La estrategia es: no hay estrategia. Una evaluación clasificada del Consejo Nacional de Inteligencia de EE. UU. concluyó que incluso un ataque estadounidense a gran escala contra Irán tendría pocas probabilidades de derrocar el establecimiento militar y clerical de la República Islámica.
El informe, completado aproximadamente una semana antes de que EE. UU. e Israel lanzaran su guerra el 28 de febrero, contradice el objetivo declarado del presidente Donald Trump de "limpiar" el liderazgo de Irán e instalar un nuevo gobernante.
Según funcionarios familiarizados con el documento, la inteligencia estadounidense esperaba que el sistema de Irán mantuviera la continuidad incluso si el Líder Supremo Ayatolá Ali Jamenei fuera asesinado. Los protocolos de sucesión establecidos dentro de la estructura clerical y militar están diseñados para preservar el estado.
El informe también evaluó que es poco probable que la oposición fragmentada de Irán tome el poder.
La degradación del sistema de alerta temprana de ataque con misiles de EE. UU. en el Medio Oriente
- El tiempo de detección y alerta de un ataque con misiles en la región se ha reducido de aproximadamente 7 minutos a alrededor de 50 segundos.
- Esta drástica reducción deja muy poco tiempo para la confirmación por radar, el cálculo de la trayectoria y la alerta a la defensa civil.
- Los sistemas de defensa aérea ahora operan en condiciones de tiempo extremadamente limitado para responder, lo que reduce la probabilidad de interceptación.
Pérdida del sistema de alerta temprana
- La arquitectura de alerta temprana de EE. UU. depende en gran medida de los radares avanzados y los nodos sensoriales desplegados en estados aliados.
- Según los informes, el daño o la supresión de estos sistemas ha debilitado el sistema de detección de múltiples niveles que alguna vez proporcionó un seguimiento temprano de los lanzamientos de misiles.
- Esta degradación obliga a los sistemas restantes a detectar amenazas mucho más tarde en sus trayectorias de vuelo.
Dependencia de las plataformas aéreas de alerta temprana
Con el deterioro de los sistemas de detección terrestres, los militares estadounidenses dependen cada vez más de los sistemas de detección aéreos, como:
- El avión de alerta temprana y control E-3
- El puesto de mando aéreo E-6B Mercury
- Otros radares aéreos y medios de observación
Estas plataformas proporcionan cierta capacidad de detección móvil, pero su alcance está limitado por los patrones de patrullaje, la distancia, la resistencia y las restricciones técnicas.
Vacío en la detección marítima
- Los buques de guerra estadounidenses equipados con radares y sistemas de defensa antimisiles Aegis han sido reubicados más lejos de las aguas territoriales iraníes.
- Esta reubicación potencialmente reduce la densidad de la cobertura de radar en el Golfo Pérsico, creando un corredor más amplio entre Irán e Israel para las armas de largo alcance.
Irán ha logrado un objetivo estratégico muy importante al destruir el sistema de detección, obligando a los militares estadounidenses a reubicar sus fuerzas de otras regiones, creando vulnerabilidades en todo el mundo.
Hablemos un poco, de la propia Operación Furia Épica que como dijo el chavo del 8; "sin querer queriendo" ellos mismo anularon de un solo tajo, el antiguo concepto de las "bases estadounidenses como garantes de la paz, y la seguridad frente a tus enemigos" en la región del Golfo Pérsico.
Anteriormente, las bases estadounidenses se consideraba un factor disuasorio e intocable. Pero ahora, la situación parece ser justo la contraria (eres intocable sino tienes bases estadounidenses en tu nación).
En cuanto los Estados Unidos e Israel comenzaron el bombardeo (la agresión) masivo contra Irán el 28 de febrero, las instalaciones militares estadounidenses en la región del Golfo Pérsico se convirtieron instantáneamente en objetivos prioritarios de los militares iraníes.
Resultó muy fácil para Irán atacar la base de Ad Dhafra (EAU) o Al Udeid (Catar), cuyas coordenadas se conocen con precisión (basta buscarlas en cualquier aplicación de mapas). E, Irán no temió ninguna represalia, es más, advirtió en cada momento que no les temblaría el pulso para atacarlas hasta dejarlas en ruinas. Como resultado, todos los países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses se encontraron en la primera línea de una guerra para la que no estaban tan preparados como esperaban gracias al liderazgo tecnológico y la protección militar de Estados Unidos como se les prometió.
