Cuando casi todos los puentes están rotos entre Madrid y Rabat, un ejercicio coordinado por Estados Unidos y Ucrania reúne de nuevo a militares españoles y marroquíes, que trabajan de forma conjunta en el Mar Negro.
Los países organizadores hablan de “mejorar la interoperabilidad” y la “colaboración” entre las fuerzas armadas desplegadas, así como “fortalecer la seguridad marítima y la paz” en la región. Movimientos que despiertan recelos de Rusia: uno de sus portavoces oficiales de Defensa advirtió que “vigilarán atentamente” el transcurso de las maniobras en un área sobre la que extienden su poder de influencia.
El ejercicio se conoce con el nombre de Sea Breeze. Washington y Kiev, con el apoyo de la OTAN, despliegan a sus efectivos tanto en Ucrania como en el Mar Negro. Son unas de las maniobras de mayor envergadura que se celebran en la región, reuniendo a cerca de 5.000 efectivos, 32 buques militares y una cuarentena de aeronaves procedentes de 32. La Alianza Atlántica destaca la relevancia del ejercicio como una forma de disuasión frente a Rusia, es decir, una burda provocación contra Moscú.
El despliegue cuenta con un ingrediente relevante para España. Será la primera vez en la que trabaje de forma conjunta con Marruecos -que se estrena en estas maniobras- desde la entrada masiva de miles de personas en Ceuta por vías irregulares y la grave fractura que ha distanciado a Madrid y Rabat. Un gesto importante en términos diplomáticos, habida cuenta que las relaciones bilaterales están gravemente erosionadas y que no impera el optimismo en su restitución en un corto periodo de tiempo. La cooperación en términos militares y de seguridad, aunque sea en términos como los que brinda el Sea Breeze, suponen la última línea roja a traspasar.
De acuerdo a fuentes militares consultadas por Vozpópuli, España participará en el ejercicio con el buque de acción marítima Rayo, de la Armada. Su dotación partió el pasado 25 de junio desde Cartagena para incorporarse en la agrupación permanente contraminas que la OTAN mantiene en el Mediterráneo, en una misión que se prolongará durante seis meses: “También participarán en distintos ejercicios y actividades multinacionales para mejorar su adiestramiento e interoperabilidad”, anunciaba entonces el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).
Entre esas actividades multinacionales está el Sea Breeze, que se desarrolla entre el 28 de junio y el 10 de julio en la región del Mar Negro: “[El ejercicio] se centrará en múltiples áreas de guerra, incluida la guerra anfibia, las maniobras terrestres, las operaciones de buceo, las operaciones de interdicción marítima, la defensa aérea, la integración de operaciones especiales, la guerra antisubmarina, y operaciones de búsqueda y salvamento”, anunció la Sexta Flota de los Estados Unidos, participante en las maniobras.
Además de los ya citados Estados Unidos, Ucrania, España y Marruecos, el ejercicio reúne a efectivos procedentes de Albania, Australia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, Egipto, Estonia, Francia, Georgia, Grecia, Israel, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Moldavia, Noruega, Pakistán, Polonia, Rumanía, Senegal, Corea del Sur, Suecia, Túnez, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido. “SB21 [Sea Breeze 21] brinda la oportunidad para que el personal de los países participantes participe en una capacitación marítima realista para generar experiencia y trabajo en equipo y fortalecer nuestra interoperabilidad mientras trabajamos hacia objetivos mutuos”, incide la Sexta Flota estadounidense. Y como no hay mares en el mundo, se van delante de las narices de Rusia a hacer sus “entrenamientos”.
Para España supone la cuarta participación en el ejercicio, tras haber incorporado sus fuerzas en 2014, 2016 y 2020. Para Marruecos, la primera. Washington y Rabat atraviesan un buen momento en sus relaciones, después de que el primero reconociese la soberanía del segundo sobre el Sáhara. Ambas partes escenificaron su buena sintonía militar en el African Lion, otro gran ejercicio que se desarrolló en buena medida en el reino alauí, coincidiendo con el auge de la crisis diplomática entre España y Marruecos.
