La situación no mejora con la entrada del nuevo año, en el conflicto que mantienen el Gobierno de Gibraltar y los pescadores de la flota artesanal española que faena en las aguas que rodean el Peñón. Durante la madrugada del martes, el pesquero Alejandra se ha visto obligado a levantar las redes y abandonar las aguas en las que se encontraba frente a la zona de Poniente de la costa de La Línea de la Concepción (Cádiz), ante la agresión de hasta cuatro embarcaciones de la Royal Navy y la policía gibraltareña.
Según fuentes de la Guardia Civil, las embarcaciones gibraltareñas amenazaron a los tripulantes del pesquero con “apresarlo y trasladarlo a puerto”. Además, durante el incidente, también amedrentaron a los tripulantes del pesquero español asegurándoles que, “o se marchaban de la zona o acabarían cortándole las redes”.
Fuentes del sector pesquero de La Línea han señalado que "varias lanchas de la policía de Gibraltar han acosado al barco mientras faenaba en su lugar habitual". Ante la negativa del marinero español a abandonar el lugar, "los agentes de la Policía han amenazado con detenerlo", algo que finalmente no ha ocurrido, pero sí "le han cortado las redes" de pescar.
La intervención de la patrullera de la Guardia Civil, que acudió nuevamente a proteger los marineros campogibraltareños, evitó males mayores. El patrón del barco llegó a puerto y "bastante nervioso", ya que pasó "un buen susto", según destacan las mismas fuentes. El patrón del Alejandra se vio obligado a regresar al puerto de La Atunara, en La Línea, aconsejado por los agentes del Instituto Armado, que tenían la orden expresa de evitar cualquier conflicto con las autoridades del Peñón.
Esta nueva agresión se produce en el mismo día en que, se ha conocido que, el Gobierno de Fabian Picardo ha elaborado un informe, en el que se asegura que en 2013 se produjeron un total de 496 “incursiones ilegales” de buques españoles en las aguas que el ejecutivo llanito considera de su jurisdicción.
La agresión sufrida por el Alejandra, durante esta madrugada ha sido el primer incidente que las autoridades gibraltareñas protagonizan con los pescadores españoles, en el año que acaba de comenzar, no obstante, las condiciones meteorológicas y el cierre del resto de caladeros a causa de las toxinas, obligan a algunos barcos de la flota artesanal de Algeciras y La Línea a faenar en las aguas en conflicto, muy cerca de donde el gobierno de Fabian Picardo, lanzó los más de 70 bloques de hormigón que aún continúan en el fondo de las aguas de la Bahía, a pesar de las peticiones cursadas por España para que sean retirados.