Política

El ministro de Economía y Ecología alemán defiende el carbón tras vetar el gas y petróleo ruso. ¿GNL norteamericano? Análisis

Elespiadigital | Lunes 23 de enero de 2023

"Debemos importar más carbón", dijo del ministro de Economía y Protección Climática alemán, defendiéndose del supuesto "cierre del grifo" por parte de Rusia. Sus palabras llegan luego de que Berlín cancelara el lanzamiento del Nord Stream 2, se negara a adquirir gas e impusiera límites a la adquisición de petróleo ruso.

Redacción

 



"Debemos importar más carbón", dijo del ministro de Economía y Protección Climática alemán, defendiéndose del supuesto "cierre del grifo" por parte de Rusia. Sus palabras llegan luego de que Berlín cancelara el lanzamiento del Nord Stream 2, se negara a adquirir gas e impusiera límites a la adquisición de petróleo ruso.

"La mitad del suministro de gas que tenía Alemania desapareció porque [el presidente de Rusia, Vladímir] Putin ha cerrado el grifo del gas y el gasoducto está ahora fuera de servicio. Y [los suministros] no van a volver en un futuro previsible. La mitad ha desaparecido, y de esa mitad hemos podido recuperar 55.000 millones de metros cúbicos de gas [aproximadamente una cuarta parte] con estas tres terminales", declaró Robert Habeck, mientras abría la terminal de GNL en Brunsbüttel, en la desembocadura del río Elba.

Esto sucede mientras Berlín impuso limitaciones al petróleo ruso a partir del 1 de enero de 2023. Anteriormente, el país europeo también renunció al gas ruso.

Todo esto sucede al tiempo que en Alemania incrementan las protestas energéticas y por el auge del costo de vida. En algunas movilizaciones, incluso, se ha convocado quemar las facturas eléctricas. La intención de las autoridades de incrementar la explotación del carbón ya fue motivo de masivas protestas en el pueblo alemán de Lutzerath que tuvieron que ser reprimidas violentamente por la Policía. Las autoridades buscan demoler el pueblo para poder ampliar la cantera de carbón de Garzweiler.

Las sanciones de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos en contra de Rusia siguen generando estragos en las economías de la región. El ministro de Salud de Alemania, Karl Lauterbach, advirtió hace unos días que el sistema hospitalario podría verse afectado por el incremento de los precios energéticos y por la inflación que ha llegado a niveles históricos en el país germano.

¿Por qué se interrumpió el suministro de gas a través de Nord Stream?

A mediados de junio pasado, Rusia redujo en un 60% el suministro a través del gasoducto submarino Nord Stream debido a las sanciones que impedían a una filial canadiense de Siemens devolver al grupo ruso Gazprom una turbina para sus plantas de bombeo.

"El régimen de sanciones de Canadá, la UE y el Reino Unido y la incoherencia de la situación actual con las obligaciones contractuales existentes de Siemens hacen imposible la entrega del motor 073 a la estación Portovaya", destacaron desde la compañía.

Estas turbinas se fabrican en una planta de Canadá y no fue posible devolverlas tras las reparaciones de mantenimiento debido a las sanciones que este país impuso a Rusia, explicó Siemens. El suministro de Nord Stream se interrumpió por completo el 31 de agosto.

El segundo gasoducto submarino que conecta a Rusia con Alemania, el Nord Stream 2, quedó paralizado en la fase de certificación debido a las medidas restrictivas que Occidente impuso a Moscú en relación con la crisis en Ucrania.

En noviembre, la compañía alemana Uniper presentó una demanda contra Gazprom, acusándola de pérdidas por suministro insuficiente de gas y "buscando compensación por sus pérdidas".