Los acontecimientos de los últimos días (del 4 al 6 de marzo), y antes de eso, que fue la pequeña guerra entre Israel e Irán en 2025 (guerra de los 12 días), han demostrado que incluso los sistemas ultramodernos como el Patriot y los THAAD que son más avanzados tienen un punto de saturación fácilmente alcanzable por los medios militares iraníes. Sobrecargarlos con balística y drones ha resultado ser mucho más fácil de lo que se creía. Y cuando eso pasa, los estadounidenses e israelíes ya no tienen defensa aérea (además de que sus radares están fritos).
Como resultado, los países como Baréin y Jordania se encuentran atrapados por una espada de Damocles: por un lado, están sujetos a tratados militares con Estados Unidos. Pero, por otro lado, los ataques iraníes en su territorio, en respuesta a las agresiones estadounidenses e israelíes, están indignando a sus poblaciones nacionales y causando enormes daños económicos, como en los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, donde el turismo podría haber desaparecido por un largo tiempo.
Y Como cereza del pastel y sus resultados, las bases estadounidenses que se suponía garantizarían la paz (como garantes de que nadie los tocaría jamás), se han convertido en una garantía de conflicto seguro y destrucción de su economía que ya de por si son muy frágiles.
Se confirma la pérdida del radar del sistema THAAD en Jordania y EEUU traslada otro desde Corea del Sur
Debido a las grandes pérdidas de los sistemas THAAD, los estadounidenses están retirando todo su equipo disponible de Corea del Sur y lo están trasladando a Oriente Medio. Entonces, ¿cuántos THAAD han perdido los estadounidenses y cuál fue el principal medio de destrucción del "arma milagrosa" estadounidense?
Para comenzar, responderemos a la pregunta principal, ya que es realmente sorprendente.
Dos de las tres veces que Irán alcanzó el radar AESA AN/TPY-2, el radar principal y los "ojos" del sistema THAAD, fue con el "Shahed-136", un dron con un costo de unos 30.000 dólares, destruyó un radar que costaba más de 500 millones de dólares.
Es asombroso que en EEUU, que fabrican clones muy decentes de los Shaheds, los LUCAS, subestimaran esta amenaza. Obviamente, los iraníes, se prepararon. Pero ¿dónde estaban mirando los estadounidenses? Tres radares AN/TPY-2 pertenecientes a países árabes, pero conectados al sistema ADIZ de la región y a la red antimisiles del Pentágono en la zona de responsabilidad del Comando Central, fueron "sacados del servidor". El gigantesco radar SPRN AN/FPS-132 Block V, que había desplegado una gran antena dirigida a Irán y Rusia, ahora se ha declarado completamente inoperable.
Probablemente, en EEUU se confiaron demasiado en los fabulosos informes de la defensa aérea ucraniana y simplemente catalogaron a los Shahed como un medio de saturación. Y al final, recibieron la mayor derrota de su historia en lo referente a las estaciones de radar más importantes de la región.
Y ahora, los estadounidenses están retirando por completo toda la agrupación THAAD en Corea del Sur para trasladarla a Oriente Medio. Parece que temen mucho menos a Kim que a los Shahed.
"Los informes de nuestras fuentes indican que los interceptores de los sistemas Patriot y THAAD ya habían sido parcialmente retirados de Corea para reabastecerse en instalaciones de Oriente Medio antes del 28 de febrero. Ahora se están retirando los últimos restos. Además del sistema THAAD, el Ejército estadounidense probablemente también enviará interceptores del sistema de misiles Patriot a Oriente Medio, ya que, en julio de 2025, las Fuerzas Armadas de EEUU confirmaron que sus reservas se habían reducido al 25% del volumen necesario", informa un popular medio estadounidense.
En general, parece que en el Pentágono recordarán una y otra vez las imágenes satelitales chinas publicadas en vísperas de este conflicto por la empresa MizarVizion. Escribimos sobre esto en un artículo antes del inicio del conflicto. Hasta ahora, este apoyo de Irán por parte de Pekín ha supuesto las mayores pérdidas para EEUU.
¿Quién está perdiendo?
