Defensa

Las enseñanzas de la guerra en Ucrania: Columna de Asalto en el Pasado – Futuro por Delante

Administrator | Martes 10 de febrero de 2026
Sí, las tácticas de asalto han cambiado dramáticamente. Una amplia gama de sistemas de detección y ataque han, figurativamente hablando, "puesto de rodillas a las tácticas antiguas" - cuando un avance en los frentes se realizaba por una compañía/batallón.
La táctica de "infiltración" actualmente muestra mayor efectividad con menos pérdidas de personal, pero no está exenta de problemas que deben considerarse al planificar una operación de combate.
▪️Al enviar equipos de asalto de tres a cuatro personas, es necesario entender:
▪️ Tal grupo se vuelve no funcional cuando aparecen "300" (heridos), ya que evacuar a un herido típicamente requiere al menos cuatro personas para mover al herido y su equipo.
▪️ La evacuación para grupos pequeños es poco probable que se organice. Es difícil imaginar una situación donde un grupo de evacuación se movería a un área controlada por fuego enemigo para rescatar a 1-2 heridos. Las pérdidas en este caso podrían ser aún mayores.
▪️ Los suministros de municiones, alimentos, agua y otros medios necesarios son muy limitados. Es importante considerar que el último grupo enviado debe alcanzar el punto de despliegue antes de que el primer grupo se quede sin comida y agua. De lo contrario, el grupo de asalto sufrirá pérdidas no combativas, reduciendo la preparación de combate general de la unidad.
▪️ El apoyo del grupo de vehículos blindados también es limitado al inicio del asalto. Las tácticas clásicas recomiendan que la infantería y los vehículos de combate avancen simultáneamente, después de golpear previamente las posiciones de fuego enemigas con artillería/armas de precisión.
Ahora, los equipos de asalto están obligados a acumular y atacar junto con golpes a las posiciones de fuego enemigas, mientras que el grupo blindado está severamente limitado en maniobras, ya que se convierte en un objetivo prioritario para los drones enemigos.
▪️ Las fechas de finalización de la tarea final se estiran, ya que predecir con precisión el 100% de logro es simplemente imposible debido a numerosos factores acompañantes. Establecer metas inmediatamente irreales sin considerar la situación puede tener serias consecuencias para el siguiente paso de la operación.
Al final, lo que queda es decir que es moral y físicamente difícil completar una tarea siendo un "jugador en minoría" en el campo de batalla, lo cual también afecta los resultados de la batalla.
Rusia: la Unidad Rubicón
Guillermo Caviasca*
La adaptación rusa a la revolución militar contemporánea y análisis sobre la guerra actual y la revolución en asuntos miliares
En el siguiente artículo analizaremos los cambios y adaptaciones que se viene desarrollando en la guerra moderna a partir del estudio de la guerra de drones en Ucrania. Mas adelante en un siguiente articulo analizaremos las cuestiones que hacen a los debates sobre la Revolución en Asuntos militares (RAM) para el caso argentino
Señalaba Heinz Guderian en su libro ¡Achtung – Panzer! que “No se debe echar vino nuevo en odres viejos. De lo contrario, los odres revientan, el vino se derrama y los odres se pierden. El vino nuevo debe echarse en odres nuevos”; Por ello “nuevas armas requieren nuevas tácticas”.
En la guerra existe en concepto de “interdicción” o fuegos de interdicción. Se refiere al ataque mediante artillería o aviones de las posiciones de la retaguardia cercana de las unidades de combate para negar al enemigo el uso efectivo de un área específica (cruces de caminos, zonas de reunión) o rutas de suministro y comunicaciones. El objetivo es impedir movimientos, concentraciones o el despliegue de fuerzas enemigas. No es fuego sobre las unidades del frente. Se consideró, más que parte de la táctica, algo del plano operacional justamente plano que en general se encuadra la logística, ya que es un ataque a la logística, bases, etc.
La guerra moderna fue extendiendo esta interdicción hacia la retaguardia cada vez con mayor potencia, intentando cortar la logística de las unidades del frente o volver calamitosa su aproximación o retirada. Solo pensemos en los alemanes en Normandía o los iraquíes en el Golfo.
Sin embargo, hablamos de la época presente de grandes cambios tecnológicos que afectan todos los órdenes de la vida. Y a la guerra la afectan en varios planos. Tanto en los estratégicos, en lo que se llama guerra cognitiva, guerra híbrida, etc.; como en los operacional y táctico. Es el tema de las comunicaciones, la IA, la robótica, etc.: una revolución.
La Revolución en los Asuntos Militares (RAM) describe un cambio profundo y fundamental en la naturaleza de la guerra. No se trata simplemente de la invención de una nueva arma, sino de la combinación de nuevas tecnologías con cambios en la doctrina militar que implican una reorganización en las fuerzas armadas que hacen que las formas anteriores de combatir queden en entredicho. Se relaciona también con períodos de profundo cambio en la sociedad y economía.
Para que un avance sea considerado una “revolución” y no solo una “evolución”, debe cumplir con la integración de tres pilares. 1) Innovación Tecnológica con la aparición de una tecnología disruptiva (ej. la pólvora, el motor de combustión, el GPS, la Inteligencia Artificial). 2) Una innovación doctrinal, que conlleve a nuevos conceptos sobre cómo usar esa tecnología para ganar batallas (ej. la Blitzkrieg, para los vehículos, aviones y comunicaciones articulados por los alemanes). 3) Una adaptación organizacional, con la creación de nuevas estructuras dentro del ejército para gestionar esa tecnología (las divisiones Panzer, por ejemplo). Y aquí entra la unidad Rubikon: el “Centro Rubikon para Tecnologías Avanzadas No Tripuladas” creado por Rusia.
