Suecia La policía que investiga la reciente explosión que hizo estallar tres de los cuatro gasoductos de gas natural entre Rusia y Alemania encontró un dron submarino cargado de explosivos, pero NO DETONADO, cerca del cuarto gasoducto que NO explotó. Se descubrió que se había cortado un cable que habría controlado la explosión de ese dron.
La policía llamó a la Unidad de Eliminación de Artillería del Ejército de Suecia para recuperar el dron sin detonar y ponerlo a salvo.
El dron ahora está incautado y con él, la primera prueba concluyente de que QUIÉN llevó a cabo el bombardeo de Nord Stream.
Suecia inmediatamente clasificó el dron y la investigación como que debían ocultarse por razones de "seguridad nacional".
El modelo de dron deja claro quién es el perpetrador. Suecia no está revelando el modelo de dron ni ninguna otra información que lo rodee.
Las autoridades suecas han prohibido la cobertura de los medios de comunicación sobre la recuperación de este dron. El programa de radio Hal Turner no está sujeto a la autoridad sueca y por la presente publica esta información de conformidad con la libertad de prensa, protegida por la Constitución de los EE. UU., Enmienda Uno.
En este momento, no diremos si conocemos el modelo de dron, los tipos de explosivos que contiene o qué país opera dichos drones. Decidiremos en una fecha posterior si revelamos o no cualquier otra información que ya poseamos, ya que la revelación de dicha información muy probablemente sería Casus Belli para comenzar una guerra real.
Dinamarca, Alemania y Suecia no compartirán sus hallazgos sobre los ataques a los gasoductos Nord Stream
Dinamarca, Alemania y Suecia no divulgarán los resultados de su investigación sobre los sabotajes contra los gasoductos rusos Nord Stream 1 y 2 perpetrados a finales de septiembre en el mar Báltico, informa The New York Times.
Los gobiernos de los tres países se niegan a divulgar la información. Las tensiones geopolíticas que rodearon las explosiones, como el conflicto en Ucrania y la guerra económica de Occidente contra Rusia, han propiciado la cautela, apunta el medio.
"Todavía se guardan muchos secretos", dijo el comandante de la Armada danesa, Jens Wenzel Kristoffersen. "La razón es que hay que estar absolutamente seguros. Cuando se tienen resultados, deben basarse en hechos bastante concretos y no solo en especulaciones", explicó.
Según Kristoffersen, es poco probable que alguna de las partes haga declaraciones sin tener "evidencias irrefutables". Las conclusiones provisionales o descoordinadas "podrían dar lugar a reacciones que no serían de ayuda en este momento", agregó.
Investigaciones sin la participación de Rusia
Previamente, el Gobierno alemán enfatizó que la dificultad de las investigaciones "casi seguramente impida que se hagan afirmaciones creíbles a corto plazo sobre la autoría" de los ataques. Dinamarca y Suecia emprendieron las pesquisas porque las explosiones ocurrieron en sus zonas económicas exclusivas y Alemania, porque los gasoductos tienen como destino su territorio.
Rusia solicitó a esos países que se le permita participar en las investigaciones, pero la petición fue rechazada. Moscú lamentó la decisión, al tiempo que criticó la implicación de otras naciones como EE.UU. en las indagaciones, por lo que adelantó que no reconocerá los "pseudoresultados" que estas arrojen.
"En caso de que se niegue a los expertos rusos el acceso a las investigaciones en curso, Rusia asumirá que los países en cuestión tienen algo que ocultar o que están encubriendo a los autores de estos actos terroristas", declaró el Ministerio de Exteriores ruso.