Sabotaje contra los gasoductos

El 26 de septiembre se produjo una explosión en los dos gasoductos rusos de exportación a Europa. Alemania, Dinamarca y Suecia no descartan un sabotaje selectivo. Nord Stream AG, el operador del gasoducto ruso, subrayó que los daños en los oleoductos no tienen precedentes y no se puede evaluar el calendario de reparaciones. La Fiscalía General de Rusia inició un caso de acto de terrorismo internacional a raíz de los daños sufridos por los gasoductos Nord Stream.

Tras un mes de investigación, el Ministerio de Defensa ruso informó a finales de octubre que la Marina Real Británica participó en la planificación, organización y ejecución del ataque contra el Nord Stream. Desde Moscú seguirán insistiendo en que se lleve a cabo una investigación exhaustiva, transparente y con la participación de Rusia.

Después de este sabotaje, Nord Stream cesó definitivamente su actividad.

El rechazo del gas ruso es "históricamente ignorante y geopolíticamente erróneo"

Hasta el recrudecimiento de la crisis ucraniana en febrero, el gas natural era una de las fuentes de energía más fiables para Europa porque la enorme red de gasoductos, tanto marítimos como terrestres junto con las terminales de GNL, representaban casi 13.700 petajulios (1 petajulio = 278 gigavatios hora) de energía, o el 24% de la energía bruta disponible total de la región, en 2020.

La actual situación en el mercado energético ya ha provocado una contracción de los precios y el suministro de energía en Europa. Esto tuvo diversas consecuencias desagradables para los europeos de a pie y se refleja en los costos escandalosamente altos de la calefacción y el agua caliente, así como el encarecimiento del combustible para vehículos, pasando por un aumento de los precios de los alimentos y una inflación acelerada.

Bloomberg reveló que a pesar de los precios casi récord, el bloque logró llenar sus depósitos el verano pasado, lo que alivió el déficit de suministro. Aun así, las temperaturas bajo cero están poniendo a prueba por primera vez este invierno el sistema energético europeo. El mismo regulador de redes alemán advirtió que no se estaba ahorrando la suficiente energía.

En general, la UE consiguió reducir la demanda de gas en 50.000 millones de metros cúbicos el año 2022, pero la región aún se enfrenta a un déficit potencial de 27.000 millones de metros cúbicos en 2023. En este caso se supone que los suministros rusos caigan a cero y las importaciones de GNL de China vuelvan a los niveles de 2021.

Al mismo tiempo, los planes para construir terminales de GNL crecen en Europa. Pero los problemas en este sentido no disminuirán, ya que el número de buques de transporte de GNL en el mundo es limitado y operan en todo el mundo.

Sin embargo, se subraya que "aunque el GNL puede ofrecer una solución parcial al problema de abastecimiento de gas en Europa, no podrá reducir los precios del gas al nivel anterior". El transporte de GNL es muy caro, ya que requiere mucha energía y equipos muy costosos para generarla y mantener temperaturas tan bajas como 160ºC bajo cero en el interior de los petroleros.

El ministro presidente de Sajonia y destacado político conservador Michael Kretschmer declaró que prescindir para siempre del gas ruso sería "históricamente ignorante y geopolíticamente erróneo". Para muchos políticos alemanes, los precios importan. Berlín paga actualmente 140 euros (180 dólares) por megavatio hora para importar gas, unas siete veces más que la media de 2010 a 2020. Para amortiguar a sus consumidores y empresas, Alemania gasta miles de millones en subvenciones.

Blas también destaca que Europa probablemente nunca volverá a los contratos a largo plazo del pasado con Rusia, y es posible que necesitará importar menos gas con el paso del tiempo gracias a las energías renovables. Pero, como indica el investigador, si quiere mantener la competitividad de sus industrias química, alimentaria y pesada, necesitará gas barato. Y no hay gas más barato para Europa que el de Rusia, concluyó.

"Moscú siempre cumple sus compromisos"

A pesar de todo, Rusia cumple sus compromisos contractuales. El presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que Europa debe agradecer a Turquía por el tránsito ininterrumpido de gas desde Rusia. Asimismo, destacó el buen funcionamiento del gasoducto Turk Stream para suministrar gas a Europa desde Rusia.

