La humanidad volvía a respirar con tranquilidad en la última década del siglo XX al llegar a su fin la guerra fría que enfrentó a la entonces Unión Soviética y EEUU, las dos mayores potencias de la época. El sosiego duró apenas tres décadas y el mundo está ahora ante una nueva carrera armamentista, protagonizada esta vez por las armas hipersónicas.
Carlos Chávez
Carlos Chávez
La humanidad volvía a respirar con tranquilidad en la última década del siglo XX al llegar a su fin la guerra fría que enfrentó a la entonces Unión Soviética y EEUU, las dos mayores potencias de la época. El sosiego duró apenas tres décadas y el mundo está ahora ante una nueva carrera armamentista, protagonizada esta vez por las armas hipersónicas.
Los nuevos sistemas armamentísticos pueden alcanzar una velocidad de más de 20 veces la del sonido y burlar las defensas existentes. A principios de este mes Estados Unidos y Australia anunciaron un nuevo proyecto denominado SCIFire para desarrollar juntos un arma hipersónica con un motor a reacción. Los australianos se jactaban de que en diez años tendrían sus misiles hipersónicos.
Vladímir Ermakov, responsable de la Cancillería rusa para el control de armas, concuerda que la nueva carrera armamentista ya está en marcha, pero matiza que algunos países tratan de intensificar esta competencia tecnológica con el argumento de la rivalidad de las grandes potencias. "Los estadounidenses claramente se propusieron conseguir ventajas militares unilaterales a toda costa siguiendo la ideología de (expresidente Ronald) Reagan de la paz a través de la fuerza", sostuvo.
En el mundo, además de los australianos hay una decena de países que buscan poseer armamento hipersónico, sin contar a las grandes potencias como Rusia, China y Estados Unidos.
A la vanguardia
Rusia lidera el desarrollo de las armas hipersónicas con el avanzado sistema Avangard, incorporado ya en su arsenal.
El Avangard es un complejo dotado de un misil balístico intercontinental y un planeador capaz de burlar las defensas antimisiles existentes y en desarrollo de cualquier adversario. A diferencia de las ojivas tradicionales, que siguen una trayectoria balística, Avangard planea en las capas densas de la atmósfera, a una altura de decenas de kilómetros, con una velocidad que supera más de 20 veces la del sonido.
El país europeo cuenta también con su misil hipersónico Kinzhal, que con un alcance de 2.000 kilómetros, desarrolla una velocidad diez veces superior a la del sonido y puede eludir todos los escudos antimisiles existentes. A esto se suma la versión naval denominada Tsirkon que se encuentra en la fase final de las pruebas.
Ermakov enfatizó que Moscú se vio obligado a desarrollar este tipo de armas para mantener la estabilidad estratégica después de que Washington se retirara unilateralmente del Tratado de Antimisiles Balísticos en junio de 2002, durante el Gobierno de George W. Bush.
En los último años, Estados Unidos está inyectando miles de millones de dólares a sus programas militares para alcanzar a Rusia. El diplomático atribuyó esa carrera vehemente a la humillación que Washington siente por verse superado.
"La campaña febril de Estados Unidos para obtener las armas hipersónicas fue provocada, aparentemente, por su orgullo herido, ya que la aparición de estos avanzados sistemas primero en Rusia le han quitado brillo a la imagen del liderazgo tecnológico estadounidense", subrayó.
De hecho, en esta demostración de músculo tecnológico, China también le lleva la delantera al país norteamericano. Pekín presentó su misil hipersónico DF-17 en un desfile militar en octubre de 2019.
Hace unos días el Gobierno estadounidense otorgaba un contrato a la compañía Northrop Grumman para desarrollar misiles hipersónicos que servirían de blancos para probar las defensas de los buques de la Armada. El proyectil volaría a casi 3.000 kilómetros por hora, una velocidad tres veces inferior a la que desarrollan los misiles rusos. El monto del contrato no ha trascendido.
En septiembre, el subsecretario de Defensa estadounidense, David Norquist, afirmaba que su país intensificaba su carrera contrarreloj para conseguir armas hipersónicas y planeaba más de 40 lanzamientos de prueba para 2024. Todo evidencia que Estados Unidos pisa el acelerador para alcanzar a sus grandes rivales geopolíticos.
La nueva era de las armas hipersónicas: ¿una pesadilla para Europa?
Las fundamentalmente nuevas armas hipersónicas podrían volverse una pesadilla para la seguridad de Europa, escribe el diario alemán Die Welt. Mientras tanto, Rusia, uno de los líderes del desarrollo de este tipo de armas, no teme que otros países, incluido EEUU, intenten superar el retraso porque cuenta con el sistema de defensa antiaérea S-500.
Según el medio, el reciente incidente en una base estadounidense en Alemania muestra que sus sistemas de defensa antiaérea se han vuelto obsoletos ante las novedosas armas hipersónicas.
El autor del artículo, Gerhard Hegmann, recordó que debido a un lanzamiento de entrenamiento de misiles intercontinentales desde un submarino ruso en el mar de Ojotsk, una alarma verdadera se activó en la base aérea estadounidense Ramstein en Alemania.
En su opinión, este caso demuestra que Estados Unidos no descarta un ataque con misiles a Europa y por lo tanto está siempre en alerta. Al mismo tiempo, reconoce que debido a la velocidad de las nuevas armas hipersónicas, existe el riesgo de no poder dar la alarma a tiempo.
"La llegada de las llamadas armas hipersónicas vuelve inútiles las cadenas de alerta y defensa antimisiles, y el tiempo para responder se reduce drásticamente", dice la publicación.
Los analistas sostienen que las armas hipersónicas podrían alterar el equilibrio entre las potencias nucleares y hacer fracasar las negociaciones de desarme.
De acuerdo con el diario, Rusia y China lideran el desarrollo de las armas hipersónicas y que Estados Unidos "está haciendo todo lo posible" para cubrir la brecha.
No obstante, a Rusia no le preocupa que EEUU desarrolle este tipo de armas porque el país cuenta con unas contramedidas eficaces: el sistema de misiles antiaéreos S-500 y un interceptor de misiles modernizado, señala el medio.
El submarino nuclear ruso Vladimir Monomakh realizó el primer lanzamiento de cuatro misiles balísticos Bulava a la vez el pasado 12 de diciembre. Los Bulava no son hipersónicos. Sin embargo, la revista estadounidense Popular Mechanics calificó aquel lanzamiento como "una vista previa del fin de la civilización".
Rusia, a su vez, ha reiterado en numerosas ocasiones que sus armas no amenazan a nadie y que todos los desarrollos en este campo tienen un carácter defensivo.