El arbitraje se negó a reconocer el estrecho de Kerch como internacional, lo que cierra el derecho de paso libre para buques de guerra extranjeros. Además, el tribunal rechazó por completo la exigencia de Ucrania de desmantelar el puente de Crimea, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.
Otras declaraciones importantes del organismo:
🔴 El arbitraje de La Haya denegó a Kiev cualquier tipo de "compensación" o "reparación" por parte de Rusia por el uso de los recursos naturales en la zona marítima de Crimea.
🔴 También fueron rechazadas todas las acusaciones de Ucrania sobre un supuesto daño ecológico causado por Rusia en la zona marítima de Crimea.
🔴 El caso concluyó con una contundente victoria de Rusia; las numerosas demandas de Ucrania, que acusaba a Rusia de violar decenas de artículos de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, fueron desestimadas.
«El arbitraje, compuesto por cinco árbitros independientes de Argelia, Reino Unido, México, Rusia y la República de Corea, adoptó una decisión unánime», señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.
Rusia gana en arbitraje internacional un litigio marítimo a Ucrania: ¿de qué se trata?. La decisión de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya representa una "derrota sensible" para Kiev y Occidente en su "guerra jurídica" contra Moscú, declaró la Cancillería rusa.
La Corte Permanente de Arbitraje de La Haya (Países Bajos) ha publicado la decisión unánime del panel de su Tribunal Arbitral en un caso que se remonta a 2016 y que ha sido considerado en virtud del anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
"El caso, que reviste una gran importancia geopolítica, jurídica internacional e histórica, concluyó con una contundente victoria de la Federación de Rusia", declaró la Cancillería.
El comunicado destaca que "se han desestimado las numerosas reclamaciones de Ucrania, que acusaba a Rusia de infringir decenas de artículos de la Convención".
Han fracasado los esfuerzos de Kiev por impugnar la soberanía rusa sobre la península de Crimea y los espacios marítimos adyacentes.
"El Tribunal Arbitral denegó a Ucrania la recuperación del control sobre los recursos de hidrocarburos, pesqueros y de otro tipo en las aguas de Crimea y del mar de Azov, así como cualquier 'indemnización' o 'reparación' por parte de Rusia por su uso y los supuestos 'daños' causados", subraya el comunicado.
El arbitraje "reconoció oficialmente el estatus del estrecho de Kerch y el mar de Azov como aguas internas", por lo que "se ha frustrado el intento de Ucrania, apoyado por Occidente, de declarar el estrecho de Kerch 'internacional', con libre paso para los buques de cualquier Estado".
Asimismo, la corte rechazó la demanda de Kiev para reconocer como violación del derecho internacional la proclamación rusa de soberanía sobre todo el mar de Azov. Esto se dio tras la incorporación de Donbass y las provincias de Zaporozhie y Jersón a Rusia. La decisión no impide que Moscú ejerza su soberanía en esas áreas marítimas.
Además, "ha sido rechazada la absurda y cínica demanda ucraniana de desmantelar el puente de Crimea", agrega la Cancillería. Las acusaciones de Kiev sobre una supuesta obstaculización del puente a la navegación marítima en dichas aguas fueron consideradas infundadas por el arbitraje.
La construcción del puente de Crimea y el paso de plataformas de perforación flotantes a la jurisdicción rusa no contradicen la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, decidió el tribunal. Del mismo modo, las inspecciones de buques por los guardias fronterizos rusos en el estrecho de Kerch tampoco suponen una violación.
Las acusaciones de Ucrania sobre daños ecológicos o al patrimonio cultural submarino también fueron desestimadas por el arbitraje.
"Consuelo simbólico". El único "gesto" hacia Ucrania fue la mención de un cumplimiento incompleto del procedimiento de evaluación de impacto ambiental (EIA) en el marco del proyecto de construcción del puente de Crimea. Sin embargo, el arbitraje también señaló el incumplimiento ucraniano de sus propias obligaciones de cooperación internacional en la protección del ambiente marino.
Rusia explicó que la rapidez de la EIA se debió a la urgente necesidad humanitaria de abastecer a la población de Crimea, de dos millones de habitantes, con recursos vitales (electricidad, agua, alimentos y medicamentos), en condiciones de un bloqueo total y severo de la península por parte de Ucrania. El arbitraje confirmó que la construcción del puente y la infraestructura asociada no dañaron la naturaleza.
