Política

Canciller sirio a Ban Ki-moon en Ginebra: "Yo vivo en Siria, usted no; déjeme contar nuestra versión de los hechos"

Elespiadigital | Domingo 26 de enero de 2014

Los desafíos de la cumbre de paz de Ginebra 2, que ha arrancado este miércoles en Montreux, Suiza, han quedado más que patentes. La reunión comenzó con reproches cruzados y una agria discusión entre el presidente de la ONU y la delegación siria.

Redacción



Los desafíos de la cumbre de paz de Ginebra 2, que ha arrancado este miércoles en Montreux, Suiza, han quedado más que patentes. La reunión comenzó con reproches cruzados y una agria discusión entre el presidente de la ONU y la delegación siria.

Tras breves discursos conciliadores de los ministros de Exteriores de EE.UU. y Rusia, el canciller sirio, Walid al Mualem, se embarcó en una larga alocución en la que criticó a la Coalición Nacional Siria y acusó a algunos países extranjeros, entre ellos Turquía, de apoyar a los terroristas en Siria.

Entonces, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió a Mualem que se limitara a los siete minutos concedidos para hablar, a lo que este respondió: "Usted vive en Nueva York. Yo vivo en Siria. Esta es una cumbre sobre Siria, es mi derecho". "Déjeme contar nuestra versión de la historia. Usted ha hablado durante 25 minutos. Yo necesito por lo menos 30", le espetó.

Usted ha hablado durante 25 minutos. Yo necesito por lo menos 30

El agrio debate entre Ban Ki-moon y Al Mualem prosiguió, al insistir el ministro sirio en que tenía derecho a expresarse durante más tiempo. Ban devolvió la palabra a Al Mualem, para interrumpirlo de nuevo unos 12 minutos más tarde.

Después de unos minutos adicionales, el emisario sirio concluyó finalmente su discurso diciendo que "el verdadero diálogo entre los sirios debe tener lugar en territorio sirio".

Por su parte, el representante de la Coalición Nacional Siria, Ahmad Yarba, quien tomó la palabra a continuación, calificó al presidente Bashar al Assad de "terrorista" y lo acusó de facilitar el ascenso de Al Qaeda en el país. Además, Yarba aseveró que la coalición no está dispuesta a negociar con Al Assad y considera que el objetivo de la conferencia es que el presidente sirio abandone el poder.

La declaración del líder de la oposición estuvo en consonancia con las palabras del secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, quien habló al principio de la conferencia y dijo en términos inequívocos que Washington "no se imagina un lugar para Al Assad en un futuro Gobierno de transición de Siria".

Ministro Muallem en Ginebra 2: “En Siria hay un verdadero holocausto”

Resumen de la intervención de Walid al-Muallem, ministro sirio de Asuntos Exteriores:

En Siria, señoras y señores, los vientres de las mujeres embarazadas son mutilados y sus fetos asesinados, las mujeres son violadas, vivas o muertas, en prácticas tan atroces, tan viles y repugnantes que sólo se les puede atribuir a su doctrina perversa. En Siria, señoras y señores, se mata a los hombres en presencia de sus hijos en nombre de esta revolución, peor aún, esto se hace mientras que los hijos de estos autores extranjeros cantan y bailan. En Siria, ¿cómo pueden los tan llamados revolucionarios canibalizar el corazón de un hombre y proclamar que promueven la libertad, la democracia y una vida mejor?

Bajo el pretexto de la “gran revolución siria,” civiles, clérigos, mujeres y niños son asesinados, víctimas vuelan indiscriminadamente en pedazos en espacios públicos y edificios, independientemente de sus opiniones políticas o ideologías, libros y bibliotecas son quemados, tumbas excavadas y artefactos robados. En nombre de la revolución, los niños son asesinados en sus escuelas y los estudiantes en sus universidades, las mujeres son extorsionadas en nombre de la yihad al-nikah y otras formas, las mezquitas son bombardeadas mientras los fieles se arrodillan en oración, civiles son degollados y sus cabezas colgadas en las calles, la gente es quemada viva en un verdadero holocausto que la historia y muchos países negarán sin ser acusados de anti-Semitismo.

En el nombre de una revolución, “para liberar al pueblo sirio oprimido del régimen y para difundir la democracia”, ¿acaso un padre es capaz de inmolarse junto a su esposa e hijos para evitar que intrusos extraños ingresen a su casa? La mayoría de nosotros en esta sala somos padres – Les pregunto entonces, que llevaría a un hombre a matar a su propia familia para protegerlos de estos monstruos defensores de la libertad. Esto es lo que sucedió en Adra, un lugar del que la mayoría de ustedes no han oído hablar pero donde los mismos monstruos alienígenas atacaron: mataron, saquearon, decapitaron, masacraron, violaron y quemaron viva a la gente. Ustedes no han oído hablar de esta brutalidad seguramente, sin embargo, sí han oído hablar de otros lugares donde se cometieron los mismos crímenes atroces y donde la misma sangre empapó el dedo acusador que señaló al Ejército Sirio y al gobierno como autores. Y cuando estas mentiras flagrantes ya no eran creíbles, dejaron de girar en torno a su red de engaños.

Esto es lo que sus amos les ordenan hacer, estos países que encabezaron la guerra contra Siria, tratando de aumentar su influencia en la región con sobornos y dinero, exportando monstruos humanos totalmente empapados de la mas aborrecible ideología wahabí, todo a costa de la sangre siria. Desde esta etapa, alto y claro, ustedes saben tan bien como yo, que no se detendrán en Siria, aunque algunos sentados en esta sala se nieguen a reconocerse o considerarse inmunes.

Señoras y Señores, todo lo que han oído, no habría sido posible, si nuestros países fronterizos hubieran sido buenos vecinos durante estos años difíciles. Desafortunadamente, estan lejos de eso; con traidores al Norte, espectadores silenciosos de la verdad en el Oeste, débiles del Sur acostumbrados a seguir la voluntad de otros, o los cansados y agotados del Este todavía aturdidos por las conspiraciones de ser destruidos junto con Siria.