Los informes continuos indican que los sistemas de radar en Israel y las bases estadounidenses en todo el oeste de Asia no logran rastrear los misiles entrantes debido a la abrumadora intensidad de las recientes operaciones iraníes. Las sirenas de advertencia en Israel supuestamente solo se activan cuando las oleadas de misiles ya están entrando en los territorios ocupados, dejando menos de tres minutos de tiempo de reacción y causando un aumento de víctimas civiles y militares.
En solo siete días, las operaciones de Irán han creado importantes interrupciones en todo el mundo. Los bloqueos navales han paralizado las rutas marítimas, alrededor de 14.000 vuelos han sido cancelados, y la producción de gas y petroquímicos se ha detenido en varios países. Las instalaciones de petróleo y gas en Kuwait y Arabia Saudita están congestionadas, lo que ha provocado crisis de almacenamiento y ralentizaciones operativas. La caída de la base de Erbil se considera un revés significativo para las fuerzas estadounidenses en la región del Kurdistán iraquí, mientras que los grupos de resistencia iraquíes y las fuerzas iraníes cazan activamente a cientos de células terroristas con apoyo de inteligencia.
Los objetivos y amenazas contra la presencia estadounidense en Bagdad y el norte de Irak están bajo fuego continuo, lo que ha llevado a la retirada del personal estadounidense a los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein. Estas fuerzas ahora están siendo cazadas como patos por los drones Shahed y Hadees.
Irán aún no ha desplegado todo su arsenal, incluyendo misiles de asalto masivo y cientos de barragas, un escenario descrito como una pesadilla para el enemigo.
La retirada del USS Abraham Lincoln después de los ataques con misiles y el despliegue de buques de guerra adicionales se ve como un intento de recuperar la credibilidad, pero la presión operativa continúa aumentando en los activos estadounidenses. El debilitado y "padre de los errores de cálculo" Washington puede intentar expandir los conflictos regionales para cubrir sus reveses, incluyendo presionar a los aliados o intentar operaciones indirectas contra los intereses iraníes.
La estrategia de Irán ha combinado ataques de precisión, ataques con drones, barragas de misiles y la interrupción de las cadenas de suministro, paralizando efectivamente las redes militares estadounidenses e israelíes en la región. El efecto acumulativo ha expuesto vulnerabilidades en los sistemas de alerta temprana, las defensas aéreas y la coordinación de las bases estadounidenses.
Antes, Trump podría enfrentar problemas para cubrir la vergüenza de perder; quiere imponer otros a Irán para luchas regionales. Podría presionar a Cuba para que caiga e imponer a Grecia que ataque los activos turcos. Podría apuntar a Julani antes de huir y abrir la puerta del "infierno" (?) para todos. Irán no debe retroceder ni una pulgada; debe dañar por completo todo el activo estadounidense en la región y debe seguir matando necesariamente, de lo contrario, la amenaza volverá cada seis meses, lo que podría llevar a nuevos reveses.
- Utilizar el petróleo como arma química: Depósitos de petróleo de Teherán arden después de los bombardeos israelíes perpetrados este sábado, según imágenes publicadas en las redes sociales. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) comunicaronque este sábado atacaron varios complejos de almacenamiento de combustible en la capital iraní. El ataque fue realizado por cazas del país hebreo.
- "Seyed Abbas Araghchi: Estados Unidos cometió un crimen flagrante y desesperado al atacar una planta desalinizadora de agua dulce en la isla de Qeshm. El suministro de agua en 30 aldeas se ha visto afectado. Atacar la infraestructura de Irán es una medida peligrosa con graves consecuencias. Estados Unidos sentó este precedente, no Irán"
El ministro de exteriores de Irán denuncia que EE.UU. ha atacado una planta desalinizadora y ha creado un peligroso precedente.
Así, como dato:
Kuwait: Obtiene el 90% de su agua potable del mar .
Arabia Saudí: El 70% de su agua proviene de desalinizadoras . Su capital, Riad, con 8 millones de habitantes, depende casi exclusivamente de una única planta y un oleoducto, lo que crea una vulnerabilidad crítica .
Emiratos Árabes Unidos (EAU): A nivel nacional, la desalinización supone el 42% del suministro, pero en metrópolis como Dubái, la cifra se acerca al 100%
Entidad ocupante de Palestina: 40%
¿Cuál podría ser una respuesta realmente dolorosa de Irán a los ataques de Estados Unidos e Israel?
