Congresistas estadounidenses mancomunan esfuerzos para lograr la divulgación de un archivo sobre los acontecimientos del 11-S que podría poner fin a las discuciones acerca de los vínculos de los terroristas con el Gobierno de Arabia Saudita.
A principios de este año el republicano Walter B. Jones y el demócrata Stephen Lynch obtuvieron el acceso a un archivo de 28 páginas del FBI, redactado a finales del 2002, que aclara la conexión de los miembros de la familia real saudita con los terroristas responsables del atentado del 11-S, informa el portal IBTimes. El documento se hizo secreto para defender la seguridad nacional durante la presidencia de George W. Bush.
Ambos políticos norteamericanos aseguran estar absolutamente sorprendidos por el contenido del archivo, que les hizo abrir los ojos hacia unas personas en las que habían confiado completamente y que les decepcionaron. Tanto Jones como Lynch tuvieron que firmar el juramento de no divulgar la información confidencial, pero los dos creen que el archivo debe hacerse público porque los ciudadanos estadounidenses merecen saber la verdad sobre los responsables del atentado del 11-S.
Los ciudadanos pronto podrían ver el misterioso archivo de 28 páginas. La semana pasada Jones y Lynch presentaron una petición dirigida al presidente Obama para desclasificar el documento. Hasta ahora, la Administración del presidente de EE.UU. se niega a hacer comentarios acerca del tema.