Mientras tanto, una carta entre generales critica a Robles por la disolución de la Brigada de Sanidad
Entre los generales médicos y altos mandos de la Sanidad militar está circulando una carta, a la que ha tenido acceso Vozpópuli, en la que se critica la decisión del Ministerio de Defensa que dirige Margarita Robles de disolver la brigada encargada de luchar contra el coronavirus o la tormenta 'Filomena'. Y todo en medio de una pandemia…
Defensa excluyó en abril esta Brigada de Sanidad (BRISAN) de la nueva estructura del Ejército de Tierra. Se sustituyó por una agrupación dentro de la Brigada Logística, que se activará formalmente el primero de julio.
El último acto de la BRISAN fue el pasado 25 de junio, día de la Virgen del Perpetuo Socorro, y en las invitaciones se indicaba que el encuentro era para conmemorar la efeméride de la patrona de la Sanidad militar. A raíz de ello, un alto mando redactó un escrito sobre la disolución de la BRISAN, en el que se critica implícitamente a Robles por este hecho.
"Hoy y como colofón de una decisión, desde mi punto de vista, de las más injustificadas, anacrónicas e irresponsables que me ha tocado vivir, se 'celebra' el Acto de Disolución de la Brigada de Sanidad", se indica en el texto sin firmar.
"El personal que participa en la 'celebración' tiene la tremenda suerte de que se realiza bajo medidas COVID y llevan la cara tapada por la mascarilla. Así, en unos se evitará que sus lágrimas manchen el suelo y en otros, ocultará la cara de vergüenza que deben tener por verse obligados a participar en ese acto, en el cual se escenifica como darse un 'tiro en el pie' y se justifica diciendo que se hace para correr más", apunta el autor de la misiva.
"Poco ganará la operatividad y la capacidad de combate de nuestro Ejército con esta decisión, más bien será lo contrario", augura el alto mando. "Solo se ha derribado sin construir. Se han perdiendo capacidades, que no había muchas y en el peor momento; se han adoptado postulados anacrónicos que ya habían demostrado su fracaso y se asume una organización obsoleta y contraria a la de los ejércitos de nuestro entorno que diferencian perfectamente entre Logística (abastecimiento, mantenimiento y transporte) y Sanidad", prosigue.
A juicio del autor de la carta, "no es la hora de llorar por lo que no se ha defendido". En este sentido, "si ayer fue el día de pelear, hoy es el día de morir, mañana será el de esperar la pronta, necesaria e imprescindible resurrección, que con nombre de Brigada u otro, no tiene más remedio que producirse".
Tras la disolución de la BRISAN, el Ejército necesita un apoyo sanitario "potente, bien dimensionado, eficaz y de calidad", en opinión del militar de alta graduación. "En otro caso, se comprometerá gravemente la misión, defender a España, poniendo en grave peligro la capacidad de combate. Esa resurrección, que espero que se produzca pronto, será cuando nuevas 'cabezas' y nuevos responsables asuman los destinos y la responsabilidad de nuestro Ejército, pues si se persiste en un error de manera contumaz, este se convierte en un desastre", apunta sobre una posible sustitución de Robles al frente de Defensa cuando se produzca la próxima remodelación de Gobierno.
En las últimas semanas, Robles y su subsecretaria en Defensa, Amparo Valcarce, están concatenando polémicas dentro de los Cuerpos Comunes. Por ejemplo, el general de brigada médico José María Delgado Pérez, actual jefe de Sanidad dentro del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), envió en mayo un escrito a Robles en el que cuestionó la idoneidad del nuevo jefe provisional de la Inspección General de la Sanidad Militar (IGESAN), el general de brigada farmacéutico Juan José Sánchez Ramos.
La decisión de Robles el pasado 20 de abril de cesar al anterior jefe de la Sanidad Militar, el general de división médico Antonio Ramón Conde Ortiz, provocó entonces un terremoto dentro de este órgano de los Cuerpos Comunes ya que, por primera vez, se colocó a un farmacéutico al frente de la IGESAN aunque fue "en comisión de servicios", es decir de forma temporal. Una situación muy similar a la que se ha vivido en la Subdirección General de Servicios Económicos y Pagadurías con el cese de Pérez-Íñigo.
Aquel relevo en la IGESAN llevó al general Delgado a quejarse por escrito a la cúpula de Defensa después de que la asesoría jurídica del Ministerio validase dicho nombramiento. Vozpópuli no pudo averiguar si la carta se remitió a Valcarce o a la propia ministra Robles.
