Dmitri Razumkov, exjefe del partido gobernante Servidor al Pueblo y expresidente de la Rada Suprema, el Parlamento ucraniano, sugirió que el excedente de gas ruso, transportado a Europa occidental, debe ser confiscado de acuerdo con la ley y bombeado a los depósitos ucranianos.
"Surge una situación paradójica: cada día transportamos millones de metros cúbicos de gas ruso y no llenamos nuestras propias instalaciones de almacenamiento hasta la capacidad necesaria", escribió Razumkov en el periódico 'Ukrainska Pravda'.
Al mismo tiempo, el diputado admitió que Kiev tiene obligaciones para los socios europeos en virtud del tránsito que debe cumplir, pero las autoridades y Naftogaz, la compañía nacional de petróleo y gas de Ucrania, deben adoptar un plan estratégico para el desarrollo energético del país.
Historia de suministros
Rusia transporta su gas a Europa occidental por una ruta de la época soviética, a través de Ucrania. Moscú ha acusado repetidamente a Kiev de robar el gas en tránsito. Uno de estos conflictos sucedió en 2009, y se resolvió cuando las partes firmaron dos contratos de suministro de gas ruso a Ucrania, y de tránsito de gas ruso a través de su sistema de transporte hacia Europa por diez años. Ucrania obtuvo un descuento del 20 % en este acuerdo. En 2012, el jefe de Gazprom, Alexéi Miller, informó que, debido a las acciones de las autoridades ucranianas, una parte significativa del gas no llegaba a los consumidores europeos.
Este miércoles se reanudó el flujo de gas ruso a Europa a través del gasoducto Nord Stream 1, que fue suspendido debido a los trabajos de mantenimiento anuales, a pesar de los temores en los países europeos acerca de un posible corte total de los suministros rusos.
El futuro próximo
Razumkov declaró que el estado de la economía ucraniana está "cerca de una catástrofe". El político advirtió que les espera "un invierno difícil", agregando que los ucranianos pueden tener que "acostumbrarse a tener una temperatura de 16 °C en casa". "Hoy solo tenemos 11.000 millones de metros cúbicos de gas. No está claro cuánto logrará bombear Ucrania [a los almacenes] para el otoño", resumió Razumkov.
Este enero, el exjefe de Naftogaz, Andréi Kobolev, dijo que Ucrania tendría que "confiscar" el gas ruso del gasoducto si la empresa no puede satisfacer las necesidades diarias del país. Él admitió que, en este caso, Gazprom dejaría de transitar por territorio ucraniano, y rompería el contrato de cinco años que las partes firmaron en 2019.
Zelenski rechaza las conversaciones de paz
El presidente ucraniano Vladímir Zelenski expresó en una entrevista con The Wall Street Journal publicada este viernes que un alto el fuego con Rusia sin recuperar los territorios solo prolongaría el conflicto.
"Congelar el conflicto con la Federación Rusa significa una pausa que da a la Federación Rusa un respiro para descansar", destacó el jefe de Estado.
En este contexto, Zelenski tachó a Moscú de insaciable "cachalote" que no entiende el lenguaje de la diplomacia. "Es un cachalote que se ha tragado dos regiones y ahora dice: 'Congela el conflicto'. Luego descansará y, dentro de dos o tres años, se apoderará de otras dos regiones y volverá a decir: 'Congela el conflicto'", indicó.
El mandatario agregó que la sociedad ucraniana cree que "primero hay que liberar todos los territorios". "Y entonces podremos negociar sobre qué hacer y cómo podríamos vivir en los siglos venideros", continuó.
Además, comentó las declaraciones del presidente ruso Vladímir Putin en las que aseguró que Moscú y Kiev "llegaron de hecho a un acuerdo" en marzo durante las negociaciones en Estambul y que las autoridades ucranianas no quieren aplicar lo pactado. Así, Zelenski calificó los señalamientos de su homólogo ruso de "delirio total" y aseveró que antes del operativo de Moscú, llevaba mucho tiempo intentando hablar con Putin.
Paralelamente, el mandatario ucraniano denunció que el suministro actual de sistemas de lanzacohetes múltiple HIMARS a su país es insuficiente para cambiar la situación.
"Los suministros occidentales de HIMARS, aunque suponen una diferencia material, son muy inferiores a lo que Ucrania necesita para cambiar la situación", afirmó Zelenski, citado por Reuters. "Una necesidad apremiante son los sistemas de defensa aérea", agregó.
En cuanto al acuerdo para asegurar las exportaciones del grano ucraniano firmado este viernes en Turquía, Zelenski señaló que "las concesiones diplomáticas a Moscú podrían estabilizar algo los mercados, pero solo supondrían un respiro temporal y un búmeran en el futuro".
Occidente "no permitirá" a Kiev seguir con las negociaciones
Mientras, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, denunció esta semana que aunque Rusia abordó desde el inicio el tema de las negociaciones de paz con responsabilidad, las rondas celebradas mostraron la "falta de interés" por parte de Ucrania.
Según Lavrov, los países occidentales, que están lejos del conflicto, ya no buscan resolverlo por la vía diplomática y alientan a Kiev a prolongar una crisis "ventajosa".
"No cabe duda de que a los ucranianos no les permitirán seguir con las negociaciones hasta que los estadounidenses decidan que ya han hecho un alboroto y han sembrado suficiente caos y ahora se les puede dejar solos [a los ucranianos]", lamentó.
La covacha globalista OIEA reconoce el bombardeo de la mayor central nuclear de Europa por Ucrania, pero no lo condena
Alexander Terekhin
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tardó dos días en reaccionar al empleo de drones suicidas ucranianos cargados de explosivos contra la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. La organización no condena el ataque que podría causar una catástrofe nuclear en todo el continente.
