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Noticias tecnológicas: ¿Qué se sabe del misterioso láser ruso Peresvet?

Administrator | Jueves 28 de mayo de 2026
Las características de las armas basadas en nuevos principios físicos suelen estar rodeadas de un aura de confidencialidad, siendo escasa, y no siempre fiable, la información que aflora sobre ellas.
Los primeros programas de armas láser (como 'Terra' u 'Omega') surgieron en la URSS en los 60, pero en determinado momento fueron abandonados por varias razones, sobre todo por la escasez de potencia para generar un haz lo suficientemente fuerte y también a raíz de la posterior desintegración del país.
Sin embargo, ya entonces quedó claro que los láseres podían utilizarse, por ejemplo, para 'cegar' los sistemas ópticos de las naves espaciales desde tierra o desde aeronaves, como, por ejemplo, durante la implementación del proyecto Sókol-Eshelon.
Las armas láser de la Rusia moderna
Los planes para armar a las tropas rusas con láseres resurgieron a finales de la década de los 2000. En agosto de 2009, Yuri Záitsev, un portavoz de la Academia de Ciencias de Ingeniería, anunció el inicio del desarrollo de un láser de combate para aeronaves.
Unos años después, en 2016, se realizaron con éxito pruebas en el avión militar A-60, que se planeaba equipar, entre otras cosas, con láseres de combate basados ​​en el sistema soviético Skif desarrollado a finales de la Guerra Fría, pero abandonado tras la desintegración de la URSS.
Hasta ahora se desconoce si el proyecto ha avanzado más allá de las etapas previstas.
Sin embargo, fue en 2018 cuando el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció el desarrollo del nuevo sistema láser y su entrada en servicio en las Fuerzas Armadas rusas.
Las especificaciones del sistema láser de combate denominado Peresvet se publicaron por primera vez en fuentes abiertas en 2024. Hasta ese momento había sido uno de los desarrollos rusos más clasificados.
El sistema Peresvet entró en servicio operacional de prueba en las Fuerzas Armadas el 1 de diciembre de 2018.
Cabe destacar que el Peresvet fue, posiblemente, la primera arma láser de combate del mundo en ser aceptada en servicio. Esto fue posible gracias a los logros integrales de los físicos rusos: la creación de una potente fuente de energía, así como el trabajo de varias generaciones de especialistas en tecnología láser, óptica atmosférica y sistemas de guiado de naves espaciales.
Prestaciones del sistema Peresvet
En la edición de agosto de 2024 de la revista Armeiski Sbornik del Ministerio ruso de Defensa, se describieron por primera vez las características tácticas y técnicas del Peresvet, presentado en el discurso del presidente ruso ante la Asamblea Federal el 1 de marzo de 2018.
El sistema no ha sido diseñado para destruir aeronaves ni naves espaciales, sino para neutralizar los sistemas ópticos y optoelectrónicos de aeronaves, drones y satélites. La neutralización de estos aparatos se produce mediante los ataques a sus sensores con un potente haz láser.
Se estipula que este láser puede utilizarse para ocultar el despliegue de sistemas de misiles móviles durante un período de peligro de una guerra nuclear.
Cada Peresvet cubre un área circular de 65 a 90 kilómetros de radio y es capaz de 'cegar' satélites terrestres a altitudes de entre 200 y 1.100 kilómetros, es decir a prácticamente cualquier satélite de reconocimiento.
Esto no afecta a los satélites de alerta temprana de ataque con misiles de un enemigo potencial, que se encuentran en órbitas significativamente más altas y no realizan reconocimiento de imágenes, sino que simplemente detectan lanzamientos de misiles.
¿Nueva arma rusa?
Rusia está desplegando en secreto armas nucleares en el fondo marino, a una profundidad de hasta 200 metros — afirman los servicios de inteligencia de la OTAN
Lo que se sabe:
🚨 Los misiles para ojivas nucleares se almacenarán en silos o contenedores especialmente diseñados durante un largo período de tiempo;
🚨 Los misiles se lanzarán de forma remota;
🚨 Para el despliegue de las plataformas de lanzamiento se podría utilizar el buque de transporte "Zvezda", con base en Severomorsk, y el submarino "Sarov".
🚨 Los misiles "Skif", capaces de lanzarse desde el fondo marino, probablemente tienen un alcance de varios miles de kilómetros. Las primeras pruebas podrían haberse realizado en los últimos años.
➡️Se señala que el despliegue de misiles intercontinentales en el fondo marino haría que su neutralización fuera una tarea extremadamente complicada.
China desarrolla el ordenador cuántico más rápido del mundo
Un equipo de científicos chinos desarrolló el prototipo de lo que viene a ser el ordenador cuántico más rápido del mundo, denominado Jiuzhang 4.0, recoge el medio China Daily al reseñar los resultados, publicados el miércoles en la revista Nature.
Según lo difundido, el Jiuzhang 4.0 es capaz de resolver en menos de un parpadeo problemas matemáticos complejos que al superordenador más potente del mundo le llevarían más tiempo que la edad de todo el universo. Este avance sitúa la ventaja cuántica en un nivel sin precedentes.
La investigación, liderada por la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, se basó en una arquitectura de computación cuántica fotónica, que utiliza partículas de luz para codificar información. Los investigadores explicaron que uno de los principales desafíos de estos sistemas ha sido la pérdida de fotones, un factor que puede generar errores y reducir la capacidad de cálculo.
Para abordar ese problema, el equipo desarrolló una fuente óptica de alta eficiencia y un interferómetro híbrido espaciotemporal. También integró 1.024 campos ópticos comprimidos de alta eficiencia en un circuito híbrido con 8.176 nodos, alcanzando una eficiencia de fuente de 92 % y una eficiencia total del sistema de 51 %.
Los experimentos precisaron que la muestra de datos más compleja generada por el Jiuzhang 4.0 tarda solo 25 microsegundos, mientras que el supercomputador estadounidense El Capitán necesitaría más de 10 elevado a la potencia de 42 años para obtener el mismo resultado. El sistema también logró manipular y detectar hasta 3.050 fotones, frente a los 255 alcanzados por el Jiuzhang 3.0 en 2023.
Guerra futura: la carrera de computación cuántica entre EE. UU. y China podría decidir quién gobierna el campo de batalla