Además, Conde Ortiz se negó en abril a destituir al general de brigada Julio Francisco Pérez Mochales tras una orden de Valcarce por la polémica vacunación en el cuartel general de la Armada, según reveló este periódico.
Tras ello, el hospital militar 'Gómez Ulla' inició a mediados de junio la vacunación de 650 deportistas extranjeros y periodistas españoles que irán a competir y cubrir informativamente los Juegos Olímpicos de Tokio en medio de quejas internas por este trabajo ordenado por Valcarce.
Fuentes militares subrayaron entonces que el 'Gómez Ulla' debería encargarse de vacunar al personal sanitario o militar de las Fuerzas Armadas, pero no a civiles que forman parte de "entidades privadas", caso de la Selección española de fútbol o el Comité Olímpico Español (COE). El dispositivo enviado a Las Rozas para vacunar a la 'Roja' ya provocó malestar en el centro hospitalario.
Recurso contra Robles
El último 'frente' para Robles se ha abierto este mes de junio. El general de división de Intendencia, Joaquín Pérez-Íñigo, ha enviado un recurso a la ministra de Defensa para que reconsidere su cese que firmó el pasado 7 de mayo como subdirector general de Servicios Económicos y Pagadurías.
Pérez-Íñigo entregó este recurso de reposición, y no el de alzada, porque fue la propia ministra la que firmó su destitución cuando debería haber sido la subsecretaria de Defensa, Amparo Valcarce, su superiora jerárquica. De ahí que con Robles se agote la vía de reclamación dentro del Ministerio antes de interponer una demanda contencioso-administrativa, previsiblemente en la Audiencia Nacional, contra la propia Robles.
El recurso de este general de división en activo es completamente inusual y no hay muchos precedentes en las últimas décadas entre oficiales de alta graduación. El caso más conocido durante el mandato de Robles ha sido el del vicealmirante Alfonso Gómez Fernández de Córdoba.
Este alto mando consiguió en 2019 que el Tribunal Supremo anulase su pase forzoso a la reserva y revirtiese su cese como subdirector de Reclutamiento y Orientación Laboral, encargado de las oposiciones militares. Fernández de Córdoba dependía también orgánicamente de Valcarce, por aquel entonces directora general Reclutamiento y Enseñanza Militar.
Fuente: Vozpopuli
Análisis: Un mar pintado de negro OTAN
Pepe Escobar
Bienvenidos al último espectáculo de la OTAN: Sea Breeze comienza hoy y continúa hasta el 23 de julio. Los coanfitriones son la Sexta Flota de Estados Unidos y la Armada de Ucrania. El protagonista principal es el Grupo Marítimo Permanente 2 de la OTAN.
El espectáculo, en el lenguaje de la OTAN, es solo una muestra inocente de “fortalecer la disuasión y la defensa”. El giro de la OTAN nos dice que el ejercicio está “creciendo en popularidad” y ahora cuenta con más de 30 naciones “de seis continentes” que despliegan 5,000 tropas, 32 barcos, 40 aviones y “18 equipos de operaciones especiales y buceo”. Todos comprometidos a implementar y mejorar ese concepto mágico de la OTAN: “interoperabilidad”.
Ahora despejemos la niebla y vayamos al meollo del asunto. La OTAN proyecta la impresión de que se está apoderando de tramos seleccionados del Mar Negro en nombre de la "paz". Los artículos de fe supremos de la OTAN, reiterados en su última cumbre, son la “anexión ilegal de Crimea por parte de Rusia” y el “apoyo a la soberanía de Ucrania”. Así, para la OTAN, Rusia es un enemigo de la "paz". Todo lo demás es niebla de guerra híbrida.
La OTAN no sólo “no reconoce ni reconocerá la anexión ilegal e ilegítima de Crimea por parte de Rusia”, sino que también denuncia su “ocupación temporal”. Kiev y prácticamente toda la UE recitan este guión, redactado en Washington.
