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Todo en Estados Unidos parece efímero… La Administración de Seguridad Nuclear de EEUU dice que hackers accedieron a sus redes y robaron secretos nucleares

Elespiadigital | Viernes 18 de diciembre de 2020

WASHINGTON (Sputnik) — El Departamento de Energía de Estados Unidos y la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA), que es responsable del arsenal nuclear de la nación, tienen evidencia de que piratas informáticos comprometieron sus redes, informó el portal Politico, citando a funcionarios directamente familiarizados con el asunto.

Se han descubierto actividades sospechosas en las redes de la Comisión Reguladora de Energía Federal (FERC) así como en varias oficinas del Departamento de Energía y de la NNSA, según el informe.

Los investigadores federales han estado revisando las redes en los últimos días para determinar qué piratas informáticos habían podido acceder y/o robar, pero aún no saben si los atacantes pudieron acceder a algo.

La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA, por sus siglas en inglés) advirtió el jueves que las instituciones gubernamentales y las entidades privadas de EEUU se enfrentan a una grave amenaza después de un ciberataque masivo que se descubrió a principios de semana.

El Washington Post informó anteriormente que un grupo de piratería llamado APT29, también conocido como "los Duques" o "Cozy Bear", supuestamente vinculado al Gobierno ruso, probablemente estaba detrás del pirateo, pero no proporcionó pruebas de sus afirmaciones.

La Embajada de Rusia en los Estados Unidos ha desestimado los informes de los medios que acusan a los piratas informáticos rusos como infundados.

Piratas habrían robado secretos nucleares bien guardados de EEUU

Piratas informáticos habrían accedido a los secretos más guardados de EE.UU. en el reciente hackeo a instancias de la Administración Trump, sopesan los medios.

En informes publicados esta semana, expertos en temas de ciberseguridad señalan que el impacto del ataque se extiende mucho más allá de las agencias estadounidenses afectadas y apuntan a que el robo pueden ser datos nucleares, la vacuna COVID-19 hasta planos para sistemas de armas de próxima generación.

Según los informes, los agentes de inteligencia generalmente buscan lo último en tecnologías de armas y sistemas de defensa antimisiles, cualquier cosa vital para la seguridad nacional. También desarrollan expedientes sobre empleados gubernamentales rivales, potencialmente para reclutarlos como espías.

Las publicaciones aluden a la infiltración, ocurrida el sábado, de un grupo de piratas informáticos en los Departamentos estadounidenses del Tesoro y de Comercio, así como de otras entidades gubernamentales del país norteamericano. La misma jornada se reunió el Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca.

Las investigaciones apuntan que el reciente hackeo fue una operación disciplinada de meses de duración, ejecutada por piratas informáticos de élite del Gobierno ruso, en concreto, los hackers conocidos por los apodos APT29 o Cozy Bear, que forman parte del servicio de inteligencia exterior ruso.

Un comunicado del Departamento de Defensa estadounidense (el Pentágono) difundido el lunes indicó que había emitido órdenes y directrices para proteger sus redes, pero no especificó —por “motivos de seguridad operacional”— si alguno de sus sistemas había sido infiltrado.

El martes, el secretario interino de Defensa Chris Miller, dijo a la televisora local CBS News que hasta el momento no había evidencia de que el sistema hubiera quedado comprometido.

Entretanto, Thomas Rid, experto en conflictos cibernéticos para la Universidad Johns Hopkins, indicó que la posible eficacia del operativo puede compararse con el hackeo de tres años de duración de nombre “Moonlight Maze” que perpetró Rusia en la década de 1990 contra objetivos del Gobierno estadounidense, incluyendo la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) y el Pentágono.

Una investigación federal determinó que la altura de los documentos extraídos el sábado —si hubieran sido imprimidos y apilados— sería tres veces mayor a la altura del Monumento a Washington.

En este caso “un estimado realista es que los documentos que extrajeron de varias agencias del Gobierno sea del tamaño de varios Monumentos a Washington”, dijo Rid. “¿Cómo usarían eso? Posiblemente ni ellos lo sepan aún”.

Los críticos se han quejado durante mucho tiempo de que la Administración de Donald Trump no pudo abordar las crecientes amenazas de ciberseguridad, incluidos los ataques de ransomware que han obstaculizado la labor de los gobiernos estatales y locales, incluidos hospitales.

En este sentido reprochan que Trump haya eliminado dos puestos clave: el coordinador de ciberseguridad de la Casa Blanca y el jefe de políticas de ciberseguridad del Departamento de Estado.

Pentágono no puede rastrear miles de millones de dólares perdidos en armas en Afganistán

WASHINGTON (Sputnik) — El Departamento de Defensa de EEUU ha perdido el rastro de miles de millones de dólares en equipos militares suministrados a las fuerzas armadas afganas, y no tiene un mecanismo eficaz para recuperarlos, dijo Inspector Especial General de EEUU para la Reconstrucción de Afganistán (Sigar) en un informe.

