2007 fue el año en que más publicidad ingresaron los diarios de papel y uno de los momentos -quizá el último- más álgidos de venta de ejemplares. Todo era vino y rosas para la prensa impresa que ese año ingresó 1.300 millones de euros solo por ventas de diarios y que registró una difusión de 1.540.613 ejemplares entre los seis grandes: El País, El Mundo, ABC, La Razón, El Periódico y La Vanguardia. Estos diarios representan más de un tercio de la difusión de todos los diarios de España.
Redacción
2007 fue el año en que más publicidad ingresaron los diarios de papel y uno de los momentos -quizá el último- más álgidos de venta de ejemplares. Todo era vino y rosas para la prensa impresa que ese año ingresó 1.300 millones de euros solo por ventas de diarios y que registró una difusión de 1.540.613 ejemplares entre los seis grandes: El País, El Mundo, ABC, La Razón, El Periódico y La Vanguardia. Estos diarios representan más de un tercio de la difusión de todos los diarios de España.
Doce años después y tras varias revoluciones digitales, los ingresos por venta de ejemplares en papel cayeron a los 540,8 millones de euros y la difusión de estas mismas cabeceras (suma de ejemplares vendidos en quioscos, suscripciones y venta en bloque) se ha reducido hasta las 451.148 copias, según las cifras de los propios diarios pendientes de certificar por la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD).
Es decir, en doce años los medios oficialistas del gran capital y al servicio de los intereses globalistas han perdido 760 millones de euros de venta de ejemplares anuales y más de 1,1 millones de copias de media diaria, un 70% menos. Dicho de otra manera, en septiembre de este año los seis diarios españoles de mayor tirada tuvieron una difusión similar a la que el diario El País registró individualmente hace doce años: 435.083 ejemplares.
Por cabeceras, en septiembre de este año -el último dato disponible- El País registró 109.805 ejemplares de difusión de media diaria. La diferencia con los datos de 2007 es de 326.000 ejemplares.
La Vanguardia es el segundo diario por difusión registrando 85.495 ejemplares de media diaria en septiembre, un retroceso del 11,6% respecto de igual mes del año anterior.
El Mundo cerró el mes de septiembre con una difusión de 78.091 ejemplares. Hace doce años el buque insignia de Unidad Editorial tenía 336.286 ejemplares. Una situación similar a la de ABC que cerró el primer mes del curso con 66.793 copias, un 13% menos que hace un año. Casi una cuarta parte de los 228,158 ejemplares de 2007.
La Razón cerró septiembre con 61.607 ejemplares, un desplome mensual del 34,3%. Hace doce años el diario de Planeta tenía una difusión de 153.024 copias. Por su parte, El Periódico se queda en 49.357 ejemplares y una caída del 10%. Esto es casi cuatro veces menos que las 174.000 copias de 2007.
El espejismo de la prensa digital
Evidentemente, la prensa oficialista intenta “justificar” su caída en ventas y credibilidad argumentando que por otro lado se ha crecido en la consulta de los periódicos por medios digitales. Ciertamente, es indudable que muchas personas intentan informarse por medio del smatphone, la Tablet o el ordenador… pero las cifras son inapelables: no existe tal milagro digital.
Según los últimos datos de Comscore indican que El Mundo registró 21,1 millones de usuarios únicos en septiembre; El País y La Vanguardia llegaron a los 19,8 millones, ABC a los 18,5 millones y El Periódico llegó a los 10,9 millones de usuarios únicos.
Pero la realidad que quieren esconder entre cifras optimistas a foto fija es que la audiencia en papel y digital de la prensa falsaria y prostibularia se ha desplomado en una horquilla del 30% al 60% como muestra el cuadro siguiente.
A esto, habría que añadir algún otro “pequeño dato”: Las tiradas están dopadas con anuncios institucionales, suscripciones por parte de ministerios, consejerías y ayuntamientos, suscripciones por RENFE o Iberia, etc… es decir, con dinero que se le saca a los españoles. Esto esconde las ventas reales, que son mucho menores que las tiradas controladas por OJD. Por ejemplo, tanto El País como La Vanguardia VENDEN diariamente menos de 20.000 ejemplares.
La pregunta inmediata es ¿quién sostiene todo ese aparato de propaganda y represión del Régimen? ¿Con qué intereses? ¡Y encima van de “prensa seria”!
Lo bueno… ya no dan miedo es sus intentos de “asesinato social” de aquellos que no se someten a sus “discursos dirigidos”.