Redacción
La adquisición de cazas rusos convertiría el Ejército brasileño del Aire en uno de los más fuertes en el mundo.
Brasil elige cazas para su Fuerza Aérea
Brasil viene eligiendo un caza moderno desde hace muchos años, y las licitaciones F-X2 para la compra de treinta y seis cazas pesados no han concluido aun. En la lista corta quedaron tres aviones: el Rafale de la empresa francesa Dassault, el Boeing F/A-18E/F Super Hornet y el JAS-39 Gripen-NG de la sueca Saab. Las primeras licitaciones F-X fueron suspendidas en 2005 debido a la escasez de finanzas. También hoy, las razones económicas pesan sobre la toma de la decisión definitiva.
Rusia no entró en esa lista con su caza Su-35, y las causas de ello se ignoran. Paralelamente, la agencia rusa exportadora de armas Rosoboronexport, la Corporación Aeronáutica y los poderes públicos no pierden la esperanza de cerrar una transacción para el suministro de los Su-35 al país sudamericano.
Su-35 posee varias ventajas que lo convierten en un aparato ideal para Brasil, a saber: dos motores que proporcionan una gran autonomía de vuelo, lo que hace más fácil su explotación y aumenta la fiabilidad del caza en medio de escasos aeródromos y grandes espacios a cubrir, incluidos los marítimos.
Por las características del armamento y los equipos, tan sólo Super Hornet puede considerarse un digno rival del Su-35, siendo inferior al avión ruso por los parámetros técnicos como la autonomía de vuelo, velocidad y maniobrabilidad.
Pero, tomando en consideración el fomento de la propia industria aeronáutica brasileña y una aguda lucha competitiva, las meras ventajas técnicas no bastan para imponerse a los rivales que participan en la licitación F-X2.
Pero Rusia tiene para Brasil dos importantes ofertas adicionales: promover la coproducción, encomendándole al país sudamericano el ensamblaje de los Su-35 (y, tal vez, la producción de algunas piezas no muy importantes) y desarrollar conjuntamente el avión de quinta generación ?-50.
El atractivo de la quinta generación
El avión de quinta generación de la oficina Sukhoi existe en dos versiones. Un caza ruso por excelencia, denominado T-50, y otro avión cuyo nombre por el momento se desconoce que se desarrolla en el marco del programa ruso-indio FGFA (avión de combate de quinta generación) tomando como prototipo el T-50 y destinado para la Fuerza Aérea de India.
Brasil, cuya industria aeronáutica es más fuerte que la de India, hoy por hoy no tiene su propio programa de diseño de un caza moderno, mientras sus crecientes ambiciones políticas en el Atlántico Sur requieren de un correspondiente respaldo militar.
En el ámbito naval, Brasil ya ha definido sus prioridades, al proceder a diseñar submarino atómico. Por lo que al poderío aéreo se refiere, un caza de quinta generación será capaz de elevar notablemente la disponibilidad operacional de la Fuerza Aérea de Brasil, siendo el T-50 la opción más aceptable, tanto en el aspecto político como económico.
Como se sabe, la exportación del más potente caza estadounidense de quinta generación F-22 Raptor está prohibida, mientras que el F-35 tiene características inferiores tanto a las del F-22, como a las del caza análogo ruso ?-50.
A diferencia de Rusia, EEUU no expresa ninguna intención de promover una coproducción del nuevo avión junto con Brasil.