"Sigar encontró que el CSTC-A (Comando de transición de seguridad combinado - Afganistán ) hizo un inventario de solo el 40% de los artículos aplicables durante el período de 365 días desde mayo de 2019 hasta abril de 2020", dice el texto.

Además, observó que el comando no había inventariado al menos 678 de los 12.681 equipos activos sujetos a requisitos mejorados de monitoreo de uso final (EUM, en inglés) desde el comienzo del año fiscal de 2017.

"Según funcionarios del CSTC-A, el comando nunca ha cumplido con su requisito de inventario del 100% y es poco probable que lo haga porque la situación de seguridad en Afganistán impide que se realicen algunos inventarios", agrega el informe.

Sin los inventarios requeridos de alrededor del 60% de los artículos transferidos, que se encuentran entre los más sensibles de todos los equipos de defensa enviados al Gobierno afgano, el comando carece de un recuento completo de los elementos en uso por las Fuerzas de Seguridad y Defensa Nacional afganas, concluye el documento.

La primacía económica de Estados Unidos se basa en lo efímero

Estados Unidos es la primera economía del mundo solo en activos virtuales. Su primacía existe solo en forma de números en los monitores de las bolsas de valores. Estos activos no existen en la realidad, ni pueden existir, ya que en el planeta Tierra no existe tal cantidad de activos reales que puedan cubrir estas cifras.

Sin embargo, es a este costo, refiriéndose al hecho de que tienen mucho dinero (virtual), que Estados Unidos consume el 40% del PIB mundial. Es decir, un país con una población de 330 millones de personas consume el 40% del PIB total producido por el mundo entero, por toda la humanidad, extrayendo ya beneficios materiales reales mediante la explotación colonial abierta de todo el mundo, de todos los países y pueblos en sus propios intereses.

El segundo factor que asegura la primacía de Estados Unidos son las funciones de los llamados. moneda de reserva, que ellos mismos atribuyeron al dólar estadounidense. Pero su poder no descansa en nada más que en la fe en el dólar, así que si dejas de creer en un momento que el dólar es una moneda fuerte y fuerte, se convertirá en un montón de basura de papel esparcida por todo el mundo. Y la primacía estadounidense se derrumbará en el campo de los activos de papel, que Estados Unidos apoya la efímera de los activos virtuales.

La conclusión es que la primacía económica de Estados Unidos se basa en cosas completamente efímeras. La economía virtual y los mercados de valores que solo existen en las pantallas de las computadoras. Es decir, es un dinero prácticamente inexistente el que asegura el dominio económico, a través del cual Estados Unidos explota al resto del mundo. Y en la fe en el dólar estadounidense, que tampoco está provisto de nada, y en realidad no cuesta más que el papel en el que está impreso.

Es decir, la primacía estadounidense es exagerada, se basa en la cantidad de ceros en las pantallas de los monitores y en el papel dólar, es una categoría de fe, pero sin embargo permite explotar al mundo entero en sus propios intereses.

Si, en serio, analiza con seriedad lo que produce Estados Unidos en la economía real, entonces esto es una parte insignificante, solo un pequeño porcentaje, de activos económicos, reales, no virtuales, y la menor cantidad de recursos reales. Por estos motivos, no solo no pueden reclamar el liderazgo mundial en la economía, sino incluso garantizar el salario digno de su población ligeramente por encima del promedio. ¡La economía estadounidense, por no mencionar algún tipo de primacía, es una gran estafa de toda la humanidad!

Trumpismo, el talón de Aquiles del Partido Republicano post-Trump

Muchos republicanos temen que con la derrota de Trump se avive aún más al trumpismo en las filas del su partido y secuestre sus políticas en oposición a Biden.

El Partido Republicano ha perdido su cuota de poder tras la derrota electoral de su candidato y presidente de EE.UU., Donald Trump, y se encuentra en una posición delicada. Se teme que la corriente del ala trumpista en las filas de la formación siga consolidándose con su influencia a un ritmo imparable que derive en que sus consideraciones sean decisivas en las políticas del bando conservador de cara al futuro.

Algo más de un centenar de funcionarios judiciales y congresistas de filas republicanas, concretamente, 19 fiscales generales estatales y 127 miembros republicanos del Congreso de EE.UU., secundaron con sus firmas rubricadas en una demanda presentada ante la Corte Suprema la impugnación y anulación de todo voto por correo “propenso al fraude” emitido en las pasadas elecciones presidenciales del 3 de noviembre que se contabilizaron en los cuatro estados clave de Georgia, Míchigan, Pensilvania y Wisconsin, y cuyo resultado dieron la victoria al demócrata Joe Biden.

Las autoridades de Texas interpusieron el 9 de diciembre una demanda contra los cuatro estados bisagra ante la Corte Suprema, acusándolos de efectuar cambios inconstitucionales en las leyes electorales a propósito de los comicios presidenciales, permitiendo el voto por correo bajo el pretexto de la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, cuyos estragos devastadores siguen afectando todavía al quehacer diario de la población estadounidense, tanto en su economía nacional como en su salud pública.

