Decenas de miles de iraníes se han congregado este martes en Kerman (suroriente) para homenajear al mártir general Soleimani, asesinado por EE.UU. hace tres años.
Un día como hoy en 2020, el teniente general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, fue asesinado en una operación terrorista de Estados Unidos en Bagdad (capital de Irak).
En este contexto, al menos 100 000 personas se han reunido en el tercer aniversario del crimen estadounidense en el cementerio de los mártires de Kerman, ciudad natal de Soleimani, y han reafirmado su lealtad al prominente comandante de la lucha contra el terrorismo.
De esa cantidad, unas 24 000 personas han viajado desde otras ciudades del país a Kerman para participar en una caminata hacia la tumba de Soleimani y asistir a un acto solemne, justo a la hora de su asesinato (1:20 hora local), para gritar a pleno pulmón la venganza por su martirio.
En la mayoría de las ciudades iraníes, la gente ha salido a las calles y ha renovado su compromiso con los ideales de la Revolución Islámica y el legado del destacado general iraní que luchaba por el establecimiento de la seguridad y la paz, y erradicar el terrorismo.
Soleimani sigue siendo una figura muy popular y considerado símbolo de la lucha contra el terrorismo debido al papel clave que desempeñó en la eliminación de la banda takfirí Daesh en la región, particularmente en Irak y Siria.
Analistas de diversos países han calificado al comandante iraní como el general más destacado en la región de Asia Occidental y un gran estratega militar que fue capaz de enfrentar a todas las fuerzas occidentales que invadieron Siria e Irak en los últimos años.
En efecto, la ola de rechazos y condenas contra el crimen de Estado, cometido por Estados Unidos contra Soleimani y sus compañeros, no ha parado tanto en Irán como en Irak. A través de un comunicado, la Cancillería persa aseguró el lunes que hará rendir cuentas ante la justicia a los responsables del asesinato de su prominente general.
Irán avisa a EEUU: Asesinos de Soleimani no dormirán tranquilos
El presidente de Irán, Seyed Ebrahim Raisi, advierte a EE.UU. que la venganza por el asesinato del general Soleimani es “definitiva”.
“No hemos olvidado y no olvidaremos la sangre del mártir Soleimani. Las potencias hegemónicas han de saber que la venganza por el mártir Soleimani es definitiva y no dejaremos que los asesinos y los autores de su asesinato duerman tranquilos”, ha advertido el mandatario en un discurso pronunciado este martes en un acto para conmemorar el tercer aniversario del asesinato del teniente general Qasem Soleimani a manos de Estados Unidos en Irak.
Raisi luego se ha dirigido a EE.UU. y a los enemigos de la Revolución Islámica, asegurando que la nueva generación iraní seguirá el camino de Soleimani y luchará hasta el final contra “la opresión, las exigencias excesivas, la hegemonía y la arrogancia” de las potencias hegemónicas.
“El mensaje de asistir a la conmemoración de Hach Qasem a todos los hombres y mujeres libres es que deben levantarse y resistir a la arrogancia y la opresión” para vencer a los opresores y los arrogantes, ha subrayado el presidente frente a una gran multitud reunida en el mausoleo del Imam Jomeini (la paz sea con él) en el sur de Teherán.
Ha asegurado que los enemigos no pueden ni ralentizar ni detener el progreso de la República Islámica con el asesinato de figuras importantes como Soleimani. “La gran nación iraní avanzará en el camino del desarrollo, siguiendo las directrices de su Líder [el ayatolá Seyed Ali Jamenei]”, ha prometido.
Ha fracasado la guerra híbrida contra la República Islámica
En cuanto a los disturbios acaecidos desde finales de septiembre en el país, apoyados desde el exterior, Raisi ha dicho que los enemigos “han cometido un error de cálculo” por haber comparado a la nación iraní y la República Islámica con otras naciones y sistemas normales en el mundo.
Ha dicho que los enemigos ejercieron “una guerra híbrida” a gran escala contra Irán, pero no cosecharon más que derrota. “Hoy el mensaje de esta multitud y concentraciones parecidas celebradas en todo el país es que han fracaso en todas las guerras [que ejercieron contra la nación iraní] y fracasarán en el futuro”, ha señalado el presidente dirigiéndose a los adversarios.
