Redacción
YotaPhone cambia el punto de vista de la gente sobre los dispositivos móviles de comunicación. Tiene dos pantallas. En el anverso lleva la acostumbrada pantalla sensorial a color de cristal líquido. La diagonal es de 4,3 pulgadas. En el reverso es del mismo tamaño, pero en blanco y negro, de tinta electrónica, sumamente económica (la tinta electrónica es un gel líquido transparente que contiene microcápsulas repletas de micropartículas blancas y tinta azul. Las cápsulas forman una suspensión semejante al aceite comestible. Las partículas blancas tienen carga negativa y por eso reaccionan a los impulsos eléctricos). Por eso, el aparato siempre está funcionado, lo que permite al usuario seguir las informaciones sin necesidad de encender cada vez el dispositivo, dijo a La Voz de Rusia el director general de la compañía YotaPhone Devices, Vlad Martínov:
—Cuando el teléfono común se encuentra en estado “microdurmiente”, la pantalla está desconectada y cada vez se debe conectar cargando las aplicaciones. Acorde con las estadísticas, el usuario hace dicha operación ciento cincuenta veces por día y con frecuencia inútilmente. Y si uno tiene una pantalla en funcionamiento permanente, no hace falta encender el teléfono para verificar las informaciones. Simplemente se puede configurar o sacar algunos datos en el panel trasero: Twitter, Facebook, la cotización de las acciones o algunas noticias. El panel nunca se apaga, siempre está conectado. Y se pueden ver en tiempo real todas las actualizaciones y noticias. En esto reside el carácter único de YotaPhone.
Además el panel trasero puede ser utilizado como libro electrónico: la lectura en tal pantalla es mucho más favorable para los ojos, que en una de cristal líquido, y la carga del acumulador prácticamente no se gasta. Los fabricantes dicen que el dispositivo puede funcionar en régimen de lectura sin necesidad de ser recargado durante cincuenta horas y quince minutos –en régimen de conversación 3G.
El aparato tiene diez milímetros de grosor y pesa ciento cuarenta y seis gramos. Funciona sobre plataforma Android. Está dotado de un procesador Snapdragon de doble núcleo, con dos gigabytes de memoria operativa y treinta y dos de memoria interna, y dos cámaras de uno y treinta megapíxeles. El ensamblaje del teléfono inteligente se realiza en Singapur por la compañía Hi-P, las pantallas a color son fabricadas por Japan Display, y las pantallas en blanco y negro por la tailandesa e-Ink. A pesar de esto YotaPhone es un invento cien por ciento ruso. En su fabricación se utilizan cinco innovaciones rusas patentadas. El dispositivo ya despertó el interés de muchos expertos y usuarios tanto en Rusia como en otros países, señala el especialista en electrónica, Andréi Mijailiuk:
—Este teléfono inteligente es muy atractivo. La calidad del ensamblaje también es muy buena y equiparable a los análogos extranjeros. Es muy grato que semejante proyecto se ejecute en Rusia y salga a la arena internacional. En general es un juguete muy interesante, que ya se puede comprar en Occidente.