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa del Pentágono está trabajando para convertir la computación cuántica en un arma, mientras que China compite codo a codo con EE. UU. en la batalla por la supremacía en este campo.
¿Qué podría aportar la tecnología cuántica al ejército?
Toma de decisiones casi instantánea en el campo de batalla sobre logística, coordinación y uso de recursos
Simulaciones cuánticas para juegos de guerra complejos con una precisión inaudita
Comunicaciones ultraseguras a través de la Distribución de Claves Cuánticas, además de la capacidad de descifrar códigos enemigos y una guerra cibernética más efectiva
  • Investigación y desarrollo más rápidos de nuevas armas, materiales avanzados e ingeniería molecular
  • Sensores cuánticos capaces de detectar submarinos y búnkeres subterráneos
  • Sistemas de radar cuántico para detectar aviones furtivos y resistir a la interferencia electrónica
Para aprovechar las oportunidades primero, DARPA lanzó varios programas importantes, incluyendo:
🔴 Iniciativa de Evaluación Cuántica
➡️ tiene como objetivo entregar una computadora cuántica "a escala de utilidad" para 2033
🔴 Red Mejorada con Cuántica
➡️ para fusionar redes cuánticas actuales y futuras
🔴 Arquitecturas Heterogéneas para Cuántica
➡️ tiene como objetivo conectar diferentes computadoras cuánticas a través de múltiples tecnologías de qubit, incluyendo plataformas de iones atrapados, fotónicas, superconductores y de átomos neutros
Pero China ya ha dado grandes pasos en este campo, amenazando con dejar atrás a EE. UU., incluyendo:
➡️ redes cuánticas seguras
China acaba de presentar Wukong-180, su última computadora cuántica superconductora, construida en torno a:
♦️ un chip cuántico desarrollado a nivel nacional
♦️ software cuántico de fabricación nacional
♦️ sistemas de medición y control indígenas
♦️ una pila nacional de tecnología cuántica de extremo a extremo
El sector cuántico chino atrajo una inversión de 322 millones de dólares en solo tres meses a principios de 2026, parte de una financiación acumulada de 1.600 millones de dólares repartida entre 153 empresas.
Los think tanks estadounidenses admiten que China está impulsando la financiación y el despliegue de hardware a un ritmo que los gobiernos occidentales no pueden igualar.