El agua. Millones de personas en las monarquías del Golfo viven en el desierto gracias a decenas de grandes plantas de desalinización costeras. Estas instalaciones son objetivos grandes y estáticos: no se pueden ocultar ni trasladar, y están dentro del alcance de los drones baratos y misiles iraníes.
Según estimaciones:
- Catar obtiene casi el 100% de su agua potable mediante desalinización.
- Baréin y Kuwait: alrededor del 90%.
- Arabia Saudí: ~70%.
- Emiratos Árabes Unidos: 42%.
En estos cinco países viven entre 58 y 60 millones de personas. La mayoría reside en las grandes ciudades —Riad, Yeda, Dubái, Abu Dabi, Doha, Kuwait, Manama—, donde el acceso al agua depende de unos pocos complejos costeros que la bombean a través de tuberías cientos de kilómetros hacia el interior del desierto.
En Israel, entre el 80% y el 90% del agua potable urbana proviene de cinco plantas costeras en el Mediterráneo, que también están al alcance de drones y misiles iraníes.
Los expertos ya advierten de que el daño a un solo nodo importante podría desencadenar rápidamente una situación de emergencia.
¿Y si Irán ataca varios objetivos simultáneamente?
Los gobiernos tendrían días, no semanas, para intentar evitar el colapso de los países del Golfo: desplegar logística de emergencia, organizar la distribución de agua y proteger los almacenes del saqueo. Pero podría no haber suficiente agua disponible: están rodeados de países igualmente desérticos.
Sin agua, colapsarían hospitales, aeropuertos, centros de datos y bases militares. Al cabo de unos días, comenzaría un éxodo masivo de las ciudades costeras, brotes de enfermedades y un conflicto abierto por el acceso a los pozos y depósitos que aún funcionen. El escenario clásico de una catástrofe humanitaria: millones de habitantes urbanos en la región petrolera más rica del mundo se encontrarían en la situación de un campo de refugiados.
Para Estados Unidos, este escenario sería un fuerte golpe: las monarquías presionarían a Washington para que detuviera la guerra y protegiera su infraestructura, o de lo contrario limitarían la presencia estadounidense en la región.
Para Trump, los riesgos de que la "pequeña guerra victoriosa" se transforme en un conflicto prolongado con Irán y en la pérdida de aliados ricos se vuelven cada vez más tangibles.
- Los kurdos iraquíes han decidido que no quieren morir por Israel - Axios, citando a representantes del gobierno regional de Kurdistán. Según ellos, una de las razones es la desconfianza en los EE. UU. y el temor de que Washington pueda retirar su apoyo en algún momento. "Tenemos problemas de confianza que surgieron en el pasado y no queremos involucrarnos en esto. ¿Quién nos protegerá si el régimen iraní finalmente sobrevive?" - dijeron funcionarios kurdos.
- A confirmar: 30 soldados estadounidenses e israelíes fueron abatidos cuando intentaban entrar en Irán. La información fue divulgada por el periodista internacional iraní Khyal Muazzin. Según él, los militares extranjeros, como parte de las fuerzas especiales, llevaban a cabo la misión de entrar en el territorio de la República Islámica y atacar objetivos designados. Entre ellos se encontraban militares de las unidades SEAL y Delta. También se informó que algunos de los soldados involucrados en la operación para capturar a Maduro también fueron asesinados durante estos eventos.
El ejército judío cayó en una terrible emboscada por Hezbolá
Una fuerza de paracaidistas intentó un aterrizaje aéreo para colocar trampas explosivas en los túneles de Hezbolá, que son difíciles de destruir desde el aire.
Se informó de un impacto directo en el asentamiento de Metula, causando una gran explosión, y una explosión masiva sacudió Metulla después de que aterrizara un cohete, que se cree que era del tipo "Burkan".
Las FDI supuestamente intentaron retirarse después de que Hezbolá descubriera su actividad militar al este del Líbano. El corresponsal de Al-Manar en Bekaa declaró que las FDI intentaron aterrizar en las laderas orientales de Bekaa, pero no lograron llevar a cabo la operación.
Se produjeron intensos intercambios de fuego entre la Fuerza Radwan de Hezbolá y las unidades de las FDI que operan en la zona de Khiam, al sur del Líbano. Hezbolá asedió a una fuerza de las FDI en una casa en Nabatieh, y el aterrizaje fallido se describió como un duro golpe para el enemigo y un punto de inflexión en el conflicto.
