La visión cierta del Rey llegando penosamente al Salón del Trono del Palacio de Oriente y leyendo su discurso de forma angustiosa, hablan por sí solas, desmintiendo el reportaje glamuroso de la revista Hola en su 70 Aniversario que, pasado por el photoshop, sigue mostrándole a sus 76 años como un hombre maduro de buen ver, sin muletas y con cuerda para rato. Allá cada cual con sus responsabilidades y su afán de revivir en Don Juan Carlos al Dorian Grey de Oscar Wilde -un personaje de novela- que personifica el ansia de la eterna juventud.
Eso en cuanto a la imagen física. Pero es que los duros y demostrativos planos televisivos de Su Majestad en la Pascua Militar, se producían justo al día siguiente de que un sondeo de Sigma Dos para El Mundo (05/06/2014) evidenciara que, por tercer año consecutivo, aumenta la visión negativa sobre el actual reinado y la Monarquía, elevando a un preocupante 69,4% el número de españoles mayores de 18 años que consideran al Rey incapaz de recuperar el prestigio perdido.
Y también un día antes de que el juez José Castro imputara formalmente a la infanta Cristina en el ‘caso Nóos’ por un doble delito de fraude fiscal y blanqueo de dinero. Así respondía el instructor judicial, de forma inmediata, a la petición del jefe de la Casa del Rey de que se cerrara ya esa fase del procedimiento, porque los casi tres años que lleva abierto el sumario (tiempo bastante usual en otros miles de causas menos complejas) han supuesto un “martirio” para la institución monárquica, con un goteo de informaciones y filtraciones que hacen que el caso esté “repicando día tras día”, según manifestó ante las cámaras de TVE (04/01/2014).
La imputación de la Infanta es en realidad una re-imputación por parte del juez instructor, después de que el pasado mes de mayo la Sección Segunda de la Audiencia de Palma acordara dejar sin efecto su citación para que declarara como imputada en el ‘caso Nóos’, estimando en parte el recurso de la Fiscalía Anticorrupción y pidiendo al Juez Castro que concretase y aportase más información sobre su supuesto delito fiscal.
Aquella decisión de la Audiencia de Palma, expuesta en un auto de 44 páginas, fue adoptada por los magistrados Diego Gómez-Reino y Mónica de la Serna y con el voto discrepante de Juan Jiménez, que era partidario de la imputación. En cualquier caso, el tribunal recordaba que la infanta Cristina “sigue siendo investigada”, al tiempo que describía el “buen trabajo jurisdiccional” de la instrucción, calificándolo de “excepcional y exhaustivo”.
La Casa del Rey expresó entonces su “máximo respeto” ante la decisión de la Audiencia de Palma de dejar sin efecto la citación como imputada de la infanta Cristina en el caso Nóos. Y ahora vuelve a mantener la misma actitud oficial, aunque las presiones al juez Castro, de muy diverso tipo, para que esta re-imputación no se produjera, han sido más que evidentes.
Veremos en qué queda todo este lío -la salud cierta del monarca, las apariencias y la imputación de su hija-, pero, de momento, la campaña de imagen de la Corona se ha vuelto a derrumbar, con un efecto en la prensa internacional ciertamente demoledor y aportando también lo suyo a la ruina de la ‘Marca España’ (al margen de los Sacyr y Navantia de turno).