Cuáles son algunas características del campo de batalla actual: la “Transparencia”, todo o mucho se puede ver casi al instante con una amplia conciencia situacional y poca niebla de guerra; la “letalidad a bajo costo”, un dron de muy bajo costo puede destruir un tanque carísimo o penetrar una posición de infantería; la capacidad de “respuesta rápida” dada la aplicación de la IA y la creación de enjambres coordinados[1].
Sin embargo, estas innovaciones que llevan a que se hable de RAM, lo cierto es que ya se venían anunciando entre los especialistas desde hace unos años. Las doctrinas de varios países venían avanzando en la utilización de las nuevas tecnologías para aprovechar esta nueva asimetría en el terreno de lo convencional. En los EEUU la cuestión era debatida y experimentada con las consabidas resistencias al cambio de todas las épocas, pero no sólo allí, inclusive en Argentina esto se discutía para pensar donde poner los escasos (escasísimos) recursos destinados a la defensa.
De hecho, las experiencias de la guerra en Azerbaiyán-Armenia y los enfrentamientos entre turcos y rusos en Libia nos habían mostrado ya varios ejemplos prácticos, por fuera de la teoría, de la posibilidad de surgimiento de una guerra de nuevo tipo, en la que las nuevas armas tendrían un lugar destacado y alterarían la forma de hacer la guerra. Los cambios van por muchos lados, sean lo “híbrido”, la “negación plausible” en la “zona gris”, la existencia de “contratistas militares” de diverso tipo y organicidad, la generalización de los “más democráticos” misiles, la extensión del dominio de la guerra al espacio, la inteligencia y las comunicaciones. Pero especialmente aquí nos referimos a los drones, la IA y robótica asociadas, que son la estrella en Ucrania.
Fue el inicio de la guerra de Ucrania, cuando la “operación militar especial” rusa se vió empantanada por una resistencia inesperada, que los analistas comenzaron a ver las consecuencias de la RAM. Se tiende a simplificar desde el campo militante antioccidental la resistencia ucra en función de la ayuda del occidente liberal, la implicación de asesores, material, inteligencia, etc. Sin embargo, la capacidad ucraniana no debe ser subestimada, especialmente para quienes esperamos sacar lecciones serias para la guerra, no solo “hacer guerra informativa”.
Desde el inicio una participación descentralizada de numerosas personas con conocimientos básicos de tecnología comenzaron operar armas simples y resistir a las fuerzas rusas con iniciativas propias: una de ellas fue la utilización de drones civiles, que con pequeñas modificaciones resultaban letales inclusive para vehículos altamente blindados y sin dudas letales para los desprevenidos soldados[2].
Quizás ya había alguna idea previa, como vemos por las mismas hipótesis estudiadas por Guillermo Pulido en su libro sobre guerra mosaico y multidominio, donde presenta las ideas en debate dentro de las FFAA de EEUU. Sin embargo, no era una doctrina. Lo cierto es que este despliegue un poco espontáneo, pero sin dudas no organizado como estructura dentro de sus FFAA, fue leído correctamente por los mandos ucras y sus asesores occidentales.
Según fuentes tanto rusas como occidentales Ucrania se ha destacado en la guerra de drones (UAV) en parte porque a los ingeniosos en el tema se les permite trabajar en estrecha colaboración con unidades en el terreno sobre soluciones rápidas a los problemas del campo de batalla. En respuesta a estos éxitos ucranianos, el ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, concibió a Rubikon en agosto del 2024[3].
Guerra de drones, Ucrania el primer paso en esta guerra
Podemos afirmar que la evolución de Ucrania en la guerra de drones es uno de los fenómenos militares más rápidos y disruptivos de la historia moderna. Lo que comenzó en 2014 como un esfuerzo de aficionados y voluntarios, se ha transformado para inicios de 2026 en una rama independiente del ejército: las Fuerzas de Sistemas No Tripulados (USF).
En una primera etapa aproximadamente desde 2014 al 2021 después del Maidán, la anexión de Crimea y el inicio de la guerra en Donbass, voluntarios ucranianos empezaron a modificar drones comerciales (como los DJI Mavic) para corregir el tiro de artillería. Se crearon grupos como Aerorozvidka, un grupo y organización no gubernamental que promueve la creación e implementación de capacidades militares robóticas y centradas en la red para las fuerzas de seguridad y defensa de Ucrania. Grupos que operaban de forma casi civil pero integrados en el frente.
A partir del 2022 con la guerra en gran escala, Ucrania lanzó la iniciativa “Army of Drones”[4]. Se pasó de usar drones solo para observar a usarlos para soltar granadas de mano mediante mecanismos impresos en 3D. Fueron los años 2023 – 2024 de “explosión” del FPV. Los drones FPV (First Person View), baratos y suicidas, se convirtieron en la “artillería de precisión del pobre”. Ucrania comenzó a producir cientos de miles al mes, financiados tanto por el estado como por donaciones masivas (ayuda externa es central en el sostenimiento de las finanzas ucras). Ciertamente Ucrania partía con ventaja frente a Rusia, había una industria de drones, y los desafíos de ser el “débil” le obligaba al ingenio. Recordemos que los drones son masivos de venta al público y existe un mercado mundial abierto de insumos para los mismos, lo que hace que gran parte de los componentes de los drones fabricados en Ucrania sean chinos. Por ejemplo.
Rusia no tenía una industria de ese tipo. Fue el momento donde los resultados ucras fueron más espectaculares, produciendo gran parte de las bajas que paralizaron las ofensivas rusas. El año pasado 2025 y el actual se creó la Fuerza de Sistemas No Tripulados, separada del Ejército de Tierra o la Fuerza Aérea. Existen brigadas completas de drones que actúan como una rama de las FFAA cubriendo zonas del frente. Hoy, la inteligencia artificial (IA) permite que los drones ataquen objetivos de forma autónoma si pierden la señal por interferencias rusas. Pero es también el periodo en que Rusia procesó las lecciones y lanzó su propia industria y doctrina al respecto con gran potencia y éxito. Equilibrando las ventajas ucras y superando en algunos aspectos como señalan los mismos contendientes.