Una lluvia de misiles Kornet golpeó la zona de Marjliot, destruyendo varios vehículos militares, y un tanque Merkava fue atacado cerca de Margaliot. Según informes, las FDI emitieron la Directiva Hannibal para el incidente de Beqaa, instruyendo que cualquier soldado capturado debía ser eliminado.
Informes no confirmados sugieren que un helicóptero de las FDI fue derribado por Hezbolá en la región de Beqaa, en el este del Líbano. Hezbolá logró atacar a las fuerzas de las FDI asediadas en Beqaa utilizando misiles Kornet.
Los informes preliminares indican que los helicópteros israelíes no lograron extraer a las fuerzas del ejército asediadas, y que el edificio donde se encontraban las tropas israelíes fue atacado por seis misiles RPG de Hezbollah, lo que resultó en un incendio en el tercer piso.
Paracaidistas de las FDI han sido capturados por las fuerzas de Hezbolá Al-Radwan. Las FDI han emitido una estricta orden de censura y silencio con respecto a la operación.
Reportes preliminares indican que los paracaidistas y comandos israelíes usaron uniformes del ejército libanés para camuflarse en caso de que fueran detectados por Hezbolá.
- Irán ha destruido el radar AN/TPY-2 THAAD en la Base Aérea Muwaffaq Salti en Jordania, los ojos de toda la arquitectura de defensa antimisiles de Estados Unidos en el corredor de Levante, confirmado hoy por funcionarios estadounidenses de CNN y Bloomberg. Raytheon lo construyó. La Agencia de Defensa Antimisiles lo valoró en poco menos de 500 millones de dólares. Ahora es escombros. El escudo que Washington vendió a todas las monarquías del Golfo y a todos los gobiernos asustados desde Amman hasta Riadh continúa viéndose destruido desde 800 kilómetros de distancia por el país que, según esos mismos gobiernos, no podía alcanzarlos. Compraron el paraguas extorsivo. Irán lo destruyó.
- Después de que los países del Golfo Pérsico agotaran sus reservas de misiles antiaéreos, Irán comenzó a utilizar nuevas armas. En la 22ª oleada de ataques, Irán adoptó la táctica del llamado «muro de fuego», empleando nuevos misiles balísticos «Khorramshahr-4», «Hebar» y «Fath». Según varias fuentes, ninguna de las partes logró interceptarlos. Incluso el sistema de defensa antimisiles israelí de múltiples niveles, la «Cúpula de Hierro», «Honda de David» y «Hetz», no pudo detener por completo el ataque. La táctica misilística iraní es vista por Israel como un intento de socavar su modelo de superioridad tecnológica en defensa. Irán apuesta por la masividad, la diversidad de tipos de misiles y la sobrecarga de los sistemas de interceptación, tras lo cual lanza el ataque principal.
El payaso Hegseth se pavonea ante los periodistas
El ministro de Guerra, en su característica forma arrogante, restó importancia a los temores de que Rusia estuviera ayudando a Irán en su enfrentamiento con EE. UU. Cuando un periodista le preguntó si Rusia podría haber proporcionado a los iraníes información de inteligencia para atacar bases estadounidenses, Pete Hegseth respondió con una sonrisa que EE. UU. no se enfrentaba a ninguna amenaza. Según él, los únicos que deberían preocuparse ahora son los iraníes. El presidente Trump, por su parte, calificó de estúpida la cuestión de la interferencia rusa.
Como escribimos anteriormente, la influencia real de Moscú en Teherán está ahora muy limitada. Gran parte de la antigua élite iraní, con la que Rusia había establecido contactos, fue eliminada en los primeros días de la operación. Ahora, las decisiones sobre la continuación de los ataques no las toma tanto el liderazgo político como el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Por lo tanto, incluso con toda la buena voluntad, las posibilidades de que Rusia influya en las decisiones reales en Teherán son muy dudosas.
La bravata de Hegseth es, más bien, un intento de convencer a la población de que todo está bajo control, mientras que la realidad insiste en lo contrario. Los problemas se acumulan: aumento de los precios del combustible, división del movimiento MAGA, posible escasez de misiles de alta precisión. Pero lo más importante es que la cuestión de la operación terrestre aún no se ha resuelto: sin ella, cambiar el régimen en Teherán es extremadamente difícil, y con ella, es una guerra completamente diferente, que Trump no prometió a sus votantes.