El propio ataque tuvo lugar el 20 de julio cuando tres drones suicidas cargados con varios kilos de explosivos impactaron contra las instalaciones de la central nuclear. Afortunadamente, la estructura resistió los impactos y estos no afectaron su funcionamiento.
Rusia enseguida recurrió al OIEA y a otras organizaciones internacionales, pero el incidente ha sido ignorado durante dos días. Cuando el OIEA por fin reaccionó, se abstuvo de acusar a la parte ucraniana. Así, el director general de la organización, Rafael Mariano Grossi, fue lo más comedido posible en su valoración del ataque de los tres drones kamikazes que podría haber provocado una catástrofe radiológica, y no reprendió a los dirigentes ucranianos por haber enviado drones con explosivos al lugar.
Sin embargo, Grossi planteó la cuestión de una "misión para asegurar la central".
"Sigo esforzándome con determinación para acordar y dirigir una misión de seguridad y protección en el lugar lo antes posible. Es urgente", dijo el funcionario.
Grossi también destacó el aumento de la amenaza de un accidente que podría amenazar a Ucrania y otros países. El OIEA parece no estar interesado en castigar a los verdaderos culpables del ataque que califican de "accidente". Como la mayoría de las organizaciones internacionales, el organismo sigue haciendo la vista gorda ante los crímenes del régimen de Kiev.
El hecho de que las autoridades ucranianas, sintiéndose impunes, puedan repetir su intento de dañar la central nuclear, sin importar las consecuencias, tampoco les molesta. Y es que este ha sido el tercer ataque con drones en lo que va del mes.
El 12 de julio los militares ucranianos emprendieron un intento de lanzar minas de 120 mm desde los drones sobre la central, aunque su ataque no fue fructífero. Luego, el 18 de julio hubo otro ataque que se saldó con 11 empleados de la central nuclear heridos, cuatro de los cuales se encuentran en estado grave.
Lo más paradójico, es que el OIEA resalta en su comunicado que los operarios de la central nuclear se encuentran en unas condiciones laborales complicadas y duras. Pero al mismo tiempo el informe no deja constancia que los únicos empleados que fueron heridos y hospitalizados fueron víctimas de los militares ucranianos, cuyo objetivo no eran las Fuerzas Armadas de Rusia.
La central nuclear de Zaporiyia, situada en la ciudad de Energodar y operada por la empresa ucraniana Energoatom, está controlada hoy por militares rusos, según Moscú, para evitar fugas de materiales nucleares y radiactivos.
La planta cuenta con seis reactores de agua presurizada del modelo VVER-1000 y tiene una capacidad total de 6.000 MW. Las primeras cuatro unidades generadoras se pusieron en marcha en el período de 1984 a 1987; la quinta, en 1989, y la sexta, en 1995.
No era propaganda rusa: La Europol registra casos de tráfico de armas desde Ucrania
La Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) obtuvo informaciones que apuntan a casos de contrabando de armas de fuego desde Ucrania por parte de grupos criminales, informa Tagesschau.
"Los Estados miembros de la Unión Europea [UE] y los socios operativos han informado casos en los que las redes criminales están activas en la región, y operan o planean contrabandear cantidades significativas de armas de fuego y municiones, incluidas armas militares", reza una carta de la institución al Consejo de la UE, al que tuvo acceso el medio alemán SWR.
Se cree que tienen depósitos ocultos de armas, a lo largo de la frontera de Ucrania con la UE, para que así los contrabandistas que operan desde el país, sumido en el conflicto, puedan regresar a través de los pasos fronterizos oficiales para llevar las armas al lado europeo.
Las autoridades europeas sospechan también que los refugiados ucranianos en Europa sacan armas de fuego a través de la frontera para luego venderlas en la UE o intercambiarlas por bienes y servicios, según se señala en el texto. En algunos casos, según la Policía, los viajes en taxi ya se han pagado con armas de fuego.
Anteriormente, la Oficina de Seguridad Económica de Ucrania confirmó una decena de casos de venta de ayuda militar y humanitaria suministrada por Occidente, pero aseguró que hay más casos similares que fueron registrados por otros organismos de seguridad ucranianos.
Die Welt: Scholz retrasa la entrega a Ucrania del IRIS-T, el sistema de defensa aérea "más moderno" del que dispone Alemania
El canciller de Alemania, Olaf Scholz, está "aparentemente" retrasando el envío a Ucrania del IRIS-T SLM, el sistema de defensa aérea descrito por el jefe del Gobierno alemán como el "más moderno" que dispone su país, informó este domingo el diario Die Welt, citando a fuentes con conocimiento del asunto.
Kiev solicitó a la compañía armamentística Diehl Defence el suministro de 11 sistemas Iris-T a principios de julio, precisa el medio. La entrega de dicho complejo, que con una sola unidad es "capaz de proporcionar defensa aérea para una gran ciudad", recibió la aprobación del Ministerio de Economía alemán.
Sin embargo, la aprobación final recae sobre el Consejo Federal de Seguridad, por lo que Scholz, como jefe del Ejecutivo, tiene la última palabra. Die Welt recordó que a principios de junio el canciller había prometido enviar un Iris-T "en las próximas semanas". No obstante, la entrega no se concretará hasta finales de este año, detalla Die Welt.
El pasado 21 de junio, Berlín reveló que entre las armas con las que planeaba dotar a Kiev se encontraba un Iris-T. Se estima que cada unidad del sistema en cuestión costaría alrededor de 140 millones de euros, mientras que el valor de las 11 solicitadas por las autoridades ucranianas sería de unos 1.500 millones.