¿Cómo operan los ucranianos en el frente? Se basan en el “Complejo de Reconocimiento y Ataque” donde Integrar drones con el sistema Delta (un software de conciencia situacional). Un dron detecta un tanque, la posición se sube a la nube en segundos y un dron suicida o la artillería lo destruye casi en tiempo real. Otra táctica basada en un moderno “fuego de contrabatería” adaptado a los drones es la “caza de operadores”, buscando específicamente eliminar a los pilotos de drones enemigos. Utilizan un sistema de incentivos por puntos para disminuir la relación entre cantidad de acciones y objetivos destruidos para optimizar el uso de munición.
El armamento básico de la guerra de drones es el popular FPV suicida utilizado contra búnkeres a 5-10 km con buena precisión ya innumerables videos de objetivos de infantería eliminados: un pobre soldado descansando en un recoveco y se ve un dron que se ubica sobre él y le lanza un explosivo pequeño (una granada, por ejemplo), matándolo. Los drones pesados: son hexacópteros que llevan municiones de hasta 15 kg y cámaras térmicas para atacar objetivos en la oscuridad. Drones Navales, son dignos de mencionar del lado ucraniano ya que causaron graves problemas a los rusos en el Mar Negro, son lanchas no tripuladas. Y drones de Largo Alcance capaces de volar 1,000 km para atacar refinerías y depósitos de munición en suelo ruso.
La respuesta rusa
La guerra es un proceso acelerado de innovación y aprendizaje. Los drones se incorporaron a las fuerzas rusas más tardíamente que a las ucranianas. Hoy se utilizan para todo, tareas de reconocimiento, selección de objetivos artillería, corrección de tiro, ataque directo y evaluación de daños, etc. Esta capacidad no se limita a las unidades de élite o especiales como Rubikon; sino que ahora las formaciones de infantería regulares están desplegando grandes cantidades de drones FPV, con visión en primera persona equipados con miras térmicas y explosivos improvisados, algunos están modificados para transportar granadas anti blindaje otros están diseñados para lanzar cargas útiles de fragmentación, etc.
Un reciente informe del US Army[5] destaca como las unidades rusas tratan las pérdidas de drones como algo rutinario y los sistemas FPV se producen y consumen a un ritmo comparable al de las municiones fungibles. Se estima que la producción rusa, en un crecimiento exponencial a lo largo del 2025, ha superado a la ucraniana ampliamente, permitiendo reemplazar los drones importados en un tiempo notablemente rápido. Se utilizan para realizar operaciones de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR) en áreas amplias, una vez identificado un objetivo las coordenadas se pasan a unidades de artillería o equipos de drones FPV, las unidades de artillería suelen atacar primero y luego los equipos de drones suelen hacer un seguimiento para atacar a los supervivientes, o documentar los efectos del ataque. Los drones han asumido en gran medida funciones que antes desempeñaban los observadores avanzados, su uso ha hecho que la artillería rusa sea más receptiva, efectiva y flexible, señala en informe. Esto produce la ampliación de la “zona de muerte” y de la zona de interdicción táctica, permitiendo aislar unidades sin necesidad de cercarlas materialmente con tropas en el terreno. O sea, la capacidad de interdicción táctica se extiende (pongamos como ejemplo) 20 km hacia ambos lados de una hipotética línea de contacto, donde no hay libertad de movimientos ni paz para el soldado.
El informe también deja claro que la guerra electrónica es fundamental para la forma en que Rusia combate y no solo como una función de apoyo. Con guerra electrónica las fuerzas rusas preparan el campo de batalla antes de la primera andanada de artillería o drones. Es parte de su doctrina actual, “eso significa utilizar la guerra electrónica para establecer las condiciones para el éxito ya sea interfiriendo las comunicaciones ucranianas, degradando la guía GPS suprimiendo las operaciones de drones y exponiendo la ubicación de los emisores enemigos. Todo esto ocurre incluso antes de que comiencen las principales acciones cinéticas”[6]
Como Rusia desplegó potentes medios de guerra electrónica (como los que usa el centro Rubikon, estos meses pasados), Ucrania desarrolló, rotación de frecuencias, drones de fibra óptica y terminales Starlink claves para mantener el mando y control de los drones en zonas donde las redes móviles fueron destruidas. Sin embargo, esto ya no es una ventaja frente a su oponente que desarrolla las mismas innovaciones (salvo Starlink, obviamente). En este punto acotamos una idea que debe ser tenida presente: no existen armas milagrosas ni invulnerables; ni Starlink es invulnerable ni el “misil Oreshnik” es el arma que desnivelará la guerra. A quien piense así le recomendamos estudiar más historia militar. Las Wunderwaffen son muy lindas e interesantes, contribuyen al progreso y la definición técnica de la revolución militar, y más a la propaganda coyuntural para la moral de la retaguardia, pero no solucionan los problemas estratégicos de la guerra.
Ucrania creó un clúster tecnológico llamado Brave1, que funciona como una incubadora de defensa. Esto permitió que ingenieros civiles presentaran prototipos y que el ejército los probara en combate en menos de una semana. Este ciclo de retroalimentación ultrarrápido es lo que les ha permitido mantenerse competitivos frente al músculo industrial ruso. Como ya mencionamos durante el 2025 Rusia ha escalado su producción de forma que satura las defensas ucranianas. Pero ciertamente lo que más se destaca y en lo que los analistas coinciden, es en la unidad “Rubikón”.