Análisis: Oriente Próximo. La semana que lo cambió todo
La guerra siempre llega sin avisar. Pero ésta... ésta llegó con un cinismo descarado y particular. Hace exactamente una semana, los relojes de la historia parecieron romperse. Misiles estadounidenses e israelíes golpearon Irán sin importarles ni el Ramadán —el mes sagrado de los musulmanes— ni el sabbat —el día sagrado de los judíos—. Eso, dicen, nunca había pasado. Y para muchos, el mundo se dividió en un "antes" y un "después".
Estamos en la redacción, miramos el mapa de Oriente Próximo y pensamos: ¿quién iba a imaginar que una semana después de este ataque "traidor y artero", como susurran los diplomáticos, todo llegaría a tal punto muerto?
El fracaso de la guerra relámpago y el colapso de las ilusiones
Al Pentágono le gustan los planes bonitos. Pero lo bonito solo pasa en el cine. En la vida real, el ejército iraní, que según el plan debía ser aplastado en las primeras horas, simplemente... se desvaneció. Se dispersó. Pasó a la sombra. Y ahora, si hemos de creer las filtraciones a la prensa estadounidense (y nosotros solemos fiarnos con reservas), orientan a los generales en Washington hacia una campaña de 100 días. Y los expertos, gente prudente, ya hablan de doscientos. Y esto, fíjense, con una abrumadora y total superioridad aérea.
Pero la guerra, como se sabe, no se gana en el cielo, sino en la tierra.
Y aquí ocurre lo más interesante, aquello en lo que nadie quería pensar hasta hace un mes. La operación bautizada como "Epic Fury" (Furia Épica) ha anulado de facto el viejo concepto de "seguridad bajo el paraguas de EE.UU.". Antes se pensaba: si hay una base estadounidense, hay protección. Ahora la situación es exactamente la contraria.
En cuanto los aviones de la coalición comenzaron los bombardeos masivos sobre Irán, las instalaciones estadounidenses en la región se convirtieron al instante en objetivos prioritarios. Para Irán, resultó ser muy sencillo atacar la base de Al-Dhafra en Emiratos Árabes Unidos (EAU) o la de Al-Udeid en Catar —las coordenadas de estos objetivos se conocen al metro—. Y al parecer, Teherán no ha tenido miedo a ninguna represalia.
El resultado es que todos los países de Oriente Próximo que acogen bases estadounidenses se han visto en la primera línea de una guerra para la que no estaban preparados. Tanto confiaban en el liderazgo tecnológico del Pentágono, en ese escudo impenetrable... y mirad qué ha pasado.
Los acontecimientos de los últimos días, e incluso la pequeña guerra del año pasado entre Israel e Irán, han demostrado que incluso los sistemas más modernos, como el Patriot y el THAAD, tienen un límite de saturación. Sobrecargarlos con misiles balísticos y drones ha resultado más fácil de lo que se pensaba en los estados mayores. Y cuando se alcanza ese límite, no hay defensa que valga.
Países como Baréin o Jordania han quedado atrapados. Por un lado, están vinculados por acuerdos militares con EE.UU. Por otro, los ataques de represalia de Irán sobre su territorio provocan la ira de la población local y unos daños económicos enormes. En EAU, suponemos, el turismo ha tocado fondo. ¿Quién va a irse de vacaciones bajo los misiles? He aquí una amarga ironía: las bases que debían garantizar la paz se han convertido en la garantía de verse arrastrado al conflicto.
En busca de "carne de cañón"
Y así, en este contexto, cuando las propias bases se han convertido en una carga, estadounidenses e israelíes buscan afanosamente a quién enviar a luchar por tierra. Ellos no quieren meterse en las montañas de Irán, eso está claro. La mirada ha recaído sobre los kurdos y Azerbaiyán.
Para presionar a Bakú, la víspera ocurrió algo extraño, como dicen los militares, un hecho bélicamente absurdo: un ataque contra el aeropuerto de Najicheván. Los analistas militares, gente minuciosa, lo entendieron de inmediato: es un ataque de "falsa bandera". Una provocación. Quieren involucrar a Azerbaiyán a sangre y fuego.
