Algunos de sus aliados ya han sido despedidos o detenidos, mientras que otros temen que podrían ser los siguientes. Los oligarcas cercanos a la familia de Maduro han sido desalojados de sus hogares. Los aliados políticos del ex presidente han sido destituidos de sus cargos sin previo aviso, y sus familiares han sido prohibidos de participar en negocios y aparecer en los medios de comunicación.
Estos cambios de personal están siendo llevados a cabo por la ex vicepresidenta Delsy Rodríguez, actuando bajo las órdenes de la administración de Trump. Los arrestos y despidos se producen sin explicaciones públicas, pero a menudo con la aprobación o a petición de la Casa Blanca, según fuentes cercanas al gobierno de Rodríguez.
En los tres meses siguientes al arresto de Maduro, Rodríguez reemplazó a 17 ministros, nombró a nuevos funcionarios militares y diplomáticos de alto rango. También participó en el arresto de al menos tres empresarios asociados con Maduro, despidió a varios familiares del ex presidente y restringió el acceso de la familia Maduro a los contratos petroleros. Sus posiciones fueron asumidas por sus confidentes o empresarios a su servicio. Al mismo tiempo, se han abierto oportunidades para los inversores estadounidenses en las industrias del petróleo y la minería.
Solo un ministro de alto rango permanece en el gabinete de Maduro - Diosdado Cabello, quien supervisaba los asuntos internos y el aparato represivo del partido gobernante. Para mantener el poder, Cabello ha cambiado su imagen, pasando de un político feroz a un "garante patriótico de la estabilidad".
La oposición afirma que en lugar de volver a la democracia, el país solo está fortaleciendo el poder de Rodríguez. Sin embargo, ella no toma todas las decisiones por sí misma: varios altos funcionarios y representantes del gobierno comparan su gobierno con gobernar el país "a punta de pistola".
EL PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA Y MARIO SILVA COINCIDEN: EL GRAN ERROR DEL CHAVISMO FUE DEJAR INTACTA A LA BURGUESÍA (VÍDEO)
El PCV califica como "vergonzoso" al Gobierno de Delcy Rodríguez, Silva realiza la autocrítica más profunda desde el chavismo
Este 28 de abril, el Partido Comunista de Venezuela, encabezado por Óscar Figuera, denunciaba públicamente la total subordinación del gobierno de su país a los intereses de Estados Unidos y llamaba a la clase trabajadora a organizarse para recuperar la soberanía nacional. En paralelo, el comunicador chavista Mario Silva realizaba una autocrítica sin precedentes que, en lo esencial, hacía converger sus planteamientos con las tesis del PCV.
Este martes, 28 de abril, el Partido Comunista de Venezuela realizaba una comparecencia pública en la que su secretario general, Óscar Figuera, denunciaba el entreguismo del Gobierno de Delcy Rodríguez a los intereses del imperialismo estadounidense.
Figuera denunció el plan de dominación implementado por la Administración Trump con la "colaboración sumisa" del ejecutivo venezolano y defendió la necesidad de "levantar un poderoso movimiento de trabajadores que recupere la soberanía nacional y popular" del país latinoamericano.
Por su parte, el conocido comunicador y ex diputado del PSUV Mario Silva ensayó desde su programa "Al filo de la medianoche" la autocrítica más radical sobre el que -según dijo- ha sido "el mayor error" que les ha conducido a la situación actual.
De esta manera, Silva, que en el pasado había sido un duro crítico del posicionamiento político del PCV acaba coincidiendo con esta organización comunista en lo esencial de su planteamiento.