General Soleimani destruyó hegemonía de EEUU en el mundo
En otro momento de su alocución, Raisi ha alabado al excomandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica por destruir la hegemonía de EE.UU. en el mundo. “El general Soleimani derrotó a EE.UU. y a todos los patrocinadores de grupos terroristas como Deash en la región”, ha subrayado, diciendo que lo más importante que hizo fue acabar con la hegemonía estadounidense.
El jefe del Gobierno ha advertido que las potencias hegemónicas buscan despojar a las naciones y a la juventud de su identidad y e imponer la suya a otros. En esta línea, ha resaltado los esfuerzos que hizo el mártir Soleimani para “recuperar y reforzar la identidad islámica en la región”.
General Soleimani es símbolo de unidad
Ha resaltado el papel clave que desempeñó el destacado comandante antiterrorista en fortalecer el frente de la Resistencia en la región. Creó fuerzas de combate sin tener en cuenta la nacionalidad o creencia religiosa de los combatientes, ha agregado, enfatizando que lo más importante para él era combatir el mal.
El presidente ha rechazado las acusaciones hechas por enemigos que vinculaban al general Soleimani con los intentos de expandir supuestamente la ideología chií en Asia Occidental, y enfatizado que el único objetivo del comandante antiterrorista era “eliminar la opresión de la región, erradicar la corrupción y acabar con el mal”. “Tanto el general, como el mártir Soleimani son realmente símbolos de unidad y solidaridad”, ha concluido.
Análisis: “La República Islámica es un santuario”: se lee en testamento de Soleimani
Hiba Morad
Fue reconocido en Occidente como un “comandante en la sombra” y como un “hombre que cambió la Asia Occidental”. De hecho, lo cambió para mejor, una región más fuerte e independiente que dice no al imperialismo occidental.
Fue reconocido en Occidente como un “comandante en la sombra” y como un “hombre que cambió la Asia Occidental”. De hecho, lo cambió para mejor, una región más fuerte e independiente que dice no al imperialismo occidental.
El general Soleimani frustró el infame complot estadounidense para crear un “nuevo Medio Oriente”, como lo declaró la entonces secretaria de Estado de los Estados Unidos, Condoleezza Rice, en 2006 después de que Israel lanzara una guerra brutal contra El Líbano. El máximo general protegió a la región y a su gente de muchos malvados esquemas occidentales.
Como en su vida, el general Soleimani unió a la gente en Irán también en su muerte, cuando millones salieron a las calles para despedirse de él. Para él, Irán era “la nación iraní, el suelo iraní y el Islam”, como se menciona en el último testamento que dejó.
El testamento de Soleimani: una hoja de ruta hacia la seguridad
El general Soleimani tenía una visión profunda del futuro, lo que se refleja claramente en su último testamento que dedicó a su amado Irán, tanto al pueblo como al Gobierno.
“¡Hermanos, hermanas, padres, madres, amados míos! La República Islámica vive hoy su período más glorioso. Debes saber que no importa lo que el enemigo piense de ti. ¿Qué pensó el enemigo sobre tu Profeta? ¿Qué acusaciones hicieron sobre él y cómo trataron a sus hijos inmaculados? El reproche, la censura y la presión de los enemigos no deberían dividirlos”, se dirigió el mártir Soleimani a la nación iraní en el testamento.
El comandante militar de renombre mundial parecía estar advirtiendo a su gente y abriéndoles los ojos al hecho de que los alborotadores buscaban crear disturbios en el país.
Por supuesto, Irán, que empodera a los pueblos de la región y respalda al Frente de Resistencia que se fortalece día a día, es el objetivo principal de la agresión occidental. Sería seguro sugerir que la narrativa amenazante y belicista de Washington se ha convertido en el texto sagrado de su política exterior hacia Teherán.
El general Soleimani no solo alertó a su pueblo de los complots de enemigos, sino que también les proporcionó los pilares para proteger y salvaguardar a la República Islámica de Irán.
“Debes saber que la República Islámica es un santuario, y si se preserva este santuario, también se preservarán otros santuarios”, escribió, en referencia a los lugares más sagrados del Islam que son un objetivo directo de la hegemonía occidental.