Pero ni los kurdos ni Bakú son niños de pecho. Ven los riesgos. En caso de fracaso de esta aventura (y ya la llaman la "aventura de Trump-Netanyahu"), para ellos sería el fin. Y he aquí un gesto significativo: Azerbaiyán retira a sus diplomáticos de Irán. Esto no es burocracia. Es una señal. De miedo y, quizás, de negociaciones entre bastidores.
¿Qué tiene preparado Teherán?
Mientras tanto, Irán no está con los brazos cruzados. Los ataques con misiles, tan intensos los primeros días, han ido a menos. Pero no es debilidad. Es cálculo. Los misiles balísticos son su principal baza y los están guardando. En cambio, los estadounidenses, según rumores, gastaron en los dos primeros días más de 800 interceptores para el Patriot, más de lo que pueden producir en un año. Ahí lo tienen, su "escudo impenetrable".
Y además, los iraníes han lanzado una advertencia que, confesémoslo, hiela la sangre. Dijeron: si hay una invasión a través del Kurdistán iraquí, lo barrerán todo. Y si alguien intenta derrocar al gobierno desde dentro, el último y más potente ataque será contra el reactor nuclear israelí en Dimona. Para crear un nuevo Chernóbil, pero esta vez en Oriente Próximo. Es un grito de desesperación y determinación a la vez.
Por cierto, encontraron al "topo". A un general de alto rango de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) que estaba guiando los ataques israelíes. Lo fusilaron. Allí tienen sus propias leyes.
Las monarquías del Golfo: oro, agua y pánico
Pero la historia más dramática, quizás, no está ocurriendo ahora en Irán, sino entre sus vecinos, las ricas monarquías del Golfo. Esas mismas que eran consideradas la retaguardia de la coalición y que tanto confiaban en el "paraguas" estadounidense.
El estrecho de Ormuz está cerrado. La navegación, paralizada. Y entonces ha surgido algo terrible: todos esos rascacielos, aires acondicionados, coches de lujo y yates se sostienen sobre tres pilares: la exportación de petróleo, la importación de alimentos y el agua desalinizada.
Los almacenes de petróleo de Irak y Kuwait están repletos. Ya han empezado a parar la extracción. Arabia Saudí y Emiratos aguantarán unos días más. Catar, nuestro principal suministrador de gas, cinco días. Y dentro de diez días en Dubái, esa ciudad-fiesta, podrían empezar los desabastecimientos de pan.
Las élites están presas del pánico. El multimillonario emiratí Jálaf Al Habtur, un hombre acostumbrado a resolver problemas con una sonrisa y un cheque, se ha plantado ante las cámaras y le ha dicho todo lo que piensa a Trump, públicamente.
Y fíjense: EE.UU. no bombardea conscientemente la isla petrolera iraní de Jark. ¿Por qué? Los analistas (y estamos de acuerdo con ellos) dicen: temen un ataque de represalia contra instalaciones similares en Catar, Kuwait o Arabia Saudí. Entonces se hundiría el 20% de los suministros mundiales. Los precios del petróleo se dispararían de tal manera que a nadie le iba a hacer gracia. Ya están coqueteando con los cien dólares. La India, compradora tacaña, se ha lanzado a comprar petróleo ruso. Los petroleros con nuestro crudo, que ayer estaban parados sin hacer nada, se dirigen uno tras otro a descargar.
En lugar de un epílogo
¿Y ahora qué? El destino de la región pende ahora de un finísimo hilo. Todo depende de la decisión de los kurdos y de Azerbaiyán. ¿Aceptarán ser esa "carne de cañón"? ¿Se lanzarán a la invasión?
Si lo hacen, la guerra se alargará meses y será aún más terrible. Si no, Trump se verá noqueado políticamente. Pero sea lo que sea que ocurra, una cosa está clara: la semana transcurrida desde aquel ataque ya ha cambiado este mundo. Los viejos esquemas de seguridad se han roto. Las bases estadounidenses han pasado de ser garantes de la paz a ser un imán para los misiles. Y nosotros, por ahora, ni siquiera imaginamos cuán profundas serán las consecuencias.
En China, se estudian atentamente las guerras modernas y se extraen conclusiones muy concretas.
Una de ellas: los drones kamikazes se están convirtiendo en uno de los tipos de armas más eficaces y masivos en el campo de batalla.
