El reciente ataque a un petrolero israelí frente a las costas de Omán fue planeado por el mismo régimen para crear una controversia mediática contra Irán.
El petrolero Pacific Zircon, de propiedad del multimillonario israelí Idan Ofer, fue atacado el martes cuando navegaba en el golfo de Omán con bandera de Liberia y operado por Eastern Pacific Shipping, con sede en Singapur.
Al respecto, la agencia iraní Al-Alam, citando a fuentes familiarizadas con el tema, ha relevado este miércoles que el ataque contra el Pacific Zircon es un complot programado en línea con los esfuerzos para la normalización árabe-israelí e iniciar una controversia entre Irán y Catar.
Al catalogar dicho ataque como un espectáculo del régimen de Tel Aviv, revela que las fuentes consultadas han asegurado que fue realizado en cooperación con algunos gobiernos árabes de la región.
La compañía que opera la embarcación informó este mismo miércoles que está investigando el incidente e indicó que los informes iniciales evidencian que el petrolero fue blanco de un proyectil. Sin embargo, Israel y EE.UU., sin tener evidencia alguna, acusan a Irán de haber atacado el carguero con un dron Shahed.
Según el reporte de Al-Alam, ese incidente tiene lugar en momentos en que el régimen israelí, junto a los países que han sancionado a Doha, especialmente Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), siguen una política de desestabilización y perturbación de la seguridad de la región y tratan de mantener un enfoque hostil contra el país árabe, principalmente en vísperas del Mundial de Fútbol de Catar 2022.
A su vez, Teherán ha asegurado a Doha que coadyuvará a que la cita mundialista se desarrolle en un ambiente pacífico.
Con la excusa de los DDHH, la ONU aprueba resolución antiraní ideada por Canadá
La Tercera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba una resolución impulsada por Canadá sobre la situación de los derechos humanos en Irán
La comisión de asuntos sociales, humanitarios y culturales de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), conocida como la Tercera Comisión, ha aprobado este miércoles una resolución en la que se acusa a Irán de discriminar a las minorías.
La resolución ha recibido 79 votos a favor, 28 en contra y 68 abstenciones y, ahora, pasará al pleno de la Asamblea General para su adopción definitiva el próximo mes.
Las resoluciones de la AGNU, a diferencia de las resoluciones del Consejo de Seguridad, no son disciplinarias ni vinculantes y se denominan medidas consultivas.
La misma resolución fue aprobada el año pasado con 78 votos a favor, 31 votos en contra y 69 abstenciones. Ese año, sin embargo, pese a las masivas propagandas antiraníes en los últimos meses, el documento solo obtuvo un voto más en comparación con la votación del 2021.
¿Está realmente Irán violando los derechos humanos?
En varias ocasiones, las autoridades iraníes han denunciado que algunos países utilizan los derechos humanos y mecanismos internacionales como una herramienta para promover sus ambiciones e intenciones políticas, lo que Teherán considera que no es constructivo, puesto que además de perjudicar el proceso de mejorar la situación de los DD.HH., alimenta estereotipos negativos y etiquetados políticamente contra los países independientes.
Es más, Teherán siempre ha alertado que las asfixiantes sanciones occidentales constituyen el principal problema para la nación iraní, incluso las cataloga como la peor violación de los derechos humanos, puesto que prohíben el acceso a comidas, equipos médicos y medicina, privando a la gente de llevar una vida digna y sana.