“La Ley es igual para todos”, proclamó el Rey Juan Carlos en su famoso discurso de la Navidad de 2011.
Ahora llega la segunda parte de la frase del burro Benjamín. Será aplicada por el Consejo General del Poder Judicial el próximo día 8 de febrero, cuando la Infanta Cristina acuda a declarar ante el juez José Castro, que instruye la supuesta trama de corrupción organizada por su marido, Iñaki Urdangarin, y su socio, Diego Torres.
El nuevo presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, ha decidido que el día 8 la Infanta Cristina sea arropada ante la prensa por la nueva directora de Comunicación del órgano de gobierno de los jueces, Cristina Ónega, y su segundo de a bordo, José Asenjo.
Ambos se desplazarán a Palma para ayudar (¿o dirigir?) al gabinete de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Baleares, que ya cuenta con dos periodistas para estas tareas, la directora del Departamento y una becaria.
Se ve que, para Lesmes, dos personas no eran suficientes para ‘contener’ a los numerosos periodistas que estarán allí ese día. Da igual que todos los periodistas estén previamente acreditados, que vayan a trabajar tras unas vallas y que estén controlados por la Policía, como ocurrió cuando declaró Urdangarin.
Tampoco importa que haya menos prensa y público en las cercanías que en la regata de la Copa América, donde la Infanta Cristina actuó como asesora deportiva por recomendación de su marido.
Cuatro periodistas, cuatro, son necesarios para la declaración de una imputada. Todo un alivio para la infanta.
Cristina Ónega es hija del periodista Fernando Ónega, que se ‘wasapea’ con el Rey y que sigue opinando de política judicial aunque ella haya sido nombrada directora de Comunicación del CGPJ por sus influencias. Todo queda en confianza.
La periodista en cuestión, también es sobrina de José Ramón Ónega, un adaptable ex alto funcionario del Ministerio del Interior que ocupó cargos de relieve con los sucesivos gobiernos de UCD, PSOE y PP, y al que, en 2009, Alberto Núñez Feijóo nombró delegado de la Xunta de Galicia en Madrid y director de la Casa de Galicia.
Más allá de la ‘fruslería’ de si la Infanta Cristina llega andando a un edificio en el que no hay garaje, como hace todo el mundo, está claro que no todos los españoles somos iguales ante la Justicia. De los ‘más iguales que otros’ se encarga Carlos Lesmes.