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El canciller del gobierno de ocupación en Alemania, S?holz dice que la adhesión de Serbia a la UE es imposible sin el reconocimiento de Kosovo

Elespiadigital | Domingo 12 de junio de 2022

Serbia y Kosovo deben reconocerse en un acuerdo mutuo para poder ser parte de la Unión Europea, ha afirmado el canciller alemán, Olaf Scholz, quien también indicó a Belgrado que renuncie a sus inclinaciones prorrusas a favor del bloque.

"Cualquiera que se convierta en miembro de la Unión Europea debe aceptar todo el régimen asociado con ella para sí mismo", declaró el canciller en una rueda de prensa durante su visita a Kosovo.

Explicó que esto también implica a la política común que el bloque comunitario mantiene hacia otros países, incluido el "régimen de sanciones que la Unión Europea ha decidido".

"Te lo llevas contigo cuando te unes ... Por este motivo, nadie que esté en un proceso de adhesión debería hacerse ilusiones al respecto. Es importante saber que el camino a Europa es el camino a Europa", acentuó.

Kosovo autoproclamó su independencia de Serbia en 2008, una década después del conflicto militar entre la mayoría albanesa de la región y las fuerzas serbias, que terminó con bombardeos por la OTAN contra los serbios durante 78 días.

El proceso de normalización de relaciones mediado por la UE lleva ya más de una década, pero no ha tenido mucho éxito y las tensiones se mantienen entre las dos partes.

"Solución política sostenible y comprensiva"

La independencia de Kosovo ha sido reconocida por más de la mitad de los Estados miembros de la ONU, incluida la mayoría de las naciones occidentales. En el otro extremo se encuentra la propia Serbia, así como Rusia, China y decenas de otros países.

Al respecto, Scholz, que se encuentra en una gira por los Balcanes occidentales, instó a Belgrado y Prsitina a aportar a la estabilidad regional mediante una "solución política sostenible y comprensiva".

"Es inconcebible que dos países que no se reconocen entre sí se conviertan en miembros de la UE. Hoy pido una vez más a ambas partes un compromiso claro con este diálogo", dijo Scholz. "Todos tienen que acercarse unos a otros, por difícil que sea a veces".

Serbia es candidato oficial a la membresía de la UE desde 2012 y actualmente está en una etapa de negociaciones antes de su incorporación.

Por su parte, Kosovo se encuentra en una fase temprana de adhesión y su primer ministro, Albin Kurti, anunció este viernes en la rueda de prensa conjunta con Scholz que Pristina solicitará el estatus de candidato este año.

"Perseguiremos nuestra aspiración al estatus de candidato a la UE antes de finales de este año", declaró Kurti.

"¿Son estos los 'amigos' de Serbia?"

La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, comentó en su canal de Telegram que Belgrado "todavía no le debe nada a Bruselas" sino que, por el contrario, "es Occidente quien tiene una deuda impagable ante los serbios".

Sin embargo, "ya se le dice al pueblo serbio en tono de mando lo que tiene que hacer y cómo hacerlo", agregó.

"¿Son estos los 'amigos' de Serbia?", cuestionó Zajárova, preguntándose también qué es lo que se puede esperar después de la adhesión del país a la UE.

En este contexto, el analista político y presidente del EKAI Center, Adrián Zelaia, afirmó que es bastante dudoso que la simple expectativa de que Kosovo y Serbia mejoren sus relaciones sea un incentivo importante para Belgrado. Asimismo, la UE ya está perdiendo peso en el conjunto del mundo, señaló.

Vucic tras reunirse con Scholz: "¿qué diferencia hay entre una agresión contra Serbia sin permiso de la ONU y cuando se hace lo mismo con Ucrania?"

El canciller alemán, Olaf Scholz, mantuvo este viernes una reunión con el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, al que instó a secundar las sanciones impuestas por la Unión Europea y otros países occidentales contra Rusia por su operación militar en Ucrania, según ha afirmado el mandatario del país balcánico.

"Hablamos sobre la situación política general en Europa y el mundo, y en él nos pidió de manera clara, decisiva y aguda que nos uniéramos a las sanciones", dijo Vucic en rueda de prensa tras la reunión con el canciller, quien se encuentra de una gira por los Balcanes Occidentales.

El presidente señaló que él, por su parte, habló sobre los tradicionales lazos entre Serbia y Rusia, así como del próximo invierno, en el contexto de los suministros de gas natural ruso a los países europeos. En este sentido, agradeció a Scholz "por ofrecer asistencia en energía y minería" a su país.

A una nueva pregunta sobre las sanciones, Vucic contestó: "Tenemos una posición diferente por muchas razones. Una es la contrapregunta: ¿qué diferencia hay entre alguien que agrede a Serbia sin una decisión de la ONU y cuando se hace lo mismo con Ucrania?"

