Asamblea que había, ya no existe, porque cumplió su mandato, y si no se reconoce al presidente Maduro por la hipotética acusación de fraude de mayo de 2018 y el autoproclamado presidente Guaidó era presidente por una Asamblea que ya no existe y por tanto también termina ese hipotético reconocimiento”.

Mike Pompeo, secretario de estado norteamericano,¡¡ como no ¡!  ha catalogado de “fraude electoral” los comicios parlamentarios en Venezuela, señalando que “los resultados de dichas votaciones no reflejarán la voluntad del pueblo venezolano”.¿Pompeo diciendo esto? Pues sí, el funcionario que sigue avalando el no reconocimiento de la derrota de su jefe en las elecciones del 3 de noviembre afirma lo que en su propio país no es capaz de mostrar como una verdad. Un Pompeo que recibió rápida respuesta del canciller venezolano Jorge Arreaza “¡Habló un zombie! Aunque, según su jefe (Donald Trump) el fraude se cometió en las elecciones en Estados Unidos. Pompeo, asimile con calma y resignación la verdad: en Venezuela su fracaso es absoluto” Ojalá que muy pronto vuelva la diplomacia al Departamento de Estado y a la Casa Blanca”.

De las palabras de Zapatero y del proceso efectuado, de la respuesta clara dada por aquellos que viven en Venezuela y soportan esta política de máxima presión, es claro que se abre una nueva etapa en Venezuela, a pesar de aquellos que quieren seguir presionándola. Las sanciones no se correspondenen modo alguno al derecho internacional, hay que trabajar por generar el fin del bloqueo, el término de la política de máxima presión que se ejerce contra Venezuela. Y esa es una labor fundamental de toda Asamblea, cuyo objetivo debe ser el bienestar de su país, de su sociedad.

NOTAS

  • En diversos relatos sobre el origen de este máxima se señala que, en abril de 1633 Galileo Galilei compareció ante el tribunal de la Inquisición católica después de ser acusado de sostener públicamente la "opinión" de que la Tierra rotaba sobre su eje y daba vueltas alrededor del Sol.  La acusación a Galileo se había agravado después de que unos años antes la iglesia de Roma le había prohibido expresamente insistir en esta idea que contradecía las enseñanzas de los teólogos, los únicos interpretes autorizados de la Biblia.  Ese día fue obligado a leer ante el ente acusador un texto en el que abjuraba de sus "opiniones" y se comprometía a no repetirlas en público. Pero Galileo, católico devoto pero un científico y un empirista consumado sabía que los datos observacionales, algunos de ellos recabados por él mismo con su telescopio, así como sus propias elucubraciones teóricas sobre el movimiento (producto también de innumerables experimentos), no podían estar equivocados. Dice la anécdota apócrifa (que parece no paso de ser más que una "leyenda urbana" que surgió en los años posteriores a la muerte de Galileo) que al salir de la sala, aún después de ser condenado a cadena domiciliaria perpetua, y sin que lo oyeran sus verdugos, dijo entre dientes en su lengua materna "Eppur si muove" "y sin embargo se mueve."
  • Partidos políticos que participaron en las elecciones del 6 D en Venezuela.
  • Coalición Gran Polo Patriótico. Conformada por 9 partidos.

    Coalición Venezuela Unida. Primero Justicia. Junta Adhoc de Voluntad Popular. Venezuela Unida.

    Coalición Alianza Democrática. Avanzada progresista. Cambiemos. Esperanzas por el cambio. Juntas ad hoc de Copei y Acción Democrática.

    Alternativa Popular Revolucionaria. Partido Comunista de Venezuela. Izquierda Unida. Corriente Marxista Lucha de Clases. Partido Revolucionario del Trabajo. Red Autónoma de Comuneros. Compa y Somos Lina. Voces antimperialistas.

    Partidos independientes. Soluciones. Movimiento al Socialismo