La OTAN se autoproclama comprometida con la “unidad transatlántica”. La geografía nos dice que el Mar Negro no se encuentra en el Atlántico. Pero eso no es un impedimento para la buena voluntad de la OTAN, que según los registros convirtió a Libia, en el norte de África, en un páramo dirigido por milicias. En cuanto a la intersección de Asia Central y del Sur, el trasero colectivo de la OTAN fue pateado sin ceremonias por un grupo de pashtunes andrajosos con Kalashnikov falsificados.
Conoce a los 9 de Bucarest
La Casa Blanca define a sus aliados del flanco este de la OTAN como los 9 de Bucarest.
El Bucarest 9 incluye a los miembros del Visegrad Four (República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia); el trío báltico (Estonia, Letonia y Lituania); y dos vecinos del Mar Negro (Bulgaria y Rumanía). Ucrania no, al menos no todavía.
Cuando la Casa Blanca se refiere a "fortalecer las relaciones transatlánticas", esto significa sobre todo "una cooperación más estrecha con nuestros nueve aliados en Europa Central y las regiones del Báltico y el Mar Negro en toda la gama de desafíos". Traducción: "gama completa de desafíos" significa Rusia.
Así que bienvenido al regreso, con estilo, del Intermarium, los que están "entre los mares", principalmente el Báltico y el Negro, con el Adriático como espectáculo paralelo.
Después de la Primera Guerra Mundial, el impulso de lo que posiblemente se convertiría en una entente geopolítica incluyó a los tres países bálticos, Yugoslavia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Bielorrusia y Ucrania. Ese brebaje se hizo en Polonia.
Ahora, bajo la hegemonía y su brazo armado de la OTAN, se está impulsando un intermarium renovado del Báltico al Mar Negro como el nuevo Telón de Acero de la Guerra Fría 2.0 contra Rusia. Es por eso que la incorporación definitiva de Ucrania a la OTAN es tan importante para Washington, ya que solidificaría el intermarium para siempre.
Double O Seven hace de Monty Python
La precuela de Sea Breeze tuvo lugar la semana pasada, a través de un truco ridículo de Britannia Rules The Waves representado como un boceto de Monty Python, pero con matices potencialmente explosivos.
Imagínese esperar en una parada de autobús en algún lugar de Kent y encontrar un paquete empapado (casi 50 páginas) de documentos secretos en un contenedor de basura que detalla las elaboraciones del Ministerio de Defensa sobre el despliegue explícitamente provocativo del destructor Defender frente a Sebastopol, en la costa de Crimea.
Incluso un periodista de la BBC incrustado en el destructor rompió el relato oficial de Londres de que se trataba de un mero "pasaje inocente". Además, las armas del Defensor estaban completamente cargadas, ya que avanzaban dos millas náuticas dentro de las aguas rusas. Moscú lanzó un video que documenta el truco.
Se pone mejor. El paquete empapado encontrado en Kent reveló no solo discusiones sobre la posible reacción rusa al "pasaje inocente", sino también digresiones sobre los británicos, "alentados" por los estadounidenses, que dejaron a los comandos en Afganistán después de que las tropas se retiren el próximo 11 de septiembre.
Eso calificaría como evidencia adicional de que el combo anglo-estadounidense-OTAN realmente no “dejará” Afganistán.
Un presunto "ciudadano" se puso en contacto con la BBC cuando encontró inocentemente los materiales geopolíticamente radiactivos. Nadie sabe si fue una filtración, una trampa o un error tonto. Si el "ciudadano" fuera un verdadero denunciante, habría seguido el camino de Wikileaks, no de la BBC.
El "paso inocente" ocurrió sólo horas después de que Londres firmara un acuerdo con Kiev para la "mejora de las capacidades navales de Ucrania".
En el frente de la reacción rusa, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zakharova, lo resumió todo: “Londres ha demostrado otra acción de provocación seguida de un montón de mentiras para encubrirla. Los agentes 007 ya no son lo que solían ser ".
Mientras tanto, en el frente del Mediterráneo, que la OTAN considera su Mare Nostrum, dos cazas rusos Mig-31k, capaces de transportar misiles hipersónicos Khinzal, fueron reasignados la semana pasada a Siria. El alcance de Khinzal abarca todo el Mediterráneo, tanto al oeste como al este.
En todo el Sur Global, la promoción de la “paz global” de la OTAN en el puerto de Odessa, en el Mar Negro, seguramente evocará recuerdos de Libia y Afganistán. Austin Powers,