Opinión

Cuentos de OCCIDENTE: “los buenos y los malos”

Elespiadigital | Lunes 06 de junio de 2022

Desde el inicio de la Operación Especial que lleva adelante la Federación Rusa en estos momentos en territorio Ucraniano, los medios de occidente han definido al mismo como un enfrentamiento entre dos Estados “post soviéticos”, gobernados desde entonces por dos oligarquías de burócratas rivales que se hicieron con el Poder; pero que con el correr de los últimos 30 años han evolucionado de distintas maneras

Eduardo Mestre

 



Eduardo Mestre

Desde el inicio de la Operación Especial que lleva adelante la Federación Rusa en estos momentos en territorio Ucraniano, los medios de occidente han definido al mismo como un enfrentamiento entre dos Estados “post soviéticos”, gobernados desde entonces por dos oligarquías de burócratas rivales que se hicieron con el Poder; pero que con el correr de los últimos 30 años han evolucionado de distintas maneras

Los oligarcas rusos cuya máxima expresión es el soberbio e impredecible Putin, tomaron un curso regresivo y MALO tratando de revivir el militarismo expansivo del “Imperio Zarista” y, apoyados por el Patriarca ortodoxo de Moscú, revivieron el nacionalismo ruso de la Madre Patria; mientras que por otro lado los oligarcas ucranianos, cuya máxima expresión es el pobre y sufrido comediante Zelensky, tomaron un curso progresista y BUENO, orientado a integrarse al “Occidente democrático civilizado y razonable”

Sin dudas, esta “interpretación” es una versión hipócrita y cínica de última hora, dado que durante estos últimas tres décadas, esos occidentales han hecho grandes negocios con aquellos a quienes ahora denostan; pero ahora, antes los acontecimientos militares que se están sucediendo aceleradamente, necesitan elucubrar “teorías” que les permita salir indemnes y sin culpas. Occidente sabe el monstruo que ha creado en Ucrania, y para evadir su responsabilidad nada mejor que “el cuento del bueno y del malo”

Esta Guerra, como una expresión más de la profunda crisis en la que se debate el capitalismo global actual, es la continuación de la otras “guerras periféricas” como las de Yugoslavia y Kosovo (1999) Afganistán (2001) Siria y Libia (2011) además otros conflictos menores como por ejemplo el de  Colombia –socio regional de EEUU- con Venezuela a partir de 2017, Yemen, más otros conflictos en África que la televisión no nos muestra y, que han sido desarrolladas por el eje EEUU- OTAN  siendo este último el triste e indigno brazo armado del Hegemón que dirige el Sistema Global de Imperialismo neoliberal actual, en su enfrentamiento permanente de todo tipo ( no solo militar, sino cultural,  social, etc) contra todo aquel que tenga el atrevimiento de cuestionar la democracia liberal capitalista, y su religión del mercado, en definitiva, barrer de la faz de la tierra todo vestigio de independencia ante tal  Hegemonía.

Es entendible y hasta esperable que ante el atroz lavado de cerebro al que son sometidas las masas en Estados unidos y Europa, esta “teoría del bueno y  del malo” sea tomada en serio,  después  de todo esto no es una nueva estrategia, ya a fines de los 70 nos decían  que Saddam Hussein  era “el bueno” contra el Malvado Irán, y en los 80, en “Rambo III” occidente se emocionaba con esos  “luchadores por la libertad” de Afganistán….los talibanes!! Se acuerdan cuando los Talibanes eran los buenos? Bien….años después, Saddam Hussein era colgado por los mismos que ante lo apoyaron, al igual que Osama Bin Laden, a quien desaparecieron…...solo supimos que ya no era más “el bueno”.

Lo que sí  es verdaderamente triste, es ver como por un lado, sectores que se autodenominan nacionalistas, terminan coincidiendo con  los “analistas” liberales como  así también con  partidarios de cierta Izquierda progresista con relación a Putin y a la guerra en Ucrania, quienes al parecer han tomado acríticamente la versión occidental de los buenos y los malos.

Pero por suerte no todos estamos bajo la Hipnosis del Hegemon: esta Versión debe ser contrastada por una mirada objetiva y crítica alejada del eurocentrismo rusófobo.

En contra de la avalancha mediática occidental se están abriendo espacios en Latinoamérica y el Caribe, pueblos que vienen sufriendo desde hace 200 años, directa y brutalmente todas las barbaridades y atrocidades militares que el Hegemón Imperialista anglosajón primero inglés y luego estadounidense les han impuesto en propio beneficio del capitalismo estadounidense, sumiendo a todos esos Pueblos explotados en el círculo-vicioso-sin-fin-del-subdesarrollo.

También es absurdo decir que la Rusia actual sea una prolongación de la URSS. El mundo ha vivido procesos de descolonización, guerras coloniales, golpes de Estado, Guerras contrainsurgentes experimentales, Guerras Híbridas y de última generación. Guerras de saqueo. Guerras mediáticas de alienación. Guerra de las Malvinas, etc.; es decir conoce todo el abanico social con que cuenta el Imperialismo para sojuzgar, saquear y explotar pueblos y continentes enteros en su propio beneficio.

Y por si fuera poco, vivimos desde hace años y en carne propia la terrible multi-crisis económica, civilizatoria. Crisis en la que se debate todo el Sistema Global del Imperialismo neoliberal actual, como para ser tan inocentes y creer el cuento ficticio de que lo que está pasando es una guerra entre buenos y malos.

No parece haber entonces interés en hacer o sentar las bases de un análisis serio, o en ni siquiera tratar de entender las motivaciones que han llevado a Rusia a tomar la determinación que ha tomado, incluso cuando Rusia ha avisado desde hace años acerca de que la OTAN de a poco avanzaba sobre sus fronteras. Y no solo Rusia….recordemos este discurso:

Por ello, muchos aquí en Latinoamérica creemos de que tras el desenlace en Ucrania, el Sistema Global del Imperialismo habrá sufrido un golpe muy serio en la economía y en lo supra estructural, como parece ya se empieza a notar, que presagia un Nuevo Orden Multipolar Universal en nacimiento, donde ya no todo pase por un solo actor imponiendo sus caprichos y demonizando a quienes no se someten a ellos y  en nuestra región esto podría ser la puerta hacia una mayor interacción  entre el bloque euroasiático y el bloque latinoamericano, y  en el caso puntual de  Sudamérica,  esto podría traer grandes beneficios desde lo económico, científico y cultural.