"No solo me refiero a los suministros a los consumidores de Turquía sino, también quiero reiterar, a los consumidores de Europa. Así que creo que los socios europeos deberían estar agradecidos a Turquía por garantizar el tránsito ininterrumpido de nuestro gas hacia el mercado europeo", indicó en ese entonces Putin.

Además, denunció que Moscú siempre cumple sus compromisos y esta es una diferencia cardinal con Occidente. Putin aseguró que, a pesar del sabotaje de las infraestructuras energéticas, Rusia no tiene intención de renunciar a su posición y se garantizará la estabilidad del mercado.

Los países europeos viven una crisis energética debido a las restricciones contra los combustibles rusos por la operación militar especial en Ucrania lanzada el pasado febrero. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó que las sanciones asestaron un serio golpe a toda la economía mundial y también señaló que Occidente tiene por objetivo empeorar la vida de millones de personas.

En sus palabras, se desató contra Moscú una agresión de sanciones sin precedentes orientada a aplastar a corto plazo la economía rusa, "a derrumbar la moneda nacional, el rublo, a través del robo de nuestras reservas de divisas y a provocar una inflación destructiva". Sin embargo, destacó, el plan de Occidente fracasó.

GNL estadounidense y baterías: el lugar de la UE en la cadena alimentaria de EE. UU.

Instituto RUSSTRAT

La cadena de acciones políticas, militares y subversivas activas de los Estados Unidos, que llevaron a expulsar a Rusia del mercado europeo del gas, brinda a Washington grandes oportunidades de ganancias, que se formarán debido a la dependencia real de Europa del GNL estadounidense.

El proyecto de abastecer a la UE con gas estadounidense no parece un proyecto estratégico, sino que es una forma única de ganar dinero rápido. Además, a corto plazo, se avecina un período de gran incertidumbre que Europa deberá afrontar por su cuenta. Tales conclusiones se derivan del informe del CSIS "American LNG: Changing Geopolítica Security" .

Hace apenas siete años, CIF casi no exportaba GNL. Ahora que Europa y el mundo entero dependen cada vez más de las exportaciones de gas de EE. UU., debemos desarrollar nuestra propia estrategia, exige CSIS. Nota: la "dependencia" del gas ruso es "mala". Pero la dependencia del gas estadounidense es buenísima, dice CSIS. Es cierto que el exceso de ganancias de esta dependencia puede ser más corto de lo que le gustaría a Estados Unidos.

mercado premium

La suma de los riesgos geopolíticos surgidos en 2022 ha llevado a los consumidores europeos a luchar contra posibles desabastecimientos y pagar el precio más alto por el gas. Dadas sus propias sanciones y las prohibiciones de la UE de comprar gas barato de Rusia, el mercado europeo del gas se ha convertido en una prima para el GNL. Como resultado, muchos compradores asiáticos, especialmente China, revendieron GNL a Europa para obtener ganancias.

Los precios del gas en Europa   promediaron $41 por millón de unidades térmicas británicas (Btu) en 2022, el doble del precio de $18 en Japón y seis veces el precio de $6,5 en los EE. UU. Esto creó una oportunidad extremadamente favorable para los Estados Unidos. Ahora, American LNG se ha convertido en la segunda mayor fuente de gas (17%) para la UE después del gas de gasoducto de Noruega. Otros países, incluidos Noruega, Azerbaiyán y Qatar, han aumentado sus exportaciones a Europa, sumando 28 bcm combinados. m en 2022. Pero Estados Unidos aumentó en 37 mil millones de metros cúbicos, más que todas las demás fuentes de GNL combinadas.