El término “Centro Ruso Rubikon” (o Centro de Tecnologías Avanzadas No Tripuladas “Rubikon”) se refiere a una unidad de élite y un centro de desarrollo tecnológico del Ministerio de Defensa de Rusia, que ha cobrado gran relevancia entre finales de 2024 y 2025. Es una organización militar de vanguardia especializada en la guerra de drones y sistemas no tripulados. A diferencia de las unidades convencionales, Rubikon funciona como un híbrido entre una unidad de operaciones especiales y un centro de investigación y desarrollo (I+D).
Fue oficializado en octubre de 2024, aunque comenzó a operar meses antes (agosto de 2024).
Su creación fue una iniciativa directa del ministro de Defensa ruso, Andrey Belousov, con el objetivo de centralizar y profesionalizar las capacidades de drones que antes estaban dispersas en grupos de voluntarios o unidades menores. El Centro Rubikon es considerado por analistas militares como la respuesta de Rusia para recuperar la iniciativa en la “guerra de los cielos”. Su capacidad para operar de manera autónoma, fuera de la burocracia militar estándar y con un presupuesto casi ilimitado, lo ha convertido en una de las unidades más efectivas y temidas en el contexto del conflicto actual
El centro no solo opera en el campo de batalla, sino que tiene misiones estratégicas: Caza de operadores: Su prioridad táctica es localizar y eliminar a los pilotos de drones enemigos y sus centros de mando, utilizando inteligencia de señales (SIGINT). Desarrollo Tecnológico: Diseñan y prueban nuevos prototipos de drones FPV (First Person View), municiones merodeadoras (como los drones Lancet) y sistemas de inteligencia artificial aplicados al combate. Entrenamiento de Élite: Funciona como una escuela de formación para los mejores operadores de drones del ejército, integrando lecciones aprendidas en tiempo real desde el frente. Guerra Electrónica: Desarrollan contramedidas para anular la señal de los drones enemigos (el llamado “paraguas electrónico”).
Su Orden de Batalla (ORBAT)[7] no sigue la estructura de un regimiento de infantería tradicional. Al ser una unidad híbrida bajo el mando directo del Ministerio de Defensa de Rusia, su organización es modular, flexible y altamente tecnificada. El centro Rubicón está ausente en las bases rusas de entidades legales, no está asociado públicamente con ninguna unidad militar del Ministerio de Defensa. Esta estructura y doctrina de empleo de Rubikon permite que actúe como una “fuerza de choque tecnológica” que el alto mando ruso mueve a los puntos donde la guerra electrónica enemiga es más densa o donde necesitan romper defensas estancadas.
Como es el ORBAT, veamos[8]:
  • Mando y Control (C2) A diferencia de otras unidades que dependen de distritos militares regionales, Rubikon tiene una línea de reporte corta: Dependencia Directa: Reporta directamente a la oficina del ministro de Defensa y al Estado Mayor General. Su estado Mayor central ubicado en el Parque Patriota (Moscú), se encarga de la planificación estratégica, la asignación de presupuestos y la coordinación con la industria militar.
  • Elementos Operativos (Destacamentos de Combate). El brazo ejecutor de Rubikon se divide en Destacamentos Especializados (Otryad). Se estima que existen entre 7 y 10 de estos grupos, desplegados en sectores críticos (como Kursk, Donetsk y Zaporiyia). Se desplazan por sectores críticos del frente, como Donetsk o Kursk. Se estima que cuenta con aproximadamente 5,000 efectivos (entre ingenieros, analistas y operadores de combate). Cada destacamento incluye: Grupos de Ataque FPV, con Pilotos de élite especializados en drones de visión en primera persona para ataques de precisión quirúrgica. Unidades de Municiones Merodeadoras: Operadores de sistemas pesados como el Lancet o el Scalpel para ataques a larga distancia. Células de “Caza de Operadores”, que son grupos especializados en localizar señales de radio de pilotos enemigos para eliminarlos con artillería o drones
  • Componente de Inteligencia y Guerra Electrónica (EW). Esta es la “columna vertebral” técnica que permite al centro ser efectivo. Dispone de Unidades de Reconocimiento Aéreo (ISR): Equipadas con drones de largo alcance (tipo Orlan-30 o Supercam) que funcionan como “ojos en el cielo” permanentes. Sección de Inteligencia de Señales (SIGINT) con equipos de analistas que monitorean las frecuencias de radio enemigas para triangular posiciones. Grupos de Contramedidas Electrónicas; con equipos móviles que despliegan “burbujas” de interferencia para proteger a las tropas propias de drones enemigos.
  • División de I+D y Soporte Técnico. Rubikon funciona como un laboratorio de campo. Cada destacamento operativo suele tener asignado un equipo de ingeniería. Talleres de Ensamblaje Rápido, con capacidad para modificar drones comerciales o reparar drones militares en el mismo frente de batalla. Unidad de Integración de IA, con especialistas que cargan algoritmos de reconocimiento automático de objetivos en los drones antes de las misiones. Logística de Suministro Crítico, que estructura una cadena de suministro dedicada que evita la burocracia militar estándar para obtener componentes electrónicos extranjeros o baterías de alta capacidad rápidamente.
  • El Centro de Instrucción (Escuela de Operadores). Ubicado en la retaguardia profunda, este componente se encarga de Estandarización de Doctrina para convertir las experiencias del frente en manuales de entrenamiento. Rotación de Personal, con el objetivo de que los operadores experimentados regresan aquí para enseñar a las nuevas promociones después de meses de combate.