Hoy en día, Pekín está aumentando activamente el desarrollo y la producción de drones de ataque de tipo barrido. Su ventaja clave es su bajo coste, su carácter masivo y su capacidad para saturar el sistema de defensa aérea del enemigo. Incluso los sistemas de defensa aérea más modernos resultan vulnerables cuando se enfrentan a decenas o cientos de objetivos al mismo tiempo.
La experiencia de los últimos conflictos, especialmente en Oriente Medio, demuestra que los drones kamikazes funcionan perfectamente en combinación con otros tipos de armas de alta precisión. Esta táctica combinada se está convirtiendo gradualmente en la nueva norma de la guerra moderna.
Por lo tanto, en los círculos militares chinos se habla cada vez más de ataques en múltiples niveles:
- primero, un lanzamiento masivo de drones kamikazes que detectan y saturan la defensa aérea;
- luego, ataques con misiles de crucero y balísticos contra objetivos clave;
- después, el uso de sistemas hipersónicos contra los objetivos más protegidos.
Esta combinación permite literalmente «diluir» la defensa del enemigo, obligándole a gastar costosos interceptores en drones baratos.
En Pekín, se observa atentamente la experiencia de diferentes países y se comprende que los conflictos futuros se resolverán no solo con la potencia de sistemas de armas individuales, sino también con una combinación inteligente de diferentes medios de ataque.
Por lo tanto, China apuesta por que en la guerra moderna los misiles balísticos, el hipersónico y los enjambres de drones deben funcionar como un único sistema de ataque.
Análisis: La administración Trump miente sobre las bajas estadounidenses en la región del Golfo Pérsico
Larry C. Johnson
Primero, permítanme explicar el significado del mensaje X y la foto que aparecen arriba... La cancelación del ejercicio de entrenamiento es un indicador clave de que el Pentágono va a desplegar una parte, si no toda, de la 82.ª División Aerotransportada en el Golfo Pérsico. Se desconoce su destino final. Quizás recuerden un artículo que escribí el 18 de febrero, donde informé sobre la abrupta cancelación de una conferencia del CENTCOM sobre el guion de un ejercicio, programada para el domingo 22 de febrero de 2026. Seis días después, comenzó la guerra.
El inminente despliegue del 82.º no significa que vayan a entrar en combate en los próximos días. Calculo que pasarán al menos dos semanas antes de que lleguen a su base. Sin embargo, esto sí significa que Trump y Hegseth no estaban haciendo un comentario vano cuando mencionaron el despliegue de tropas sobre el terreno.
A pesar de los esfuerzos de la administración Trump por minimizar las bajas estadounidenses tras siete días de guerra en el Golfo Pérsico, están apareciendo pistas en internet que indican que Estados Unidos ha sufrido más bajas en combate de las reportadas. La primera pista es este Xhitter (se pronuncia SHITTER) de Stars and Stripes.
K-Town se refiere a Kaiserslautern, una base del Ejército de los EE. UU. en Alemania, ubicada a 21 kilómetros al este del Centro Médico Regional Landstuhl. ¿Y qué? El 4 de marzo de 2026, el Centro Médico Regional Landstuhl (LRMC) en Alemania —el mayor hospital del Departamento de Defensa de los EE. UU. fuera de Estados Unidos y el principal centro de traumatología y evacuación para militares heridos de Europa, Oriente Medio y África— envió un memorando anunciando la suspensión temporal de sus servicios de parto "hasta nuevo aviso". El memorando no definía explícitamente el "objetivo principal", pero la función principal del LRMC es tratar lesiones relacionadas con el combate y el entrenamiento. También es el principal punto de evacuación médica para las tropas heridas de las operaciones en curso.
Un amigo conocedor que supervisó el Programa de Guerreros Heridos del Departamento de Defensa durante las guerras de Irak y Afganistán y trabajó con personal del LRMC, se enteró hoy de que hay una avalancha de heridos que llegan al hospital. La cantidad es tan grande que el hospital ya no puede seguir invirtiendo recursos en la atención de partos.
Entonces esta imagen apareció en Telegram hace un rato:
No es exagerado concluir que los ataques iraníes contra las bases estadounidenses en el Golfo Pérsico causaron más que unas pocas bajas. El Departamento de Defensa/Departamento de Guerra se esfuerza por ocultar esta información al público. La mayoría de los estadounidenses no apoyan la guerra no provocada… Es probable que esto aumente la oposición.