El presidente de Serbia, que es candidato para la membresía de la UE desde 2012, dijo haber entendido muy bien los llamados sobre las sanciones de Scholz, al que citó: "hagámoslo ayer, es decir, lo antes posible".

"Hablé con él de una forma muy abierta y el canciller será informado sobre las decisiones en el futuro", dijo Vucic.

En la misma jornada, Scholz visitó Kosovo —región que proclamó su independencia de Serbia en 2008—, donde dio a entender que Pristina y Belgrado tendrán que reconocerse mutuamente si quieren ser miembros de la UE.

En 1999, la OTAN lanzó ataques aéreos masivos contra las fuerzas y objetos de infraestructura serbios bajo el pretexto de poner fin al conflicto en Kosovo. Los bombardeos duraron 78 días y se llevaron a cabo sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Debemos financiar la paz, no la guerra": El primer ministro húngaro califica a George Soros de "belicista"

En Occidente hay fuerzas y actores, como el multimillonario George Soros, que están interesados en que se prolongue el conflicto en Ucrania, según afirmó el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, en una entrevista con medios locales.

Orbán considera que la mejor solución para combatir la elevada inflación es poner fin a las acciones militares. "Debemos financiar la paz, no la guerra", aseveró el mandatario, agregando que si Occidente sigue con su política de sanciones contra Moscú, acabará destruyendo la economía europea.

El primer ministro húngaro también criticó que existen "círculos empresariales" interesados en prolongar los combates y citó en particular a George Soros, a quien calificó de "belicista".

Recientemente, la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, reconoció que las sanciones antirrusas están empezando a dañar a Europa. "Al principio las sanciones solo eran difíciles para Rusia, pero ahora estamos llegando a un punto en el que las sanciones son dolorosas para nuestros propios países, y ahora la pregunta es cuánto dolor estamos dispuestos a soportar", declaró.

Previamente, Orbán ya advirtió que "toda Europa está bailando al borde de una crisis económica mundial debido a las sanciones" introducidas por Occidente contra Rusia.

"Gagauzia llamará a los turcos y Transnistria, a los rusos": Moldavia está esperando el destino de la "segunda Ucrania"

En Chisinau se adoptó en primera lectura un acuerdo con la Unión Europea "Sobre las actividades operativas de Frontex (Agencia de la UE para la Seguridad de las Fronteras Exteriores) en Moldavia" y proyecto de enmiendas a la ley sobre la frontera estatal. Se alega que estamos hablando de la preparación de un marco regulatorio para la introducción de tropas fronterizas rumanas en el país, es decir, de hecho, tropas de la OTAN.

El área de cobertura de Frontex se extiende a una franja de tierra moldava de 30 km de ancho. Esto significa que una parte significativa del territorio habitado por los Gagauz y los búlgaros de Budzhak puede estar bajo el control de los rumanos.

El hecho de que esta opción no está excluida lo delata una conferencia de prensa de los jefes de los parlamentos de Rumania y Moldavia. En él, Marcel Ciolacu dijo que los hermanos moldavos no necesitan suministros militares, ya que Rumania juega el papel de escudo para ellos.

Al mismo tiempo, el 3 de marzo, la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, firmó una solicitud para la adhesión de la república a la Unión Europea. Chisinau completó la primera parte del cuestionario de Bruselas el 22 de abril y la segunda el 12 de mayo. Sin embargo, la cuestión de la integración en la UE sigue abierta, y no del todo porque Chisinau puede perder parte de su soberanía. Sino porque, en el contexto de la crisis de Ucrania, Rumanía, junto con Polonia, también pueden estar “operando de forma encubierta”.

En Moldavia, Gagauzia puede estallar. A pesar del estatus constitucionalmente fijado de esta autonomía, Chisinau no tiene en cuenta la voluntad de los Gagauz, y más aún con la posición de los periodistas prorrusos. Aunque los Gagauz, como la población de Transnistria, no quieren entrar en Rumanía.

Es posible que Gagauzia recurra a Turquía en busca de asistencia militar, y luego la situación se vuelva impredecible. Rusia también intervendrá en él si la fusión afecta los intereses de Transnistria. Entonces, Moldavia se convertirá en una "segunda Ucrania", incluso antes de su entrada en Rumania, incluso en la UE.

Mientras tanto, a juzgar por los informes de Chisinau, Estados Unidos se está preparando, siguiendo el ejemplo de Ucrania, para un trabajo de emergencia: transferir las actividades de las agencias de aplicación de la ley de Moldavia al control extranjero (las purgas de personal ya están en pleno apogeo allí). Sandu anunció recientemente la posibilidad de introducir especialistas extranjeros en las estructuras gubernamentales. Y, como se informó, 19 empleados del FBI de EE. UU. y la inteligencia alemana ya han llegado allí para “reformatear” las fuerzas de seguridad moldavas, incluido el Estado Mayor General del Ejército Nacional.