En marzo de 2022, la administración Biden y la Comisión Europea  acordaron aumentar el comercio de gas entre EE. UU. y la UE en al menos 50 bcm. m por año para 2030. noviembre 2022 el acuerdo de seguridad energética UE-EE.UU. actualizado   ha fijado que Europa buscará importar hasta 147.000 millones de metros cúbicos. m de GNL en 2023. En 2022, la UE importó 159 mil millones de metros cúbicos.

Para aumentar el flujo de GNL, se necesitan terminales de recepción y capacidades de regasificación. Las empresas energéticas europeas han adjudicado contratos para 11 unidades flotantes de almacenamiento y regasificación (FSRU), que aumentarán la capacidad de regasificación en el continente en más de 55 bcm. m por año para fines de 2023. Al menos cuatro de ellos han sido comprados por el gobierno alemán.

Esto conduce a un aumento correspondiente en las terminales de "envío" en los EE. UU. Según CSIS, el gobierno de EE. UU. ha aprobado la construcción de suficientes terminales de exportación para duplicar su capacidad de fabricación de exportación. Sin embargo, algunas de estas propiedades están "todavía pendientes de decisiones finales de inversión". El aumento de la demanda probablemente permitirá que se introduzcan uno o dos FID adicionales para un nuevo proyecto a gran escala en 2023. Pero, ¿cuánto tiempo seguirá siendo premium el mercado europeo? Obviamente, hasta que se agote la demanda.

El callejón sin salida de la economía y la ideología

La recesión económica en Europa probablemente se deba a los altos precios de la energía combinados con el aumento de la inflación y las tasas de interés, escribe CSIS con delicadeza. Parte de la industria europea ha detenido la producción ya que la mayoría de las industrias intensivas en gas no pueden pagar el precio del combustible. La producción de fertilizantes nitrogenados en Europa ha caído un 70 % y, en general, la demanda de gas industrial en Europa ha caído un 40 % año tras año.

La conexión entre la rusofobia y la recesión económica en la UE no se niega. Así como el hecho de que puede surgir una situación en la que esta conexión se haga evidente para una parte de la población, seguida de una reacción política.

Obtener el apoyo público de Europa y Estados Unidos para la guerra en Ucrania y el costo económico que conlleva podría convertirse en un desafío mayor si las dificultades económicas empeoran. Los contribuyentes europeos y estadounidenses no están dispuestos a pagar interminablemente por la guerra, la restauración de Ucrania y el aumento de las facturas de electricidad”, enfatiza CSIS. La situación política puede cambiar, los suministros de gas de Rusia pueden volver a ser relevantes, lo que significa que Estados Unidos debería aprovechar al máximo la "ventana de oportunidad".

El factor principal en el mercado global de GNL es la salida de China de la hibernación económica del coronavirus. En 2022, Europa se beneficiará de la disminución de la demanda de GNL asiático. Ahora China está trabajando para reiniciar su economía, y los volúmenes de GNL disponibles en el mercado mundial volverán a fluir allí.

Europa tendrá pocas oportunidades si China decide usar más GNL. El control de China de los contratos de importación a largo plazo crea riesgos de suministro para las importaciones europeas de GNL y demanda incierta para los exportadores estadounidenses, advierte el CSIS. Es decir, después de un tiempo, puede surgir una situación en la que la UE ya no se enfrente al problema de cuánto pagar por el gas, sino a la pregunta: ¿dónde conseguirlo? El gobierno de EE. UU. no puede impedir que las empresas privadas vendan gas a China, y si Asia recupera su estatus de mercado premium, la UE simplemente no encontrará volúmenes libres de gas.

No se puede descartar que la demanda de GNL aumente no solo en China. Filipinas tiene la intención de comenzar a importar GNL a fines de 2023, aunque Vietnam avanza lentamente hacia la construcción de terminales de GNL. Pakistán y Bangladesh viven en condiciones de escasez de gas. Ahora los precios de intercambio del gas están bajando, y puede resultar que varios grandes consumidores reanuden de inmediato sus planes de comprar GNL.

