Redacción
También, la salida de Sali Beresha, considerado pronorteamerican o, del puesto de primer ministro. Sali Berisha desempeñó un papel bastante importante en la suavización de la postura de Bruselas. Además, no es un secreto que en las filas de la UE no hay adversarios convencidos de Albania, como Francia y Alemania en el caso de Turquía.
De todos modos, los expertos hacen ver la falta de consecuencia de la política de la UE respecto a Albania. Zijad Bezirovic, politólogo del Instituto Internacional de Estudios sobre Oriente Medio y los Balcanes, en Liubliana, Eslovenia, dice:
–La política de la UE en general es bastante inconsecuente, sobre todo cuando se trata de la ulterior expansión. Por ejemplo, en el caso de Rumania y Bulgaria en Bruselas se hacía la vista gorda a que estos países por muchos criterios no correspondían a los estándares europeos. Pero fueron admitidos por consideraciones geopolíticas.
Albania, por supuesto, no ha cumplido muchas condiciones de la UE, tiene serios problemas políticos internos. Pero la población de este país es de tres millones de personas, y pese a que es un estado pobre, no será un lastro económico para la UE con quinientos millones de habitantes. Para que Tirana no se inmiscuya en los quehaceres de los vecinos, se la debe disciplinar con la integración euroatlántica.
La “descongelación” por la Comisión Europea de las conversaciones sobre la admisión de Turquía en la UE es un interesante compromiso geopolítico de una escala regional más amplia. Uno de sus objetivos es impedir el sucesivo distanciamiento de Ankara de los ideales del euroatlantismo, sobre todo en el contexto de la inestabilidad en Cercano Oriente, en particular en torno a Siria. Por un lado el informe exhorta al Consejo de la UE a “reabrir las conversaciones congeladas sobre el ingreso de Turquía en la UE” y por el otro presenta a las autoridades de Ankara nuevas y serias exigencias. Además, muchos en Europa recelan una actividad geopolítica exagerada de Ankara en Europa suroriental y en los Balcanes, que se siente ya hoy. Se conocen las elocuentes declaraciones del canciller turco Ahmet Davutoglu, emitidas ya en 2010. En respuesta a las observaciones de diplomáticos occidentales en los Balcanes que los turcos vuelven a bajar como en un paracaídas al escenario político regional, este declaró: ”Llegamo s hace muchos siglos allí en caballos. Y si se necesita, mañana llegaremos otra vez”. En todo caso, la integración europea de Albania y Turquía es poco probable que pueda ser considerada plena sin la adhesión de ambos países a la unión monetaria del euro. Boris Rubtsov, profesor de la Academia Financiera de Rusia dice:
–La cuestión de cuándo tenga lugar la ampliación de la zona euro, por cierto, no es de actualidad en el momento dado. En todo caso, una serie de países de Europa Oriental no expresa deseo de entrar en la zona de divisa única en la etapa dada.
Por el momento los expertos coinciden en la opinión de que la ampliación de la UE no “amenaza” en el próximo decenio.
En la eurozona afloran nuevos problemas
Los pronósticos más actuales al día de hoy respecto al desarrollo de la eurozona se exponen en el informe del FMI publicado el 16 de octubre. Los expertos analizaron el curso de las reformas estructurales en los países de la zona euro en el marco del proceso de “consolidación presupuestaria”. Las dos conclusiones principales no infunden optimismo.
En primer lugar, los analistas del FMI constataron que la diferencia entre el llamado corazón de la zona euro, personificado por los países más desarrollados y encabezados por Alemania, y la “periferia problemática” es ahora es mucho más profunda de lo que se parece a muchos. En segundo lugar, en los próximos años no se puede hablar de un cambio radical de la situación. Durante varios años, posiblemente, se logra tornar las economías de los “países problemáticos”, a su nivel de pre-crisis. Y tan solo en caso de que dichos estados sigan cumpliendo estrictamente las reformas estructurales más duras. En esto, los expertos del FMI de hecho reconocieron que a diversas naciones de la zona euro se les presentan diferentes exigencias: para la periferia son “dos veces más rígidas”, hablando sin eufemismos.
No obstante, incluso las drásticas medidas contra los países problemáticos no ayudan a rectificar la situación. En todo caso, respecto a Grecia, por ejemplo, los expertos de la UE y del FMI volvieron a hablar de la necesidad de una condonación considerable de sus deudas. Y esto, a su vez, puede sentar un nuevo y peligroso precedente, señaló a nuestra emisora el experto de la compañía de inversión Grandis Capital, Denis Barabánov:
–No está excluido que el año que viene los problemas puedan acentuarse y esto se refiere en primer lugar a España e Italia. A otros países, lisa y llanamente, les puede gustar tal método. Pues pueden preocuparse poco de la reducción del déficit presupuestario, sino que lograr la quita y así debilitar el fardo deudal.
La UE tiene a su disposición un mecanismo anticrisis más, llamado a ayudar a la periferia problemática: el Mecanismo Europeo de Estabilidad. Pero en este caso emerge otro problema: la necesidad de aumentar sustancialmente su cantidad inicial, calculada en medio billón de euros. Porque justo estos medios pueden jugar un papel decisivo en la superación de la crisis de la zona euro, observó en charla con nuestra radio Evgueni Nadorshin, economista jefe de la compañía AFK Sistema:
–Justo sus recursos se emplearán para dar solución a los problemas esenciales de la zona euro, que hoy se discuten animadamente. Me refiero a la salvación de unos y otros estados soberanos de sus problemas del endeudamiento. Amén de esto, es posible la recapitalización del sector bancario.
La solución de los problemas financieros europeos se ve dificultada objetivamente por otra circunstancia: la estrecha dependencia del continente de los procesos que transcurren fuera de sus límites. Un ejemplo elocuente es la inestabilidad de las últimas semanas, relacionada con las divergencias presupuestarias en EEUU. E incluso cierto compromiso encontrado en Washington no les promete la tan esperada estabilidad a los mercados mundiales, incluidos los europeos. De suerte que la lucha contra la crisis financiera en Europa sigue en pie, al igual que la propia crisis.