China va a la cabeza de la guerra tecnológica

– Por PIA Global* El superordenador Lingsheng devuelve al gigante asiático al primer puesto mundial mientras Estados Unidos mira impotente sus propios bloqueos

Pekín acaba de dar un golpe sobre la mesa que reverbera mucho más allá de los círculos de la computación de alto rendimiento. El nuevo superordenador Lingsheng, también conocido como LineShine, desarrollado por el Centro Nacional de Supercomputación en Shenzhen, ha logrado algo que los estrategas occidentales creían haber bloqueado para siempre.

No solo ha superado al El Capitan estadounidense, el actual poseedor del récord mundial, sino que lo ha hecho con una arquitectura completamente nacional, sin depender de una sola unidad de procesamiento gráfico, y eludiendo así todos los controles de exportación que Washington había diseñado meticulosamente para frenar el avance tecnológico de Pekín.

La cifra es contundente, Lingsheng alcanza los 2 exaflops, es decir, dos quintillones de cálculos por segundo, superando los 1,8 exaflops del El Capitan, alojado en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore en California. Pero la relevancia del hito no reside en la estadística en sí misma, sino en lo que representa. China no solo ha recuperado el liderazgo mundial en supercomputación, una posición que no ocupaba desde 2019, sino que lo ha hecho cuando todos los caminos parecían cortados.

Las sanciones y restricciones de la administración Trump primero, y después de la sucesión, apuntaron directamente a los chips avanzados de Nvidia, AMD e Intel, impidiendo que las empresas chinas adquirieran los procesadores de última generación para inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. El razonamiento era simple: sin acceso a los chips occidentales, China no podría competir.

La respuesta de Pekín ha sido igualmente simple, pero mucho más efectiva: desarrollar sus propios chips y su propia arquitectura. Lingsheng utiliza 47.000 CPUs de diseño local, denominadas LX2, cada una con más de 300 núcleos de computación. En una época donde la industria mundial se ha volcado abrumadoramente a las GPUs por su capacidad de realizar miles de operaciones en paralelo, especialmente para IA y grandes simulaciones, China ha optado por un camino diferente.

La mayoría de los sistemas exascale, incluidos los cuatro que figuran en el prestigioso ranking TOP500, están construidos en torno a GPUs de AMD y Nvidia. Lingsheng, en cambio, funciona enteramente con CPUs. No es una apuesta menor. Las CPUs tradicionales manejan una gama más amplia de tareas pero procesan en lotes más pequeños, por lo que para alcanzar la misma velocidad se necesitan muchos más chips. China ha decidido resolver esa limitación con diseño y cantidad: 47.000 CPUs integradas en 92 armarios de cómputo, un desafío de integración que habla por sí mismo del nivel de sofisticación alcanzado.

El director adjunto del centro, Huang Xiaohui, lo expresó en un discurso televisado por Shenzhen TV: “A finales de 2025, completamos el despliegue y activación total del sistema, con un rendimiento sostenido superior a 2 exaflops. Su rendimiento ya ha superado al de El Capitan de Estados Unidos, devolviendo a China a la posición número uno del mundo”. Huang también destacó que Lingsheng utiliza “las CPUs más potentes del mundo” y que su arquitectura integrada soporta tanto la computación tradicional de alto rendimiento como las cargas de trabajo de inteligencia artificial.

No es un logro aislado sino que es la culminación de una estrategia que China inició hace años, cuando el gobierno estadounidense comenzó a apretar las restricciones sobre chips avanzados ya en 2019. Las medidas se fueron endureciendo con el tiempo, hasta que finalmente se bloquearon incluso versiones degradadas de los chips líderes.

La intención era estrangular el desarrollo tecnológico chino en sus puntos más sensibles: la inteligencia artificial, la defensa, la investigación científica y, por supuesto, la supercomputación. El efecto fue, paradójicamente, el opuesto al buscado. China aceleró sus programas de desarrollo local, forzó la integración de su cadena de suministro de semiconductores y logró lo que parecía imposible: una independencia de pila completa, desde el hardware subyacente hasta el software central.

Los primeros superordenadores chinos, como el Sunway TaihuLight, ya utilizaban procesadores diseñados en el país, pero muchos otros sistemas incorporaban componentes fabricados en Estados Unidos, incluyendo chips de Intel y Nvidia. La dependencia era real. Hoy, Lingsheng representa la ruptura definitiva con ese pasado. Huang habló de “independencia full-stack”, un concepto que en el mundo tecnológico significa controlar todas las capas del sistema, desde los transistores hasta las aplicaciones, sin depender de nadie.

