La Marina española ha reducido sus operaciones en la zona mientras Estados Unidos despliega su Escudo Antimisiles, la Roya Navy envía sus buques a Gibraltar y Rabat recibe su nueva fragata
El Estrecho de Gibraltar se militariza. Estados Unidos, Reino Unido y Marruecos han ampliado su presencia naval en las aguas del sur de España. A la llegada del Escudo Antimisiles y a la intención de Gibraltar de convertirse en base “habitual” de la Royal Navy hay que sumar la entrega a Marruecos de la más avanzada fragata francesa.
El HMS Gurkha, uno de los últimos buques de la Royal Navy que estuvo en Gibraltar.
Así lo trasmiten mandos de la Armada a El Confidencial Digital: “no recordamos una época con mayor presencia naval en el Estrecho, entre lo que hay y lo que se avecina”. “En tiempos de paz, claro”, precisan.
En la actualidad, Reino Unido, Estados Unidos y Marruecos plantean un fuerte refuerzo de su presencia en aguas del Estrecho de Gibraltar y el Mar de Alborán. “Lo peor” aseguran en la Armada “es que se produce cuando España está reduciendo su presencia naval en estas aguas”.
Hacen referencia a los recortes de presupuesto para combustible que ha aplicado el Ministerio de Defensa. Tal y como informó ECD, los buques de la Armada dispondrán en 2014 de 20 millones de litros de combustible, 8 millones menos que en 2013. En la práctica supone reducir aún más los días de salida al mar de las unidades de la Armada, y en consecuencia, una menor presencia en aguas del Estrecho.
La fragata marroquí
Marruecos tiene previsto ejercer una mayor proyección sobre las aguas del Estrecho gracias a sus nuevas adquisiciones navales. La última y más importante de todas, la recepción de la nueva fragata polivalente clase FREMM fabricada por Francia a encargo del reino alauí.
La entrega de la "Mohammed VI" se produjo a principios de mes, después de un periodo de pruebas en el que la Marina francesa instruyó a la futura dotación marroquí del buque (vea la noticia de ECD).
Llega el Escudo Antimisiles
La pasada semana llegaba a Rota el primero de los destructores estadounidenses que se integrarán en el Escudo Antimisiles de la OTAN. El ‘USS Donald Cook’ fue recibido en Rota por una amplia delegación militar de la Armada norteamericana presidida por el secretario naval del Pentágono.
A él se le sumarán otros tres buques más. Uno llegará antes de que finalice 2014, mientras los otros dos tienen previsto su llegada a Cádiz a lo largo de 2015. Washington espera que en pocos años el despliegue comience a ser operativo.
Se trata del mayor dispositivo naval militar de Estados Unidos que se ha desplegado en las últimas décadas en la zona del Estrecho. Y con él podrían venir aún más buques si fructifican las negociaciones avanzadas por El ConfidencialDigitalpara que la Sexta Flota repare sus unidades del Mediterráneo en los astilleros gaditanos.
‘Visitas’ de buques británicos en Gibraltar
Muy cerca de Rota, en Gibraltar, se espera un considerable aumento de la presencia naval militar. En este caso es el Gobierno de Gibraltar quien quiere –con el beneplácito de Londres- convertir el puerto del Peñón en una “parada obligatoria”de los grandes buques de guerra de la Royal Navy.
El Gobierno británico ya ha comunicado al Peñón que empleará las aguas del Estrecho para realizar, con estas unidades, ejercicios de formación de los soldados más jóvenes. Se busca “la constante presencia naval de Gran Bretaña en Gibraltar”, según aseguró el gobierno británico a través de una respuesta parlamentaria.
“Esperamos enviar grandes buques de la Royal Navy para realizar actividades operativas y de formación”. En este sentido, considera el puerto de la colonia, y las aguas del Estrecho, como “una base de operación conjunta permanente”.
Respuesta a las “incursiones” de la Armada española
Desde Gibraltar han considerado esta postura del Gobierno británico como una respuesta a las “incursiones” que realizó la Armada española el pasado otoño en aguas del Estrecho, en plena crisis diplomática con la colonia.
Por aquel entonces, Defensa envió tres buques de la Armada -'Vigía', 'Alborán' y 'Cazadora' a las aguas del Estrecho, en unas maniobras sin precedentes en la zona. Los gobiernos británico y gibraltareño advirtieron de la posibilidad de realizar movimientos similares en las citadas aguas.
