Europa parece haberse despertado tarde de una pesadilla que se ha hecho realidad. Su situación económica y a nivel energético (con todo lo que esto conlleva) está lastrando la vida de sus ciudadanos mientras sus dirigentes no adoptan acuerdos o políticas comunes que puedan sacar a flote el barco.
Redacción
Europa parece haberse despertado tarde de una pesadilla que se ha hecho realidad. Su situación económica y a nivel energético (con todo lo que esto conlleva) está lastrando la vida de sus ciudadanos mientras sus dirigentes no adoptan acuerdos o políticas comunes que puedan sacar a flote el barco.
Ni los ministros de Energía coinciden con el tope al precio del gas, ni se ponen de acuerdo los mandatarios para hacer frente a políticas estad ounidenses que lastran los intereses de las firmas comunitarias, ni hay un consenso político total sobre lo que ha precipitado la situación en Ucrania.
Tal es así que incluso la propia Angela Merkel mencionó hace algunos días que los acuerdos de Minsk solo sirvieron para ganar tiempo y preparar a Ucrania militarmente para este conflicto.
¿Es la UE un socio de fiar después de posturas como esta? ¿Qué piensan algunos países del bloque ahora que se encuentran con una situación más que delicada provocada por este conflicto?