  • Comparación doctrina ucraniana vs. doctrina rusa
    Como vemos Rubicon no es solo una unidad, sino una estructura de nivel superior responsable de la adquisición centralizada y el desarrollo de sistemas no tripulados, la introducción de tácticas, técnicas y procedimientos para el uso de drones terrestres y marítimos, así como para la capacitación de operadores. La unidad de Rubicón utiliza los siguientes equipos: Las municiones de merodeo de Lancet y Kub de Zala; drones FPV regulares y de fibra óptica (especialmente VT-40 y KVN); drones de reconocimiento (Orlan, SuperCam, Voron); vehículos de superficie no tripulados (Shkval). La misma unidad Rubikon presenta un detalle de su efectividad que se puede consultar en las redes y en general es tomada como veraz.[9]
    El 28 de agosto, el Ministerio de Defensa ruso anunció el ataque de un barco no tripulado (BEC) contra el barco de reconocimiento ucraniano Simferopol en la desembocadura del Danubio: este fue el primer caso del uso de los BACKs del ejército ruso para atacar objetivos militares. https://www.svoboda.org/a/tayna-rubikona-bpla-spetsnaz-v-parke-patriot-/33531165.html
    Las evaluaciones de sus enemigos hablan por sí solas de los resultados en este corto tiempo de su aparición. El miembro especialista de 12a brigada “Azov” Denis Mishchenko escribe que “Rubikon” es una de las unidades que el ejército ucraniano necesita para “estudiar, buscar soluciones para contrarrestar y matar”. “Este es un oponente muy fuerte al que hay que prestar más atención”.[10] La jefa del Centro de Apoyo de Reconocimiento Aéreo, María Berlinskaya, señala “En Rubikon, una gestión brillante, trabaja sistemáticamente, la mejor selección de personal, la formación, proporcionando todos los medios necesarios. Lleno de dinero. Ahora se escala activamente: de una unidad de varios cientos de personas, se están aumentando a miles para bloquear todo el frente. Según mis pronósticos, en el otoño (del 2025) veremos al menos de cinco a seis mil especialistas en tripulaciones coordinadas y expertas. Todo el que sabe cómo funciona el Rubicón está de acuerdo en una cosa: es muy eficaz”.[11] Berlinskaya como medida de contrarrestación a Rubicón propone crear un “Anti-Rubicon”: unidades que deliberadamente “cazarían” las tripulaciones de Rubicón.
    La guerra de drones entre el Centro Rubikon y las Fuerzas de Sistemas No Tripulados representa un duelo tecnológico a estudiar en lo que va del siglo XXI. Aunque ambos bandos usan herramientas similares, sus doctrinas y tácticas tienen diferencias fundamentales.
    En el plano de despliegue en el campo de batalla las unidades Rubikon llegan a una sección específica del frente con una tarea muy estrecha y clara. Por ejemplo, para hacer imposible hacer la logística ucraniana en un determinado segmento: bloquear el suministro de infantería, paralizar la entrega de municiones, privar al UAV de la oportunidad de trabajar normalmente. Y aunque el sitio puede ser muy pequeño, el efecto es grave. Mientras que los ucranianos cubren en forma permanente con brigadas de drones sectores específicos, con lo que a su vez ahorran su escaso personal
    Centralización vs. Descentralización. Rubikon es una estructura centralizada y jerárquica que depende directamente del ministerio de defensa se busca estandarizar la tecnología para aprovechar la capacidad rusa en producción industrial. Mientras que las Fuerzas de Sistemas No Tripulados es una red descentralizada, aunque tienen una rama oficial (USF), operan como una red de cientos de unidades autónomas.
    La “Caza del Operador” es una especialidad de Rubikon. Han perfeccionado la táctica de “contra-batería de drones”. En lugar de gastar drones atacando trincheras, utilizan sensores de alta sensibilidad para triangular exactamente de dónde viene la señal del piloto ucraniano. Una vez localizado, Rubikon coordina un ataque con misiles o artillería contra el edificio o vehículo donde se esconde el operador. Su objetivo es eliminar el “talento”, no solo la máquina.
    La especialidad ucraniana es el “Enjambre Nocturno”; Ucrania domina la noche mediante el uso de drones pesados (tipo Baba Yaga). Mientras que Rubikon suele operar de día con drones de alta velocidad (Lancet), las unidades ucranianas utilizan drones grandes y ruidosos de noche para soltar minas antitanques con precisión térmica. Estos drones sirven también como “repetidores de señal” para drones FPV más pequeños, permitiéndoles atacar objetivos mucho más allá de la línea de visión normal.
    En términos de innovación en combate Rubikon es especialista en el “Paraguas Electrónico” (que tanto éxito dio en Kursk). El Centro Rubikon está integrando sistemas de Guerra Electrónica directamente en sus destacamentos de drones. Esto crea una zona donde sus propios drones pueden volar (usando canales protegidos o fibra óptica), mientras que cualquier dron enemigo que entre en su radio de acción pierde la señal y cae. Es una táctica de “dominio de área”.
    Ucrania en cambio ha avanzado en la Inteligencia Artificial de “Terminal de Vuelo”. Para combatir los inhibidores de Rubikon, Ucrania ha desarrollado sistemas de visión artificial. Cuando un dron ucraniano es interferido por la guerra electrónica rusa y el piloto pierde el video, la IA integrada toma el control en los últimos 500 metros, reconoce la silueta del tanque o vehículo y completa el ataque de forma autónoma.
    Drones Navales vs. Drones de Largo Alcance. Mientras que Rubikon se enfoca casi totalmente en el campo de batalla terrestre, Ucrania ha desarrollado una rama de “Drones de Superficie” (navales) que ha cambiado la estrategia en el Mar Negro, obligando a la flota rusa a retroceder. Rubikon, por su parte, se está especializando en la defensa de infraestructuras críticas dentro de Rusia contra los drones de largo alcance ucranianos.
