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Ataques con gases químicos del gobierno títere de la OTAN contra civiles e insurgentes en el Sur de Libia

Elespiadigital | Lunes 27 de enero de 2014

(Cristina Sánchez - EED) Fuentes de la resistencia libia, la insurgencia que se alza “por la recuperación del derecho al honor y la dignidad, a la independencia del pueblo libio, arrebatada por las fuerzas invasoras y colonialistas de la OTAN y EEUU”, informan a El Espía Digital, sobre la restauración de la “seguridad en general”, en las áreas de Sabha Shati, Ubari, Murzuq y Gath. Además, apuntan que, informes de la inteligencia de la resistencia en su poder, delatan que la OTAN “está pagando 12 mil dinares a mercenarios y traidores, a través de su Gobierno de facto en Libia, para luchar contra la resistencia”.

Las mismas fuentes denuncian la utilización de gas mostaza “en su bombardeos en el sur y el este de Tripoli”, según informaciones recibidas desde el hospital Al Zahra, certificando la infección de civiles inocentes. Y la propagación de fosforo blanco, prohibido en todo el ámbito internacional, a través de bombardeos de la OTAN. La resistencia pide a Rusia que lleve a cabo un “llamamiento urgente ante el Consejo de Seguridad de la  ONU, para condenar estos actos genocidas contra una población indefensa”.

El Sur de Libia, aseguran, “está prácticamente liberado de mercenarios extremistas y traidores al servicio de los conspiradores de la OTAN y EEUU”, después de los duros bombardeos que se están llevando a cabo estos últimos días, con la ayuda de los “traidores de Misrata”. Las ciudades del Sur festejan, continúan, el triunfo “con la imagen del líder Mohamar Gadafi, portando banderas verdes y escribiendo consignas –para contrarrestar la miserable propaganda del invasor-, alentando la Jamahiriya Libia”; mientras, un comunicado de la Resistencia Verde, llama al “patriota pueblo libio” a no hacer frente a la resistencia, que se afana por “conservar la unidad entre todas las tribus”. Y le insta a unirse a la resistencia donde “se garantizará su seguridad y serán tratados conforme a las normas internacionales”.

Los insurgentes aseguran que han conseguido unir un ejército con más de 250 mil combatientes “equipados para hacer frente a los invasores”, e informan de la captura, por parte de las Fuerzas de Liberación de la Jamihiriya, de grandes cantidades de material bélico y vehículos artillados, en la base aérea de Sabha, “utilizados para la defensa de zonas liberadas”. La misma ciudad donde, advierten, “varios comandos Tuareg se sitúan a las puertas para participar en la consolidación de la liberación”. Todo ello después de haber sido escenario de una dura batalla entre bandas rivales de mercenarios y soldados del Estado Mayor General, en la que han muerto más de 200 soldados del Gobierno y se estiman unos 180 heridos. “La resistencia aprovecha la contradicción para implantar más zonas liberadas”.

Restauración del orden

En otro orden de cosas, las mismas fuentes anuncian que han acabado con “la marginación, el sometimiento y la privación de los derechos; los robos y el pillaje y los asesinatos, llevados a cabo en los tiempos de la angustia, posteriores a la pérdida de la soberanía y el orden. Así como con los brotes racistas”.

En un comunicado oficial, la insurgencia exige a la comunidad internacional y a la ONU, “expulsar a todas las tropas extranjeras y mercenarios contratados por la OTAN y EEUU”, así como la no injerencia en “nuestros asuntos internos”, con la advertencia de que, en caso contrario, “se tomarán severas represalias como respuesta para conservar nuestro honor y dignidad, después de haber analizado en profundidad la situación global del país y las posibilidades de recuperar la soberanía”. Los insurgentes recuerdan en este mismo comunicado, que ellos “no querían una guerra, ni la división del país, ni la pobreza” que se desprende de todas estas acciones, y denuncian “la doble moral y los intereses económicos de la invasión libia, -en todas partes del mundo se sabía que los mercenarios contratados por EEUU y la OTAN no han luchado nunca ni por la democracia ni por la libertad… muchos libios fueron engañados por los conspiradores occidentales y han convertido un gobierno de masas en un gobierno de mafias al servicio del enemigo imperialista”.


Asesinado a tiros el viceprimer ministro de Industria y dimisión del ministro de Asuntos Exteriores

Precisamente, dice el comunicado, “como protesta contra los bombardeos con armas prohibidas por la comunidad internacional y el derramamiento de sangre, dimite el ministro de Asuntos Exteriores”. Otros cinco ministros, añade, “están temerosos de acabar eliminados por los traidores a la Patria”.

Por otro lado, en Sirte, muere asesinado el viceprimer ministro de Industria, Hassan al -Drouhin. Según las autoridades, el ataque llegó horas después de la muerte de al menos 19 personas y unos 20 heridas en enfrentamientos tribales en el sur del país. Según el periodista internacional Eloy Pardo, “es la primavera árabe la que ha sumido al país en el caos y su solución no se perfila en un futuro próximo”.

Por último, en Trípoli, el Gobierno oficial impuesto por la OTAN ha decretado, apunta el comunicado, “el estado de máxima alerta por temor a ser sorprendidos por la resistencia, dada la solidaridad que llega a mostrar la población por las fuerzas de liberación”.

Imágenes de la insurgencia libia pro Gadaffi

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