Hach Qasem, como se refería a él, implicaba que Occidente tiene como objetivo destruir las sociedades desde dentro, atacando la moral y los valores sociales. La guerra para destruir Irán ya había comenzado hace años. El comandante iraní a través de su testamento compartió una hoja de ruta práctica contra tales complots.
El segundo pilar que señaló el general Soleimani fue el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei y la “Wilayat Faqih” (Tutela del Jurista Islámico).
“Sabes perfectamente que el más puro erudito religioso que sacudió al mundo entero y revivió el Islam, nuestro gran y puro Jomeini, afirmó que “Wilayat Faqih” es la única receta para la salvación de esta nación. Por lo tanto, aquellos de ustedes que creen en él como musulmanes chiítas basados en la religión, y aquellos de ustedes que creen en él como musulmanes sunitas basados en la lógica, deben saber que deben negarse a abandonar la tienda de Wilayat, y sin ninguna discordia entre ustedes”, explicó.
Al enfatizar la importancia de la unidad, el general Soleimani llamó la atención sobre la visión holística del mundo presentada por el Islam y la República Islámica.
Dirigiéndose a la gente, dijo que cuando se trata del Islam, la República Islámica, las santidades islámicas y Wilayat Faqih representan los colores de la humanidad.
“Sabes que presté más atención a la humanidad, al afecto y a la naturaleza innata que a los colores políticos”, dijo, enfatizando la verdadera esencia del Islam, una religión de la misericordia y paz.
Dirigiéndose a los políticos, el general Soleimani dijo que el ayatolá Jamenei necesita su cooperación y asistencia, instándolos a “dirigir a la sociedad con sus declaraciones, reuniones y apoyo”.
Advirtió a los funcionarios que los gobiernos son el factor principal tanto en el fortalecimiento de las familias como en la separación de las familias y que el Frente de la Soberbia hará todo lo posible para promover la incredulidad y la desviación, que no se puede revertir.
Si se actúa sobre estos principios, afirmó, todos estarán en el camino del Líder, la Revolución y la República Islámica, señalando los pilares para proteger a Irán y al Islam.
En otra parte de su testamento, se dirigió al Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica (CGRI) y a las fuerzas policiales, diciendo que “deben obtener una comprensión oportuna del enemigo, sus objetivos y sus políticas, y luego tomar decisiones y actuar con prontitud”.
Las palabras y la descripción del gran mártir de las amenazas y desafíos que podría enfrentar la República Islámica fueron un reflejo de su perspicacia y capacidad para mirar hacia el futuro.
Cara real de la guerra, cara real de Irán
Desde mediados de septiembre, violentos disturbios respaldados por los extranjeros se han registrado en Irán provocados por la muerte de Mahsa Amini, una joven que murió en un hospital después de caer repentinamente en una estación de policía.
Según la narrativa occidental, Amini fue asesinado bajo custodia policial tras ser golpeado salvajemente en una camioneta policial. En realidad, como muestran las imágenes de cámaras CCTV, la joven se derrumbó después de una conversación con una oficial de policía femenina dentro de la comisaría.
Los medios occidentales informaron que la gente protestaba contra el hiyab en Irán y la mala situación económica. Pronto, autoproclamadas figuras de la “oposición” como el exfutbolista Ali Karimi y el agitador contratado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU., Masih Ali Neyad, intervinieron y lanzaron un “movimiento” para instigar a los alborotadores y desestabilizar la República Islámica.
La verdadera cara del movimiento salió a la superficie rápidamente. Los pilares que Hach Qasem les dijo a las personas que preservaran en su testamento estaban siendo atacados: el Islam, la República Islámica de Irán y el líder de la Revolución Islámica.
Han pasado más de tres meses desde que estallaron los disturbios, pero la República Islámica de Irán no se derrumbó. Hay resentimiento por las presiones económicas, principalmente causadas por las sanciones estadounidenses. Eso, sin embargo, no sugiere que 88 millones de iraníes estén a favor del “cambio del régimen”.
Irán llegó para quedarse porque se ha nutrido con sangre de mártires como Soleimani.
* académica y analista política que reside en Teherán y actualmente está cursando un doctorado en lingüística en la Universidad de Teherán.