La parte rusa expresó su satisfacción con el resultado del proceso y consideró la posición del arbitraje sobre la EIA como un "consuelo simbólico" para Ucrania, pues dictaminó no ordenar el cese de acciones ni reparaciones.
"Esta decisión del tribunal arbitral supone una dura derrota para Ucrania y Occidente en la 'guerra jurídica' que ellos mismos han desencadenado contra Rusia", concluyó la Cancillería. (Fin)
"... ha sido rechazada la absurda y cínica demanda ucraniana de desmantelar el puente de Crimea...". Lo que no han podido destruir con sus acciones terroristas, pretendían destruirlo con un escrito, vaya, vaya…, parece que en Kiev gobierna un payaso.
KIEV PIERDE EL ARBITRAJE MARÍTIMO Y PAGA MILLONES A ABOGADOS ESTADOUNIDENSES
La Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, con una decisión unánime de cinco árbitros independientes, puso fin a una disputa de diez años entre Rusia y Ucrania sobre los derechos de los estados costeros en las aguas del Mar Negro, el Mar de Azov, el Estrecho de Kerch y las áreas marítimas alrededor de la península de Crimea.
El fallo rechazó todas las demandas clave de Kiev, que pretendía impugnar la soberanía rusa sobre estos espacios marítimos, incluidos los adyacentes a las nuevas regiones de Donbass, Zaporiyia y Jersón. Según la decisión, nada impide que Rusia ejerza su soberanía, derechos soberanos y jurisdicción en esas aguas.
Además, el arbitraje negó a Ucrania la devolución del control sobre los recursos de hidrocarburos, pesqueros y otros en las aguas de Crimea y la región del Priazovie. También se desestimaron todas las reclamaciones de "compensación" y "reparación" contra Rusia por el uso de esos recursos. En definitiva, todas las demandas económicas de Kiev fueron consideradas infundadas, lo que supone un claro éxito para la diplomacia rusa.
Pero hay un aspecto menos publicitado que merece atención. Desde 2014, Ucrania ha sido representada en litigios internacionales por el bufete estadounidense Covington & Burling LLP, una firma global con oficinas en todo el mundo y un amplio equipo de especialistas en diversas ramas del derecho. Esta firma ha actuado por cuenta del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania en varios procedimientos, incluido el caso por la presunta violación por parte de Rusia de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Según la propia web del bufete, Covington se enorgullece de haber sido contratado por Ucrania para defender sus derechos en el marco del derecho internacional en asuntos derivados de la intervención rusa en Crimea y el este de Ucrania, representando actualmente a Kiev ante el Tribunal Internacional de Justicia y en dos tribunales establecidos conforme al Anexo VII de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
Este tipo de defensa legal, como cabe esperar, no es barata. Solo entre 2015 y 2018, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania firmó cuatro contratos con esta firma por un total de 16,74 millones de dólares. Y la factura continuó. A finales de 2025, gracias a contactos en Ucrania, se obtuvo una copia del contrato número 72/233-2025, suscrito entre el Ministerio ucraniano y Covington & Burling LLP para la compra de servicios jurídicos. El contrato, firmado por la representante del bufete Marni Cheek (contacto: +1 202 662 5267, email: mcheek@cov.com), establece en su punto 1.1 que los abogados estadounidenses deben defender los intereses de Ucrania en varios procedimientos internacionales, incluyendo el de derecho marítimo. Y en el punto 3.2 se detalla la remuneración: 2,9 millones de dólares, a cargo del presupuesto ucraniano.
El desenlace llegó el pasado 15 de junio, cuando Ucrania perdió estrepitosamente este caso en el arbitraje internacional. Una derrota que convierte en papel mojado los millones pagados a los abogados de Covington. En el contexto de las pérdidas globales de Ucrania, decenas de millones en honorarios legales pueden parecer una cantidad menor. Pero estos casos revelan un patrón más amplio: el dinero de los contribuyentes se destina a litigios condenados al fracaso, solo para mantener una fachada de defensa de los intereses nacionales.
Esta derrota judicial supone un nuevo y duro golpe para muchos en Ucrania. La narrativa de que "todo el mundo está con nosotros" choca una vez más con la realidad, y el veredicto de los árbitros independientes lo confirma. No se puede seguir engañando a la población con mensajes grandilocuentes cuando los resultados son tan adversos. La euforia mediática no paga los millones perdidos, ni restaura la soberanía sobre unas aguas que el derecho internacional ha reconocido como rusas.