Poco tiempo después comenzó el desfile de los primeros buques de guerra británicos por Gibraltar. Entre ellos, el submarino nuclear HMS Tireless, que atracó en una “visita operativa rutinaria”.
Una visita polémica por el infausto recuerdo de dicho buque que aún se tiene en la zona de La Línea: en el año 2000, el Tireless llegaba a Gibraltar con una fuga en el sistema de refrigeración de su reactor, con la posible filtración de material radiactivo.
Análisis: ¿Ha rendido la Armada española el Peñón, de nuevo?
Las sensaciones que se transmiten es que sí. Hace un año todos los buques de pequeño porte que transitaban el Estrecho lo hacían (como en los 50, 60 y 70, por otra parte), lo más cerca posible del Peñón, mostrando el pabellón a los británicos. Incluso la corbeta Vencedora entró en la bahía de Algeciras y enseñó su bandera al mismísimo gobernador. Pero eso se acabó.
El servicio oceanográfico internacional, cuyas cartas usa la Armada, proclaman esas aguas como británicas, sin protesta oficial española. El ministro Morenés, no se sabe empujado por quien, ha proclamado a los siete vientos que nuestra Armada no está para defender las aguas españolas en torno a Gibraltar (sin duda porque son 'aguas raras', porque esa es, precisamente, la función esencial de la Armada).
Hace ya meses que ninguna unidad de la Armada ha hecho acto de presencia en la zona, mientras que las maniobras británicas, como las de la fragata Somerset y el destructor Diamond en el último mes, son cada vez más provocativas, la armada marroquí se muestra cada vez más activa, e incluso las marinas estadounidense, y rusa están haciendo cada vez más cotidianas sus presencias con fuerzas progresivamente más efectivas.
El Estrecho se está convirtiendo (como siempre fue, en caso de conflicto y crisis internacional), en un punto caliente de la geoestrategia mundial. ¿Y España?
Pues España acogotada, por su propia debilidad y por la pusilanimidad de sus dirigentes. Hemos convertido la inmigración ilegal de unos miles de desesperados subsaharianos, empujados por las autoridades marroquíes hacia Ceuta y Melilla como ariete (en Rabat deben estar asombrados ante nuestra debilidad, al centrar la defensa de nuestras ciudades norteafricanas en ese tema, aunque no vamos a hablar ahora de la crisis del islote de Tierra y de cómo acabó), en el gran problema geoestratégico español, azuzados por la propaganda británica y el hecho de que la Guardia Civil es el único cuerpo que realmente está actuando en defensa de los intereses españoles (muy llamativa la campaña de la prensa y la clase política británica sobre el tema).
A las Fuerzas Armadas ni se las ve ni se las espera. Se escudan en el ridículo argumento de los recortes presupuestarios y la falta de combustible, pero se olvidan de que mientras el Diamond estaba provocando en torno al Peñón, un destructor español, el Cristóbal Colón, estaba realizando sus calificaciones en Rota, a menos de 100 millas, unas cuatro horas de singladura. E incluso (aunque esos son rumores), que el Diamond pudo haber pedido asistencia para sus maniobras en Gibraltar, y la 9ª Escuadrilla envió a un Harrier para servir como blanco al destructor (algo alucinante, puesto que el destructor venía a probar sistemas de defensa de Gibraltar ante amenazas de un ataque de... España. Lo que quiere decir que nuestro país ha colaborado con la Royal Navy al entrenarla para una guerra... con nosotros).
Es evidente que España tiene unos compromisos de defensa conjunta de Europa Occidental, y que una guerra abierta con otro país de la OTAN resulta, hoy por hoy, impensable. Pero ni Marruecos ni el Reino Unido piensan que lo impensable sea imposible. Reino Unido ha entrenado el asalto y reconquista del Peñón en la isla de Sazan (Albania) en 2012 y 2013, y ha entrenado la disputa de las aguas del estrecho a España. Esta semana llega la SPAG, una unidad de rescate de submarinos que bien podría asistir al submarino nuclear que la Royal Navy tiene apostado permanentemente en el mar de Alborán desde hace unos años. Y pronto los ejercicios conjuntos marroquíes-gibraltareños (que tienen como uno de sus objetivos permitir la integración de la 2ª brigada paracaidista marroquí en la cadena de mando británica y facilitar su despliegue en Gibraltar) se reanudará, como ha ocurrido en los últimos 10 años.
Y mientras España pasará el tiempo discutiendo sobre las concertinas y las cámaras de las fronteras. De las tres, la de Ceuta, la de Melilla y la de Gibraltar. ¿Hay alguien para defenderlas?