Según informó el miércoles Open Doors, grupo que monitorea la persecución de cristianos en todo el mundo, 2.123 cristianos murieron a causa de sus creencias en 2013, casi el doble de la cifra del año anterior. La mayoría de ellos en Siria.
Según Open Doors, se han documentado 2.123 asesinatos de "mártires" en 2013, en contraste con los 1.201 registrados en 2012. La organización, con sede en Estados Unidos, elabora anualmente una lista de los 50 países del mundo donde los cristianos sufren las peores discriminaciones y persecuciones.
"El principal motor de la persecución de los cristianos en la inmensa mayoría de los países, en concreto en 36 de los 50 países observados, es el extremismo islamista", explican los autores del informe.
Sin embargo, Corea del Norte, oficialmente ateo, dominado por el culto a la persona de la familia Kim y donde el mero hecho de tener una 'Biblia' es motivo suficiente para ser condenado a perpetuidad o incluso ejecutado, sigue siendo el peor país del mundo para los que profesan esta fe.
Según Open Doors, alrededor de 70.000 creyentes cristianos están en campos y prisiones laborales de Corea del Norte. No obstante, el resto de los cinco primeros países que encabezan la lista son Estados musulmanes que sufren inestabilidad interna: Somalia, Siria, Irak y Afganistán, por ese orden.
De éstos, la situación ha empeorado en Siria, donde alrededor de 1.213 cristianos fueron "martirizados" en 2013. La cifra, solo en Siria, es mayor que la del total mundial registrada en 2012.
Siria tenía una población cristiana de más de 1,7 millones antes del comienzo del conflicto interno hace casi tres años. "La oposición siria está cada vez más islamizada y los cristianos son cada vez más vulnerables en todas las esferas de la vida. Muchos cristianos han sido secuestrados, agredidos o asesinados, y muchas iglesias dañadas o destruidas", escriben los autores del informe.
Amenaza a los cristianos sirios: "Conviértanse al islam o serán crucificados como Jesús"
Los últimos ataques de rebeldes sirios contra las minorías étnicas y religiosas del país, principalmente contra los cristianos, han alimentado los temores sobre los verdaderos planes de los extremistas islámicos que luchan en el conflicto.
Los rebeldes sirios han actuado contra algunas minorías del país, en particular contra los alauitas, la rama chiita a la que pertenece Assad y que es su principal base de apoyo. En total, las minorías étnicas y religiosas, incluyendo también los kurdos y los drusos, constituyen una cuarta parte de la población de Siria. La mayoría de la población del país, y la mayoría de los rebeldes, son musulmanes sunitas.
Pero si hay una comunidad que está siendo especialmente atacada por los extremistas en el país es la minoría cristiana, según recoge el diario estadounidense 'The Washington Post'.
Los cristianos dicen estar en el punto de mira, en parte por el sentimiento contra esta religión que muestran los extremistas y, en parte, como castigo por lo que los rebeldes consideran "apoyo a Al Assad".
El número de personas que profesan la religión cristiana en Siria representa alrededor del 10% de los 23 millones de habitantes del país.
Yussef Naame y su esposa Norma, una pareja de ancianos cristianos de Maalula, describieron cómo los rebeldes islamistas asaltaron la localidad a principios del mes pasado con gritos de "¡Dios es grande!". "Los yihadistas nos amenazaron: 'Conviértanse al islam o serán crucificados como Jesús'", explicó Yussef con voz temblorosa.
"Hace poco me di cuenta de que los domingos se lanzan más de 15 morteros al día", relató por su parte Sami Amir, un sirio cristiano del barrio de Al Qassaa, en las afueras de Damasco. "Están atacando las zonas cristianas", agregó.
Los cristianos en Damasco están convencidos de que los extremistas están apuntando deliberadamente hacia sus barrios mientras combaten contra las fuerzas leales a Al Assad, en un intento por expulsarlos de sus pueblos y ciudades de las afueras de Damasco.
Casi todos los 50.000 cristianos que habitaban en la ciudad de Homs han huido, y otros 200.000 ha escapado también de la ciudad septentrional de Alepo. Cuando los insurgentes ocuparon la ciudad estratégica de Qusair en 2012, unos 7.000 católicos fueron obligados a abandonar sus hogares y sus pertenencias fueron saqueadas. La quema de iglesias cristianas, los asesinatos de fieles y religiosos católicos y ortodoxos y el ultraje de símbolos de esta religión aumenta día tras día en el marco del conflicto.
En todo el país, unos 450.000 cristianos han huido de sus casas, tan solo una parte de los 7 millones de sirios que han abandonado el país desde que comenzó la guerra, de acuerdo con funcionarios de la Iglesia.