Rusia desmiente la acusación de que usa drones iraníes en Ucrania y avisa que reconsiderará su cooperación con la ONU si esta se suma al señalamiento.
El representante permanente adjunto de Rusia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Dmitri Polianski, dijo el miércoles que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, no tiene potestad para iniciar una investigación sobre el supuesto uso de drones iraníes por parte de Rusia en la operación militar en Ucrania.
El diplomático ruso afirmó que, si el ente internacional sigue en esta misma línea, “tendremos que reevaluar nuestra cooperación con él, y dudo que eso vaya en el interés de nadie. No lo queremos hacer, pero no nos quedará más remedio”, remarcó.
De acuerdo con el titular ruso, realizar investigaciones sobre un tema que carece de pruebas para demostrarlo, viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y Moscú pide a Guterres que “no vaya más allá de sus mandatos técnicos y se abstengan de participar en investigaciones ilícitas”.
Polianski aseguró que los drones que se han usado en Ucrania están fabricados en Rusia y tienen incluso etiquetas rusas y destacó las capacidades tecnológicas de la industria de drones del país euroasiático.
Asimismo, subrayó que Moscú no ha efectuado transferencias de armas que pudieran violar de la Resolución 2231 (sobre el programa nuclear iraní, que incluye limitaciones a las exportaciones de armamento), ni Irán ha provisto de drones a Rusia.
Tanto Rusia como Irán han desmentido en reiteradas ocasiones las acusaciones infundidas del Occidente, encabezado por EE.UU., sobre el uso de aviones no tripulados (drones) iraníes en ataques rusos a Ucrania.
Por su parte, el Kremlin negó el martes todos estos alegatos, diciendo que Rusia prefiere utilizar drones de fabricación nacional.