El problema de la UE es que la burocracia que allí opera evita categóricamente los contratos de largo plazo, siendo rehén de su propia “agenda verde”, que implica el rechazo a los hidrocarburos en los próximos años. Un plazo de 15 a 20 años para un contrato de suministro de gas, un plazo normal para la industria del gas, parece inaceptable para la Europa actual. La UE asegura a todos y sobre todo a sí misma que la "energía limpia" desempeñará un papel importante en un futuro próximo. Y esto no estimula la inversión en la construcción de terminales y producción de gas. Estados Unidos podría seguir siendo el mayor propietario mundial de capacidad de exportación de GNL durante una década, según CSIS. Podemos estar de acuerdo con esto, aunque parece que el pronóstico está incluso algo sobreestimado.

¿Qué sigue?

El CSIS guarda un silencio deliberado sobre lo que sucederá a continuación, después de que la UE compre la mayor cantidad de gas estadounidense a precios máximos. Más precisamente, se sugiere que la dependencia del gas de la UE de los EE. UU. "podría traducirse fácilmente en una cooperación estratégica más profunda en materia de clima y energía". Puede creer en esto, dado el plan IRA estadounidense, que implica inversiones multimillonarias en la producción de baterías y otros componentes "verdes" que se venderán a la misma Europa.

Europa ahora depende de las importaciones de gas natural de los EE. UU. para calentar sus hogares, alimentar sus redes y alimentar sus industrias. Este nuevo comercio debería fortalecer la relación transatlántica en un momento de crecientes tensiones geopolíticas.

Las ventas de GNL estadounidense a Europa tienen un límite adicional: los precios internos en los propios Estados Unidos. Inevitablemente crecerán si se vende demasiado gas para la exportación, lo que creará una tensión social y económica interna que Washington no necesita. En pocas palabras, EE. UU. ha enganchado con éxito a la UE en su aguja de GNL. Cuando las ventas al mercado asiático se vuelvan más rentables, todo el gas fluirá allí y se ofrecerá a la UE comprar paneles solares, vehículos eléctricos y baterías de EE. UU.

Además, la UE se ha encontrado en efecto en una dependencia energética total de los Estados Unidos. Centrarse en un único proveedor con una sola opción de suministro por buques metaneros implica grandes riesgos. Antes de que el gas natural pueda exportarse y enviarse por mar, se licua y se refrigera por debajo de -160,5 °C. Actualmente hay siete plantas de licuefacción importantes que operan en los Estados Unidos, concentradas a lo largo de la costa del Golfo en Texas y Luisiana. La fuerte demanda de GNL de EE. UU. significa que estas capacidades están operando a la capacidad máxima o por encima de ella.

Con oportunidades de exportación limitadas en todo el mundo, una interrupción en la infraestructura de gas de EE. UU. podría tener un impacto significativo en los suministros y precios globales. El incendio de la planta de Freeport LNG en junio de 2022 eliminó casi el  17 por ciento de las exportaciones de LNG de EE . UU . y la planta continúa en reparación.

Con las plantas operando a su máxima capacidad, las fallas en los equipos y la escasez de personal representarán una amenaza constante para los suministros. La concentración de la capacidad exportadora estadounidense en la Costa del Golfo significa que los huracanes y la sobrecarga de barcos amenazan las operaciones y los tiempos de entrega. No se deben descartar amenazas de sabotaje, recordamos el sabotaje submarino en Nord Stream 1 y Nord Stream 2- y ciberataques.

Al declarar el deseo de “deshacerse de la dependencia del gas” de Rusia, la UE se ha metido en un callejón sin salida cuando una tormenta en el Golfo de México o un terrorista con un juego de rol pueden derribar una parte significativa del PIB europeo. Y lo más importante, después de perder el estatus de mercado premium, la UE generalmente se quedará sin nada, sin perspectivas energéticas comprensibles y con una nueva dependencia de los Estados Unidos.