    Conclusiones: hacia una nueva gramática de la guerra
    Señalaba Carl von Clausewitz que “la guerra tiene su propia gramática, pero no su propia lógica”. Se refería a que lógica intrínseca no es autónoma; su razón de ser y sus objetivos finales están dictados por la política, es decir, la diplomacia, los intereses nacionales y los fines del Estado. Mientras que la “gramática” tiene sus propias reglas, tácticas, estrategias, un lenguaje específico y un conjunto de procedimientos que la definen (ej. maniobras, asedios, logística). Es un momento de una nueva gramática.
    ¿Una Revolución militar está en desarrollo? Aún existen analistas que lo niegan señalando que los drones son una “moda” una incorporación de un arma más que operará sobre las formas de lucha existentes. Sin embargo, para los analistas militares y estados mayores, la guerra en Ucrania ha dejado de ser un conflicto convencional para convertirse en el laboratorio de una “revolución en los asuntos militares” impulsada por los drones.
    A inicios de 2026, el consenso entre los expertos señala que la guerra ha evolucionado en cuatro ejes fundamentales:
    El Campo de Batalla “Transparente”. La presencia constante de drones de reconocimiento (ISR) ha eliminado el factor sorpresa. Los analistas coinciden en que hoy es imposible concentrar tropas o vehículos sin ser detectado en minutos[12]. Esto implica que se ha terminado la era de las grandes columnas de tanques avanzando por campo abierto. Ahora, el movimiento es fragmentado, en pequeños grupos y con una cobertura constante de interferencia electrónica.
    El “Efecto Francotirador”. Los drones FPV han sido descritos como “mil francotiradores en el cielo”, donde un soldado individual puede ser perseguido y eliminado con una precisión que antes solo tenía un misil de medio millón de dólares. O como un francotirador especializado y experto aislado agazapado como un cazador de hombres.
    En estas condiciones de dominio de los drones sobre el campo de batalla, cualquier intento de organizar grandes avances está condenado al fracaso. En lugar de columnas de tanques y duelos de artillería, las operaciones ofensivas requieren la máxima dispersión de fuerzas y el mayor camuflaje posible. La tarea principal de las tropas es cambiar gradualmente la zona de muerte más profundamente en la retaguardia del enemigo.
    El Factor Humano, el soldado de drones sufre nuevas enfermedades de guerra: La “Fatiga del Operador”[13]. Los especialistas de salud militar han empezado a documentar un nuevo tipo de trauma, el estrés postraumático de los operadores de drones. A diferencia de un piloto de avión, el operador de dron ve a su objetivo de cerca, a menudo durante horas antes de atacar, y observa el resultado en alta definición. Esto está obligando a reformular los ciclos de descanso y rotación de las tropas[14].
    Tema de la “interdicción”. Los drones han extendido la “Zona de muerte” y permiten establecer condiciones de cerco operativo a nivel táctico (y Gran táctico, diríamos) sobre unidades cortando las comunicaciones hasta decenas de km sin necesidad de que los soldados necesariamente “cierren la pinza” esta esta de hecho cerrada o con un coste tan alto para su tránsito que es un cambio notable en las condiciones de combate o de movilidad.
    Hubo un debate intenso sobre si el tanque había muerto[15]. La conclusión en 2026 es que el tanque no ha muerto, pero su función ha cambiado. Los tanques ya no son la punta de lanza, sino artillería móvil protegida que dispara desde la distancia. Es necesario discutir su diseño para las nuevas condiciones, ¿es necesario un ARMATA, o un nuevo y costosísimo Leopard? De hecho, tenemos “eficaces” T72 que han evolucionado con “jaulas” de protección, inhibidores de señal portátiles y blindaje reactivo diseñado específicamente contra drones que atacan desde arriba (ataque de techo). Analistas rusos, incluyendo figuras influyentes en revistas como Pensamiento Militar (Voennaya Mysl), sostienen que la omnipresencia de los drones ha eliminado la posibilidad de realizar ataques por sorpresa. Según el análisis ruso, cualquier concentración de más de tres vehículos es detectada y destruida antes de llegar a la línea de contacto. Esto ha llevado a una doctrina de “micro-grupos”, donde la infantería avanza en células de 3 a 5 hombres para no atraer la atención de los drones.
    Guerra Asimétrica Naval y Estratégica. Uno de los puntos que más asombra a los analistas es cómo Ucrania, sin una flota convencional significativa, logró neutralizar a la Flota del Mar Negro rusa. Los Drones Navales, como lanchas suicidas, han demostrado que un enjambre de robots baratos puede hundir buques de guerra de miles de millones de dólares. Los rusos pueden desarrollar la misma tecnología ciertamente, pero no tiene una flota enfrente. Sin embargo, la acción ucra en ese sentido debe alertar a los estados mayores navales y analistas del mundo.
    Los ataques en profundidad con dos drones de largo alcance han llevado la guerra a miles de kilómetros del frente, golpeando refinerías y bases aéreas en Siberia, lo que los analistas llaman la “horizontalización del frente”. Y producen costes enormes con muy bajo esfuerzo del atacante. Los analistas rusos destacan que lanzar un dron de $20,000 obliga a Ucrania a usar un misil de defensa aérea de $2,000,000. Para Rusia, el dron es una herramienta para desmantelar el sistema de defensa aérea del enemigo por puro desgaste financiero.
    En la existencia de una Carrera entre la IA y la Guerra Electrónica, el análisis actual se centra en el “duelo de frecuencias”. Dado que la interferencia electrónica es tan densa que los drones pierden la señal fácilmente, la evolución ha tomado dos caminos. La IA Terminal donde el dron vuela con piloto hasta la zona de interferencia; una vez ahí, la Inteligencia Artificial reconoce el objetivo y completa el ataque de forma autónoma. Y la Fibra Óptica, donde el uso de drones conectados por un cable físico (que no se puede interferir) ha creado una zona de exclusión donde ninguna defensa electrónica funciona. En prototipos el alcance es de hasta 40Km, sin embargo, en Ucrania esta ronda los 20 km. De hecho, cuentan que hay zonas del campo de batalla tan llenas de cablecitos de fibra óptica que los pájaros están construyendo sus nidos con ellos.