Naturalmente, existen dudas. La cifra de 2 exaflops, por el momento, es un objetivo de diseño. No se ha anunciado un calendario para su funcionamiento completo, y los medios chinos, incluido Toutiao, propiedad de ByteDance, han señalado que las pruebas hasta ahora se han realizado en una configuración mucho más pequeña, utilizando unos 100 servidores Huawei Kunpeng con 12.800 núcleos, muy lejos de la escala final.

Además, China no ha presentado resultados al ranking TOP500 desde 2019, lo que dificulta la verificación independiente del rendimiento de sus sistemas más recientes frente a sus pares globales. El hermetismo, en este caso, puede interpretarse como parte de la estrategia: no dar pistas al adversario sobre las capacidades reales hasta que sea necesario.

Pero incluso con esas reservas, el mensaje político y estratégico es innegable. China ha demostrado que los controles de exportación occidentales, lejos de frenarla, la han impulsado a lograr la autosuficiencia en una de las áreas más críticas de la competencia tecnológica global. Y la implicación profunda va más allá del superordenador en sí mismo.

La guerra tecnológica no la gana quien tiene el chip más veloz hoy, sino quien puede diseñar, fabricar y desplegar toda la cadena de suministro sin pedir permiso a nadie. En esa carrera, Pekín acaba de cruzar una línea que Washington creía infranqueable.

El superordenador Lingsheng no es un fin en sí mismo. Es un aviso. Una demostración de que las sanciones, cuando se aplican contra un país con la masa crítica de ingenieros, investigadores y capacidad industrial de China, pueden generar el efecto contrario al deseado.

La historia de la tecnología está llena de ejemplos de este patrón. Esta es la versión del siglo XXI. Y por ahora, quien lleva la delantera no es quien lanzó los bloqueos, sino quien los supo esquivar, reinterpretar y finalmente convertir en un trampolín hacia la autosuficiencia.

El impulso que gana China con la guerra en Irán

Las exportaciones de metales de China, en especial de aluminio, están recibiendo un impulso significativo por la guerra en Oriente Medio, que recortó suministros regionales y, al mismo tiempo, elevó la demanda de productos de tecnología limpia a medida que suben los precios de los combustibles fósiles, informa Bloomberg.

De acuerdo con la agencia, la principal asociación industrial china prevé que los envíos de productos de aluminio del mayor centro manufacturero del mundo alcancen un récord este año. Al mismo tiempo, el cobre, clave para baterías y otros productos de transición energética, también podría beneficiarse del cambio.

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada a finales de febrero, sacudió los mercados de materias primas y llevó al cierre efectivo del estrecho de Ormuz, mientras que ataques contra fundiciones de aluminio en el golfo Pérsico afectaron la producción de una región que aporta alrededor del 9 % del suministro mundial, lo que, a su vez, favorece a productores chinos.

En cuanto a la energía, se indica que la guerra elevó con fuerza los precios del petróleo y del gas natural, haciendo más atractivas las tecnologías limpias. Así, el fabricante chino de baterías Gotion High-Tech comunicó que observa un renovado foco global en la transición verde.

"Para China, esta dinámica refuerza su dominio existente. Los fabricantes chinos ya lideran en costo, escala e integración de cadenas de suministro en tecnología limpia. Cuando la demanda global se acelera de repente, son los mejor posicionados para responder rápido", explicó Xinyi Shen, asesora principal del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio.

Disparo en pedidos externos

El desajuste ha disparado el arbitraje y los pedidos externos. Según los informantes de Bloomberg, fabricantes de aluminio en China reciben más órdenes desde finales de marzo, con demanda especialmente urgente para productos usados en redes eléctricas y automóviles. Algunas laminadoras tendrían pedidos completos hasta junio, impulsados por productos destinados a vehículos eléctricos, celdas de baterías, placas de enfriamiento para almacenamiento energético y centros de datos.

En paralelo, se estima que las exportaciones de cable trenzado de aluminio, usado en redes eléctricas y exento de una amplia reducción de las bonificaciones fiscales a la exportación, podrían duplicarse frente al año pasado hasta 40.000-50.000 toneladas en abril y mayo en conjunto.

Asimismo, las exportaciones de alambre y cable de cobre subieron un 36 % interanual en marzo; los envíos de celdas solares aumentaron un 80 % y los de baterías de ion-litio un 34 %, aunque Bloomberg advierte que la eliminación del reembolso fiscal podría ralentizar el crecimiento. Las aduanas chinas informaron además un incremento del 53 % en exportaciones de vehículos eléctricos en marzo.

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