Alfredo Jalife-Rahme
Nos guste o no, el orden mundial emergente estará dominado por China, Estados Unidos y Rusia. Si bien será sin duda multipolar, las tres grandes potencias poseerán innegables esferas de influencia. El establecimiento de este sistema y sus ajustes seguirán un cronograma cuyas principales etapas ya se conocen.
En la “fase Epstein” del hedonista mundo Occidental naufraga el concepto de “estabilidad estratégica” que practican EU/Rusia/China, cuando, a lo largo de los próximos nueve meses, se asentarán los reales de la dinámica competitiva entre las tres superpotencias. No es ningún secreto que Trump intenta fracturar el G-2 de Rusia y China [1].
Ante la aparente “confusión geoestratégica”–que a mi juicio no existe– de los tres grandes actores del planeta –a los que pronto se agregará India–, propongo un “cronograma estratégico” de aquí al 3 de noviembre que irá reflejando la dinámica de los resultados y las inevitables tomas de decisiones:
Al unísono, Russia Today [6] enarbola que –como reflejo de la “política de doble carril de Washington: diálogo sobre papel, presión sobre la práctica”– en Moscú se ha cristalizado tal contradicción en una división del trabajo: un conjunto de funcionarios continua a experimentar el compromiso transaccional con Washington (personificado por Kirill Dmitriev) y otro ha empezado a evocar abiertamente que no es posible (representado por el canciller Sergei Lavrov [7])”.
A mi juicio, existe un tercer carril con el expresidente Medvedev, quien se encuentra más concentrado en el contencioso de Ucrania. En forma nada casual, dos palafreneros del globalista woke George Soros, tanto su correligionario Zelensky como la polémica millennial AOC (Alexandria Ocasio-Cortez) –quien operó el triunfo del chiíta Zohran Mamdani– coinciden en la suputación de un acuerdo secreto (sic) entre Trump y Putin para repartirse el mundo [8].
El usualmente mitómano Zelensky develó un “paquete catastral Dmitriev”, en alusión a un presunto acuerdo de EU y Rusia por $12 millones de millones de dólares (trillones de pesos en anglosajón) promovido por Kirill Dmitriev, a cargo de los Fondos Soberanos de Riqueza rusos [9].
Hoy la realidad se epitomiza en que Rusia triunfa en Ucrania y EU vence en Venezuela, mientras China se preocupa por la remilitarización nuclear de Japón con el ascenso de la primer Takaichi, gran aliada de Trump [10].
NOTAS
[1] «Campaign 2024: Former President Trump Campaigns with Tucker Carlson in Glendale, Arizona», Cspan, October 31, 2024. «’STUDENT OF HISTORY’: Trump ’knows’ what happens when Russia and China get together», Fox News, March 2025.
[2] «Vance Says Iran Is Ignoring Core U.S. Demands in Talks», Laurence Norman & Benoit Faucon, Wall Street Journal, February 17, 2026.
[3] «Brasil en año electoral: ¿cómo un Lula octogenario y un bolsonarismo (sin Bolsonaro) miden fuerzas?», Valeria Saccone , France24, 25 de enero de 2026.
[4] «Marco Rubio VS JD Vance en Múnich, según Dugin ¿A quien le Irá Trump?», Alfredo Jalife, Geopolítica, YouTube, 17 de febrero de 2026.
[5] «The New Atlanticism of Marco Rubio. What Rubio Revealed in Munich», Alexander Dugin, Multipolar Press, February 16, 2026.
[6] «One-on-one diplomacy meets double-track reality in US-Russia ties», Russia Today, February 11, 2026.
[7] «Lavrov denuncia que Trump busca controlar la “energía global” y sus corredores geoeconómicos», por Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada (México) , Red Voltaire , 16 de febrero de 2026.
[8] «AOC accuses Trump of trying to usher in ‘age of authoritarianism’ at Munich conference», Andrew Roth , The Guardian, February 13, 2026.
[9] «U.S. gave Ukraine and Russia June deadline to reach peace agreement, Zelenskyy says», The Associated Press, February 8, 2026.
[10] «Japan’s reaction to China’s fact-based warning over militarism at Munich Security Conference shows unease, lacks diplomatic decorum: expert», Zhao Yusha, Global Times, February 16, 2026.