    Mientras Ucrania ve los drones como una herramienta de libertad táctica y creatividad, el análisis ruso los ve como una extensión de su maquinaria industrial. Su objetivo para 2026 es “ahogar” al enemigo bajo una lluvia estandarizada de 400 drones diarios, operados por unidades de élite como Rubikon.
    Según algunos analistas, la guerra ya no se ganará solo con el mayor número de soldados, sino con el ciclo de innovación más rápido. El bando que tarda una semana menos en actualizar el software de sus drones para evadir la última interferencia del enemigo es el que gana la ventaja en el frente. Sin embargo, si bien el hecho de que los ejércitos de masas tipo primera o segunda guerra mundial parecen desacertados. Lo cierto es que los mini ejércitos ultra profesionales, aislados de la sociedad, para operaciones quirúrgicas, no parecen ser el tipo de alternativa. Hoy las FFAA han incorporado numeroso personal civil a nuevas tareas y una fuerza de infantería de combate capaz de ocupar el frente vuelve a ser fundamental, además de una retaguardia completamente implicada en diversos niveles de la guerra.
    Guillermo Martín Caviasca* Doctor en Historia UBA / Autor de libros de historia sobre el movimiento obrero, historia militar y geopolítica / Experto en Defensa. Miembro del equipo de PIA Global
    Foto de portada: xataka.com/
    *La Unidad Rubicon (o Centro de Tecnologías Avanzadas de Drones “Rubicon”) es una unidad militar rusa de élite, formada en 2024 y especializada en la guerra de drones, que ha demostrado ser muy efectiva en el conflicto de Ucrania, revolucionando la estrategia de Rusia con el uso de sistemas aéreos no tripulados. Su nombre hace referencia al antiguo río, simbolizando un punto de no retorno o una decisión crucial, y se dedica a la innovación y despliegue de drones de combate.
    Referencias:
    [1] Pulido, G. (2022) Guerra multidominio y mosaico: El nuevo pensamiento militar estadounidense. Los Libros De La Catarata. Madrid.
    [2] https://www.revistaejercitos.com/
    [3] https://www.longwarjournal.org/archives
    [4] https://www-gcsp-ch.translate.goog
    [5] https://api.army.mil/e2/c/downloads/2025/07/11
    [6] https://www.youtube.com/
    [7] https://ru.ruwiki.ru/
    [8] https://www.adaptinstitute.org/
    [9] https://lostarmour.info/tags/rubicon
    [10] https://www.obyektiv.media/
    [11] https://es.topcor.ru/
    [12] https://www.atlanticcouncil.org/blogs/
    [13] https://theconversation.com/
    [14] https://www.research-collection.ethz.ch/
    [15 https://www.atlanticcouncil.org/blogs/ukrainealert
    Preparación para un nuevo tipo de guerra: Por qué la vigilancia aérea implacable cambia la mentalidad del soldado
    La zona de combate moderna ya no se define por líneas o posiciones, sino por la visibilidad. Los drones y las plataformas de reconocimiento ahora vigilan el campo de batalla continuamente, creando un entorno donde el soldado siempre es observado. Cada movimiento, cada pausa, incluso un momento de descanso, se convierte en parte de un patrón analizado por máquinas.
    En cuanto a los conflictos actuales, uno de los cambios más importantes es psicológico. El miedo que experimentan los soldados hoy en día no es miedo a un ataque, sino miedo a ser vistos. Incluso cuando no se dispara, la conciencia del seguimiento constante mina la moral, frena la iniciativa y hace que cada decisión parezca expuesta.
    La observación continua cambia el comportamiento. Los soldados comienzan a moverse menos, a dudar más y a comunicarse con menos libertad. La iniciativa, que antes era la característica de una buena unidad, se convierte en una desventaja. Lo que antes les proporcionaba ventaja táctica ahora corre el riesgo de ser detectado inmediatamente.
    Cuanto más tiempo operan las unidades bajo un cielo imperturbable, más fuerte se vuelve la erosión interna. Formaciones enteras comienzan a comportarse como lo esperan los datos de vigilancia, anticipando dónde podrían ser observadas en lugar de centrarse en las tareas de combate.
    Como resultado, el dominio en el campo de batalla ahora reside no solo en la potencia de fuego, sino también en el control de la conciencia: el bando que impone la observación dicta el ritmo y la psicología. Un soldado bajo vigilancia constante ya no lucha por el terreno, sino por la autonomía: el derecho a actuar sin ser registrado, modelado y dirigido instantáneamente.
    De esto se desprende una conclusión simple: la siguiente etapa de la guerra no se define solo por la tecnología, sino por la gestión de la percepción. Quien utiliza la conciencia como arma —quien aprende a moldear lo que el enemigo siente bajo la mirada del dron— obtiene una nueva forma de superioridad estratégica que ningún blindado puede contrarrestar.
    Analistas occidentales, que recientemente condenaron la flota de tanques rusa (osea que ya no queda ni uno) y escribieron que Rusia solo contaba con tanques para tres días, han reiterado que Rusia tiene más vehículos blindados para finales de 2025 que a principios de 2022.
    Curiosamente, también escriben lo siguiente: sus conclusiones contradicen el mantra de "quedarse sin tanques" y la supuesta transición forzada de Rusia (precisamente por esto) a tácticas de infiltración de infantería en grupos de 2-3 efectivos (indicando que el cambio de táctica es por falta de blindado y no por resguardo de la vida del soldado).