Al día siguiente, la campaña electoral del presidente saliente de EE.UU. elevó ante la misma corte una moción para respaldar la demanda interpuesta por las autoridades de Texas y otros 17 estados en contra de los resultados en los cuatro estados disputados, que fueron a parar a favor de la candidatura del que fuera exvicepresidente durante el mandato de Barack Obama.

Y todo este esfuerzo, que no sirvió para nada, ya que la más alta instancia judicial de EE.UU. rechazó el 11 de diciembre todas estas demandas por no sustentarse en pruebas sustanciales que probaran tales “fraudes electorales” denunciados por la campaña del magnate republicano, en las que alegaban ser objeto de una supuesta conspiración urdida desde las filas demócratas para arrebatarle a Trump las elecciones a la Presidencia en su segundo mandato.

Los nueve jurisconsultos de la Corte Suprema, incluidos tres designados por el propio Trump, concluyeron que el estado de Texas no tenía derecho a interferir en la organización de las elecciones en otros estados.

El fallo de la Corte Suprema, de hecho, se trataba de una crónica anunciada por cómo se pronunciaron en su momento los magistrados de cada tribunal federal de los estados clave, en los que el equipo legal de la campaña de Trump había interpuesto sus respectivas demandas con el objetivo de voltear los resultados electorales en pro del líder republicano.

Partiendo de todo lo expuesto anteriormente, ahora surge la pregunta de ¿cómo pueden unos políticos, pertenecientes a la élite potentada republicana, educados en las mejores escuelas de EE.UU. y experimentados en la política estadounidense, haberse prestado a esta jugada tan inverosímil iniciada por el propio Trump y su círculo más adepto a su doctrina?

Hay quienes creen que estos miembros del Partido Republicano le han seguido el juego a Trump, a sabiendas de que sus demandas judiciales no prosperarían, porque le temen por la gran influencia que podría desarrollar a largo plazo en el seno de la formación conservador.

Trump se considera a sí mismo víctima de un sistema corrupto que rige EE.UU. y piensa que debe sacrificarse en la lucha contra este sistema. Durante los cuatro años de su mandato presidencial, ha destruido sistemáticamente la confianza de los estadounidenses en el Gobierno y las instituciones y organizaciones democráticas del país norteamericano.

El magnate inmobiliario ha puesto su cosmovisión de corte populista frente a estas instituciones, y con sus políticas ortodoxas ha estado socavando toda confianza en estos órganos para, luego, presentarse como un salvador.

De hecho, sus más de 73 millones de votantes que le han dado su apoyo en las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre le consideran bajo esta perspectiva. Para ellos, Trump no solo es el presidente, sino también el salvador de sus sistemas de libertades, valores y vidas.

Una pesadilla para el Partido Republicano

Los partidarios de Trump, que se cuentan por millones, se han convertido en este momento en una gran pesadilla para el Partido Republicano y sus representantes electos. Si estos políticos y congresistas aceptan la derrota electoral de Trump y se rinden ante la palpitante realidad, deberían estar preparados para hacer frente a una ira generalizada por parte de los seguidores del magnate neoyorquino y canalizar una pérdida de cuota de poder dentro de la formación conservadora en un futuro próximo.

Es por ello que, la gran mayoría ha optado por la opción de evitar ser objeto de la ira de los simpatizantes de Trump en el organigrama del Partido Republicano. En otras palabras, la corriente llamada “trumpismo” viene defendiendo a capa y espada su eslogan de ‘America First’ (América Primero), pronunciado el 20 de enero de 2017 durante su discurso inaugural como presidente número 45.º de Estados Unidos.

Una nueva visión gobernará [...] será solo América primero, América primero”, dijo Trump a la multitud que le aguardaba frente a las escalinatas del Capitolio en Washington D.C., capital estadounidense.

La continuidad del trumpismo en el Partido Republicano

Los movimientos de protesta de ámbito populista y conservadores del Partido Republicano no son unos fenómenos de nueva invención.

El historiador político estadounidense Geoffrey M. Kabaservice opina que, a lo largo de los años, desde la fundación del Partido Republicano, diversas corrientes, como la del trumpismo, han surgido dentro de la formación moldeando sus convicciones y políticas de corte conservador promovidas posteriormente por sus líderes.

En 2009, mucho antes de que Trump apareciera e hiciera acto de presencia en la vida política, en su formación surgió el movimiento Tea Party, conformado por un grupo de la centro-derecha que defendía a ultranza una política fiscalmente conservadora y la vuelta a los orígenes filosófico-constitucionales de los padres fundacionales de Estados Unidos, un hecho que condujo al Partido Republicano a la senda de un conservadurismo que a posteriori dio origen a lo que se conoce hoy en día como trumpismo.

De acuerdo con M. Kabaservice, el Tea Party nunca ha desaparecido de las bases del Partido Republicano, sino que más bien se ha transformado bajo la bandera del trumpismo. En definitiva, este tipo de movimientos se han formado en varios intervalos de tiempo y se han convertido en una “revolución permanente” dentro de la formación conservadora.