    Más información de analistas extranjeros y porque hacen lo que hacen los rusos en los combates de la SMO:
    ▪️Las pérdidas de vehículos se compensan no solo con la nueva producción, sino también con un sistema consolidado de recuperación de vehículos del campo de batalla. Las unidades rusas de reparación y recuperación operan de forma autónoma y, en esencia, como una rama independiente del ejército: los vehículos se retiran rápidamente del campo de batalla, a menudo incluso antes de que la zona defendida por las Fuerzas Armadas de Ucrania sea finalmente capturada, y se reincorporan al servicio en la siguiente etapa de las operaciones de combate. Esto significa que el tiempo de recuperación del equipo se mide en un par de semanas y, en algunos casos, los servicios de reparación pueden gestionarlo en tan solo unos días.
    ▪️En segundo lugar, el avance territorial sostenido también influye. Cuando el campo de batalla es tuyo, recuperas tanto el equipo dañado propio como el enemigo, mientras que este simplemente lo da por perdido y se retira. Esta es la matemática básica de la guerra, que por alguna razón fue ignorada por casi todos (tanto analistas extranjeros como rusos) durante cuatro años consecutivos.
    ▪️En tercer lugar, centrarse en las reparaciones y la modernización resultó más efectivo que la interminable charla sobre Rusia destruyendo los depósitos soviéticos que están a punto de agotarse.
    Los misiles rusos X-22/X-32 atraviesan el cielo de Ucrania

    Desde el inicio de la guerra, se han lanzado más de 400 misiles X-22/X-32 contra objetivos militares y energéticos de Ucrania, y se han derribado 12, según informó el jefe del departamento de comunicaciones del mando de la Fuerza Aérea de Ucrania, Yuri Ignat.
    Al parecer, los misiles con un diámetro de fuselaje de 0,92 m, una envergadura de ala de 3 m y una longitud de 11,65 m a priori no pueden ser un medio de ataque aéreo-espacial sigiloso, especialmente teniendo en cuenta la presencia en su construcción de aceros inoxidables de alta resistencia y titanio. Un objeto similar tiene una superficie reflectante de aproximadamente 1 m² y, en la práctica, puede ser detectado por los radares de los sistemas NASAMS y SAMP-T a una distancia de aproximadamente 65-85 km. Además, en la parte final de la trayectoria, la velocidad de los X-22N estándar se reduce a 2,04 Mach con un ángulo de picado de 30 grados. Y estos son objetivos bastante sencillos para los misiles antiaéreos IRIS-T SLM, AIM-120B del sistema de misiles antiaéreos NASAMS, sin mencionar los interceptores MIM-104F.
    Pero hay otros detalles técnico-tácticos importantes. Con un peso de 5,78 t, los misiles X-22N/X-32 y su enorme cuerpo resistente, incluso si son alcanzados por dos misiles antiaéreos IRIS-T, pueden no provocar la destrucción total de los misiles X-22/32 o la ruptura de todas las superficies aerodinámicas. La enorme energía cinética puede garantizar un vuelo continuo hacia el objetivo, especialmente cuando el X-22 ya está en aproximación, a 15 km del objetivo.
    Andrey Martyanov: Sí, esto se llamaba...

    ... NVP (Entrenamiento Militar Inicial) en las escuelas soviéticas, y sí, nos llevaban a campos de tiro para disparar munición real. Además de estudiar todo tipo de cosas militares, las chicas estudiaban medicina táctica y también se les permitía disparar.
    Y no, no es una "clara señal"; es un regreso a la normalidad en una nación cuya historia militar eclipsa cualquier otra del mundo. También es un regreso a lo que muchos estadounidenses (con excepción de los metrosexuales urbanos) saben instintivamente: los niños necesitan convertirse en hombres y defensores. Así era la situación en la época soviética.
    Todos pasamos por esto. Es una buena señal, junto con la transición de las tonterías del Proceso de Bolonia en educación y el abandono de todos esos "títulos" como la licenciatura (equivalente a la educación superior incompleta) y todas las demás maestrías, al sistema de educación superior profesional concentrada en especialidades con un fuerte énfasis en la cultura general y las bases STEM de las escuelas públicas. ¿En el ejército del siglo XXI (aunque ya era cierto en la década de 1960)? No me crean, aquí está el Ejército de EE. UU.:
    Desde la década de 1980, la posición de Estados Unidos en el ranking mundial de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) ha decaído, colocando nuestra otrora indiscutible supremacía en innovación y aplicación tecnológica al mismo nivel o incluso por debajo de la de nuestros adversarios económicos y militares. Una advertencia reciente de la Oficina del Secretario de Defensa para la Política Industrial de Adquisiciones y Sostenimiento declaró que la escasez de estadounidenses con formación en STEM podría generar un "déficit permanente de seguridad nacional". Esta falta de formación en STEM se extiende a los oficiales del Ejército. En 2018, la Estrategia del Ejército evaluó el entorno estratégico para incluir a socios, aliados y adversarios que aprovechan capacidades avanzadas como la ciberseguridad, la contraguerra espacial, la guerra electrónica, la robótica y la inteligencia artificial (IA). Esta evaluación se ha demostrado cierta en la guerra entre Rusia y Ucrania, una guerra de artillería pesada entrelazada con el floreciente desarrollo e implementación de tecnologías nuevas y en evolución que exigen pensamiento innovador, alianzas y estrategias basadas en STEM+Gestión (STEM+M).
    Ya existe un "déficit permanente de seguridad nacional", por eso el Pentágono, la CIA y otros tienen dificultades para comprender lo que está sucediendo. Es difícil comprender las capacidades cuando uno se ha graduado en Literatura Inglesa, Periodismo o Negocios en la Universidad de Phoenix . Esto nos lleva a este curioso territorio del Sistema de Sistemas, porque las naciones y sus ejércitos son precisamente eso.

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